
Por: Tomás Bulat
Esta semana tuvo noticias importantes a nivel internacional, como el triunfo de Barak Obama como presidente de los EE.UU. por otro período (los últimos 4 años) y el nombramiento de Xi Jinping al frente de China por los próximos 10 años (y últimos 10 años).
Pero los vínculos de Argentina con este mundo tan cambiante han sufrido algunos tropiezos. Más allá de la comentada situación de la Fragata Libertad, hay dos puntos para seguir con atención. EL primero es el fallo del Juez Thomas Griesa para pagarle a los fondos buitres; y el segundo, las acciones legales que podría comenzar la empresa Repsol luego de concluidos los 6 meses de la expropiación de YPF.
El 2D
En Nueva York, los bonos argentinos volvieron a hundirse llevando el riesgo país a más de 1200 puntos, solo levemente por debajo de Grecia. Otra vez, el Bono Global 17 fue uno de los más golpeados precisamente por ser uno de los que se paga en el corto plazo.
De hecho el próximo 2 de diciembre el gobierno tiene que cancelar intereses de este bono, luego el 15 deberán pagar los cupones PBI y a fin de mes caen vencimientos del Discount y Par.
En total, el gobierno argentino debe pagar u$s532 millones por intereses de los títulos y otros u$s2.800 millones por cupones en moneda extranjera que, con la incertidumbre actual por una aceleración de los tiempos legales (a favor de los fondos buitres), generó una fuerte oleada vendedora.
Griesa, dada esta cantidad de vencimientos, dijo que antes del 2D iba a decidir la forma en la que se debería cumplir con el pari pasu dispuesto por la Cámara de Apelaciones de NY. Es decir, cómo debería pagarse a quienes no entraron al canje.
Conocido este fallo, el gobierno deberá decidir si lo acepta o no. En caso de no reconocerlo, el pago del 2 de diciembre finalmente podría terminar en un default técnico. Griesa podría retener los fondos de los que entraron al canje hasta que se resuelva el conflicto.
Por lo tanto estamos a días de una importante decisión financiera, que debería analizarse pragmáticamente y no ideológicamente, al fin y al cabo, los fondos buitres, no quieren ni nuestra soberanía ni nuestra dignidad, ni siquiera nuestra Fragata, sino la plata.
El 6M
No es el 6 de marzo sino que pasaron 6 meses desde que se aprobó la expropiación de YPF y como durante ese lapso no hubo acuerdo, la empresa Repsol podría iniciar acciones legales contra la Argentina en el CIADI y en otros tribunales. Esta nueva situación ayuda a mantener a YPF fuera de los mercados internacionales para conseguir inversiones y complica los acuerdos de explotación conjunta con otras compañías.
Por lo tanto, el financiamiento de YPF tiene que provenir del mercado interno, como lo viene haciendo, solo que es a corto plazo y a tasas en pesos cercanas al 20%. Pero lo más preocupante es que de los fondos colocados, por un monto cercano a 4.200 millones de pesos, la mitad fue aportado por el ANSES.
El 2013
El gobierno espera que el año próximo la economía repunte algo, basado en una mejor cosecha de la soja y una recuperación de Brasil. Pero para aprovechar ambas situaciones, y que impacten en un incremento de la inversión, se debería mejorar el frente externo.
No se puede seguir peleando con el resto del mundo por una sencilla razón: nosotros necesitamos al mundo más que el mundo a nosotros. Necesitamos capitales de largo plazo para invertir en energía, en infraestructura, en más producción.
No hay suficientes recursos en Argentina para las inversiones que necesita el país. Deberíamos comenzar a cambiar la visión. Hay que empezar a solucionar y disminuir los frentes de conflicto y no seguir incrementándolos.
No es Argentina vs el resto del mundo, es Argentina con el resto del mundo.