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	<title>Roberto Bosca &#187; Iglesia Católica</title>
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		<title>África reza</title>
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		<pubDate>Thu, 26 Nov 2015 03:00:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Bosca</dc:creator>
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				<content:encoded><![CDATA[<p>A fines de los cuarenta, en plena Guerra Fría, un famoso dúo actoral de esa época, Abbott y Costello, tuvo un éxito de taquilla cinematográfico con <i>Africa Screams</i> (‘África ruge’), un relato ambientado en clave de comedia en el entonces, para decirlo con un cliché de esos años, exótico continente negro. Como suele pasar, el gran suceso cómico (otra muletilla del periodismo de los cincuenta) tuvo unos años después su versión local en <i>África ríe</i>, esta vez protagonizado por los Cinco Grandes del Buen Humor, otro conjunto muy celebrado durante décadas por los argentinos.</p>
<p>¿África ríe o ruge? Quizás un verbo más adecuado a su propia circunstancia tendría que ser llora, porque el dolor es su verdadero signo existencial en un cuadro dramático donde se conjugan elementos que, si algún punto en común presentan, es un desconocimiento de la dignidad humana. <b>África es un ejemplo palmario del apotegma consumista “Úselo y tírelo”, en medio de una gran indiferencia global.</b></p>
<p>El viaje del Papa a tres naciones africanas muestra una vez más la prioridad de Francisco por las periferias, y también constituye un modo de hacer real la opción preferencial por los pobres, una categoría evangélica redescubierta por las teologías de la liberación latinoamericanas a fines de los sesenta. Es esta una actitud particularmente asumida por su propio pontificado. De tal modo se percibe cuando todos los problemas, como lo hace Francisco con la ecología en su reciente encíclica <i>Laudato si’</i>, son contemplados en una perspectiva social desde el lugar de los que sufren injustamente.<span id="more-35"></span></p>
<p>Pero este nuevo viaje también trae al recuerdo el llamativo crecimiento de la Iglesia Católica en el continente durante los últimos años. Frecuentemente se considera que el cristianismo africano es el producto de las misiones del siglo XIX, que tuvieron un notorio desarrollo, sobre todo las enviadas por las naciones protestantes como un componente anexo de la situación colonial.</p>
<p>Sin embargo, esto no es tan así, puesto que entre las iglesias de aquellos tiempos apostólicos se encuentran en un primer lugar las africanas, cuya figura emblemática es nada menos que uno de los más grandes santos de la historia: Agustín, obispo de Hipona, en el norte del continente. Los africanos se cuentan entre los primigenios mártires del catolicismo romano, la nueva fe redentora de una comunidad de fieles que todavía no había sufrido desmembramientos del cuerpo místico original.</p>
<p>De todos modos, África ha sido tradicionalmente en la Iglesia el típico territorio de misión y muchos cristianos recuerdan hoy las periódicas colectas que antaño se hacían en los colegios confesionales con destino a las misiones. Hasta se ejercía un padrinazgo a un “negrito del África” mediante una donación más o menos periódica.</p>
<p>Pero si las cosas siguen así, <b>cada vez habrá menos católicos en los países europeos de antigua tradición cristiana y cada vez más católicos en las tierras entonces categorizadas como de misión, con lo que puede llegar a invertirse el esquema tradicional.</b> ¿Serán los nuevos paganos europeos de nuestros días evangelizados por los antiguos salvajes africanos?</p>
<p>Lo cierto es que a la religión tradicional africana, animista y politeísta, se le ha sumado de un modo hegemónico el islam, en el continente donde más se han difundido los cinco pilares del profeta Muhammad. La situación para los cristianos ha sido tradicionalmente la de una cierta tolerancia, pero la aparición de<i> </i>Boko Haram, en línea con el tenebroso ISIS, ha hecho cambiar sustancialmente dicho cuadro.</p>
<p>La cruel realidad es que el panorama social que presenta el destino del viaje papal no puede ser más preocupante: corrupción estructural, enfermedades nuevas como el sida que se suman a las antiguas y todos los problemas anexos de una pobreza no menos endémica. El Papa sabe lo que hace cuando habla de la opción preferencial por los pobres, porque aparte de ser una lectura auténtica del mensaje evangélico, un creciente número de católicos lo será cada vez más. <b>No son católicos los ricos del mundo, sino los pobres. Al denunciar las injusticias sociales a nivel local e internacional, el Papa defiende en primer lugar a los suyos.</b> La caridad empieza por casa.</p>
<p>En los últimos años se ha difundido también en nuestro país el estremecedor relato de Immaculée Ilibagiza sobre su experiencia personal en la masacre desatada en Ruanda durante los años noventa con motivo de las querellas entre los hutus y los tutsi. El caso de esta cristiana perseguida a la que le mataron cruelmente a padres y hermanos no resulta tan original en sí mismo, sino por el espíritu con que esta joven tutsi supo vivir esa tragedia.</p>
<p>Immaculée logró sobrevivir escondida con otras siete mujeres en un pequeño baño en el que permaneció tres meses, pero este calvario no sería para ella una fuente de odio y destrucción, sino una verdadera escuela de fe y de amor. No quedó prisionera de su tragedia, sino que supo superarla con el perdón. Toda una enseñanza de los salvajes africanos para los civilizados occidentales y cristianos, también para los argentinos. La política oficial del Gobierno fue de reconciliación, no de venganza. La sociedad hizo lo suyo. La convivencia humana no termina en una pura praxis de la política. África no ruge ni ríe, reza.</p>
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		<title>La religión de Fidel Castro</title>
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		<pubDate>Thu, 24 Sep 2015 09:53:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Bosca</dc:creator>
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		<description><![CDATA[No son pocas las circunstancias en que la muerte opera como un lavado de dinero o un blanqueo de capitales. Prologada por el historiador jesuita Guillermo Furlong, el bibliógrafo (su biblioteca albergaba más de sesenta mil volúmenes) José Luis Trenti Rocamora escribió, allá por los años cuarenta, una meritoria obra ensayística -y por lo que... <a href="http://opinion.infobae.com/roberto-bosca/2015/09/24/la-religion-de-fidel-castro/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>No son pocas las circunstancias en que la muerte opera como un lavado de dinero o un blanqueo de capitales. Prologada por el historiador jesuita <strong>Guillermo Furlong</strong>, el bibliógrafo (su biblioteca albergaba más de sesenta mil volúmenes) <strong>José Luis Trenti Rocamora</strong> escribió, allá por los años cuarenta, una meritoria obra ensayística -y por lo que diré, más cercana a la apologética que a una verdadera investigación histórica- sobre </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span><i>Las convicciones religiosas de los próceres argentinos</i></span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>. En ella se pasa una prolija revista a prominentes figuras de la nacionalidad, que aunque muy diversas unas de otras, todas ellas -con sus m</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>á</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>s y sus menos- dieron testimonio de una sensibilidad cristiana, tanto en su vida privada como incluso en la actuación pública.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Como esta realidad es ordinariamente desconocida por una gran parte de nuestra moderna cultura secularizada, no puede dejar de advertirse cómo algunos de estos personajes tan conocidos por cualquier argentino desde sus primeros años (</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Juan Martín de </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Pueyrred</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>ó</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>n, </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Cornelio </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Saavedra, </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Manuel </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Dorrego, </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>José de </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>San Martín y </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Juan Manuel de </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Rosas, entre otros), han sido y constituyen verdaderos ejemplos de una fe muy arraigada en el pueblo y en su historia.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Sin embargo, mucho me temo que en más de una ocasión, primó en el autor el deseo de mostrar una huella del mensaje evangélico en ellos, pero también esa tan consabida benevolencia que típicamente sobreviene en el clásico género del elogio fúnebre, cuando hay que hablar de los muertos, y por la cual parece que todo ha sido virtud en el recipiendario del homenaje. Hay que reconocer que ello no deja de ser una especie de convención, aunque llena de buena voluntad, en bastantes casos teñida de una cierta pequeña hipocresía, puesto que en el fondo nadie se engaña tanto como para pensar que es así.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span><strong>Cuántas veces habrá sucedido que los buenos deseos vuelven casi irreconocible al biografiado y el relato asume los caracteres de una hagiografía,</strong> que es como se denomina </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>a </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>la vida de los santos. De todos modos, aun en estos casos, los autores espirituales también suelen ocultar -sin dejar de ponderar en ellos la mejor intención- algo muy real, como son los defectos de quienes han practicado la virtud cristiana en grado heroico, que los han tenido y en abundancia, pero sup</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>o</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span> superarlos, y </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>e</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>se es precisamente su mérito.<span id="more-28"></span></span></span></p>
<p align="left"><b><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>La fe en un mesianismo socialista</span></span></b></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Ciertamente es complicado saber qué ocurre en la intimidad de las personas, y mucho más en algo tan profundo y personalísimo como es la religación del ser humano con lo sagrado, que de eso se trata la religión. Pero el interés del asunto y del personaje, nuevamente en las primeras planas con motivo de la visita papal, acredita el riesgo y el esfuerzo.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Para despejar el terreno, </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span><b>la figura de Fidel Castro, con ser una de las personalidades políticas más importantes del pasado siglo, ha sido superada por la de Ernesto Guevara de la Serna, por el simple dato de la canonización popular del Che, hoy trasmutado en </b></span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span><b>s</b></span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span><b>an Ernesto de la Higuera</b></span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>. Aunque suene un tanto fuerte decirlo, no puedo ocultar que es </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>e</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>ste un caso que se asemeja a un lavado (en este caso colectivo) no ya de dinero sino de cerebro, para usar la socorrida denominación de una institución muy utilizada en los años de la </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>G</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>uerrra </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>F</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>ría.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span><b>Se trata de un transformismo social por el cual las condiciones personales y una actuación verdaderamente aberrante son convertidas por diversas circunstancias en una santidad </b></span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>que increíblemente desafía de manera airosa, en extensos segmentos sociales -sobre todo juveniles-, la prueba de la más cruda realidad de los hechos. Todo un caso paradigmático con méritos suficientes por lo menos como para ser examinado por la psicología social.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>El Che es así hoy una suerte de encarnación posmoderna del hombre nuevo, figura paulina ideológicamente travestido en los años sesenta en el guerrillero mesiánico aureolado con las palmas del martirio, y a cuya celestial altura ha llegado por su condición de víctima inmolada en redención de lo</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>s</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span> más pobres. Pero este redentor tiene sus manos manchadas de una sangre que no es suya.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Fue en ese revulsivo clima sesentista que surgió, vista la arraigada religiosidad del pueblo latinoamericano, la necesidad de abandonar el objetivo de arrancar la fe para sustituirla por una adecuación de esa misma creencia religiosa al canon revolucionario. Desde algunas décadas atrás, el movimiento Pax en Polonia había planteado esa nueva estrategia de una </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span><b>alianza entre cristianismo y socialismo</b></span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span> que se había comenzado a forjar en la resistencia francesa, en tanto expresiva de una lucha común de cristianos y comunistas contra el nacionalsocialismo.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Surgieron así durante el per</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>í</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>odo de la </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>G</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>uerra </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>F</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>ría ambiguas figuras mixtas de cristianos marxistas que asumieron el papel de compañeros de ruta, denominados en un sentido despectivo también “idiotas útiles”, un sintagma que puede herir ingenuos oídos posmodernos. Estas expresiones han sido tradicionalmente usadas sobre todo desde la derecha más férreamente anticomunista para designar a quienes, aun sin adherir en forma absoluta a los postulados del marxismo o del </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>P</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>artido </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>C</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>omunista en su caso, comparten sin embargo su camino hacia la instauración de la sociedad socialista marxista.</span></span></p>
<p align="left"><b><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>La fe en la liberación</span></span></b></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>En los últimos días numerosos medios de comunicación han recurrido a </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span><i>Fidel y la religión,</i></span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span> un libro-reportaje publicado a mediados de los años ochenta, en el que el teólogo dominico brasileño Carlos Alberto Libanio Christo (Frei Betto) entrevista a Fidel Castro, y donde el padre de la revolución cubana explica su sensibilidad existencial ante las creencias religiosas.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>No es que sea inválido tanto el diálogo como la pretensión, a mi juicio fallida, de procurar mostrar (como en los biografiados de Trenti Rocamora) una realidad más sonrosada de la que los hechos dejan ver. </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span><b>Los numerosos intentos del fraile por encontrar huellas de una genuina religiosidad en su interlocutor se estrellan contra un muro que no permite advertir con alguna claridad el pensamiento del entrevistado.</b></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>M</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>á</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>s bien parece surgir en el extenso diálogo una velada y en ocasiones expresa increencia o escepticismo del jefe guerrillero, que sin embargo se esfuerza por adecuar su discurso a una perspectiva benevolente sobre la religión, alejándose o pretendiendo distanciarse de la dura actitud persecutoria que l</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>o</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span> había caracterizado en el pasado y de la cual brinda elocuente testimonio la historia de la Iglesia </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>C</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>atólica y el régimen castrista.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Sin embargo, esta nueva mirada sobre esa vieja historia no permite entender que se esté discurriendo sobre la religión en abstracto, sino sobre una determinada interpretación ideológica de la religión, y </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>e</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>ste es el nudo de la cuestión. Tanto el entrevistado como el entrevistador se encuentran de este modo en un punto común como es el idéntico aprecio (o al menos respeto por parte de Fidel) por las </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span><b>teologías de la liberación.</b></span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span><b>Ellas representan diversos intentos de encarnar el cristianismo en un mensaje liberador de las distintas opresiones que caracterizan la situación social en un sentido amplio, especialmente en el escenario latinoamericano.</b></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Aunque dejando claramente establecido que el concepto de liberación no s</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>o</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>lo no es un patrimonio marxista, sino que es -en un sentido radicalmente distinto- un valor fundamental o un eje central de la fe cristiana, al mismo tiempo el magisterio de la Iglesia </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>C</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>atólica, por esos mismos años ochenta señalaba oportunamente, especialmente en la </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span><i>Instrucción sobre algunos aspectos de la </i></span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span><i>t</i></span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span><i>eología de la liberació</i></span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>n, determinados núcleos teológicos de esa corriente que eran incompatibles con la ortodoxia de la fe.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Aun cuando se cita más de un documento de la doctrina social de la Iglesia, y a pesar de que las entrevistas que dieron lugar al libro se realizaron cuando esa instrucción había sido publicada, un significativo silencio es la respuesta ante ella. Es </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>e</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>ste un punto clave que no permite ser pasado por alto. El filósofo italiano Augusto del Noce en </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span><i>Il cattolico comunista</i></span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span> supo ejercer una aguda crítica sobre este cristianismo desvitaminizado tan de moda a partir de la posguerra (en el caso europeo, con el surgimiento del eurocomunismo, pero también antes con Togliatti), donde un cierto complejo de inferioridad hizo jugar a muchos cristianos la carta de la propia fe, poniéndola al servicio de una ideología ajena y aun contraria </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>a ella</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>La conclusión que puede extraerse del reportaje es de una prístina evidencia utilitarista: como en los católicos </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span><i>a sinistra</i></span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span> de la </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>G</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>uerra </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>F</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>ría, aquí también la teología es buena cuando ayuda a la revolución. No hace falta ni tal vez sea conveniente, en esa actitud, puntualizar sus reales contenidos, pero no puede dejar de señalarse esta</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span><b> instrumentación ideológica de la fe, tan negativa para ella misma como la que practicaron quienes sustentaron otros intereses quizás opuestos aunque igualmente reprobables</b></span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>. En este punto, derecha e izquierda se identifican en una común pretensión de manipular a la misma fe religiosa, presentándose como sus protectores.</span></span></p>
<p align="left"><b><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>El misterio de la fe</span></span></b></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Pero ha pasado mucha agua bajo los puentes del Tíber. Otros puentes están siendo construidos por quien se denomina pontífice, constructor de puentes. </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span><b>Algunos gestos del papa Francisco han mostrado de un modo elocuente y ostensible que él quiere dar por cerrada la guerra contra las heterodoxias en las teologías de la liberación y superar la cultura del anatema</b></span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>. No hace falta dar ejemplos porque no s</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>o</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>lo sobran, sino que están a la vista, empezando por su paternal (y tan cristiana) acogida a Gustavo Gutiérrez.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Quizás en esta clave pueda entenderse mejor el viaje del papa Bergoglio a la isla rebelde y al corazón del imperio. Entramos en un nuevo estadio histórico y el año jubilar de la misericordia que está esperando a la comunidad cristiana es otra clara señal también en esta temática social, a la que el </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>P</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>apa busca igualmente atender con la perenne diligencia del amor.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Años más tarde de la entrevista de Frei Betto, y con motivo de la visita de Fidel Castro a Juan Pablo II, el 19 de noviembre de 1996 en Roma, los diarios comentaron acerca de un posible cambio en la sensibilidad de Castro con respecto a la religión, que podría continuar el itinerario de esa postura aunque débilmente presente, de algún modo evidenciada en el libro del teólogo brasileño admirador del castrismo. El semanario británico </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span><i>The Sunday Times</i></span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span> concluyó entonces que a raíz de esta visita y presumiblemente debido a su edad, el líder cubano estaría resuelto a revisar el punto, y de hecho durante la entrevista se pudo ver un Fidel distinto y hasta emocionado. Sus propias palabras subrayaron y confirmaron esa percepción.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>No es raro el caso de personajes caracterizados por haber practicado un fuerte anticlericalismo durante toda su vida que, cuando llega la hora de la verdad, producen un proceso de conversión. La muerte es una de esas realidades humanas en las que no se nos permite ser superficiales, sin que se encuentren en juego consecuencias que conciernen a un destino definitivo, donde nosotros mismos somos el protagonista no ya principal, sino único. Seguramente todos recordamos algún ejemplo, incluso por nuestra experiencia personal, de ese tipo de situaciones, y me pregunto si no sería desacertado negarle apriorísticamente al líder cubano dicha posibilidad a la cual cualquier humano tiene derecho.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Suele suceder que en mentalidades muy conservadoras se obtura a veces incomprensiblemente esta alternativa, aunque improbable no por ello menos posible, de un proceso de cambio espiritual respecto de las verdades últimas de la existencia humana. Esta rigidez ante la libertad y la gracia se suscita cuando se practica un escepticismo radical y descalificante respecto de quienes no participan de la propia fe.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Es el reino del fanatismo (el fundamentalismo es el fanatismo religioso) que termina negando no s</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>o</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>lo la libertad humana, sino la misma doctrina de la Iglesia, la cual presenta en su bimilenaria historia ejemplos tan contundentes como el de </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>s</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>an Dimas, el ladrón que salvó su alma en el último suspiro. Hay aquí una flagrante contradicción. La dureza del corazón pertrechado por una coraza ideológica impide la realidad más profunda del perdón, que es un rasgo esencial precisamente de la enseñanza evangélica.</span></span></p>
<p align="left"><b><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>La coherencia de la fe</span></span></b></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Muchos socialistas m</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>á</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>s o menos unidos e incluso apartados de las tesis marxistas antes de Fidel Castro han admitido encontrar en Jesucristo al primer socialista, o al menos una figura profética en la que veían representados sus propios ideales políticos para organizar la vida social. Muchos de ellos se apartaron, no tanto de las enseñanzas del Evangelio, como de una estructura eclesiástica a la que consideraban aliada a las injusticias de este mundo y a la que supieron reprochar incluso una incoherencia con el verdadero canon de la fe.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Hay que preguntarse cuántos de ellos se fueron pero no lo hicieron extraviados en el error, sino escandalizados por la fornicación de la verdad y las justicia. Tal vez bastantes más veces de las que les gustaría reconocer a los fieles cristianos, las ovejas descarriadas tuvieran acaso bastante razón.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Un caso entre muchos. Se ha discutido si el dirigente socialista Alfredo Palacios quiso recibir o recibió una asistencia espiritual en sus últimos momentos, y hasta se produjo un enojoso y penoso episodio cuando en su entierro se pretendió arrancar el crucifijo del ataúd. Palacios se había formado en su juventud en los Círculos Católicos de Obreros del Padre Federico Grote.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>Su matriz social fue entonces cristiana y su concepción del socialismo seguramente buscaba un camino hacia una luz que quizás no supo o no pudo hallar, y que incluso no sabemos si al fin encontró. Me parece adivinar en el propio </span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>P</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>apa la sensibilidad de imaginar que -como tanto casos a lo largo de la historia- él fue de los otros y sin embargo era de los nuestros.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span><b>Es que las relaciones entre religión y política, donde no s</b></span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span><b>o</b></span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span><b>lo la justicia, sino también la misericordia, entrañan un lugar central en el escenario humano, no constituyen un vínculo puramente institucional</b></span></span><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>, como tantas veces se ha presentado. Estos vínculos son más profundos que lo que permite observar el derecho o la economía o en general la perspectiva de las ciencias sociales, y muchas veces o casi siempre estas dimensiones suelen estar ausentes en los titulares de la sociedad mediática. Más allá de las discusiones humanas, seguramente y como suele suceder, la dimensión última de estos asuntos solamente sea conocida por alguien cuyo resplandor apenas puede ser sospechado por el espíritu humano.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>La reflexión sobre este nuevo viaje de Francisco puede abarcar algo más que el levantamiento de un embargo. No es que el embargo no sea importante, pero la visita puede exceder esa importancia. No sabemos si en Fidel Castro, e incluso en su propio hermano, la gracia -que es un puro don de Dios- puede representar también a un protagonista de esta historia donde se juegan realidades invisibles y definitivas.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"><span>La providencial visita de un papa al pueblo cubano ha sido para la gran historia, el último escenario de la comedia humana en el marco de una historia más pequeña pero no menos grande, aunque más íntima y personal, que acaso transcurre más arriba que lo que nuestra corta, pobre mirada nos permite vislumbrar.</span></span></p>
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