<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Patricia Bullrich &#187; Néstor Kirchner</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/patricia-bullrich/tag/nestor-kirchner/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/patricia-bullrich</link>
	<description>patricia_bullrich</description>
	<lastBuildDate>Wed, 12 Nov 2014 10:02:24 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>La democracia es la vía para salir de una década de autoritarismo</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/patricia-bullrich/2014/11/12/la-democracia-es-la-via-para-salir-de-una-decada-de-autoritarismo/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/patricia-bullrich/2014/11/12/la-democracia-es-la-via-para-salir-de-una-decada-de-autoritarismo/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 12 Nov 2014 09:47:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Patricia Bullrich</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Boudou]]></category>
		<category><![CDATA[Cristina Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[década ganada]]></category>
		<category><![CDATA[elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[inflación]]></category>
		<category><![CDATA[inseguridad]]></category>
		<category><![CDATA[kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[Lázaro Báez]]></category>
		<category><![CDATA[Néstor Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[oposición]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/patricia-bullrich/?p=52</guid>
		<description><![CDATA[Nota escrita con Guillermo Yanco, miembro del Club Político Argentino &#160; De un buen tiempo a esta parte existe el debate acerca del rol de la oposición, justo cuando ésta debe reconvertirse en alternativa para reemplazar al gobierno kirchnerista. No se trata ni de tácticas electorales ni de marketing político. Las elecciones del año próximo definen... <a href="http://opinion.infobae.com/patricia-bullrich/2014/11/12/la-democracia-es-la-via-para-salir-de-una-decada-de-autoritarismo/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right"><strong><em>Nota escrita con Guillermo Yanco, miembro del Club Político Argentino</em></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>De un buen tiempo a esta parte existe el debate acerca del rol de la oposición, justo cuando ésta debe reconvertirse en alternativa para reemplazar al gobierno kirchnerista. No se trata ni de tácticas electorales ni de marketing político. Las elecciones del año próximo definen el rumbo de la República Argentina.</p>
<p>Muchos actores que reclaman hoy la unidad, conscientes del desastre institucional en el que está envuelto el país, dejaron sola a una no tan nutrida oposición y al campo en la 125; muchos otros aplaudieron o votaron la ley de medios porque era &#8220;progre&#8221; y muchos otros también fueron funcionarios del Gobierno en cargos de alta responsabilidad.</p>
<p>Nos permitimos dudar de la profundidad de su comprensión acerca de la marca que dejó el kirchnerismo y de la evaluación que hicieron sobre este gobierno; o porque no lo vieron venir y lo dejaron avanzar, o simplemente, porque no les convino ponerse enfrente.<span id="more-52"></span></p>
<p>Más allá de esas predicciones  creemos que existe una única puerta a abrir, luego de las elecciones del 2015: <strong>la clave está en que Argentina retome un camino únicamente democrático, desestructurando los obstáculos autoritarios que la &#8220;década ganada&#8221; ha montado, y desarmando las granadas que dejan en los tres poderes.</strong></p>
<p>Quienes nos opusimos desde el primer día al modelo de Néstor y Cristina Kirchner, seguimos una estrategia  para dar paso a un cambio que no debe ser cosmético, de estrellas fugaces, sino que se estructura sobre otro paradigma, sostenido en una democracia sustantiva, donde el Estado practique la ley y la coloque como la columna vertebral de su dispositivo.</p>
<p>Este <strong>&#8220;acuerdo democrático&#8221;</strong> deberá conducirlo quien sea elegido Presidente de la Nación, y tendrá el desafío y la necesidad de pasar del modelo de la imposición al modelo del dialogo y el consenso; del modelo unitario al federal, y  del control de los tres poderes a la independencia y autonomía de los mismos.</p>
<p>El mejor acuerdo democrático es aquel que se realice y no aquel que se escriba. Si no, fíjense en la estrategia que empleó Néstor Kirchner con Aníbal Ibarra y Elisa Carrió, sellando un pacto por la renovación de la política, seis meses antes de las elecciones.</p>
<p>Mirada a distancia, era una estrategia de blanqueo, como una ley de construcción de capital político y simbólico, que allanó su camino al triunfo.  Se unió a dos dirigentes que tenían algunos valores reconocidos, en ese momento de honestidad y renovación, y lo utilizó como trampolín para germinar el modelo más autoritario que nuestra democracia ha conocido.</p>
<p>Aquí sobresale el segundo gran punto: <strong>para realizar una cultura democrática, hay que practicarla desde el lugar que nos toca</strong>. Lo hicimos y los hacemos todos los días. En el Congreso, presentándonos a la Justicia cuando corresponde, en la calle y en las rutas, en el debate intelectual cuando se avasallan las libertades individuales y funciona la lógica del sometimiento.</p>
<p>Dejemos a la sociedad que votó a este gobierno que comprenda que el camino de la decadencia es producto de su propia acción  política. Necesitamos comprender que hoy la sociedad está viendo que el relato son sólo palabras vacías, y que detrás asoma una realidad donde <strong>el crecimiento, el modelo de matriz diversificada, la distribución del ingreso, la inclusión, la lucha contra los monopolios, era un gran montaje que termina en Boudou, en Lázaro Báez, en la inflación, en la inseguridad y en la perdida de una oportunidad para la Argentina.</strong> Se  deglutieron las posibilidades de una década, que bien llevada se vería en autopistas, más inversión, menos pobreza y menos inseguridad.</p>
<p>La estrategia del kirchnerismo es clara: <strong>encontrar a los enemigos</strong>, y el futuro tiene relato si logran endosarle a  las &#8220;fuerzas del mal&#8221; el  40 % de inflación, el despilfarro energético, la corrupción extrema y la recesión.</p>
<p>Este concepto es central para comprender que sería un error imperdonable dejar un espacio para que el proyecto K construya esa fantasía del retorno. El mito del regreso precisa de un enemigo responsable que sea el culpable de los problemas que el gobierno atraviesa. El proyecto K necesita dejar la idea instalada: <strong>que sus problemas no fueron sino obstáculos que el enemigo le tendió en su camino a la &#8220;revolución&#8221;.</strong></p>
<p>Necesitan quitarse toda responsabilidad de encima, pasar por inocentes, no asumir las consecuencias de sus decisiones. Están buscando la provocación, están buscando a ese enemigo que como último capítulo del relato , sea el que los empujó, el que les provocó la inflación, los desestabilizó, les impidió terminar su &#8220;misión histórica&#8221;  para continuar el relato hacia el futuro.</p>
<p><strong>La provocación de este final demuestra su debilidad, no su fortaleza.</strong> La verdadera fuerza estaría en poder demostrarle a la sociedad que vuelven los días del consumo; en cambio trepan las cifras del empleo del empleo informal; que vuelven los superávits gemelos, y no la pérdida cotidiana de reservas.</p>
<p>El relato de este débil gobierno se les deshilacha. Tiene resortes institucionales y los explota, porque como no puede satisfacer las necesidades de la gente, porque se lo comió con su lógica populista, ahora quiere que se coma el Código Civil, la ley de abastecimiento, y la adecuación del Grupo Clarín,  y demás &#8220;ataques&#8221; que realizarán en los próximos meses.</p>
<p>Nosotros no sólo no estamos paralizados, sino que estamos construyendo la alternativa de Gobierno que no se edifica siendo espejo del kirchnerismo, que es lo que muchos sectores nos piden. ¿Por qué no? Porque nos transformaríamos en ellos mismos.</p>
<p>La democracia hacia adelante, la construimos con herramientas actuales, con las que defendemos a los argentinos del autoritarismo y el avasallamiento. Nosotros tenemos límites que el kirchnerismo no, y esos límites son condiciones necesarias para construir el futuro: <strong>el poder debe ser limitado.</strong></p>
<p>Una frase de Guillermo Maci resalta &#8220;evitar las compulsiones que ejercitan al extremo el odio&#8221;. Si el kirchnerismo lo hace, no nosotros. Somos el cambio.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/patricia-bullrich/2014/11/12/la-democracia-es-la-via-para-salir-de-una-decada-de-autoritarismo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La vía del cambio</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/patricia-bullrich/2013/10/29/la-via-del-cambio/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/patricia-bullrich/2013/10/29/la-via-del-cambio/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 29 Oct 2013 17:59:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Patricia Bullrich</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina centralista]]></category>
		<category><![CDATA[Brasil]]></category>
		<category><![CDATA[Carlos Menem]]></category>
		<category><![CDATA[caudillismos]]></category>
		<category><![CDATA[Dilma Rouseff]]></category>
		<category><![CDATA[Eduardo Duhalde]]></category>
		<category><![CDATA[eje peronismo–antiperonismo]]></category>
		<category><![CDATA[Gerardo Zamora]]></category>
		<category><![CDATA[institucionalidad]]></category>
		<category><![CDATA[José Alperovich]]></category>
		<category><![CDATA[Lula]]></category>
		<category><![CDATA[Maurice Closs]]></category>
		<category><![CDATA[Montevideo]]></category>
		<category><![CDATA[Néstor Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[partido macrocefálico]]></category>
		<category><![CDATA[peronismo]]></category>
		<category><![CDATA[Porto Alegre]]></category>
		<category><![CDATA[PRO]]></category>
		<category><![CDATA[radical- socialista]]></category>
		<category><![CDATA[radicalismo]]></category>
		<category><![CDATA[realidad nacional]]></category>
		<category><![CDATA[República]]></category>
		<category><![CDATA[San Pablo]]></category>
		<category><![CDATA[sistema bipartidista]]></category>
		<category><![CDATA[Unión Por Todos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/patricia-bullrich/?p=45</guid>
		<description><![CDATA[Para promover cambios, primero tenemos que conocer cuál es la realidad nacional. Argentina ha dejado de ser un país con un sistema bipartidista. Hoy, la gran cantidad de fuerzas políticas y la presencia omnipotente de un partido predominante como el peronismo conspira contra quienes creemos en la institucionalidad. Este sistema, con un partido macrocefálico y partidos fragmentados condujeron a... <a href="http://opinion.infobae.com/patricia-bullrich/2013/10/29/la-via-del-cambio/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Para promover cambios, primero tenemos que conocer cuál es la realidad nacional. <strong>Argentina</strong> ha dejado de ser un país con un<strong> sistema bipartidista</strong>. Hoy, la gran cantidad de fuerzas políticas y la presencia omnipotente de un partido predominante como el <strong>peronismo</strong> conspira contra quienes creemos en la <strong>institucionalidad</strong>. Este sistema, con un <strong>partido macrocefálico</strong> y partidos fragmentados condujeron a una <strong>Argentina centralista</strong>, con concentración de poder, con <strong>caudillismos</strong> y sus consecuencias sociales: <strong>pobreza</strong> y un desarrollo con<strong> baja competitividad y productividad</strong>. Es decir, un sistema político que es a la vez fragmentado y hegemónico y sobre todo ineficiente para construir un futuro de progreso permanente.</p>
<p>Las principales características del peronismo se exhiben en la búsqueda de pretender ser oficialismo y oposición, izquierda y derecha, simultáneamente; lo que coloca al sistema en enorme peligro, donde no hay debates para la alternancia y la sucesión en el poder, porque todo queda en familia. El 2003 nos dejó una clara muestra de cómo se opera internamente. El primero y el segundo fueron <strong>peronistas</strong> con un prefijo distinto al sufijo “ismo”.<strong> De Menem a Duhalde; de Duhalde a Kirchner. </strong>Una vez en el poder buscó consolidarse hegemónicamente al interior del movimiento y asimilando los territorios radicales, socialistas, liberales y de izquierda: navegó por la llamada “transversalidad”, a conquistar nuevos continentes políticos.</p>
<p><span id="more-45"></span>Fue tal el grado de polarización dentro del espacio que el kirchnerismo habilitó a los denominados peronistas disidentes. Lejos de ser la primera vez, desde 1945 el “aparato” se nutre de fuerzas que le amplían sus fronteras y fragmentan a los otros; desde cuantiosos y conocidos radicales en 1945 hasta comunistas y liberales en el siglo XX y XXI, hemos visto<strong> dos fenómenos recurrentes: la penetración del peronismo para debilitar al resto de los partidos y obtener la representación “única de la Nación”, la incapacidad de terminar mandatos del radicalismo y hasta la corta vida de las terceras fuerzas.</strong></p>
<p>A la vez, el partido más tradicional de todos, el de mayor historia, perdió terreno y naufraga en la política nacional desde 1995.<strong> El radicalismo no puede garantizar gobernabilidad, debido a los pasos en falso que dio cada vez que tuvo la posibilidad de gestionar</strong>. Ello conlleva a la escasa o nula confianza social en su capacidad para el manejo y administración del poder, y la falta de marcas de gestión distintivas de sus administraciones provinciales, que lo asemejan a los manejos caudillistas y populistas del peronismo. <strong>Zamora, Alperovich y Closs</strong> son una muestra de ese camino, no lo son menos las gestiones radicales que no demuestran diferencias remarcables en el manejo del poder con el peronismo.<strong> En treinta años de democracia es difícil distinguir las diferencias entre un gobierno radical provincial y uno peronista.</strong></p>
<p>Emergen de esta elección cuatro interpretaciones de cómo presentarse en las elecciones del 2015, dos de ellas son vías peronistas:<strong> el oficialismo se divide para sustituirse a sí mismo, lo que lo vuelve a colocar en el partido predominante.</strong> Otra posibilidad es <strong>la vuelta del radicalismo</strong> y su cultura de partido alérgico al poder, cargando la mochila de la incapacidad para gobernar, con aliados socialistas y fuerzas distritales. La última apuesta a un camino de autonomía que busca parecerse más a las experiencias uruguaya o brasileña, donde fuerzas que parecían no poder gobernar el país tomaron envión y confianza a partir de exitosas gestiones locales: <strong>Montevideo, Porto Alegre y San Pablo</strong> le dieron el pasaporte a <strong>Tabaré</strong> primero y a <strong>Mujica</strong> después. Y a <strong>Lula</strong> y <strong>Dilma</strong> en <strong>Brasil</strong>. Nunca estos partidos hubieran podido llegar al poder sólo desde el discurso: precisaban asentarse sobre capacidades de gestión, de confianza, de manejo político. Esas fueron sus plataformas para luego dar el siguiente paso. Fueron salidas autónomas a lo preexistente. No se basaron en las estructuras políticas reproductoras de la cultura política dominante en cada uno de los países, sino que apostaron a abrir una brecha y consolidarse sin usar de bastón a los tradicionales partidos, aunque hayan tenido componentes de ellos. El <strong>eje peronismo-antiperonismo</strong> que hoy se escucha en el <strong>discurso radical- socialista</strong> no es el eje del futuro, porque esta alternancia hasta ahora ha generado frustraciones.</p>
<p>Animarse a la tercera vía es un desafío histórico, sin usar las estructuras tradicionales pero sí dando lugar a todos aquellos que de buena fe han pensado y actuado en consonancia con procesos democráticos y republicanos proviniendo de otras fuerzas políticas. <strong>Unión por Todos, PRO</strong> y fuerzas provinciales, más ciudadanos independientes, muchos ciudadanos que han salido a las calles, estamos embarcados en esta idea: <strong>sostener un cambio profundo que penetra la cultura del poder para transformarla en una gestión con más poder del ciudadano y más República.</strong> Para ello la construcción de un espacio diverso, pero institucional, con reglas claras de democracia interna y participación abierta serán claves fundamentales para competir contra aparatos consolidados. Es un desafío que deberá ser acompañado por la gente. Para el 2015 falta mucho, pero para emprender un camino hay que empezar a caminar.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/patricia-bullrich/2013/10/29/la-via-del-cambio/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 3.504 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-31 03:29:24 -->
