<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Nicolás Cachanosky &#187; BCRA</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/tag/bcra/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky</link>
	<description>nicolas_cachanosky</description>
	<lastBuildDate>Wed, 01 Jun 2016 10:46:35 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>Emisión monetaria fuera de control</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2015/03/16/emision-monetaria-fuera-de-control/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2015/03/16/emision-monetaria-fuera-de-control/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 16 Mar 2015 10:46:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Nicolás Cachanosky</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[BCRA]]></category>
		<category><![CDATA[dólares]]></category>
		<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Estado]]></category>
		<category><![CDATA[inflación]]></category>
		<category><![CDATA[LEBACS]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/?p=235</guid>
		<description><![CDATA[El primer bimestre del 2015 cerró con preocupaciones sobre el incremento en la emisión monetaria para financiar al sector público. La emisión de los primeros dos meses de este año es 4.60 veces superior al mismo período del 2014, al pasar de unos 4.800 a unos 22.000 miles de millones de pesos. Ante la falta de... <a href="http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2015/03/16/emision-monetaria-fuera-de-control/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>El primer bimestre del 2015 cerró con preocupaciones sobre el incremento en la emisión monetaria para financiar al sector público. La emisión de los primeros dos meses de este año es 4.60 veces superior al mismo período del 2014, al pasar de unos 4.800 a unos 22.000 miles de millones de pesos. Ante la falta de signos claros por parte del Gobierno sobre medidas para corregir los serios desequilibrios de la economía argentina, es normal que la tendencia de este comportamiento por parte del BCRA genere preocupaciones. ¿Puede esto impactar el nivel de precios? ¿Qué puede pasar con la deuda del BCRA (LEBACS)?</p>
<p><strong>Es importante aclarar que la emisión para financiar al sector público no es igual a la expansión de la base monetaria.</strong> Que la emisión para financiar al sector público en el primer bimestre del 2015 haya sido 4.60 veces superior a la del 2014 no quiere decir que la base monetaria se esté expandiendo a ese ritmo. Financiar al sector público es uno de diversos motivos por los cuales la base monetaria puede expandirse o contraerse. El BCRA puede emitir pesos para financiar al tesoro y luego quitarlos de circulación minimizando el impacto sobre la base monetaria y sobre el nivel de precios. Por ejemplo, el BCRA emite pesos, se los entrega al Tesoro. El Tesoro los gasta y luego el BCRA los compra (quita del mercado) vendiendo LEBACS en el mercado financiero. De este modo se financia al tesoro al mismo tiempo que se restringe la expansión monetaria.</p>
<p>La base monetaria puede variar por 5 motivos: (1) compra de USD (divisas), (2) financiar al sector publico (Tesoro, etc.), (3) Pases financieros (operaciones con entidades financieras), (4) venta y compra de LEBACS (y NOBACS) y (5) otras operaciones. Cada uno de estos componentes puede ser positivo (expansión de la base monetaria) o negativo (contracción de la base monetaria). El neto de los cinco factores coincide con la expansión total de la base monetaria. El siguiente cuadro muestra desde el 2009 en adelante la expansión de la base monetaria (Exp. BM) junto a sus diversos componentes (en millones de pesos). Se ve que la emisión para financiar al sector público crece vigorosamente. <strong>De allí que se sostenga que la inflación tiene una explicación fiscal o se debe al déficit del tesoro y que a veces se confunda emisión para para financiar al tesoro con expansión de la base monetaria.</strong></p>
<p><img tabindex="0" alt="" src="https://mail.google.com/mail/u/0/?ui=2&amp;ik=f9cd5d03bf&amp;view=fimg&amp;th=14c00b501d61345d&amp;attid=0.2&amp;disp=emb&amp;attbid=ANGjdJ-zHmHaCYp0qTuQ2DJN32crjBKlz_jXe4Vqqavt3jvH-Em6yfwUSnrwlGQ1oCYcVeo4yTac0i2ewcYi4Zq3REFZtQ89C-JbQaTmg9oA8dTXto_QQRW0_gVgC6s&amp;sz=s0-l75-ft&amp;ats=1426502625309&amp;rm=14c00b501d61345d&amp;zw&amp;atsh=1" /><br />
En el 2013 se aprecia un significativo salto en la emisión para financiar al sector público (alrededor de 2/3 ocurre en los últimos cuatro meses del año) al punto tal que supera a la expansión total de la base monetaria. El BCRA minimizó el impacto sobre la base monetaria vendiendo USD en el mercado. Ese año el BCRA perdió unos 12.700 miles de millones de USD en reservas; cuatro veces más que en el 2012. Con la salida de Marcó del Pont de la presidencia del BCRA y la llegada de Fábrega se cambia de política y en lugar de vender USD para minimizar el impacto sobre la base monetaria, se pasa a vender LEBACS. La velocidad a la que se perdían reservas en el 2013 no era sostenible. En el 2013, el BCRA pedía pesos contra la entrega de USD a cambio de expectativas de una devaluación (que ocurrió a principios del 2014). En el 2014 el BCRA pide pesos a cambio de altas tasas de interés; las LEBACS rinden entre 26% y 29%. Con un tipo de cambio que se devalúa a un ritmo menor, se puede obtener una ganancia financiera invirtiendo en LEBACS para luego comprar más dólares (si se recibe la autorización correspondiente). El siguiente gráfico muestra impacto sobre la deuda en LEBACS del BCRA.<br />
<img tabindex="0" alt="" src="https://mail.google.com/mail/u/0/?ui=2&amp;ik=f9cd5d03bf&amp;view=fimg&amp;th=14c00b501d61345d&amp;attid=0.1&amp;disp=emb&amp;attbid=ANGjdJ9j7atEu6rFoLgxYJ2q_QcsSg7hg2euWmAtN731Vr5Giw3U3oL1FY_znl5ipxTuaIkNBdfavJSFbhlq-6pYdHhfs6UOMq0Lb5SJW87RKyc5KmqU-EmOemh_SHE&amp;sz=s0-l75-ft&amp;ats=1426502625310&amp;rm=14c00b501d61345d&amp;zw&amp;atsh=1" /></p>
<p>El BCRA se enfrenta con un dilema al momento de decidir financiar al sector público. Si no se quitan los pesos emitidos de circulación, entonces los pesos que se utilizan para comprar bienes y servicios aceleran la inflación y los pesos que se utilizan para comprar USD afectan a la cotización del dólar blue; es decir, lo que no va a inflación va a tipo de cambio blue. <strong>Si el BCRA quiere evitar (o minimizar) el impacto sobre la inflación, entonces debe emitir LEBACS y quitar pesos del mercado financiero.</strong> Esto disminuye los ahorros (locales) disponibles al sector privado a la vez que eleva las tasas de interés. Las LEBACS (que no duran más de un año) están rindiendo entre 26% y 29%.</p>
<p>No es casualidad que el resultado sea una desaceleración y hasta caída de la actividad económica. Así como el ritmo de pérdida de reservas del 2013 no era sostenible, la emisión de LEBACS también tiene un límite. Este límite, sin embargo, es más difícil de identificar. Pero lo cierto es que eventualmente, el BCRA debe devolver el capital más el interés que el mercado asigna a las LEBACS. Una abultada emisión de LEBACS, por lo tanto, sugiere futuras presiones inflacionarias si la deuda en LEBACS se paga con emisión monetaria; menos inflación hoy a expensas de más inflación en el futuro.</p>
<p>¿Qué puede suceder con la emisión para financiar al sector público y la emisión de LEBACS para los próximos diez meses del 2015? Veamos un escenario, sencillo, para ilustrar la preocupación por la acelerada emisión para financiar al sector público en el primer bimestre.</p>
<ul>
<li>A fines de febrero, la emisión para financiar al sector público llegó a los 22.000 miles de millones de pesos.</li>
<li>Ignorando que este es un año de elecciones donde el gasto público tiende a ser mayor, si se repite la misma emisión para financiar al tesoro que en el 2014, entonces el 2015 termina con una emisión total de 353.400 miles de millones de pesos para financiar al tesoro; más del doble que el año pasado (161.500 miles de millones de pesos).</li>
<li>Si en el 2015 la base monetaria se expande un 22% (similar a los dos últimos años), entonces el BCRA debe absorber unos 251.620 miles de millones de pesos extra; 2.60 veces la absorción realizada con LEBACS en el 2014.</li>
<li>Si las LEBACS rinden un 25%, entonces es necesario emitir 100$ en LEBACS por cada 80$ a quitar del mercado.</li>
<li>El stock de LEBACS en pesos a fines del 2014 es de 320.100 miles de millones de pesos.</li>
<li>Por lo tanto, la deuda en LEBACS se duplica en un sólo año.</li>
<li>Esto implica nuevos intereses por 62.905 miles de millones de pesos.</li>
</ul>
<p><strong>Las preocupaciones no solo son fundadas, sino que no es del todo claro que este panorama sea consistente con una desaceleración de la inflación en el mediano plazo.</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2015/03/16/emision-monetaria-fuera-de-control/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Se confirma el deterioro fiscal</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2014/07/22/se-confirma-el-deterioro-fiscal/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2014/07/22/se-confirma-el-deterioro-fiscal/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 22 Jul 2014 10:22:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Nicolás Cachanosky</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[ANSES]]></category>
		<category><![CDATA[BCRA]]></category>
		<category><![CDATA[Congreso]]></category>
		<category><![CDATA[Déficit]]></category>
		<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Emisión]]></category>
		<category><![CDATA[gasto público]]></category>
		<category><![CDATA[holdouts]]></category>
		<category><![CDATA[inflación]]></category>
		<category><![CDATA[kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[Tesoro Nacional]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/?p=182</guid>
		<description><![CDATA[Detrás de las noticias del Mundial de Brasil y el juicio con los holdouts, los problemas económicos de fondo de Argentina siguieron su curso. Los indicadores de actividad económica han dado para la baja. La inflación acumulada de 12 meses sigue en niveles similares a los peores de la crisis del 2001 (40.9% en diciembre... <a href="http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2014/07/22/se-confirma-el-deterioro-fiscal/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Detrás de las noticias del Mundial de Brasil y el juicio con los holdouts, los problemas económicos de fondo de Argentina siguieron su curso. Los indicadores de actividad económica han dado para la baja. La inflación acumulada de 12 meses sigue en niveles similares a los peores de la crisis del 2001 (40.9% en diciembre 2002) a pesar de las repetidas promesas de desaceleración por parte del oficialismo. Y los resultados fiscales (base caja) a mayo, recientemente informados por la cartera de Economía, confirman el precupante deterioro en las cuentas del Tesoro Nacional.</p>
<p>Descontando las transferencia que recibe el Tesoro por parte del BCRA (y ANSES, etc.), <strong>el déficit financiero de mayo se ubicó en unos 1.150 millones de pesos acumulando un total de 48.400 millones de pesos entre enero y mayo del 2014.</strong> En el 2013, este nivel de déficit acumulado se cruzó “recién” en el mes de septiembre. En el 2011 y en el 2012 se lo cruzó en diciembre. El déficit financiero acumulado a mayo del 2014 es mayor al déficit anual total en los años anteriores al 2011. El déficit acumulado a mayo 2014 es casi 2.5 veces el de mayo 2013.</p>
<p>Los datos ingresos son reveladores. Excepto “rentas de la propiedad” (transferencias del BCRA, ANSES, etc.), la recaudación cayó en términos reales respecto a mayo del 2013 (con una inflación para el período de 39.9% según el IPC congreso). <strong>Las transferencias del BCRA y ANSES crecieron en términos reales un 1638%.</strong> El resultado de esta emisión monetaria para financiar al tesoro compensa la caída real de los ingresos tributarios manteniendo los ingresos corrientes constantes en términos reales. Los egresos también son reveladores. Los únicos que han aumentado en términos reales fueron las transferencias y el rubro “otros” (mientras las transferencias al sector privado aumentaron, las transferencias al sector público disminuyeron).</p>
<p>Es decir, el Tesoro tiene una fuerte necesidad de recurrir al BCRA para financiar el insostenible nivel de gasto a la par que el aumento en términos reales se va en transferencias (por ejemplo subsidios) al sector privado en lugar de asignarse a los servicios que le corresponde brindar al estado como mantener la ley y el orden (seguridad y justicia.) ¿Si la infraestructura Argentina está tan bien y nunca se ha invertido tanto como en la década ganada, por qué tantas transferencias al sector privado? <strong>Es claro que el problema del gasto público es doble. Por un lado la asignación del gasto público es ineficiente; el gobierno kirchnerista gasta mal. Por otro lado un nivel de gasto excesivamente alto.</strong> Bajo la falsa ilusión de que el gasto público es intrínsecamente virtuoso y el gasto privado es naturalmente malo o hasta inmoral, se ha llegado a niveles insostenibles de gasto difíciles de corregir.</p>
<p>Sin embargo, lo preocupante no es sólo el nivel de gasto (ya de por sí un problema serio), es la aceleración del deterioro fiscal que se ve en el 2014. No sólo mayo muestra un déficit acumulado alto respecto a años anteriores, sino que mes a mes la emisión monetaria necesaria para financiar el déficit proyectado a fin de año aumenta por tercer mes consecutivo. En el siguiente gráfico vemos el déficit proyectado de mayo a fin de año. La proyección es simple, asume que cada mes el déficit en promedio evoluciona igual a como lo hizo en los dos últimos años. Junio es el mes con mayor deterioro fiscal en al menos los dos últimos años; 85% y 65% para el 2013 y el 2014. Para el 2015, entonces, el gráfico asume un deterioro fiscal del 75% (promedio de junio de los dos últimos años.) El deterioro de la actividad económica, pagos al Club de Paris, y la extensión de programas sociales los (ni-ni) pueden hacer de este un escenario conservador.</p>
<p><a href="http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/files/2014/07/image003.jpg"><img class="alignnone  wp-image-184" alt="image003" src="http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/files/2014/07/image003.jpg" width="461" height="335" /></a></p>
<p><strong>Si el déficit financiero proyectado se financia con emisión monetaria, entonces la expansión de la base monetaria llega a un 77%, que equivale a 7.4% mensual.</strong> El mismo ejercicio con datos a marzo daba una expansión de la base monetaria equivalente mensual del 6.3%. En abril 6.7%. Como vemos, en mayo saltó a 7.4% mensual. Para poner estos números en perspectiva, podemos pensar que si la inflación mensual ronda el 2%, entonces la expansión monetaria ronda también el 2% mensual (más allá de las insistencias del oficialismo, esto es justamente lo que los números muestran.) La presión inflacionaria, por lo tanto, puede pasar de un 2% mensual a un 7% mensual (lo que equivale a un 125% anual) si asumimos que la demanda de dinero ni la producción caen (de nuevo, dos supuestos “optimistas”)</p>
<p>¿Qué tan exagerado es este escenario? En economía las proyecciones son muy elusivas. Es práctica habitual estimar distintos escenarios y ver si los resultados más o menos se repiten. Algunos colegas (Roberto Cachanosky y Agustín Monteverde) llegaron a resultados similares con supuestos distintos. Más allá de si la expansión de base monetaria tiene que ser 77%, 60%, u 80% para financiar el déficit de mayo a diciembre, lo importante es que desde distintos ángulos el panorama fiscal se ve el mismo empeoramiento fiscal. Al gasto público y el subsecuente déficit, responsabilidad última del Congreso Nacional, se encuentra nuevamente fuera de control. La sociedad aún espera del arco opositor un serio planteo sobre cómo solucionar este serio problema. <strong>Los problemas económicos no se resuelven ni con promesas ni con buenas intenciones, se resuelven con una administración eficiente y buenas políticas económicas.</strong> La situación fiscal argentina es exactamente la opuesta.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2014/07/22/se-confirma-el-deterioro-fiscal/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Una propuesta de reforma monetaria para Argentina</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2014/01/23/una-propuesta-de-reforma-monetaria-para-argentina/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2014/01/23/una-propuesta-de-reforma-monetaria-para-argentina/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 23 Jan 2014 10:42:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Nicolás Cachanosky</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[banco central]]></category>
		<category><![CDATA[BCRA]]></category>
		<category><![CDATA[Carta Orgánica del BCRA]]></category>
		<category><![CDATA[Connecticut]]></category>
		<category><![CDATA[Crisis del 30]]></category>
		<category><![CDATA[dinero fiat]]></category>
		<category><![CDATA[Ecuador]]></category>
		<category><![CDATA[Escocia]]></category>
		<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[George Selgin]]></category>
		<category><![CDATA[Hong Kong]]></category>
		<category><![CDATA[inflación]]></category>
		<category><![CDATA[Irlanda]]></category>
		<category><![CDATA[Kurt Schuler]]></category>
		<category><![CDATA[libre elección monetaria]]></category>
		<category><![CDATA[Louisina]]></category>
		<category><![CDATA[Missouri]]></category>
		<category><![CDATA[Oregón]]></category>
		<category><![CDATA[Panamá]]></category>
		<category><![CDATA[Patacones]]></category>
		<category><![CDATA[Peso Moneda Nacional]]></category>
		<category><![CDATA[Real Academia Española]]></category>
		<category><![CDATA[República Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Reserva Federal de Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[Steve Hanke]]></category>
		<category><![CDATA[Suiza]]></category>
		<category><![CDATA[Venezuela]]></category>
		<category><![CDATA[Zona Euro]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/?p=130</guid>
		<description><![CDATA[Dolarización flexible con banca libre Argentina se encuentra, una vez más, transitando una profunda crisis económica. Las débiles instituciones monetarias tienen un rol central en esta problemática. Que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) es una institución desinteresada, o incapaz, en proteger el poder adquisitivo de la moneda nacional debiera ser una apreciación... <a href="http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2014/01/23/una-propuesta-de-reforma-monetaria-para-argentina/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Dolarización flexible con banca libre</strong></p>
<p>Argentina se encuentra, una vez más, transitando una <strong>profunda crisis económica</strong>. Las débiles instituciones monetarias tienen un rol central en esta problemática. Que el <strong>Banco Central de la República Argentina (BCRA)</strong> es una institución desinteresada, o incapaz, en proteger el poder adquisitivo de la moneda nacional debiera ser una apreciación fuera de discusión. Desde su fundación en 1935 hasta fines del 2013 la <strong>inflación</strong> equivalente anual fue de un chocante 55%. En promedio, Argentina ha vivido con una inflación del doble a la que los residentes han tenido que soportar en el 2013 que acaba de terminar. En estos 78 años, sólo en 23 ocasiones la inflación fue menor al 10%, en 17 menor al 5%, y un magro 11 veces menor a un 2% (sin contar los años de deflación por crisis y no buena administración monetaria.) En 1935 regía el <strong>Peso Moneda Nacional.</strong> Hoy, luego de seis cambios monetarios en los cuales se dejaron de lado trece ceros, rige un Peso devaluado sin perspectivas de mejora en el corto y mediano plazo. Argentina no posee un banco central meramente ineficiente, posee<strong> uno de los peores bancos centrales del mundo</strong>. Es este pobre desempeño, y no cuestiones culturales, lo que explica la <strong>parcial y desprolija dolarización actual de Argentina.</strong></p>
<p>Sintomático del desinterés del gobierno de turno es agregar insulto al daño al bolsillo de los argentinos negando que la inflación sea un fenómeno monetario, publicando datos oficiales de inflación de muy dudosa credibilidad y reformando la <strong>Carta Orgánica del BCRA</strong> disminuyendo su responsabilidad institucional en esta materia. La historia monetaria argentina muestra, sin embargo, que sería un error creer que el desmanejo monetario es un problema propio del kirchnerismo. Este movimiento, ya en un ingrato ocaso, es una expresión más de lo peligroso que la dirigencia política Argentina ha sido para la economía de su propio país.</p>
<p><span id="more-130"></span>Dada la historia monetaria argentina, la delicada situación económica de los últimos años, y la falta de propuestas de fondo sobre los problemas institucionales, decidimos junto a <a href="http://www.adrianravier.com/" target="_blank">Adrián Ravier</a> escribir un <strong>borrador de reforma monetaria para Argentina</strong> que implica <strong>cerrar el BCRA y aplicar una dolarización flexible con banca libre. </strong>Nuestro documento, debemos aclarar, es poco más que una actualización de la propuesta que <strong>Steve Hanke y Kurt Schuler</strong> hiciesen para Argentina a fines de la década del noventa sumada alguna influencia del esquema de reforma monetaria de <strong>George Selgin</strong> para<strong> Estados Unidos.</strong> Creemos que rechazar un planteo como éste en base a que el BCRA puede hacer una política monetaria eficiente es una expresión de deseo con tenue sustento. Si bien en términos teóricos podemos imaginar un BCRA ideal, el BCRA real es muy distinto al que los argentinos se merecen. <strong>Aferrarse al Titanic monetario porque el Titanic es argentino puede ser muy loable para quien defienda el nacionalismo monetario, pero ciertamente es ineficiente en términos económicos y de crecimiento a largo plazo</strong>. Si bien es cierto que una reforma monetaria no es suficiente para corregir los problemas económicos y sociales de Argentina, la historia del BCRA sugiere que sí es una reforma necesaria.</p>
<p>Creemos que los problemas monetarios de Argentina no se agotan en una discusión de política monetaria, sino que requieren de una seria revisión a nivel institucional. Sin desconocer que todo esquema monetario posee limitantes, en esta propuesta buscamos desmitificar algunas de las críticas más comunes asociadas a una reforma con estas características esperando que motiven un debate político más amplio al actual. Un debate institucional serio debe cuestionarse premisas, sean éstas correctas o incorrectas. Si bien el documento que compartimos al final de esta nota ofrece una discusión más extensa y detallada, en esta columna sólo quiero referirme brevemente a tres aspectos que consideramos centrales:<strong> (1) dolarización flexible, (2) banca libre, y (3) el problema de soberanía monetaria.</strong></p>
<p><strong>Dolarización flexible</strong></p>
<p>Por dolarización suele entenderse utilizar el dólar como moneda en lugar de una moneda nacional. Estrictamente hablando, una economía puede estar “dolarizada” y utilizar una moneda distinta al dólar como puede ser el euro, el real, etcétera. Por flexible queremos indicar que la propuesta no consiste en cambiar el monopolio del peso por el monopolio del dólar. El planteo consiste, en cambio, en <strong>dar libertad de elección a los individuos y empresas para que elijan qué moneda utilizar</strong> en lugar de que les sea impuesta por el Estado. Dada la demanda de dólares, es de esperar que el primer paso al salir del peso sea hacia el dólar. Pero no hay motivos por los cuales restringirle al mercado la posibilidad de migrar a otra moneda si así lo considera conveniente. En otras palabras,<strong> la propuesta sugiere pasar del monopolio del peso a la libre elección monetaria.</strong></p>
<p>Es importante tener presente que existen casos de economías dolarizadas o atadas al dólar que no han caído en desgracia. <strong>Hong Kong</strong> es, posiblemente, el caso más llamativo. A pesar de lo disminuido de su geografía es una de las economía más competitivas a nivel mundial. Argentina, en cambio, posee recursos naturales y una gran variedad climática empero de lo cual no logra desarrollarse. En oposición a lo que algunos parecen considerar apropiado, <strong>la competitividad se obtiene con buena infraestructura, bajos impuestos, y un buen clima de negocios, no con un tipo de cambio devaluado disfrazado con el eufemismo de “tipo de cambio competitivo”.</strong> Si devaluando se ganase competitividad, Argentina sería una potencia económica mundial, y no un país con una industria temerosa de competir en igualdad de condiciones en el plano internacional.</p>
<p>Otro caso es el de <strong>Ecuador</strong>, país que no se caracteriza por una dirigencia política amigable al libre mercado. <strong>Ecuador dolarizó su economía en el 2000 y desde entonces ha tenido uno de los períodos monetarios de mayor estabilidad en su historia.</strong> <strong>Panamá</strong> es, también, otro del que no se puede decir que la dolarización haya dañado a su economía. De hecho, Panamá fue un país que a pesar de no tener un banco central, o quizás gracias a ello, se ha recuperado rápidamente de una crisis internacional tan severa como la del 2008. Si bien Argentina posee una economía mayor a la de los países arriba mencionados, su tamaño respecto a la economía de Estados Unidos es similar al de varios estados como <strong>Missouri, Connecticut, Louisina y Oregón</strong>. No se escuchan voces, sin embargo, sosteniendo que estos estados deben abandonar el dólar y emitir su propia moneda. No hay nada natural ni superior<em> per se</em> en tener una moneda nacional. La estabilidad y desarrollo económico dependen de un sistema monetario estable y confiable, sea éste nacional o no.</p>
<p><strong>Banca libre</strong></p>
<p>Por banca libre entendemos el permiso a los bancos de emitir sus propias notas convertibles contra el dólar o el<strong> dinero fiat</strong> que consideren apropiado. Esto, que si bien puede parecer una idea extrema en Argentina y que nada tiene que ver con el caso de bonos provinciales como lo fueron los <strong>Patacones</strong>, no sólo ha sido práctica común en la historia económica, sino que se encuentra hoy día presente en países con buen desarrollo económico como <strong>Irlanda, Escocia y Hong Kong</strong>. En Escocia, por ejemplo, se estima que el 90% de las notas en circulación son de emisión privada. Hoy dos motivos por los cuales éste es un aspecto cuya importancia no puede exagerarse.</p>
<p>En primer lugar, la <strong>emisión privada de notas convertibles</strong> contribuye a la estabilidad financiera del sistema al ser una fuente extra de ingresos que permite diversificar el riesgo. A su vez, la competencia del sector puede traducir estos ingresos en beneficios extra a los clientes a través de mejores tasas de interés, servicios, premios, etcétera. Es decir, el señoreaje de la emisión de dinero queda en Argentina en lugar de quedar en la <strong>Reserva Federal de Estados Unidos</strong>. La ganancia estimada de la emisión de notas privadas para Irlanda y Escocia en el 2005, por ejemplo, llega a un valor de 145$ millones de dólares. Estos ingresos se traducen en puestos de trabajo, inversión, estabilidad financiera, etcétera. En segundo lugar, la posibilidad de emitir notas convertibles contribuye a la estabilidad macroeconómica al dar mayor flexibilidad a la oferta de dinero ante cambios en la demanda de dinero. Los casos históricos comparados de banca libre como el canadiense y el escocés frente a los mal llamados “banca libre” en Estados Unidos e Inglaterra respectivamente muestran que dichos sistemas (Canadá y Escocia) son más eficientes y estables que aquellos donde existen regulaciones al sistema financiero (Estados Unidos e Inglaterra.) La Reserva Federal y la regulación financiera no pudieron evitar numerosas quiebras de bancos durante la <strong>Crisis del 30</strong> en Estados Unidos, mientras que en Canadá, bajo un sistema competitivo y sin banco central, ningún banco debió cerrar sus puertas.</p>
<p>Nótese que esta propuesta no implica una multiplicidad de tipos de cambio o unidades de cuenta dado que cada banco emite su propia nota convertible contra la misma moneda, por ejemplo el dólar. Del mismo modo que puede haber cheques de distintos bancos contra pesos, las notas convertibles de los bancos serán contra otra unidad de cuenta como el dólar, el euro, o la que sea la moneda elegida por el mercado. Los precios de los inmuebles, por ejemplo, pueden estar nominados en dólares indistintamente de cual sea el banco a través del cual se realiza la transacción.</p>
<p>Vale hacer una aclaración más sobre <strong>el problema de estabilidad financiera</strong>. Es común escuchar decir que la crisis del 2008 muestra que la desregulación del sistema financiero termina en graves problemas económicos. Esta es una afirmación curiosa, dado que el sistema financiero no sólo es el mercado regulado, sino que depende de un monopolio estatal. La crisis del 2008 tuvo poco que ver con fuerzas de mercado y mucho que ver con errores de política monetaria y regulaciones gubernamentales. Es equívoco insistir con una crisis de libre mercado haciendo referencia al 2008 cuando aquella se desató en el mercado menos libre dependiente de monopolios estatales.</p>
<p><strong>¿Soberanía monetaria?</strong></p>
<p>Que la Argentina no debe renunciar a la soberanía monetaria es, quizás, el argumento más repetido contra una propuesta de estas características. Pero entendemos que esto es un mal uso del término soberanía y su uso agrega más confusión que claridad al debate. De acuerdo con el <em><strong>Diccionario de la Real Academia Española, </strong></em>soberanía nacional es la “que reside en el pueblo y se ejerce por medio de sus órganos constitucionales representativos”. Ninguno de los países dolarizados arriba mencionados son menos soberanos por elegir libremente usar una moneda como el dólar. Los países de la<strong> Zona Euro</strong>, por ejemplo, no han renunciado a su soberanía al adoptar el euro. Lo que nosotros proponemos es devolver la soberanía al pueblo reduciendo así la posibilidad de opresión monetaria por parte del Estado argentino. Pero dado el alto poder de destrucción monetario de la clase política Argentina creemos necesario que el BCRA cese sus funciones como emisor de moneda para evitar la tentación política de abusar de esta facultad; 78 años de historia Argentina muestran el débil poder de autocontrol de la política Argentina.</p>
<p><strong>Creemos que es cuestionable una soberanía en la cual el que vive en suelo argentino está sometido a una inflación anual promedio del 55% donde incluso se le prohíbe atesorar en dólares o en la moneda que desee.</strong> En una república, como dice ser Argentina en su Constitución Nacional, es el pueblo, no el gobierno, quien ejerce su soberanía a través del Congreso. Limitar el poder de opresión monetaria del estado da más, no menos, soberanía al pueblo.</p>
<p><strong>Reflexiones finales</strong></p>
<p>De poco sirve discutir política económica y monetaria bajo un esquema institucional que impone incentivos contraproducentes a la clase política. Hablar de “planes”, “correcciones al modelo” o de “eficiencia de gestión” son expresiones vacías de propuestas institucionales concretas.<strong> Países como Venezuela o Argentina no van a adquirir el nivel desarrollo de países como Suiza, Inglaterra, Alemania o Canadá por mejorar la calidad de gestión; lo que estos países necesitan es mejorar sus instituciones.</strong></p>
<p>Con <strong>Ravier</strong> esperamos que este documento contribuya a un debate mejor informando y con posiciones más abiertas que la miope visión que se deja ver en parte importante del debate político actual.</p>
<p><a href="http://puntodevistaeconomico.wordpress.com/2014/01/14/a-proposal-of-monetary-reform-for-argentina-with-adrian-ravier">Al documento se puede acceder desde este link.</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2014/01/23/una-propuesta-de-reforma-monetaria-para-argentina/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Mirando el balance del BCRA</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2013/12/30/mirando-el-balance-del-bcra/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2013/12/30/mirando-el-balance-del-bcra/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 30 Dec 2013 10:46:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Nicolás Cachanosky</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[adelantos transitorios]]></category>
		<category><![CDATA[ANSES]]></category>
		<category><![CDATA[banco central]]></category>
		<category><![CDATA[base monetaria]]></category>
		<category><![CDATA[BCRA]]></category>
		<category><![CDATA[Carta Orgánica del BCRA]]></category>
		<category><![CDATA[CEDINES]]></category>
		<category><![CDATA[cepo cambiario]]></category>
		<category><![CDATA[devaluación]]></category>
		<category><![CDATA[estanflación]]></category>
		<category><![CDATA[FMI]]></category>
		<category><![CDATA[Indec]]></category>
		<category><![CDATA[inflación]]></category>
		<category><![CDATA[letras intransferibles]]></category>
		<category><![CDATA[M2]]></category>
		<category><![CDATA[reservas]]></category>
		<category><![CDATA[reservas netas]]></category>
		<category><![CDATA[tipo de cambio]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/?p=105</guid>
		<description><![CDATA[El BCRA ha sido noticia en los últimos meses del 2013. Motivos no faltan: viene perdiendo reservas a un ritmo acelerado, ha incrementado el ritmo de devaluación del tipo de cambio oficial y posee una dudosa política de adelantos transitorios al tesoro que alientan la alta inflación que el gobierno insiste en negar. ¿Qué se... <a href="http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2013/12/30/mirando-el-balance-del-bcra/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong>El BCRA ha sido noticia en los últimos meses del 2013</strong>. Motivos no faltan: viene perdiendo reservas a un ritmo acelerado, ha incrementado el ritmo de devaluación del tipo de cambio oficial y posee una dudosa política de adelantos transitorios al tesoro que alientan la alta inflación que el gobierno insiste en negar. ¿Qué se observa si miramos el balance del BCRA, no sólo los últimos meses, sino enfocándonos en todo el <strong>período K</strong>? ¿Cuál es el monto de reservas “propias” y qué otras cosas nos deja ver el balance del BCRA?</p>
<p><strong> Las reservas</strong></p>
<p>Hay dos maneras de ver las reservas que hay en el BCRA. <strong>Las reservas totales y las reservas netas de deudas.</strong> Es decir, cuántos de los dólares que posee el BCRA no son deuda de terceros. En mi billetera puedo tener en total unos $150 dólares, $50 de los cuáles son préstamo de un tercero. ¿Cuántos dólares (reservas) tengo, $150 o $100? Al 15 de diciembre, el BCRA tenía unos 30.509 millones de reservas totales. Las reservas netas, luego de descontar los depósitos en dólares (y los <strong>Cedines</strong>) que el sistema financiero tiene depositado en el BCRA, quedan unos 20.000 millones en reservas. Si además se descuentan otros pasivos como deudas multilaterales y depósitos del gobierno, las reservas netas quedan en unos 16.560 millones (un monto levemente superior al 50% del total de reservas). Este número se reduce a 4.560 millones si se asume que el BCRA seguirá pagando la deuda del Tesoro (12.000 millones de dólares en el 2014) como lo ha hecho en los últimos tiempos (<a href="http://focoeconomico.org/2013/12/22/el-drenaje-de-reservas-del-bcra-una-amenaza-al-sistema-financiero/" target="_blank">aquí </a>un breve comentario de <strong>Guidotti</strong> y <strong>Nuemeyer</strong>.) La fuerte aceleración de la <strong>devaluación del tipo de cambio oficial</strong> y las medidas para seguir apretando el cepo no son casuales.</p>
<p><span id="more-105"></span>El siguiente gráfico muestra la evolución histórica (1998-2013) de las reservas totales y netas del <strong>BCRA</strong>. En el gráfico se puede apreciar el final del período de la <strong>convertibilidad</strong> y el aumento de reservas <strong>post-crisis 2001.</strong> A principios del 2006 se ve una caída producto del pago de la deuda con el <strong>FMI</strong> por parte del <strong>BCRA</strong> a cuenta del <strong>Tesoro</strong>. A principios del 2008, un año luego de la intervención del <strong>INDEC</strong> y aumento de la <strong>inflación</strong>, se ve que las reservas netas comienzan a caer. A partir del cepo se ve una caída en tobogán de las reservas totales y una fuerte caída vertical de las reservas netas hacia fines del 2013 marcado en rojo. Es oportuno recordar que es responsabilidad del Tesoro pagar sus propias deudas, y no hacer uso de las reservas del BCRA. El rol del BCRA es proteger el valor de la moneda, no entregar las reservas al Tesoro. Esto es, en definitiva, poner en práctica un impuesto no legislado. Los recursos del gobierno están en el Tesoro, no en los activos del BCRA.</p>
<p><a href="http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/files/2013/12/nicolas1.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-106" alt="nicolas1" src="http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/files/2013/12/nicolas1.jpg" width="768" height="558" /></a></p>
<p><b>La pérdida de reservas de los últimos tres años fue tan marcada que se retrocedió al nivel de reservas del 2005/2006. De hecho, sólo en el 2013 se perdieron más reservas que por la crisis del 2001.</b> En el 2002 se perdieron unos 9.300 millones de reservas. En el 2011, 2012 y 2013 unos 5.800, 3.100 y 12.800 millones respectivamente. Esto quiere decir que<b> en los últimos 3 años se perdieron un total de 21.700 millones de reservas, más del doble que en el 2002</b>. Hay otra diferencia a tener en cuenta. Mientras que las reservas del 2002 se perdieron como consecuencia de la crisis a fines del 2001, a fines del 2013 la crisis aún no parece haber terminado de desarrollarse. De hecho, más de uno se pregunta cuándo va a venir la crisis como si la economía no estuviese ya prácticamente fuera de control. El siguiente gráfico muestra con una línea en negro el nivel de reservas totales (eje izquierdo) y con barras la variación de reservas totales (eje derecho). La línea roja que marca pérdidas es claramente superior a la del 2001. Las acelerada pérdida de reservas tampoco deja de ser notoria dado que otros bancos centrales no tienen problemas para acumular reservas, por el contrario, tienen dificultades para que no se les aprecie sus propias monedas.</p>
<p><a href="http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/files/2013/12/nicolas2.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-107" alt="nicolas2" src="http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/files/2013/12/nicolas2.jpg" width="768" height="558" /></a></p>
<p>El contexto del 2001 no es el mismo que el del 2013. En el 2001, dada la ley de convertibilidad, el BCRA no podía tocar el tipo de cambio para administrar la demanda y oferta de dólares en el mercado de divisas. Esta sí es una herramienta que posee el BCRA desde la salida de la convertibilidad pero que no ha sabido o no ha querido utilizar eficientemente. <b>El kirchnerismo cometió el mismo error de una política de atraso cambiario que se asigna a la tablita de Martinez de Hoz y a la convertibilidad.</b> Si bien el kirchnerismo gusta de ubicarse en las antípodas de estos gobiernos, en algunos aspectos de política económica las similitudes con gobiernos pasados son llamativas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>El tipo de cambio</b></p>
<p>El acelerado ritmo de pérdida de reservas llevó al gobierno a actuar sobre el tipo de cambio oficial. Más allá de las repetidas afirmaciones de que este gobierno no va a devaluar, el balance del BCRA muestra que lo hace a un ritmo importante. <b>En el 2008 la devaluación se aceleró de un 2,7% en el 2007 a un 9,6%. Del 2009 al 2012 la devaluación del tipo de cambio oficial fue de 9,9%, 4,7%, 8.2% y 14,3% respectivamente.</b> Estas tasas de devaluación, por cierto importantes, se encuentran por debajo de la inflación (verdadera) anual para el mismo período. Recién en el 2013 la tasa de devaluación se empareja con la tasa de inflación. <b>Al 19 de diciembre, la devaluación acumulada fue del 30%.</b> Parece ser, sin embargo, que devaluar al 30% anual no es suficiente para el BCRA. El siguiente gráfico muestra que las tasas de devaluación anualizadas se aceleraron mes a mes durante el 2013 llegando a un importante 51% en noviembre. En lugar de bajar la inflación, el BCRA prefiere acelerar la tasa de devaluación. <b>Al 19 de diciembre la tasa de devaluación anualizada del mes llega al 120%.</b> Claramente, lo que el gobierno dice y lo que el gobierno hace son dos cosas bien distintas. Estas altas tasas de devaluación también muestran que el gobierno acusa recibo del importante problema que se niega  a reconocer. Si la brecha entre el tipo de cambio oficial y <em>blue</em> fuese trivial, el BCRA no estaría devaluando a un ritmo que supera el 100% anual mientras que intenta bajar al cotización <em>blue</em> como lo ha hecho en las últimas semanas. A pesar de un cepo cambiario cada vez más estricto, restricciones a las importaciones y una acelerada tasa de devaluación, el BCRA no ha podido evitar una notable perdida de reservas. Esto sumado a ya seis años consecutivos de alta inflación. Si existiese tal cosa como la mala praxis en materia de política monetaria, el BCRA sería un caso de estudio.</p>
<p><a href="http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/files/2013/12/nicolas3.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-108" alt="nicolas3" src="http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/files/2013/12/nicolas3.jpg" width="768" height="557" /></a></p>
<p><b>Adelantos transitorios al Gobierno Nacional</b></p>
<p>Uno de los puntos más controversiales en la reforma de la <strong>Carta Orgánica del BCRA</strong> es la facilidad que se le da al Banco Central para prestar dinero al Tesoro. Dada la alta presión fiscal (nivel récord) y la imposibilidad de acceder a los mercados financieros internacionales, el gobierno ha optado por confiscar y capturar flujos de fondos (por ejemplos, los fondos previsionales en las AFJP que ahora la <strong>ANSES</strong> entrega al Tesoro argumentando “inversión social”) y por financiar déficit con emisión monetaria. <b>El balance del BCRA también ofrece una clara muestra de los envíos de recursos que el banco hace al gobierno en concepto de “adelantos transitorios.”</b> Estos adelantos transitorios comenzaron en 2002 por un valor de 3.700 millones de pesos. Al 15 de diciembre del 2013 los adelantos transitorios alcanzaron un valor de 161.800 millones de pesos. Esto equivale a una tasa de crecimiento del 40% anual. <b>Al 15 de diciembre, este concepto representa el 24% del total de activos del BCRA.</b></p>
<p><a href="http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/files/2013/12/nicolas4.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-109" alt="nicolas4" src="http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/files/2013/12/nicolas4.jpg" width="768" height="557" /></a></p>
<p>Por otro lado, el gobierno también toma recursos del BCRA a cambio de “letras intransferibles”. Estos son bonos que el Tesoro entrega al BCRA pero que el BCRA no puede vender en el mercado en caso de necesitar liquidez. <b>Al 15 de diciembre el 40% de los activos del Banco Central se encuentran “invertidos” en letras intransferibles de un gobierno con serios problemas de déficit fiscal.</b> Los adelantos transitorios y letras intransferibles representan el 63% de los activos del Central.</p>
<p><b>Base monetaria e inflación</b></p>
<p>Estos desmanejos monetarios no son gratuitos. De una forma u otra, lo que se hace es convalidar <strong>expansión</strong> <strong>monetaria</strong> para financiar el déficit fiscal de un Estado sobredimensionado de dudosa eficiencia. Más allá de que distintos sectores allegados al kirchnerismo insistan en negar que la inflación es un fenómeno monetario, la relación entre expansión monetaria e inflación es innegable. Si bien lo más correcto sería comparar la evolución de <strong>agregados monetarios</strong> como <strong>M2</strong> con el nivel de precios, el siguiente gráfico compara la evolución de base monetaria (lo que el BCRA emite) y el nivel de precios. Para facilitar la comparación, ambas series se encuentran en base 100 para el año 2003. El paralelismo es inocultable. Se ve, también, que salvo el 2002 (por la devaluación) la base monetaria crece antes de que suban los precios. Decir que es el aumento de precios lo que lleva a emisión monetaria no sólo es inconsistente, tampoco se condice con los datos más básicos de la economía argentina.</p>
<p><a href="http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/files/2013/12/nicolas5.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-110" alt="nicolas5" src="http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/files/2013/12/nicolas5.jpg" width="768" height="557" /></a></p>
<p><strong>La situación delicada a la que han llegado el BCRA y la economía argentina se debe a la terquedad política de postergar soluciones de fondo con populismo.</strong> La correcciones que hubiesen sido fáciles de llevar a cabo en un período de bonanzas y recuperación económica son aún más difíciles en una economía que amenaza con entrar en <strong>estanflación</strong>. No sólo hoy día el contexto es menos favorable, sino que las soluciones de fondo necesarias con cada vez más exigentes. Los problemas económicos actuales no son meramente económicos, son síntomas de problemas institucionales más profundos. El acelerado deterioro del balance del BCRA en el 2013 sugieren que posiblemente éste siga siendo un tema de interés en las meses que se avecinan.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2013/12/30/mirando-el-balance-del-bcra/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Sí, el problema de la inflación es de origen monetario</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2013/11/18/si-el-problema-de-la-inflacion-es-de-origen-monetario/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2013/11/18/si-el-problema-de-la-inflacion-es-de-origen-monetario/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 18 Nov 2013 10:28:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Nicolás Cachanosky</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[(Fed)]]></category>
		<category><![CDATA[agregados monetarios]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[base monetaria]]></category>
		<category><![CDATA[BCRA]]></category>
		<category><![CDATA[crisis financiera]]></category>
		<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[excesos monetarios]]></category>
		<category><![CDATA[expansión monetaria]]></category>
		<category><![CDATA[Indec]]></category>
		<category><![CDATA[inflación]]></category>
		<category><![CDATA[inflación congreso]]></category>
		<category><![CDATA[M2]]></category>
		<category><![CDATA[poder adquisitivo]]></category>
		<category><![CDATA[que]]></category>
		<category><![CDATA[Reserva Federal]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/?p=62</guid>
		<description><![CDATA[El último dato de la Inflación Congreso (2% mensual, 25% anualizado) muestra que este problema no parece menguar en la economía Argentina. Con cada informe sobre la inflación Argentina surgen distintas explicaciones que buscan excusar al BCRA de la responsabilidad del preocupante problema inflacionario (por ejemplo aquí y aquí). Quienes rechazan la relación entre emisión... <a href="http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2013/11/18/si-el-problema-de-la-inflacion-es-de-origen-monetario/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>El último dato de la <strong>Inflación Congreso</strong> (2% mensual, 25% anualizado) muestra que este problema no parece menguar en la economía Argentina. Con cada informe sobre la inflación Argentina surgen distintas explicaciones que buscan <strong>excusar al BCRA de la responsabilidad del preocupante problema inflacionario</strong> (por ejemplo <a href="http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-221919-2013-06-09.html">aquí </a>y <a href="http://www.infobae.com/2013/11/01/1520638-el-debate-la-economia">aquí</a>). Quienes rechazan la relación entre emisión monetaria e inflación sostienen que con datos duros es posible relativizar la “teoría ortodoxa o monetaria” de la inflación. Que el origen monetario de un proceso inflacionario se ponga en discusión en un país con un historial inflacionario único es llamativo y hasta preocupante. <strong>Negar en economía que el problema de la inflación es monetario es como que un médico niegue que el problema de un coma alcohólico sea el exceso de alcohol.</strong> Decir que la inflación es un fenómeno monetario no es de izquierda, ni de derecha, ni de ortodoxos ni heterodoxos, no es otra cosa que demanda y oferta aplicado al bien dinero. Las leyes de la economía, igual que las leyes de la física, no entienden de desacuerdos políticos e ideológicos. ¿Por qué hay, sin embargo, casos como el de<strong> Estados Unidos,</strong> donde la expansión de base monetaria no genera inflación? O, ¿por qué la inflación es aproximadamente la misma en el 2013 si la base monetaria ha crecido menos que en el 2012? ¿Quiere decir esto que la inflación no es un fenómeno monetario? ¿O <strong>será que los datos están siendo interpretados de manera incorrecta por quienes excusan al BCRA de una de las inflaciones más altas del mundo</strong>?</p>
<p>No es casualidad que la inflación haya comenzado a identificarse como un problema serio alrededor del 2007, justamente cuando hay un<strong> quiebre en el comportamiento de la base monetaria</strong> y cuando comienza la intervención del <strong>INDEC</strong>. En primer lugar, es importante tener en cuenta que la inflación depende de la <strong>oferta monetaria total</strong>, de la cual la base monetaria (lo que imprime el BCRA) es sólo una parte. El total de dinero que se puede utilizar en el mercado es la base monetaria más depósitos creados en el sistema bancario (lo que los bancos prestan luego de mantener un monto en reservas). Si, por ejemplo, una persona deposita $100 físicos en el banco y el banco mantiene $10 en reservas para hacer frente a retiros y presta los $90 a otra persona, entonces estas dos personas pueden gastar juntas un total de $190 por más que la “base monetaria” sea sólo de $100. De todas maneras, los datos de expansión de base monetaria muestran una correlación llamativa con las tasas de inflación. <strong>El siguiente listado muestra la expansión monetaria anual junto a la inflación anual desde el 2007 en adelante.</strong></p>
<p><span id="more-62"></span>2007: expansión monetaria = 24.0%, inflación congreso = 25.7%<br />
2008: expansión monetaria = 10.2%, inflación congreso = 23.0%<br />
2009: expansión monetaria = 11.8%, inflación congreso = 14.8%<br />
2010: expansión monetaria = 31.1%, inflación congreso = 27.9%<br />
2011: expansión monetaria = 39.0%, inflación congreso = 22.8%<br />
2012: expansión monetaria = 37.9%, inflación congreso = 25.1%<br />
2013: expansión monetaria = 24.5%, inflación congreso = 25.0% (datos anualizados)</p>
<p>Si bien es cierto que en los años 2008, 2009 y 2013 el ritmo de expansión monetaria disminuyó pero las tasas de inflación se mantuvieron estables (especialmente en el 2008 y en el 2013), no es menos cierto que hay una<strong> llamativa correlación entre expansión monetaria e inflación</strong>. Es importante tener en cuenta que la relación entre excesos monetarios y movimientos en el nivel de precios no es automática. La tasa de inflación no sólo depende de la oferta de dinero, también depende de la demanda de dinero y del nivel de producto; por lo que la inflación puede ser algo mayor o menor a la expansión monetaria. Al movimientos de estas otras variables hay que sumarle el rezago que la expansión monetaria puede tener sobre el nivel de precios. Los efectos de la expansión monetaria pueden demorarse varios meses, incluso más de un año, en llegar al nivel de precios. Por eso no es sorpresa que la inflación caiga en el 2009 pero no en el 2008 ni en el 2013, que es cuando se disminuye el ritmo de expansión monetaria. Igual que la ley de gravedad, las leyes económicas ignoran la existencia de calendarios anuales. No hay motivos por los cuales asumir que una expansión de, por ejemplo, 30% de oferta monetaria deba aumentar los precios en la misma proporción en el mismo año y no parte en el año corriente y parte en el año siguiente. ¿Rechazaríamos la idea de que la emisión genera inflación si la base monetaria se expande un 30% el 31 de diciembre afectando a los precios al año siguiente?</p>
<p><strong>Si tomamos el período 2007-2013 como uno sólo, vemos que la expansión anual promedio de la base monetaria es del 25,2% y la inflación congreso promedio anual para el mismo período es de 23%</strong>. Si bien correlación no es causalidad, es difícil ignorar la relación entre ambas variables. Decir, entonces, que debido a que en un año puntual que elegimos arbitrariamente la inflación se mantuvo constante a pesar de una reducción en el ritmo de expansión monetaria no es argumento sólido de que la emisión monetaria no genera inflación. Es quedarse con el árbol y perderse el bosque. Es todo el período, no algunos años, lo que hay que analizar.</p>
<p><strong>También se sostiene que países como Estados Unidos han expandido su oferta monetaria tanto o más que Argentina sin sufrir inflación</strong>. Esto tampoco es un misterio. La inflación depende de aumentos en <strong>agregados monetarios</strong> como <strong>M2</strong> (base monetaria más depósitos a la vista, etcétera) que representan la totalidad de la oferta. Si comparamos, entonces, el M2 de Argentina y Estados Unidos vemos que se comportan de manera muy diferente. La diferencia fundamental es que, dada la <strong>crisis financiera</strong> de Estados Unidos, la expansión de base monetaria por parte de la<strong> Reserva Federal (Fed)</strong> es mantenida como reservas por parte de los bancos comerciales en lugar de ser volcada al mercado. Más precisamente, la Fed le paga intereses a los bancos por mantener reservas depositadas en la misma Fed. Por ejemplo, la Fed emite 100 USD y se los presta a un banco. El banco deposita los 100 USD en la Fed y cobra intereses. De este modo, la Fed expande la base monetaria sin afectar sensiblemente M2. ¿Por qué hace esto la Fed? Entre otros motivos, porque <strong>a diferencia del BCRA, los directores de la Fed sí creen que la expansión monetaria genera inflación.</strong></p>
<p><strong>El siguiente gráfico muestra la evolución de M2 entre el 2007 y el 2012 para Argentina y Estados Unidos</strong>. Las series están indexadas en 100 para el año 2007. De este modo se puede apreciar fácilmente la expansión acumulada durante este período. Entre el 2007 y el 2012, en Estados Unidos la oferta monetaria total (M2) se expandió a un ritmo promedio anual del 7%, mientras que en Argentina lo hizo a un promedio anual del 26% (ignorando el salto al final de la serie.) No es casualidad ni misterio, por lo tanto, que en Estados Unidos no haya signos de alta inflación pero sí los haya en Argentina. <strong>Los datos duros que se usan para criticar la idea de que la expansión monetaria genera inflación se ablandan rápidamente si observamos las series económicas con mayor cuidado.</strong></p>
<p><a href="http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/files/2013/11/graaaafico-cachanoskuuyyyy.png"><img class="aligncenter size-full wp-image-64" alt="graaaafico cachanoskuuyyyy" src="http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/files/2013/11/graaaafico-cachanoskuuyyyy.png" width="630" height="378" /></a></p>
<p>La relación entre cambios en la oferta monetaria e inflación no deberían ser sorpresa. El dinero no deja de ser otro bien en el mercado, y como tal también posee un precio. <strong>El precio del dinero es su poder adquisitivo, que es la inversa del nivel de precios</strong> (1/P). Supongamos que el Sr. A da 2 manzanas (m) al Sr. B a cambio de una naranja (n). Para el Sr. A, comprar una naranja tiene un precio de 2 manzanas por una naranja (p = 2m/1n). Para el Sr. B, el precio de una manzana es media naranja, es decir, 1/p. Exactamente lo mismo sucede con intercambios monetarios; quien compra un bien a cambio de dinero opera con una contraparte que compra dinero vendiendo bienes (por más que luego utilice el dinero para comprar otros bienes y servicios.) El “precio de los bienes y servicios producidos en una economía” es el nivel de precios P, y el precio del dinero es, por lo tanto, 1/P (cuántos de estos bienes y servicios compra una unidad monetaria.)</p>
<p><strong>Un aumento en la oferta de dinero lleva a una reducción en su precio (poder adquisitivo)</strong>, igual que sucede con cualquier bien en la economía. Una caída en el precio del dinero es una disminución de 1/P, lo cual sucede cuando aumenta P, es decir, cuando hay inflación.<strong> Negar la relación entre oferta y demanda de dinero por un lado e inflación por el otro no es otra cosa que negar la ley de demanda y oferta</strong>.<strong> Negar la relación entre oferta monetaria e inflación es, en resumen, negar el análisis económico al fenómeno inflacionario.</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2013/11/18/si-el-problema-de-la-inflacion-es-de-origen-monetario/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Tres problemas con el cepo cambiario</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2013/11/06/tres-problemas-con-el-cepo-cambiario/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2013/11/06/tres-problemas-con-el-cepo-cambiario/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 06 Nov 2013 04:40:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Nicolás Cachanosky</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Abal Medina]]></category>
		<category><![CDATA[AFJP]]></category>
		<category><![CDATA[Amado Boudou]]></category>
		<category><![CDATA[atraso cambiario]]></category>
		<category><![CDATA[Axel Kicillof]]></category>
		<category><![CDATA[BCRA]]></category>
		<category><![CDATA[cepo cambiario]]></category>
		<category><![CDATA[Cristina Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[déficit fiscal]]></category>
		<category><![CDATA[devaluación]]></category>
		<category><![CDATA[dinero fiat]]></category>
		<category><![CDATA[dólar oficial]]></category>
		<category><![CDATA[Indec]]></category>
		<category><![CDATA[Martinez de Hoz]]></category>
		<category><![CDATA[Mercedes Marcó del Pont]]></category>
		<category><![CDATA[Pimpi Colombi]]></category>
		<category><![CDATA[Reserva Federal de Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[situación energética]]></category>
		<category><![CDATA[Tesoro]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/?p=56</guid>
		<description><![CDATA[La acelerada pérdida de reservas por parte del BCRA ha puesto en el centro del escenario el problema del cepo cambiario. Si bien queda poco para que termine el 2013, en lo que va del año el BCRA ya perdió más reservas que el 2011 y el 2012 juntos. Incluso se estima que terminará el año perdiendo alrededor de... <a href="http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2013/11/06/tres-problemas-con-el-cepo-cambiario/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La acelerada pérdida de reservas por parte del <strong>BCRA</strong> ha puesto en el centro del escenario el problema del <strong>cepo cambiario</strong>. Si bien queda poco para que termine el 2013, <strong>en lo que va del año el BCRA ya perdió más reservas que el 2011 y el 2012 juntos</strong>. Incluso se estima que terminará el año perdiendo alrededor de 12.000 millones. Estos números pueden ser peores si además se tienen en cuenta préstamos que recibe el BCRA que hacen “ver” que las reservas propias son más que las reales. Ni hablar del patrimonio en el balance del BCRA si se toman las letras intransferibles del <strong>Tesoro</strong> al nulo valor de mercado en lugar de <strong>valor libro</strong>. ¿Cuál es el punto de tener un cepo cambiario si el BCRA es incapaz de controlar sus propias reservas?</p>
<p><strong>El problema del cepo es que no soluciona el problema de fondo</strong>. El <strong>dólar</strong> <strong>oficial</strong> se encuentra <strong>artificialmente</strong> <strong>barato</strong>, lo que hace que su oferta (por exportaciones, etcétera) sea menor y que su demanda (para importaciones, atesoramiento, etcétera) sea mayor. El desequilibrio es la pérdida de reservas resultante. Parte importante de este problema es la<strong> precaria situación energética</strong> a la que se ha llegado luego de diez años de kirchnerismo. Ante este panorama, la pregunta de si se puede salir del cepo y cómo hacerlo se ha escuchado con mayor frecuencia en los últimos días. <strong>Una política para salir del cepo tiene que hacer frente a por lo menos tres problemas.</strong></p>
<p><span id="more-56"></span>En primer lugar, <strong>el desvío del tipo de cambio oficial respecto al tipo de cambio real</strong>. En la medida que el tipo de cambio oficial mantenga un precio de dólar barato, la oferta no podrá satisfacer a la demanda en  el mercado de cambios. Esto no es otra cosa que la interacción entre demanda y oferta.<strong> La Argentina está en un típico problema de atraso cambiario</strong>. La política cambiaria K ha sido similar a la tablita de <strong>Martinez de Hoz</strong>; ajustar el tipo de cambio por debajo de la inflación.</p>
<p>Si uno estima el tipo de cambio del 2007 (cuando se interviene el <strong>INDEC</strong>) en adelante por la inflación verdadera de Argentina menos la americana, a fin del 2012 el tipo de cambio debería estar alrededor de los 12 pesos. Es decir, <strong>el mercado blue se encuentra más cerca de un tipo de cambio de equilibrio que el tipo de cambio del BCRA</strong>. Esto no quiere decir que la solución sea una <strong>devaluación</strong>. De poco sirven la devaluaciones que buscan evitar cambios de fondo en la economía del país. Las economías son más competitivas frente al mundo cuando el sector productivo es competitivo, no cuando el BCRA devalúa artificialmente el tipo de cambio bajo el eufemismo de “tipo de cambio competitivo”. En lo que va del 2013, el BCRA devaluó el peso alrededor de un 25% (en términos anuales), tasa similar a la inflación anual. Este es un ritmo de devaluación, llevado adelante por el kirchnerismo, por más que el gobierno niegue sus propias políticas.</p>
<p>En segundo lugar, es indispensable dar fin a la inflación, ya entre las mayores a nivel mundial. La diferencia entre una inflación del 2% y una del 25% no es meramente de valores. Con una inflación del 25%, el peso puede ser medio de pago, pero deja de ser una eficiente unidad de cuenta y definitivamente deja de ser un medio para atesorar valor. Esto quiere decir que <strong>mientras el peso puede ser un medio de pago no es dinero propiamente dicho.</strong> Si el atesoramiento de valor (ahorrar) no es posible, entonces la demanda de tenencia de pesos colapsa. Esto quiere decir que todo peso que no se necesita para transacciones (compras de cada mes como ir al supermercado, pagar impuestos, etcétera) se utiliza para comprar bienes y dólares, pero no se ahorra. <strong>El aumento en consumo no se debe a las bondades del modelo kirchnerista, se debe a la destrucción del peso como reserva de valor</strong>. Ante la inevitable pérdida de riqueza, mejor comprar un televisor plasma o cambiar el auto que ahorrando en pesos. En el segundo caso se pierde valor pero al menos se disfruta de un nuevo bien adquirido. El desafío del BCRA no es sólo bajar la inflación, es volver a generar la confianza en la gente que el peso ha vuelto a ser dinero, lo que incluye ser un medio viable y confiable para atesorar valor. En  el centro de estos problemas se encuentra el <strong>déficit fiscal</strong>, el cual el BCRA financia al mismo tiempo que se deslinda del problema inflacionario. Una actitud que va en contra la credibilidad necesaria para recuperar la seguridad en el peso.</p>
<p>En tercer lugar, hay un serio <strong>problema de confianza</strong>. El <strong>dinero fiat </strong>como el peso (dinero no convertible) obtiene su valor de la confianza que el mercado tenga en el BCRA. Cuando el BCRA no es confiable, entonces comienza a haber una preocupación por las reservas, dado que sin cepo cambiario el mercado puede rápidamente cambiar el peso por otra moneda más dura. Pero si el BCRA fuese confiable nadie estaría preocupado por el nivel de reservas. ¿Quién se preocupa, acaso, por las reservas de la <strong>Reserva Federal de Estados Unidos</strong>? No va a ser fácil eliminar la preocupación por las reservas en un país con un historial único de inflación y un presidente del BCRA que niega que la inflación sea su responsabilidad. ¿Cómo creer la palabra a un gobierno que insiste con publicar las irreales cifras del <strong>INDEC </strong>(sólo por dar el ejemplo más claro)? <strong>El gobierno argentino es considerado, doméstica e internacionalmente, un mentiroso crónico</strong>. ¿Cómo creerle a un mentiroso crónico? El kirchnerismo es un movimiento sin credibilidad.<strong> ¿Le creería a usted a Cristina Kirchner si le dice por cadena nacional que le promete proteger el valor del peso secundada por funcionarios como Boudou, Moreno, Kicillof, Pimpi Colombo, Marcó del Pont, Abal Medina, etcétera?</strong> El problema del kirchnerismo no es sólo su rechazo a un problema inocultable, sino que han dilapidado la credibilidad necesaria para que las medidas que debería tomar sean creíbles.</p>
<p>El kirchnerismo ha hecho a la sombra de los otros poderes del Estado un gran daño social y económico. Pero el mayor golpe que han dado al país es el <strong>daño</strong> <strong>institucional</strong>. Sin embargo, al votar la estatización de las <strong>AFJP</strong> y la expropiación de <strong>YPF</strong>, la oposición es tan responsable del deterioro institucional del país como el kirchnerismo. El problema de una parte importante de la oposición es que ha dañado también su propia credibilidad. La confianza, el respeto a la clase política, las instituciones formales e informales, etcétera, se construyen con mucho esfuerzo y tiempo. Es muy fácil, sin embargo, echar por tierra tanto trabajo. <strong>Está confundida la oposición si cree que los problemas del kirchnerismo se solucionan mejorando la gestión pero sin un serio cambio de actitud hacia el problema institucional y revisión de las políticas de fondo</strong>. Solucionar el problema del cepo cambiario requiere más que medidas económicas consistentes, requiere de una credibilidad y prestigio institucional que ni el oficialismo ni la oposición se han preocupado por cuidar. Solucionar los problemas económicos del país va a ser más difícil de lo necesario.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2013/11/06/tres-problemas-con-el-cepo-cambiario/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Tres décadas y un problema llamado déficit fiscal</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2013/10/09/tres-decadas-y-un-problema-llamado-deficit-fiscal/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2013/10/09/tres-decadas-y-un-problema-llamado-deficit-fiscal/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 09 Oct 2013 11:19:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Nicolás Cachanosky</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[AFJP]]></category>
		<category><![CDATA[Alfonsín]]></category>
		<category><![CDATA[BCRA]]></category>
		<category><![CDATA[Consenso de Washington]]></category>
		<category><![CDATA[convertibilidad]]></category>
		<category><![CDATA[corralitos]]></category>
		<category><![CDATA[default internacional]]></category>
		<category><![CDATA[déficit fiscal]]></category>
		<category><![CDATA[deuda pública]]></category>
		<category><![CDATA[devaluación]]></category>
		<category><![CDATA[equilibrio fiscal]]></category>
		<category><![CDATA[expropiación]]></category>
		<category><![CDATA[FMI]]></category>
		<category><![CDATA[inflación]]></category>
		<category><![CDATA[kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[Menem]]></category>
		<category><![CDATA[PBI]]></category>
		<category><![CDATA[Privatización]]></category>
		<category><![CDATA[Ricardo Alfonsín]]></category>
		<category><![CDATA[tipo de cambio competitivo]]></category>
		<category><![CDATA[Venezuela]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/?p=37</guid>
		<description><![CDATA[Tras tres décadas desde la vuelta a la democracia, el kirchnerismo se asoma al fin de su período con una situación económica con serias complicaciones e incluso con la posibilidad de terminar con otro default internacional. De hecho, las tres décadas democráticas estuvieron signadas por serios problemas económicos como la hiperinflación de fines del 80, la crisis del 2001 y... <a href="http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2013/10/09/tres-decadas-y-un-problema-llamado-deficit-fiscal/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Tras tres décadas desde la vuelta a la democracia, el <strong>kirchnerismo</strong> se asoma al fin de su período con una<strong> situación económica con serias complicaciones</strong> e incluso con la posibilidad de terminar con otro <strong>default</strong> <strong>internacional</strong>. De hecho, las tres décadas democráticas estuvieron signadas por serios problemas económicos como la hiperinflación de fines del 80, la crisis del 2001 y los actuales desequilibrios monetarios. Sin embargo no hay nada nuevo bajo el sol en lo que concierne al origen de los problemas económicos de las últimas tres décadas, que estuvieron marcadas por el mismo problema: <strong>déficit fiscal, déficit fiscal y déficit fiscal…</strong></p>
<p><strong>Analizar el caso argentino con énfasis en políticas públicas sin poner la lupa en el problema del déficit fiscal es pasar por alto el problema de fondo</strong>. Es como sostener que el problema del adicto al alcohol son los síntomas, o la marca que consume, pero no la adicción al gasto público. El problema de errar en el diagnóstico es que fácilmente puede llevar a proponer solución aquello mismo que produce el problema en primer lugar. Una nueva ronda de tragos para combatir la resaca no es una solución de largo plazo. Ciertamente, tener déficit fiscal algún que otro año no es un problema serio, como no lo es tomarse una copa de vino durante la cena, el problema es la <strong>acumulación de déficits fiscales a niveles insostenibles.</strong> El problema no es la copa de vino, es la sumatoria. Expandir el gasto público para combatir las secuelas de una crisis de origen fiscal difícilmente lleven a buen puerto.</p>
<p><span id="more-37"></span>Cuando <strong>Menem</strong> asume la presidencia la emisión monetaria ya no era un medio efectivo para financiar el gasto. El gobierno de <strong>Alfonsín</strong> ya había agotado esa herramienta llevando al país a un caso inédito de hiperinflación. La “maquinita” ya no era una herramienta viable para financiar al <strong>Tesoro</strong>. Luego de algunos traspiés,<strong> el nuevo esquema de convertibilidad le ató las manos a un banco central incapaz o desinteresado en proteger el valor de la moneda</strong>. El desequilibrio fiscal, sin embargo, no desapareció. Lo que se modificó fue la fuente de financiamiento. El adicto al déficit fiscal cambió su bebida de elección sin modificar su dañino comportamiento. El proceso de privatización implicó un ingreso de recursos por la venta de activos y la eliminación de empresas estatales fiduciarias a cambio de empresas contribuyentes al fisco. El proceso de privatización (algunas bien hechas, otras mal hechas) no tuvo nada que ver con un súbito ataque de “neoliberalismo” en el peronismo de turno, sino que tuvo que ver con serias necesidades de recursos. Ya no causa sorpresa que el mismo partido (en algunos casos los mismos políticos) que defendieron las privatizaciones hayan defendido las nacionalizaciones del gobierno K siempre y cuando esto permita patear hacia adelante los problemas de caja.</p>
<p><strong>La venta de activos</strong>, sin embargo, posee un límite, eventualmente <strong>ya no quedan activos por privatizar</strong>. La otra fuente importante de recursos a lo largo de los 90 fue la <strong>toma de deuda con organismos internacionales</strong>. Dada la ley de convertibilidad, el <strong>BCRA</strong> no estaba autorizado a emitir pesos sin la correspondiente entrada de dólares (situación convenientemente flexibilizada a medida que pasaban los años.) El gobierno, en lugar de financiarse con el BCRA, lo hacía con los organismos internacionales. <strong>El gobierno de Menem no solucionó el problema del gobierno de Alfonsín, sino que encontró una nueva manera de prolongarlo en el tiempo</strong>. Es un error de diagnóstico ver en los 90 un gobierno “neoliberal” (alcanza con ver cuántos puntos de la receta neoliberal del <strong>Consenso de Washington</strong> no se cumplieron) por el contrario, <strong>fue una época típicamente keynesiana</strong>, donde el gasto público tuvo precedencia sobre el equilibrio fiscal.</p>
<p>De la misma manera que la emisión monetaria no es sostenible de manera indeterminada, tampoco lo es la deuda pública en dólares. Eventualmente el peso de la deuda fue tal que el sistema colapsó en el 2001. Entre 1991 y el 2001 el gasto público aumentó un 90.8%, el <strong>PBI</strong> lo hizo en un 49.3%. Es decir, la deuda pública creció casi al doble de velocidad de la economía. Imagínese lo que pasaría con sus finanzas personales si aumenta el gasto de su tarjeta de crédito un 90.8% en este período pero sus ingresos sólo lo hacen un 49.3%. Eventualmente el banco le va a cortar el crédito y pedirle que salde su deuda. Ahora lleve ese problema a dimensión país: el resultado es la crisis del 2001. La irresponsabilidad financiera a escala familia no deja de serlo a escala país. La diferencia es que usted no puede defaultear y trasladarle el costo a sus acreedores, que es lo que hizo el gobierno en el 2001.</p>
<p>Como es costumbre política,<strong> cuando el déficit fiscal se vuelve insostenible priman las medidas de corto plazo sobre las soluciones de fondo.</strong> En lugar de equilibrar las cuentas fiscales, se prefirió declarar un histórico default internacional (vitoreado cual “barra brava” en el honorable Congreso de la Nación), instaurar dos <strong>corralitos</strong>, y proceder con una devaluación que llevó el tipo de cambio de 1ARS = 1USD a 3ARS = 1USD. Estas medidas lo que hicieron  fue transferir el costo del ajuste a los acreedores externos, a los importadores y a los tenedores de pesos. Cuando por impericia o desinterés en el manejo fiscal se llega a un punto crítico como lo fue el 2001, donde ya no es posible pasarle el problema al próximo gobierno de turno, el debate no es si debe o no hacerse un “ajuste”, sino quien va a pagar el ajuste dado que el mismo es inevitable. El gobierno K, en cuyo relato reniegan de aplicar una ajuste, de hecho produce un duro ajuste al imponer un cepo cambiario, una inflación real superior al 20%, cerrar virtualmente las importaciones, tener una deteriorada infraestructura energética y de transporte, etcétera. <strong>Los gobiernos suelen preferir trasladar el ajuste a sus representados antes que hacerse cargo de sus propios desmanejos económicos.</strong></p>
<p>Gracias a la devaluación y al default, los primeros años post 2001 mostraron superávit gemelos (fiscal y comercial). Pero dos problemas quedaron irresueltos. En primer lugar, más allá del atraso cambiario a fines de los 90, <strong>la devaluación de Duhalde</strong> no equilibró el mercado externo, sino que <strong>se pasó de un atraso cambiario a un adelanto cambiario</strong>. Esto produce rentabilidades artificiales en el sector exportador, que no dudará en reclamar socorro al estado partenalista bajo el nombre de “tipo de cambio competitivo” cuando la rentabilidad artificial comience a reducirse hacia su real valor de mercado. Bajo el esquema 1ARS= 1USD, uno puede comprar bien por 100ARS en <strong>Argentina </strong>o 100USD en el exterior. Bajo un esquema de 3ARS= 1USD los precios domésticos aumentan hasta que el precio local es 300ARS y el internacional es de 100USD. Es decir, se vuelve a una situación similar a la del “1 a 1.” Comprar a 300ARS en Argentina o a 100USD en el exterior es lo mismo dado el tipo de cambio 3ARS= 1USD. Pueden cambiar los números, pero la situación económica es la misma a la del “1 a 1.” Esto explica la alta inflación de los años post-crisis.</p>
<p>El segundo problema que quedó sin resolver fue el del<strong> gasto público</strong>, que eventualmente erosionó el superávit fiscal. El problema de fondo de las dos décadas pasadas fue repetido una vez más sin desviarse del libreto. Así como en los 90 el menemismo tuvo que cambiar la fuente de financiamiento del gasto público y se recurrió a la venta de activos (privatizaciones) y deuda pública, el gobierno K también tuvo que cambiar sus fuentes de financiamiento. En lugar de privatizar, se confiscaron (con procesos de dudosa constitucionalidad) cajas y flujos de fondos siendo el caso de las <strong>AFJP</strong> posiblemente uno de los casos más claros. Dado el cierre al mercado financiero internacional, se procedió a tomar deuda cara con <strong>Venezuela</strong> y cancelar deuda barata (con el <strong>FMI</strong>), aumentar la presión impositiva a niveles asfixiantes (cómo en el intento de la Resolución 125) y hacer uso una vez más del <strong>BCRA</strong> para financiar al Tesoro. Todo esto son síntomas de que en los últimos 30 años la Argentina persiste en cometer el mismo error sin atender a los motivos de fondo.</p>
<p><strong>El radicalismo de Alfonsín, el peronismo de Menem y el peronismo K ofrecen en términos de desmanejo fiscal la misma receta</strong>. Las diferencias en política económica no se debieron a diferencias ideológicas o partidarias, sino a las circunstancias económicas de cada momento que impedían ciertos métodos de financiamiento del déficit fiscal, viéndose obligados a buscar métodos alternativos. El adicto al alcohol puede verse forzado a cambiar de barman si su bar predilecto se encuentra cerrado, pero no por ello soluciona su adicción. La inflación de fines de los 80, la deuda pública de los 90 y la inflación actual no cayeron del cielo, sino que tienen su origen en <strong>gobiernos adictos a las políticas populistas</strong> que le llevan a descuidar el equilibrio fiscal necesario para un sendero de crecimiento estable a largo plazo.</p>
<p><strong>Cambiar el método de financiamiento del déficit fiscal no soluciona el problema, simplemente le cambia el maquillaje.</strong> Creo que fue un ministro español quien dijo que el déficit fiscal no es de derecha ni de izquierda, ni del socialismo ni del libre mercado, es de gobiernos eficientes. Los serios problemas económicos que afligen al país hoy día no hay que buscarlos en discursos ideológicos, conspiraciones internacionales ni grupos concentrados de poder. <strong>El problema tiene nombre y apellido: déficit fiscal.</strong> La clase política dirigente debe mirarse en el espejo si quiere encontrar la causa de los problemas económicos del país.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/nicolas-cachanosky/2013/10/09/tres-decadas-y-un-problema-llamado-deficit-fiscal/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 2.997 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-31 03:07:06 -->
