<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Julio Bárbaro</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro</link>
	<description>julio_barbaro</description>
	<lastBuildDate>Wed, 25 May 2016 01:35:11 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>Adversarios o enemigos</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/05/22/adversarios-o-enemigos/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/05/22/adversarios-o-enemigos/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 22 May 2016 08:13:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julio Bárbaro</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Carta Abierta]]></category>
		<category><![CDATA[Loris Zanatta]]></category>
		<category><![CDATA[lucha de clases]]></category>
		<category><![CDATA[peronismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/?p=543</guid>
		<description><![CDATA[El peronismo nunca asumió la lucha de clases como un camino hacia la justicia social, por el contrario, siempre opino que la integración era el único rumbo hacia una sociedad más justa. Esta definición nos llevó a ser acusados de reformistas, bonapartistas, y demás etiquetas que la izquierda marxista repartía en su marcha agresiva e... <a href="http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/05/22/adversarios-o-enemigos/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>El peronismo nunca asumió la lucha de clases como un camino hacia la justicia social, por el contrario, siempre opino que la integración era el único rumbo hacia una sociedad más justa. <strong>Esta definición nos llevó a ser acusados de reformistas, bonapartistas, y demás etiquetas que la izquierda marxista repartía en su marcha agresiva e inexorable hacia su propia derrota</strong>. La lucha de clases era un clásico del marxismo que se había convertido en dogma de fe para las iglesias que encuadraban a los revolucionarios. <strong>Lo cierto es que los proletarios del mundo ni se unieron ni se sublevaron, claro que tampoco fue la mano invisible del mercado la que condujo a la felicidad de los pueblos</strong>. En este punto quiero insistir en la diferencia entre ambos pensamientos, la confrontación necesitaba la destrucción del otro en la misma medida que lo consideraba enemigo y en consecuencia no podían convivir, y la noción de adversario, concepción reformista como eligió el peronismo, imponía dentro de ese mundo convulsionado la obligación de respetar al adversario.<span id="more-543"></span></p>
<p><strong>Me aburre el supuesto pensador Loris Zanatta.</strong> Es lo que se llama un “intelectual”, persona que desde una biblioteca les indica a los pueblos como deben pensar. Sólo si tomamos desde Marx hasta hoy las decenas de miles de libros escritos para explicar el final del capitalismo y de la religión, entenderemos el porqué de la necesidad de evitar la tala de árboles para convertirlos en papel donde se escriben frivolidades con pretensión de pensamientos trascendentes. <strong>Porque vive en Italia, nos perdimos en Zanatta a un importante potencial partícipe de “Carta Abierta”</strong>, conjunto de individuos que dedicaron su vida a la formación y la lectura para terminar admirando los discursos indiscutiblemente incoherentes de Cristina Kirchner. Los obreros en alpargatas entendieron a Perón en el 45, en la Universidad llegó a ser descubierto en el 72; queda claro que a través de los libros uno entiende la historia sólo más de dos décadas después de transcurrida. No hubo pensadores que anunciaran la caída del Muro de Berlín, y sí demasiados que apostaron sus vidas a la expansión del marxismo. Peronista o no, sigo pensando que en el seno de la clase trabajadora está el mayor nivel de conciencia de toda sociedad. Vanguardias iluminadas, abstenerse.</p>
<p>El peronismo fue una parte de la realidad. Cada uno tendrá su idea al respecto, pero seguir reiterando dogmas y agresiones es solo una expresión de decadencia intelectual. <strong>Menos mal que la historia nos regaló un Papa, si no, no imagino a quien se dedicarían a criticar tantos pretenciosos pensadores.</strong> Eso sí, les queda “el populismo”, término comodín que con sólo emitirlo los instala del lado de los buenos sin necesidad de confesar nada más.</p>
<p>El gobierno de los Kirchner, en especial el de Cristina, jugó al límite con la idea y la necesidad del enemigo; se instalaba en el lugar de propietarios del bien y obligaban al otro, al disidente, a ocupar el espacio del mal. Estas demencias no son graves mientras no logren ocupar el poder, pero cuando lo logran definen un camino donde la paranoia conduce por el rumbo del odio al fracaso colectivo.</p>
<p>No estamos hablando de diferentes ideas políticas, por el contrario, <strong>estamos definiendo el campo que eligen para desarrollar su guerra los que creen en la lucha de clases.</strong> Y el partido de los enemigos no tiene lugar en una sociedad de adversarios; siempre, esté en el poder o desde el llano, va a intentar destruir a los que no aceptan sus imposiciones.</p>
<p>Eligen el fanatismo como escudo para protegerse de toda duda o cuestionamiento, no aceptan los límites de la realidad. En rigor cuando fracasan suelen echarle la culpa a la realidad y nunca al absurdo del desatino de sus propuestas. Terminan siempre constituyendo una secta, esa es la manera de estructurar una ficción interna que los proteja de aquel mundo que les resulta tan adverso que ni siquiera soportan reconocer.</p>
<p>Es difícil y a veces casi imposible convivir con ellos. Nadie transita relajado en compañía de quien intentó o intentará eliminarlo, de quien lo considera un obstáculo que impide la realización de la demencia de sus sueños. A veces se enfrentan razas o culturas, otras son los ricos contra los pobres, y otras, simplemente los seguidores de algún jefe convocante que en la mayoría de los casos impone el fanatismo como la cobertura de su incoherencia.</p>
<p>Si el peronismo o cualquiera en el pasado caminó por esos espacios nefastos, debemos intentar superarlo. En rigor, Perón nos legó un retorno de reencuentros y abrazos; no tenemos ninguna necesidad de elegir algunos de nuestros peores momentos. Casi todos necesitamos una autocrítica que nos permita asumir lo mejor de nosotros y poder luego participar en el encuentro de todos y cada uno de los sectores. Sólo sobran los fanáticos en la medida en que no intenten dejar de serlo. No hay dueños de la verdad ni equivocados definitivos, sólo variadas corrientes de opinión que necesitan encontrar un lugar donde convertir su experiencia en aporte. <strong>Y ese es un mundo de adversarios que se respetan, donde hay un solo enemigo y son los que necesitan enemigos para vivir. Una sociedad plural necesita de los que piensan diferente, y también superar a los que no soportan esa riqueza de la diversidad.</strong>  Con el tiempo comenzaremos a transitar por la infinita gama de los grises, y quizá logremos salir para siempre de esta apasionada y perversa atracción por el sinsentido de los extremos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/05/22/adversarios-o-enemigos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El gran debate nacional</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/05/15/el-gran-debate-nacional/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/05/15/el-gran-debate-nacional/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 15 May 2016 08:30:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julio Bárbaro</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Corrupción]]></category>
		<category><![CDATA[Gasto estatal]]></category>
		<category><![CDATA[kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[peronismo]]></category>
		<category><![CDATA[PRO]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/?p=535</guid>
		<description><![CDATA[Festejo que estemos inmersos en variados debates democráticos. El Gobierno fue exitoso en algunos de sus proyectos. Claro que llama la atención que demasiados legisladores que lo apoyaron, sellando el fin del kirchnerismo hoy vuelvan a ocupar su espacio opositor. Algunos miembros del Gobierno se refieren a la falta de un rumbo claro como lo... <a href="http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/05/15/el-gran-debate-nacional/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Festejo que estemos inmersos en variados debates democráticos. El Gobierno fue exitoso en algunos de sus proyectos. Claro que llama la atención que demasiados legisladores que lo apoyaron, sellando el fin del kirchnerismo hoy vuelvan a ocupar su espacio opositor. Algunos miembros del Gobierno se refieren a la falta de un rumbo claro como lo nuevo de la política; uno, con Zygmunt Bauman, llegó hasta la noción de realidad líquida<strong>. Es muy ocurrente que la ausencia de discurso político se convierta en la marca de la modernidad</strong>.</p>
<p>Nuestra sociedad no está dividida entre peronismo o antiperonismo, como pretenden demasiados; a veces pienso que la división principal es entre política y otras especies variadas pero nunca dedicadas a lo esencial. Es cierto que arrastramos graves problemas económicos, tan cierto como que hemos probado todas las teorías y siempre terminamos en una crisis.<b> El gran debate nacional es quién es el culpable del fracaso, lo que no se discute y nos une a todos es asumir que hemos fracasado</b>. La concepción peronista o nacional tuvo vigencia hasta el año 1975, digamos hasta Celestino Rodrigo; el golpe de 1955 no dañó la integración social.<span id="more-535"></span></p>
<p>Recién con José Alfredo Martínez de Hoz nació la desocupación y la deuda; la imposición del liberalismo de ricos, o sea, del liberalismo económico mas no político, nos sometió a largos tiempos de atraso. Raúl Alfonsín fue quien mejor enfrentó los conflictos del nuevo tiempo. Vendría luego el nefasto Carlos Menem, que, junto a Domingo Cavallo y Roberto Dromi, nos dejaron sin empresas y, además de vender todo, nos aumentaron la deuda mientras creció la desocupación. El kirchnerismo no hizo nada más que aprovechar el viento de cola para expandir el juego y la obra pública a su servicio, y los subsidios y los empleos del Estado como fuente de mantener la clientela electoral, tanto como los retornos a los que esencialmente se dirigía.</p>
<p>Privatizar los servicios que dan pérdida, como los ferrocarriles o la electricidad, es sólo para concentrar la coima en una sola mano. El caso de los ferrocarriles es paradigmático: los degradaron en medio de inauguraciones que festejaban su recuperación; la Presidente elogiaba que el Estado hiciera satélites, cosa en la que tenía poco que ver, mientras dejábamos de fabricar vagones y terminábamos comprando a los chinos hasta los durmientes. Quiero dejar en claro que <strong>producir genera trabajo y desarrollo, mientras que comprar hecho asegura las comisiones llamadas retornos o coimas</strong>, base fundamental de la dirigencia política que supimos conseguir.</p>
<p><b>El peronismo fue, al igual que el radicalismo, un capitalismo con dispersión de inversores y productores.</b> Carlos Menem concentró a partir de destruir lo propio y vender para cobrar comisiones, mientras las empresas nacionales pasaban a manos de capitales extranjeros. Los españoles, con el cuento del quinto centenario, se dedicaron más a generar una nueva dependencia económica que a recuperar el espíritu de la hispanidad. Y ahora estamos rodeados de empresas que venden humo. Antes había fabricación de un bien, por ejemplo, un tractor, ahora, con los teléfonos, nunca sabremos lo que invierten y lo que se llevan.</p>
<p>Y lo que es peor, regalamos el comercio. El viejo almacenero convertido en empleado del supermercado extranjero: regalamos todo, la identidad y el trabajo, la ganancia y la propiedad nacional.</p>
<p>Parecería que lo extractivo nos vuelve rentistas y, en consecuencia, imaginamos que la minería, que sólo aporta desolación y miseria, es una digna forma de vida, como haber terminado subsidiando a las empresas petroleras con la excusa de sus trabajadores. Si cuando ganan es de ellos, ¿por qué cuando pierden debemos pagarlo entre todos? Nunca olvidemos que Martínez de Hoz autorizó decenas de bancos y financieras, la idea era que la renta superara al trabajo. Al lado de ellos, el peronismo parece una socialdemocracia nórdica.</p>
<p><b>Tenemos tres problemas. Primero, el tamaño exagerado del Estado; luego, la concentración cada vez mayor de la economía y, el tercero y más grave, no sabemos hacia dónde queremos ir</b>. En ese marco, la corrupción es parte integrante de la dirigencia, abarca desde la política hasta el fútbol, pasando por los sindicatos. El espacio de lo productivo y el comercio está tan exageradamente concentrado que el escaso talento y la excesiva ambición vigente encuentran en la política una de las pocas formas de ascender en la escala social.</p>
<p>Mientras la corrupción genere más riqueza que el agro y la industria, las mafias serán las dueñas del poder real. Pero si no detenemos el proceso de concentración de la riqueza que ya se lleva por delante a todos los pequeños productores y comerciantes, mientras no detengamos esa demencia, la corrupción seguirá siendo un problema menor.</p>
<p>No hay ya debate entre estatismo y liberalismo, sin Estado el capital termina destruyendo a la sociedad. <b>El Gobierno necesita ponerles un límite a los grandes para recuperar autoridad moral ante la sociedad</b>; de lo contrario, no logrará convertirse en una propuesta política que supere la coyuntura o la casualidad que le otorgó el triunfo. El PRO tiene futuro si se instala en el centro de la democracia. Si sigue con la picardía de elegir al kirchnerismo como enemigo para sentirse superior, está olvidando lo principal: la experiencia demuestra que uno tiene la estatura de su enemigo. Y hay que agacharse demasiado para enfrentar a la decadencia que necesitamos superar. La lenta e inexorable disolución del kirchnerismo exige la recuperación de estructuras políticas que se ocupen de proyectos. Debemos dedicarle a la cordura la pasión que quiso instalarse en la demencia.</p>
<p>La sociedad necesita recuperar la esperanza, postergarla para el semestre que viene es una forma de recuperarla. Eso sí, no olvidemos que esas promesas tienen fecha de vencimiento.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/05/15/el-gran-debate-nacional/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Un suceso que demuestra que el kirchnerismo ya no es alternativa</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/05/01/un-suceso-que-demuestra-que-el-kirchnerismo-ya-no-es-alternativa/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/05/01/un-suceso-que-demuestra-que-el-kirchnerismo-ya-no-es-alternativa/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 01 May 2016 11:14:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julio Bárbaro</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Día del Trabajador]]></category>
		<category><![CDATA[Estado]]></category>
		<category><![CDATA[kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[Mauricio Macri]]></category>
		<category><![CDATA[peronismo]]></category>
		<category><![CDATA[sindicatos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/?p=532</guid>
		<description><![CDATA[Un viejo sabio me decía siempre: “Se debe mirar el proceso, no el suceso”. Eso a veces cuesta y mucho, es el famoso árbol que nos impide ver el bosque. Hubo un festejo del Día del Trabajador que dio mucho que hablar y, para mi gusto, poco para pensar. La segunda vuelta fue entre Scioli... <a href="http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/05/01/un-suceso-que-demuestra-que-el-kirchnerismo-ya-no-es-alternativa/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Un viejo sabio me decía siempre: “Se debe mirar el proceso, no el suceso”. Eso a veces cuesta y mucho, es el famoso árbol que nos impide ver el bosque.</p>
<p>Hubo un festejo del Día del Trabajador que dio mucho que hablar y, para mi gusto, poco para pensar. La segunda vuelta fue entre Scioli y Macri, y sucedió algo importante: <strong>el derrotado por Macri no se convirtió en la primera minoría sino en el pasado -</strong>tan pasado que Ricardo Forster dice que quiere el fracaso del Gobierno. Debe imaginar -como algunos perdidos en la noche de la política- que si Macri se equivoca vuelve Cristina.</p>
<p><strong>El acto del Día del Trabajador fue positivo porque mostró que el kirchnerismo ya no es una alternativa de la política nacional.</strong> Los discursos fueron mesurados y el centro del poder quedó en manos del anti-kirchnerismo, un buen dato para la democracia. Estamos atravesando un momento difícil, por eso tantos se refieren a la orilla de la que partimos con miedo al retorno, porque no ven todavía el horizonte al que nos quieren llevar. Los sectores trabajadores mayoritarios, los obreros de verdad, no se engancharon nunca con el kirchnerismo, que con esa estructura de clase media intelectual y resentida eran tan retrógrados que reivindicaban todavía la lucha de clases. El peronismo, o lo que queda de él, al menos no tiene nada de clasista y eso es importante. El acto fue masivo y fruto de una necesidad de la dirigencia sindical que sufre a diario la tensión y las exigencias de sus afiliados.</p>
<p>Esto no es soplar y hacer botellas; Cristina dejó una herencia nefasta, pero eso no justifica a Mauricio Macri subsidiar a las empresas petroleras con la excusa de ayudar a sus trabajadores. Los grandes grupos concentrados no son como los sindicalistas -no salen a la calle- pero vacían los bancos y nos saquean a diario. No estamos planteando un socialismo, solo que si no le ponemos un límite a la concentración económica esta sociedad va a sufrir demasiado. Macri no entiende que la principal función del Estado capitalista es defender los derechos de los más débiles y que el enemigo de los ciudadanos son los grandes grupos concentrados, esos que apenas vieron dólares en el mercado se los llevaron corriendo.</p>
<p><strong>El sindicalismo actúa en nuestra sociedad como el partido de centro-izquierda que no tenemos.</strong> Aquello que intentó ser el radicalismo y luego la Alianza -que finalmente quedó en la nada- hoy lo expresan los sindicatos con rostros un poco más morochos. Aceptemos que llevamos dos décadas de retroceso y las dos en nombre del peronismo. La primera con Menem enamorado de los liberales y la segunda con los Kirchner con amantes marxistas. Dos décadas de retroceso en todo sentido, en patrimonio nacional e integración social, en educación y vivienda, en trenes y hospitales, en salud y donde queramos mirar. Somos una sociedad que viene retrocediendo desde los 70, que estuvo integrada como ninguna otra en el continente hasta el golpe del 76, y que luego fue acumulando fracasos en todos sus sectores.</p>
<p><strong>El relato de Cristina era con mucho odio y discutible justicia, pero el discurso de Macri todavía no logra surgir, no atraviesa la barrera de los gerentes y los asesores, no logra la vitalidad necesaria para enamorar o al menos convencer.</strong> Estamos viviendo algo muy avanzado en relación al autoritarismo derrotado, recuperamos la democracia y comenzamos a discutir con pasión pero sin dogmatismos. Debemos entonces asumir la dimensión de la crisis y no caer en simplificaciones, no imaginar que con sólo combatir la corrupción tenemos un futuro digno. Necesitamos revisar la distribución de la riqueza en nuestra sociedad, producimos lo necesario para vivir todos con dignidad, pero hemos permitido concentraciones económicas que son antagónicas con la misma esencia de la democracia. Un capitalismo con dispersión de propietarios funciona; uno de avance desmedido de la concentración simplemente termina estallando.</p>
<p>Hay muchos enojados, imaginaban que Cristina se llevaba puesto al peronismo. Se equivocaron, era solo una limitación, un tope de izquierda aburrida. El acto sindical fue el estallido de alegría de una clase trabajadora que volvía, un poco burocrática, pero hasta el momento, absolutamente leal a sus representados. No son clasistas, no lo necesitan, ellos son en serio la expresión de su clase, la columna vertebral del peronismo. Y buena parte de ellos enfrento con valentía al autoritarismo kirchnerista, no recuerdo a ningún empresario compartiendo esa digna trinchera.</p>
<p>Los supermercados y los laboratorios, y cada una de las grandes telefónicas o empresas de cable, eléctricas o concesiones de peaje, todo ese invento que prometía inversiones y terminó en saqueo, todo eso debe ser revisado. El menemismo regaló propiedades y generó más deuda mientras que el kirchnerismo duplicó el juego y los empleados públicos; ambos lo hicieron en nombre del peronismo, pero en rigor eran sólo señores feudales portadores del virus del atraso.</p>
<p>Mauricio Macri tiene el apoyo de la gran mayoría, aún de muchos de los que salieron a festejar el Día de los Trabajadores, pero necesita asumir que si no impone el poder del Estado sobre los ricos está perdiendo la autoridad que necesita para pedirles sacrificios a los pobres. Los rumbos de la historia no los guían ni los proletarios sublevados ni los mercados inversores, son el fruto maduro de una dirigencia capaz de convocar a la unidad nacional y forjar un futuro entre todos.</p>
<p>No es fácil, al contrario, es muy difícil, pero estemos seguros de que no hay otro camino.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/05/01/un-suceso-que-demuestra-que-el-kirchnerismo-ya-no-es-alternativa/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Macri y el desafío de generar trabajo</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/04/24/macri-y-el-desafio-de-generar-empleos/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/04/24/macri-y-el-desafio-de-generar-empleos/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 24 Apr 2016 09:53:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julio Bárbaro</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Estado]]></category>
		<category><![CDATA[Inversión]]></category>
		<category><![CDATA[kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[Mauricio Macri]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/?p=528</guid>
		<description><![CDATA[Una sociedad depende esencialmente de su grado de integración. Los marxistas imaginaron que ese objetivo sólo era posible a través de un Estado y su consecuente burocracia como poder superior. Tuvieron su tiempo de ensayo, parecían comerse al mundo y terminaron atragantados y derrotados en la caída del muro. Recordemos que tuvieron su tiempo de... <a href="http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/04/24/macri-y-el-desafio-de-generar-empleos/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Una sociedad depende esencialmente de su grado de integración. Los marxistas imaginaron que ese objetivo sólo era posible a través de un Estado y su consecuente burocracia como poder superior. Tuvieron su tiempo de ensayo, parecían comerse al mundo y terminaron atragantados y derrotados en la caída del muro. Recordemos que tuvieron su tiempo de gloria, que el satélite Sputnik y la perra Laika los mostraron avanzando más rápido que el resto. Pero la experiencia terminó en derrota.</p>
<p>La iniciativa privada se mostró mucho más eficiente que la burocracia degradada en “dictadura del proletariado”. En Rusia y en China todo terminó en el poder de las mafias. La experiencia estalinista nacional y popular transitaba hacia el mismo destino. Habría rusos y chinos parecidos a Cristóbal y Lázaro, esos mandaban, y también un diario -Pradva- que explicaba las bondades de la revolución. Esos aplaudían, “casas más, casas menos, igualito a mi Santiago” diría el poeta.</p>
<p>En nuestra sociedad quedaron vigentes dos propuestas de “derecha”: la de Scioli, detrás de quien se ocultaba la peor y más corrupta burocracia, y la de Macri, que es una derecha democrática que piensa como vive. Hay muchos gerentes que me generan bronca por sus limitaciones mentales de ejecutivos -claro que algunos burócratas delincuentes explicando los avances desde su obediencia a discursos llamativamente incoherentes, eso sí me obligaba a enfrentarlos.</p>
<p>Martinez de Hoz ponía un banco o una financiera en cada esquina, hijos de una oligarquía parasitaria sólo conocían el negocio de la renta. Cavallo y Dromi imaginaban con Menem que privatizando el Estado estaban convocando a la bonanza. Y los Kirchner se enamoraron del juego, la obra pública, ambos para ellos y el empleo del Estado para la burocracia propia y el subsidio para el caído del sistema. Fue un típico modelo de señor feudal que impuso la novedad de convocar a las agonizantes izquierdas y convertirlas en su defensora a cambio de una cuota secundaria de poder.</p>
<p>Ahora Macri sueña con las inversiones; en rigor usan la palabrita abrochada a otro concepto que quedaría así: “inversión extranjera”. Nuestra tierra es muy buena para hacer fortuna pero a nadie se le ocurre guardarla por estos lados. La supuesta maravilla de la inversión casi siempre viene a comprar lo que ya tenemos y terminamos como Cavallo, todo igual pero en manos extranjeras y más endeudados que antes.</p>
<p>Las sociedades se piensan, no son el fruto del despliegue de las ambiciones de los ricos. El Estado debe tener objetivos, quienes gobiernan necesitan proponer un proyecto tomando en cuenta todos los elementos en juego desde las capacidades a las necesidades. Si Japón o los países de Europa se hubieran manejado como nosotros ya habrían desaparecido del mapa. No logramos una dirigencia que ponga las necesidades colectivas por encima de sus ambiciones individuales. En rigor, hasta hoy no tenemos dirigencia con decisión de trascender.</p>
<p>Cada supermercado elimina decenas de pequeños y medianos comerciantes, cada cadena de farmacias, confiterías, librerías y hasta quioscos va disolviendo las redes sociales y convirtiendo clase media con iniciativa en clase baja dependiente de capitales concentrados. Los ferrocarriles y las eléctricas fueron “privatizaciones falsas para concentrar subsidios y corrupción”. Somos capaces de exigirle a los que apenas llegan a fin de mes sin siquiera revisar los números de las grandes empresas que no compiten con nadie que sólo nos esquilman a todos. ¿Y los peajes? Eran para invertir en rutas y terminaron en manos de vivos que cortan el pasto. El capitalismo tiene dos enemigos, el tamaño desmesurado del Estado y la concentración ilimitada de lo privado.</p>
<p>A veces la inversión genera trabajo; otras –muchas- lo destruye. A veces el subsidio ayuda al necesitado, otras –muchas- lo convierte en un marginal de la cultura del trabajo. El subsidio sin conciencia social termina generando clientela electoral para las burocracias que parasitan la pobreza. Mucho de eso es lo que hizo el kirchnerismo, los colectivos que acompañan sus encuentros son una muestra que desnuda su vocación de burocracia que vive de los necesitados.</p>
<p>Llegamos a fabricar aviones, desde ya vagones; los dos últimos gobiernos compraron hasta los durmientes, la comisión de comprar afuera era más atractiva que el trabajo que se generaría adentro.</p>
<p>El autoritarismo burocrático kirchnerista es un nivel de conciencia más atrasado y retrogrado que todas las limitaciones gerenciales y empresarias que muestre el macrismo. Si hubiera ganado Scioli con los burócratas pseudo-izquierdistas pero enamorados del poder y el dinero, si eso hubiera sucedido, es complicado imaginar donde andaríamos ahora. Estamos en un gobierno democrático y conservador. Es el mejor camino hacia un progresismo en serio -de verdad- como tienen los uruguayos o los chilenos, izquierdas democráticas, progresismos sin fanatismos; en fin, sociedades que avanzan sin necesidad de dedicarse a cultivar la enfermedad de la confrontación.</p>
<p>Necesitamos crear trabajo y eso implica forjar entre todos un proyecto de sociedad. Para los liberales esto es un exceso de prospectiva, para los que por suerte se fueron, una excusa para someter a los que piensan distinto. Pero estamos necesitando pensar juntos, al menos los que no tenemos dogmas ni jefes absolutos, los que creemos en las instituciones. Solo entonces encontraremos como integrar a los caídos, que son muchos, demasiados.</p>
<p>Cuando la intermediación derrota a la producción nacional, entramos en una etapa de retroceso y decadencia. El comercio no da un modelo de sociedad, propone tan sólo una estructura de negocios. Bancos ricos y ciudadanos pobres. El problema no es la supuesta inversión, necesitamos repensar nuestra realidad y que la riqueza vuelva a distribuirse de manera más equitativa. Cuando el Estado no les pone límite a los ricos estos terminan siempre siendo grandes fabricantes de pobres.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/04/24/macri-y-el-desafio-de-generar-empleos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La decadencia de ser kirchnerista</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/04/17/la-decadencia-de-ser-kirchnerista/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/04/17/la-decadencia-de-ser-kirchnerista/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 17 Apr 2016 10:11:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julio Bárbaro</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Cristina Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[dictadura]]></category>
		<category><![CDATA[Fanatismo]]></category>
		<category><![CDATA[kirchnerismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/?p=525</guid>
		<description><![CDATA[Recuerdo en nuestra juventud cuando los del Partido Comunista y alguna otra variante del marxismo nos aclaraban que si ganaban ellos clausuraban la democracia. Lo contaban y lo copiaban de los países que decían imitar. Era un juego perverso: si ganás vos, te pido libertades y derechos; si gano yo, la cosa cambia, soy dueño... <a href="http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/04/17/la-decadencia-de-ser-kirchnerista/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Recuerdo en nuestra juventud cuando los del Partido Comunista y alguna otra variante del marxismo nos aclaraban que si ganaban ellos clausuraban la democracia. Lo contaban y lo copiaban de los países que decían imitar. Era un juego perverso: si ganás vos, te pido libertades y derechos; si gano yo, la cosa cambia, soy dueño de la verdad y te la impongo de manera definitiva. Y uno se quedaba con alguna duda. Ser democrático implica aceptar a todos, pero el limite y es no permitir que jueguen los que no aceptan las reglas.</p>
<p>Algo parecido me pasa con los kirchneristas. Cuando ellos gobernaban no me dejaron pisar la televisión pública -eso sí, no perdieron oportunidad de utilizarla en mi contra-y ahora que fueron derrotados en las elecciones, se hacen los ofendidos y los perseguidos en Radio Nacional y en el canal oficial porque no se los respeta como se debe en una democracia. Uno se queda dudando, si será que tienen algo de razón o si simplemente nos toman de idiotas. Nos corren con el cuento de la Dictadura -digo cuento porque ellos en su mayoría no tuvieron nada de dignos- y se suben a la tribuna la Señora Cristina y el prócer de la amplitud de límites, el doctor Zaffaroni, y nos dan discursos revolucionarios, ellos, abogados que jugaron a los distraídos en la difícil y ahora, en la cómoda, se compraron una patente de heroísmo tardío. La tía Alicia Kirchner estaba colaborando, los Kirchner perseguían deudores, los Zaffaroni juraban por la causa y todos juntos nos explican cómo es el camino del heroísmo.</p>
<p>Y ni hablemos de los del PC, esos que lograron zafar a partir de un pacto con el mundo comunista que trasmitía por Radio Moscú mensajes tan revolucionarios como uno que jamás olvidaré, y decía, “los sectores progresistas de Videla y Viola”.</p>
<p>Y además, andan pidiendo que los Estados Unidos y la Iglesia abran los archivos para ver qué pasaba; eso sí, los que conducían la guerrilla, ellos no tienen ningún archivo que desnudar. Ellos no tienen obligación de nada, ni de autocrítica ni de otro deporte que el de jugar a la víctima. Y lo peor, que en ese juego se mezclan muchos que practicaron el oportunismo de ayer y el de hoy, como  Zaffaroni, cuyas condiciones son tan amplias que le permiten jurar por los principios que el poder imponga en cada momento. Los otros, los que defendemos una causa, esos somos los giles que molestamos a los catedráticos de la agachada.</p>
<p>Ahora vienen con la cantinela que “Macri es de derecha”, como si Scioli fuera la avanzada de la cuarta internacional marxista. Macri es democrático, en consecuencia mucho más avanzado que los kirchneristas, gente además es autoritaria y corrupta. Tanto cacarear con la Ley de Medios y no derogaron un convenio firmado por Domingo Cavallo que les permitía a las empresas de Estados Unidos comprar medios aclarando que nosotros no podíamos hacerlo allá.</p>
<p>La verdad es que, esta gente, cuando gana te oprime y cuando pierde te acusa. Menos mal que el peronismo -o lo que queda de él- se va corriendo, y se quedan solos como fanáticos de una revolución que entienden ellos porque sin duda son los únicos beneficiados.</p>
<p>El kirchnerismo es un partido de burócratas enamorados del poder que no tienen ninguna coherencia ni lógica. Hemos recuperado la democracia, ahora debemos dentro de ella luchar por la justicia social. Y eso no es tarea de fanáticos ni de burócratas, es responsabilidad de una sociedad democrática y de opciones políticas que se respeten.</p>
<p>Perón nos pedía “no sean ni sectarios ni excluyentes”. El viejo era tan visionario que nos estaba previniendo para que no terminemos cayendo en la peor de las decadencias, la de ser kirchneristas.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/04/17/la-decadencia-de-ser-kirchnerista/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La agonía del pasado</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/04/14/la-agonia-del-pasado/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/04/14/la-agonia-del-pasado/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 14 Apr 2016 10:43:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julio Bárbaro</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Cristina Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[Fantismo]]></category>
		<category><![CDATA[Néstor Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[Tribunales]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/?p=521</guid>
		<description><![CDATA[La política es el reflejo más expresivo de la situación de una sociedad. En nosotros, cualquiera de sus versiones desnuda nuestra absoluta pobreza. La ambición deglutió a las ideas, la viveza ocupo el espacio de la inteligencia, la queja y el resentimiento fueron haciéndose cargo del lugar de la esperanza. Néstor Kirchner era un constructor... <a href="http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/04/14/la-agonia-del-pasado/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La política es el reflejo más expresivo de la situación de una sociedad. En nosotros, cualquiera de sus versiones desnuda nuestra absoluta pobreza. La ambición deglutió a las ideas, la viveza ocupo el espacio de la inteligencia, la queja y el resentimiento fueron haciéndose cargo del lugar de la esperanza.</p>
<p>Néstor Kirchner era un constructor ambicioso pero detallista, capaz de armar un poder enorme que heredó y malgastó Cristina. Un juez exagera su salida del letargo y nos enfrenta a una presencia agresiva del pasado. Cristina, experta en provocaciones, intenta transformar la acusación en un retorno político. Todo es patético: las multitudes soñadas son amontonamientos agresivos, los colectivos siguen siendo imprescindibles, el discurso que intenta convocar aliados olvida que se refiere a los que desprecio desde el poder. Todo transita la secuencia de los que no le asignan importancia a la realidad.</p>
<p>Un ejército derrotado por muy poco se anima a convocar a sus guerreros sin asumir que al hacerlo estará delatando la magnitud de sus desertores. Una congregación de amantes del poder transita el llano convocados por la ilusión de que la derrota sea pasajera. Todo se convierte en ficción, las multitudes que no vienen, el pasado que no retorna, el futuro que se preocupa en ignorarlos. Ellos imaginan forjar su fortaleza en las debilidades de la democracia vigente0; ignoran que esa debilidad relativa es solo aparente, que además de quienes gobiernan hay una sociedad que se va acostumbrando a la democracia y a la libertad, y eso deja los discursos de Cristina como piezas de museo pero también como duros recuerdos de antiguas pesadillas.</p>
<p>Cristina le habló a sus fieles seguidores, a esos que fue convirtiendo en una secta. Podemos imaginar cuántos sintieron rechazo frente a este acto de iniciados, donde a nadie se le ocurrió en seducir adversarios. El fanatismo en el poder impone miedo, pero en el llano solo engendra desprecio. Gastan plata y energía en espantar votantes, fruto indiscutible de la soberbia convicción de los sectarios.</p>
<p>La fe es necesaria en la religión, la pasión es imprescindible en el deporte, la razón es necesaria en la política. Los dogmas solo expulsan a los que dudan y los fanatismos derrotados son tan solo convocantes del resentimiento. La presencia de Zaffaroni junto a Cristina mostraba a las claras que hasta la confrontación con la Dictadura fue un invento para convocar distraídos. Ya no son mayoría, y ni siquiera son coherentes.</p>
<p>Ayer Cristina nos mostró un pasado del cual ella misma nos ayudó a alejarnos. Solo quedó claro que eligieron el camino del partido pequeño, sectario y excluyente, de la fuerza de los que se creen superiores, vanguardia iluminada. Hasta algunos sintieron miedo, para la mayoría resulto patético, y, para ellos solo dejó en claro la decisión de no volver más al poder. Después están los logros y desaciertos del nuevo Gobierno, pero esa si es harina de otro costal.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/04/14/la-agonia-del-pasado/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Una degradación al servicio de los peores delitos</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/04/10/una-degradacion-al-servicio-de-los-peores-delitos/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/04/10/una-degradacion-al-servicio-de-los-peores-delitos/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 10 Apr 2016 09:54:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julio Bárbaro</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Corrupción]]></category>
		<category><![CDATA[kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/?p=517</guid>
		<description><![CDATA[En la vida recorrí demasiadas ideologías, creencias y pasiones. Hubo un ayer donde “la causa” era una pertenencia obligada de una generación de jóvenes dispuestos a transformar el mundo. Católicos o ateos, trotskistas o marxistas, derechas o izquierdas, recorríamos las ideas como el territorio obligado del compromiso político. En el 73, electo diputado, pasé más... <a href="http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/04/10/una-degradacion-al-servicio-de-los-peores-delitos/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>En la vida recorrí demasiadas ideologías, creencias y pasiones. Hubo un ayer donde “la causa” era una pertenencia obligada de una generación de jóvenes dispuestos a transformar el mundo. Católicos o ateos, trotskistas o marxistas, derechas o izquierdas, recorríamos las ideas como el territorio obligado del compromiso político. En el 73, electo diputado, pasé más de un mes en la Cárcel de Trelew, con detenidos que solo encontraban en la violencia la vía al futuro. Acompañé desde allá a los dos primeros aviones de liberados; viví de cerca el conflicto con la democracia de muchos de aquellos que la imaginaban un despreciable rumbo reformista. Tengo horas de charlas y discusiones con militantes románticos más atravesados por la voluntad de entrega cercana al suicidio que por la misma ambición de poder. Eran muchos grupos -algunos pequeños- donde el &#8220;Che&#8221; Guevara era imitado por demasiados; y luego las infinitas tesis que debatían los caminos hacia la toma del poder.</p>
<p>Nunca acepté el ejercicio de la violencia y tampoco dejé jamás de ayudarlos en sus dificultades, pero nunca en sus demencias. Conservo hoy la amistad de muchos de ellos, de los mejores, los que jugaron fuerte y no cayeron nunca en la tentación de vivir de los recuerdos o encontrar un destino en el simple victimizarse.</p>
<p>Hasta a los del Partido Comunista de otros tiempos, los de en serio, tuve como amigos; a su conducción de entonces, Fernando Nadra, le presenté un libro en plena Dictadura. El sueño de la revolución era un espacio infinito donde todos sabíamos respetarnos y ayudarnos, y también intentar enfrentar los errores. Cuando volvió la democracia ya hubo algunas deserciones, románticos transformados en triunfadores económicos, antiguos guerreros devenidos en ricos ambiciosos. El menemismo se llevará algunos otros, y luego, este triste final del kirchnerismo, ese espacio que arrastra historias pero también lastima y mucho al volverse tan difícil de entender.</p>
<p>Mi comprensión fue amplia, tanto como mi capacidad de asombro. Jamás estuvo en nuestros debates la caída fatal del mundo comunista, solo estaba el peso místico de su expansión ilimitada. El marxismo ateo jamás soñó ser derrotado para siempre por la fe, el Papa y el capitalismo. Pero esa es la realidad, un Presidente del imperio nos visita después de cerrar con su saludo la última etapa del pretendido y agresivo socialismo.</p>
<p>Y en esa apabullante realidad, <strong>el kirchnerismo se convierte en una convicción absurda e incomprensible que amontona ambiciones económicas desmesuradas y las mezcla con restos fósiles de lejanas militancias derrotadas.</strong> Y ahí si mi comprensión se cierra, es imposible como absurdo imaginar que <strong>semejante cambalache de negocios y prebendas</strong> pueda terminar ocupando el lugar de suplente del viejo espacio de los sueños de ayer.</p>
<p>Siento que todo fue comprensible y hasta explicable, menos el kirchnerismo, ese me supera por lejos, me deja un aroma a sin razón, o simplemente a mera justificación de un poder permisivo que les dio un lugar a algunos sobrevivientes dispuestos a dejar de lado sus mismos sueños y también la dignidad.</p>
<p>Siempre queda la historia: ni los Kirchner ni sus aliados se jugaron jamás en la difícil, <strong>lo permanente fueron los negocios, el juego y la obra pública</strong>, y lo casual fueron los derechos humanos, recuperación tardía y deformada que dejó fuera del respeto colectivo a lo más digno que habíamos logrado forjar. Como diría el viejo Discepolín, <em>“Igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches se ha mezclao la vida</em>”. En ese espacio quedaron amontonados viejos sueños con algunos bohemios y mayoritarios personajes hijos de la más espuria escuela de la ambición.</p>
<p>He transitado el desafío de cruzarme en los caminos de muchos apasionados por forjar un mundo nuevo; a muchos los pude llegar a comprender, a otros ni siquiera lo intenté pero jamás deje de respetar y hasta a veces admirar su compromiso, pero al kirchnerismo no le quedó un lugar en mi pretendida amplitud mental. Para mi gusto, <strong>lo esencial fueron los negocios, y los discursos tan solo una cobertura de los mismos.</strong> Los discursos y las pretensiones progresistas y hasta izquierdistas nunca fueron reales.</p>
<p>Eligieron como enemigo al disidente y se convirtieron en cómplices de todos los negociados. Solo pensar y opinar distinto fue motivo de persecución; el resto, capitales concentrados e injusticias varias, esas no fueron tocadas en la misma medida en que los que saquean suelen hacer silencio para no llamar la atención. <strong>Y eso fue el kirchnerismo, al menos para mí, una degradación de la mística al servicio de los peores negociados.</strong> El kirchnerismo fue una enfermedad pasajera de la política, oscuro fruto de la peor enfermedad, el autoritarismo, que puede engendrar el poder. Hoy gobierna la centro-derecha y respeta la democracia. Esa y no otra fue la razón por la cual el capitalismo derrotó a sus enemigos. Por eso ganó Macri, por eso lo volvería a votar, y en ese espacio necesitamos exigir y forjar ahora el camino democrático hacia la justicia social. Ese que si hubiera ganado Scioli nunca se habría vuelto posible.</p>
<p>Cristina nos dejó una secta como legado, un conjunto de personas que necesitaban creer en algo, y como toda secta es inmune a la realidad. Los delitos quedan al desnudo, los fanáticos siguen aplaudiendo; es bueno que lo hagan, solo tienen vedado pensar.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/04/10/una-degradacion-al-servicio-de-los-peores-delitos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El poder político vs. el poder económico</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/04/03/quien-manda/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/04/03/quien-manda/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 03 Apr 2016 03:00:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julio Bárbaro</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Concentración de corporaciones]]></category>
		<category><![CDATA[Desnacionalización de empresas]]></category>
		<category><![CDATA[Estado]]></category>
		<category><![CDATA[Mauricio Macri]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/?p=507</guid>
		<description><![CDATA[En las sociedades con estados débiles, las grandes empresas intentan imponerse a todo, incluso al poder del gobierno de turno. Desde la Dictadura, y acrecentado por Carlos Menem con su dupla de delanteros Domingo Cavallo-Roberto Dromi, hay dos fenómenos que nos conducen al atraso: la desnacionalización de las empresas y la concentración y la expansión... <a href="http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/04/03/quien-manda/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>En las sociedades con estados débiles, las grandes empresas intentan imponerse a todo, incluso al poder del gobierno de turno. Desde la Dictadura, y acrecentado por Carlos Menem con su dupla de delanteros Domingo Cavallo-Roberto Dromi, <b>hay dos fenómenos que nos conducen al atraso: la desnacionalización de las empresas y la concentración y la expansión de las corporaciones</b>. La nefasta Dictadura tenía la consigna: “Achicar el Estado es agrandar la Nación”. Claro que en esa definición quedaba de manifiesto que el Estado somos todos y la supuesta nación son sólo ellos.</p>
<p>Mientras el Estado no imponga su poder por sobre las corporaciones, los ciudadanos estamos sometidos a una lenta agonía en decadencia. Pocos países del mundo hubieran permitido que los laboratorios subieran más de un veinte por ciento sus productos sólo para cubrirse en la demencia de su ambición. Lo mismo podemos decir de los supermercados y demás poderes concentrados. Vino un Gobierno que se acerca a sus ideas, si es que usan esos vicios y se largan como salvajes a la desmesura. El Gobierno tiene una parte boba o atontada que imagina que existen las leyes de la mano invisible del mercado. Los privados le hacen un corte de manga, lógica reacción de los mercados. Nuestro capitalismo es salvaje. Los buenos fueron a la quiebra por creer en el sistema, los sobrevivientes son el hampa de la ganancia, no tienen ley ni señor y si Mauricio Macri no asume que nada les importa del conjunto, va a terminar debilitado por aquellos mismos a los que intenta o imagina representar.<span id="more-507"></span></p>
<p>Los Cavallo-Dromi armaron decenas de agujeros negros, miles de estafas, como destruir los ferrocarriles o imponer los peajes. Cada vez que pago un peaje me pregunto si ese dinero nos permite tener más rutas o si se lo lleva un vivo que corta el pasto. Cuando los Kirchner me regalaban el gas y la luz, siempre imaginé que lo hacían asociados a las telefónicas, para que juntos nos esquilmaran. El Estado —todos— paga lo de todos, las privadas —pocos—, muy pocos, se llevan nuestro sudor. Y si el Estado no nos defiende, es simplemente porque está asociado. La falsa privatización de los ferrocarriles sirvió para concentrar la corrupción; el Estado le gira a un privado el subsidio y se queda con un alto porcentaje, a veces con el treinta por ciento. Lo mismo con las privatizadas de luz y demás corrupciones inventadas. <b>Privatizar aquello que da pérdida y enviar fortunas de subsidios es tan sólo no hacerse cargo de una responsabilidad del Estado y asegurar la corrupción empresarial</b>. No sea cosa de que roben los obreros, aseguremos que lo hagan sólo los “inversores”.</p>
<p>Estamos en manos de las corporaciones, los supermercados degradan a los productores y estafan a los consumidores, y nadie me puede contar quién se beneficia con el asesinato del almacenero, del farmacéutico, del pequeño comerciante y del tambero, ayer parte de la clase media y hoy desocupado o dependiente de una corporación. Estamos llegando al sin límite de la imbecilidad, pagamos royalties por lo que siempre hicimos sin necesidad de que nadie nos lo enseñe. Nos quedamos sin los comercios de barrio, caímos en manos de cadenas de supuestos inversores, perdimos la riqueza creativa de la diversidad y la dignidad de quien genera su propio negocio.</p>
<p><b>Si el nuevo Gobierno no es capaz de parar las ganancias de los que se llevan todo, de los laboratorios y las telefónicas, del juego y las petroleras, si no se impone el poder político al poder de los ricos, dejamos de ser una sociedad integrada y vamos camino a un estallido social</b>. Aclaro que si tengo que votar de nuevo, voto a Macri; al día de hoy ignoro qué hubiera hecho Daniel Scioli y tengo derecho a pensar que todo sería parecido o peor, y encima los de La Cámpora y sus asociados nos darían cursos de estalinismo tardío.</p>
<p>Pero la destrucción de la sociedad la inició Celestino Rodrigo, la continuó Alfredo Martínez de Hoz, la expandió Domingo Cavallo y los Kirchner la dejaron peor, pero con pretensiones progresistas. No veo que exista un proyecto de sociedad para incluirnos a todos, me asusta que tantos sectores monopólicos se sigan sirviendo del poder sin poner nada a cambio. Necesitamos un Pepe Mujica o un Evo Morales, un patriota que enfrente a los poderosos y los amenace con expropiarlos. Después de eso, volveríamos a ser una sociedad integrada.</p>
<p><b>Macri gobierna como si los ricos tuvieran urgencias y los pobres pudieran esperar</b>.<b> Nos ayudó a recuperar la democracia y ciertas libertades perdidas, eso ya es un logro, pero en lo en lo económico cree en la cordura de los ricos</b>; esa idea termina siempre en la rebelión de los necesitados. El problema de nuestra sociedad es distribuir la riqueza, los negocios sin razón de ser se llevan la mayor parte de nuestra producción.</p>
<p>Necesitamos acotar la ganancia de los ricos para permitir que el resto de la sociedad viva con dignidad. Me parece que eligieron el camino contrario. La vida es como toda ruta, si uno la transita a contramano, choca. Y el tiempo de gracia es siempre una ilusión pasajera.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/04/03/quien-manda/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El problema con el progresismo argentino</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/03/27/el-problema-con-el-progresismo-argentino/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/03/27/el-problema-con-el-progresismo-argentino/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 27 Mar 2016 10:42:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julio Bárbaro</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/?p=503</guid>
		<description><![CDATA[Hubo un mundo en un tiempo donde el comunismo avanzaba y parecía imparable. Fue un comunismo que imaginaba a la democracia como un simple prejuicio pequeño burgués. Stalin asesinó a Trotsky, pero con él también a todo sueño revolucionario. Cuando Obama nacía, Fidel hacía ya dos años que gobernaba Cuba. En los países nórdicos el... <a href="http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/03/27/el-problema-con-el-progresismo-argentino/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Hubo un mundo en un tiempo donde el comunismo avanzaba y parecía imparable. Fue un comunismo que imaginaba a la democracia como un simple prejuicio pequeño burgués. Stalin asesinó a Trotsky, pero con él también a todo sueño revolucionario. Cuando Obama nacía, Fidel hacía ya dos años que gobernaba Cuba. En los países nórdicos el socialismo logró envidiables niveles de justicia e integración social. El comunismo en su caída dejó las marcas de las mafias y las corrupciones de la peor injusticia.</p>
<p>Los que se imaginaban de avanzada al abrazar la violencia ayudaron a los portadores del atraso a justificar sus masacres. Hubo algunos que nos contaron la historia del sueño de “agudizar la contradicción”, luego lo hicieron más simple, dijeron que “cuanto peor, mejor” y decenas de teorías –todas- conducentes al fracaso. El sueño marxista cayó convertido en pesadilla capitalista, Obama nos visita luego de pasar por Cuba donde sin duda el modelo de la revolución hace aguas por todos lados. Estar en contra del capitalismo no alcanza para tener un proyecto, gritar “abajo el imperialismo” es una manera ridícula de asumir la dependencia económica y cultural.</p>
<p>En Uruguay, la izquierda fue guerrilla, revisó sus errores, se convirtió en gobierno y sigue ganando elecciones con logros objetivos en la integración social. En Chile, la izquierda es parte de un frente y lo conduce; es democrática, tuvo su derrota, recuperó el poder. En Bolivia, Evo tuvo aciertos indiscutibles, deja una inflación anual casi idéntica a la mensual nuestra, le negaron la reelección, la democracia no está en discusión.</p>
<p>Nosotros tenemos complicados problemas con el progresismo o la izquierda (o como lo decidamos nominar). Arrastramos el tema de los derechos humanos como si con ello alcanzara para hacer justicia con los necesitados. Nunca la guerrilla asumió una autocrítica; le pedimos que abran los archivos a la Iglesia y a los EEUU, como si la conducción montonera sobreviviente no tuviera ninguna obligación de explicar sus actos.</p>
<p>Desde el Golpe al imperialismo, siempre la culpa la ponemos afuera. No hay dos demonios, el demonio es el otro y la virtud es de mi propiedad. En el triunfo electoral de Cristina, Binner era el segundo, el progresismo disperso era absoluta mayoría. Hoy gobierna un partido cuya virtud esencial es ser democrático, eso que la izquierda desprecia y las sociedades valoran y necesitan, eso que no permitió Stalin, ni Mao, ni Fidel; esa libertad que sigue siendo más necesaria que los pretendidos autoritarismos revolucionarios.</p>
<p>Nuestras izquierdas y progresismos no logran constituir un frente, siempre eligen volverse más duros y menos populares, casi ni se interesan en seducir a las mayorías, se sienten bien en el lugar de vanguardia iluminada que termina ayudando a la misma derecha a ocupar el gobierno. Cortan las calles para asegurar que la sociedad no los vote, dicen enfrentar al imperialismo pero terminan enojados con su pueblo y sin espacio para lograr mejoras.</p>
<p>La caída del comunismo marca que la democracia es un bien esencial al presente; si las izquierdas no lo asumen dejan de ser una opción electoral, se vuelven simples anquilosados conservadores superados por el progreso.</p>
<p>El debate entre reformistas y revolucionarios está agotado. El reformismo se impuso en forma definitiva, la única revolución posible está en las urnas. Y entonces nuestras pretendidas izquierdas y progresismos están obligados a forjar un frente electoral y estructurar una relación con la sociedad que busque seducirla y no tan solo agredirla y desvalorizarla.</p>
<p>Militantes son los que están al servicio de los necesitados, no los que se sirven de sus necesidades. Necesitamos limitar las ganancias de los grandes grupos monopólicos, las telefónicas y las petroleras, los laboratorios y los supermercados. Una izquierda madura debe convertir esta necesidad en propuesta digna de ser votada, no en resentimiento y en queja carente de todo sentido político.</p>
<p>La única revolución posible es apoyar el reformismo electoral, no hacerlo ni entenderlo termina sirviendo a los intereses que dicen enfrentar. Si la derecha gana las elecciones y la supuesta izquierda y el progresismo se dedican sólo a cuestionarla, el triunfo de las corporaciones es definitivo.</p>
<p>Mientras la riqueza no tenga límites, tampoco los tendrá la miseria. Limitar las ganancias de los monopolios es el único objetivo que nos acerca a la justicia social. Es necesario abandonar el espacio del resentimiento y forjar propuestas que expresen las necesidades populares. El resto es mero folklore.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/03/27/el-problema-con-el-progresismo-argentino/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El pasado y la autocrítica</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/03/23/el-pasado-y-la-autocritica/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/03/23/el-pasado-y-la-autocritica/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 23 Mar 2016 15:45:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julio Bárbaro</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Barack Obama]]></category>
		<category><![CDATA[Comunismo]]></category>
		<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia]]></category>
		<category><![CDATA[Golpe de Estado]]></category>
		<category><![CDATA[Violencia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/?p=498</guid>
		<description><![CDATA[Es mucho tiempo para haber aprendido tan poco. La dictadura fue la peor de la historia; fuera de ella, ni la política ni la guerrilla estaban a la altura de las circunstancias. Hacer justicia con la dictadura es tan imprescindible como absurdo que con sólo eso nos saquemos las culpas de encima. Son cuarenta años... <a href="http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/03/23/el-pasado-y-la-autocritica/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Es mucho tiempo para haber aprendido tan poco. La dictadura fue la peor de la historia; fuera de ella, ni la política ni la guerrilla estaban a la altura de las circunstancias. Hacer justicia con la dictadura es tan imprescindible como absurdo que con sólo eso nos saquemos las culpas de encima. Son cuarenta años y Cuba recibe a Barack Obama, ese paraíso que generaba violencia para nuestro continente se disuelve con dignidad, pero no por eso menos derrotado.</p>
<p>Aquel golpe cayó sobre una sociedad políticamente desvalida y con una guerrilla convencida de que el verdadero poder estaba en la boca del fusil. Noches debatiendo sobre el seguro fracaso de la violencia; fuimos dueños de un importante espacio en la democracia, donde los guerreros derrotaron a los políticos y terminaron imponiendo el terrorismo. <b>El fracaso de la violencia era absolutamente previsible para cualquiera que no se dejara llevar por el fanatismo.</b></p>
<p>La izquierda cabalgaba sobre la ilusión del fin del capitalismo; nunca imaginamos que el condenado era el comunismo. El materialismo se concebía como el dueño del futuro, las ideologías no aceptaban siquiera la permanencia de las religiones. Los católicos eran perseguidos como expresión del atraso en la Unión Soviética como en la misma Cuba. Los sueños de la rebeldía terminaron siendo las pesadillas del fracaso. Con el paso del tiempo, Stalin se parecía demasiado a Adolf Hitler; las dictaduras eran simples coberturas de las pretensiones ideológicas y las vidas humanas no eran respetadas donde el líder sustituía a la democracia.<span id="more-498"></span></p>
<p><b>Cuarenta años después, nuestra sociedad está mucho más atrasada que en aquellos tiempos. Retrocedimos quizás más que ningún otro país en el mundo.</b> Entonces es necesario interrogarnos más allá de las terribles culpas de la dictadura, preguntarnos por qué nunca fuimos capaces de salir del resentimiento para ingresar a un verdadero progresismo, a participar de la política proponiendo ideas dignas de ser votadas y entendidas por el pueblo y no reduciendo nuestra protesta al simple espacio de la manifestación callejera que en rigor es una manera de asumirse como eterna minoría.</p>
<p>La democracia era y es reformista, y ese es el único camino que genera mejoras para los pueblos. Los supuestos revolucionarios terminan siendo tan solo una canalización del horror de la injusticia, pero nunca una energía que mejore la situación social.</p>
<p><b>Las décadas ocupadas por Carlos Menem y los Kirchner permitieron los dos peores males que nos lastiman: la concentración económica y la extranjerización de las empresas</b>, y con ambos se acrecentó la deuda externa, más allá de los patrioteros discursos. La corrupción de la política fue el camino donde asociaron a demasiados en el vaciamiento económico.</p>
<p>La corrupción es dañina, pero la concentración económica no lo es menos. Todo va quedando en pocas manos, de la producción a la comercialización. Y este no es un problema económico, es esencialmente un problema político; se llevan más de lo que podemos producir y la consecuencia es siempre la miseria. Podrán venir algunos a invertir, terminarán como hasta ahora, llevándose mucho más de lo que prometieron aportar.</p>
<p>De las telefónicas a los laboratorios, de los supermercados a las petroleras, mientras nadie controle sus ganancias, sólo veremos cómo aumenta nuestra miseria.</p>
<p>No es un tema de cortar calles ni defender empleados públicos, no es necesaria una burocracia corrupta ni un socialismo imposible. Cuarenta años después seguimos sin entender por qué retrocedimos. El golpe fue nefasto, pero hoy todavía hay inocentes que creen en el derrame del mercado, mientras otros imaginan que la culpa es del imperialismo.</p>
<p>Necesitamos construir fuerzas políticas capaces de entender las necesidades de la sociedad y también de hacerse entender por esta para lograr su voto. <b>Nuestro problema no es el poder de la derecha; hasta ahora no hemos sido capaces de estructurar una fuerza progresista digna de aparecer como un control a los monopolios y una ayuda a los necesitados</b>. La burocracia es la peor negación de la justicia.</p>
<p>Cuarenta años después, debemos entender que con acusar a los genocidas no alcanza; estamos en deuda con la historia por no haber entendido su rumbo. El resentimiento y la venganza no tienen ningún sentido si no le devolvemos al progresismo la dignidad de la propuesta y la autocrítica, la humildad y la coherencia en la vida de sus militantes.</p>
<p>Algunos quisieron forzar una continuidad de aquel heroísmo sólo porque les cedieron un espacio en un gobierno que era esencialmente la negación de aquellos ideales. Tan exigente ayer, asombra que se hayan trasformado en tan acríticos hoy.</p>
<p>Mientras la riqueza no tenga límite, tampoco lo tendrá la miseria. Pasaron cuarenta años, es tiempo de asumir errores y gestar propuestas. Es tiempo de recordar, pero para asumir culpas y soñar futuros. Entonces sí, los cuarenta años habrán encontrado su sentido. <b>Para entender el pasado no alcanza con condenar a los genocidas, falta la autocrítica que desnude nuestros propios errores</b>, sólo entonces saldremos del resentimiento y estaremos en condiciones de convertir el ayer en sabiduría.</p>
<p>El peor error de la violencia de los setenta es haber devaluado la pasión por la participación política. La violencia pudo ser un instrumento contra la dictadura, terminó siendo nefasta en el seno de la democracia. Es tiempo de asumir que sólo en libertad puede haber progreso y justicia; es tiempo de participar en fuerzas que convoquen el voto mayoritario de la sociedad y también de superar la soberbia que nos llevó a ocupar el lugar de vanguardia iluminada.</p>
<p>Obama viene de Cuba. Soñamos que el marxismo derrotaba al capitalismo, no sólo nos equivocamos en nuestra realidad, sino también en el mundo. Es tiempo de asimilar tantos cambios y ponernos al servicio del conjunto. Y asumir que únicamente en democracia se puede avanzar en la distribución de la riqueza y en la voluntad de justicia social. El resto fueron sólo errores de nuestra juventud.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/julio-barbaro/2016/03/23/el-pasado-y-la-autocritica/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 1.317 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-30 18:01:21 -->
