<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Horacio Minotti &#187; Elecciones</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/horacio-minotti/tag/elecciones/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/horacio-minotti</link>
	<description>horacio_minotti</description>
	<lastBuildDate>Tue, 16 Feb 2016 10:30:50 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>Los que dicen que Scioli ya ganó no hicieron las cuentas</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/horacio-minotti/2015/07/09/los-que-dicen-que-scioli-ya-gano-no-hicieron-las-cuentas/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/horacio-minotti/2015/07/09/los-que-dicen-que-scioli-ya-gano-no-hicieron-las-cuentas/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 09 Jul 2015 03:00:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Horacio Minotti</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[CABA]]></category>
		<category><![CDATA[Cambiemos]]></category>
		<category><![CDATA[Carlos Verna]]></category>
		<category><![CDATA[Coalición Cívica]]></category>
		<category><![CDATA[Colombi]]></category>
		<category><![CDATA[Córdoba]]></category>
		<category><![CDATA[Corrientes]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[Frente para la Victoria]]></category>
		<category><![CDATA[José Manuel De la Sota]]></category>
		<category><![CDATA[La Pampa]]></category>
		<category><![CDATA[La Rioja]]></category>
		<category><![CDATA[Margarita Stolbizer]]></category>
		<category><![CDATA[PRO]]></category>
		<category><![CDATA[Sergio Massa]]></category>
		<category><![CDATA[UCR]]></category>
		<category><![CDATA[UNA]]></category>
		<category><![CDATA[Unión por Córdoba]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/horacio-minotti/?p=679</guid>
		<description><![CDATA[Al domingo pasado algunos lo llamaron el superdomingo, porque la cantidad de electores que votó antes de ayer refleja un volumen enorme del padrón nacional. Las cinco provincias que acudieron a las urnas suman 6.182.000 ciudadanos con derecho a votar, de los cerca de 30 millones habilitados en todo el país. La asistencia a las... <a href="http://opinion.infobae.com/horacio-minotti/2015/07/09/los-que-dicen-que-scioli-ya-gano-no-hicieron-las-cuentas/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Al domingo pasado algunos lo llamaron el superdomingo, porque la cantidad de electores que votó antes de ayer refleja un volumen enorme del padrón nacional. Las cinco provincias que acudieron a las urnas suman 6.182.000 ciudadanos con derecho a votar, de los cerca de 30 millones habilitados en todo el país. La asistencia a las urnas fue la regular: alrededor de 4.600.000 de personas, un 74,5 %. El padrón de votantes que ejerció su derecho cívico este fin de semana es el equivalente al 21,5 % del padrón nacional.</p>
<p>Cuando asistimos a un escrutinio y vemos que el 20 % de las mesas ya se encuentran contabilizadas, decimos que hay una tendencia. Es cierto, pueden estar contadas las urnas que más nos favorecen y faltar las que favorecen al adversario; por tal hecho, a esos niveles de recuento nadie festeja, pero sonríe animadamente. Hay una tendencia estadísticamente relevante.</p>
<p>El domingo 5 de julio, el frente electoral <strong>Cambiemos que integran el PRO, la UCR y la Coalición Cívica obtuvo, contabilizando las cinco provincias (CABA, Córdoba, La Rioja, Corrientes y La Pampa) el 43,90 % de los sufragios emitidos, mientras que su inmediato perseguidor, el Frente para la Victoria, apenas alcanzó el 24,10 % de los votos</strong>. Y si consideramos los electores que prefirieron al delasotismo en Córdoba, como votos de la alianza UNA (el cordobés, más Sergio Massa), puede considerarse que esa fuerza obtuvo el 18 % de los sufragios.<span id="more-679"></span></p>
<p>Ciertamente, no resulta fácil construir la estadística. En la ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, resultó difícil contabilizar a efectos nacionales el voto de la alianza ECO, que responde a la UCR, la CC (ambos dentro de Cambiemos), pero también el Frente Progresista de Margarita Stolbizer. Para minimizar los riesgos de error en la construcción estadística, se le adjudicaron a Cambiemos solamente el 50 % de los votos de ECO.</p>
<p>En Corrientes tampoco fue sencillo. Allí, el ganador fue una alianza que sostiene el gobernador Ricardo Colombi, también llamada ECO, pero que la integran la UCR, el PRO y el massismo, este último fuera de Cambiemos. Por ende, se le adjudicó a dicho frente nacional dos tercios de los votos obtenidos por ECO, mientras un tercio se colocó dentro de los votos de la alianza UNA en la que conviven Sergio Massa y José Manuel De la Sota.</p>
<p>En la provincia de La Pampa lo que se disputó fue una elección primaria, y si bien el candidato justicialista Carlos Verna se mostró totalmente antagónico con el Frente para la Victoria y venció a un rival absolutamente kirchnerista, al no poder determinar la preferencia nacional de Verna, todos los votos del justicialismo pampeano se los adjudicamos al Frente para la Victoria.</p>
<p><strong>En Córdoba la cosa estuvo un poco más clara, aunque no totalmente.</strong> Si bien la alianza Unión por Córdoba que lidera De la Sota forma parte del frente UNA, es difícil decir si los votos locales son transferibles a votos presidenciales para el gallego. De todas maneras y a efectos estadísticos, asumimos que sí, e incluimos todos esos votos en UNA. La alianza Juntos por Córdoba, que salió segunda, refleja el acuerdo nacional de Cambiemos casi a la perfección, con lo que en tal cuestión no hubo dificultades. Tampoco en cuanto al Frente para la Victoria. Y por fin, La Rioja tampoco ofreció problemas: ganó el kirchnerismo y salió segunda la UCR, que integra Cambiemos.</p>
<p><strong>Así, debemos decir que pese a que Daniel Scioli se apresuró a ir a festejar a La Rioja con el ganador kirchnerista de la elección en esa provincia</strong>, lo cierto es que a su candidatura presidencial un triunfo riojano le estaría aportando 108.000 votos. Si de los 30 millones de electores con derecho a voto sufragasen en la presidencial el 75 %, esto representa 21.750.000 sufragios válidos emitidos. Y Scioli hubiese obtenido de La Rioja el 0,49 % del total de sus votos. Da la sensación de que más debió festejar con Eduardo Acastello, aunque haya salido tercero en Córdoba, porque la cantidad de votos que le aportó esa provincia al Frente para la Victoria fue de 312.000, es decir, casi el 1,45 % de lo que podría alcanzar en la elección presidencial, tres veces más que La Rioja.</p>
<p><strong>Por su parte, el peso del voto para Cambiemos en la ciudad de Buenos Aires parece de incidencia fundamental para las aspiraciones presidenciales de dicho frente.</strong> Representa casi el 5 % del total de los votos que obtendría para presidente de la Nación el candidato que surja de la primaria entre Mauricio Macri, Ernesto Sanz y Elisa Carrió. Casi exactamente lo mismo que el aporte que Scioli recibe de La Rioja, Córdoba, La Pampa, Corrientes y CABA sumados. Córdoba también aparece como muy importante para Cambiemos. Allí se adjudicó casi otro 3 % del total nacional.</p>
<p>Si se traslada el mismo método a todas las elecciones realizadas hasta el momento (Tierra del Fuego, Neuquén, Río Negro, La Pampa, Mendoza, Córdoba, Santa Fe, Ciudad de Buenos Aires, Corrientes, La Rioja y Salta), emitieron su voto 8.860.000 argentinos aproximadamente, esto es, el 41 % del padrón nacional, y si se quiere, lo que llamaríamos una tendencia más que importante.</p>
<p>De todos ellos, <b>el Frente para la Victoria obtuvo 2.678.279 votos, alcanzando apenas el 30% del total, mientras que el Frente Cambiemos se adjudicó 3.395.874 sufragios, que representan el 38,30 % de los sufragios emitidos</b>. Si querían una encuesta, esta es una sobre la realidad efectiva.</p>
<p>Hay quienes podrán decir que falta votar en la provincia de Buenos Aires, que encierra alrededor del 37 % del total país, con 11 millones y medio de electores. Si pretendemos agregarla, habrá que hacer un ejercicio de imaginación y perderemos precisión, pero puede intentarse. Como primera medida, debe reducirse el número de electores, considerando que los que votan son el 75 % del padrón, de modo que la muestra debe considerar 8.625.000 votantes. El kirchnerismo ronda habitualmente en esa provincia el 45 % de los votos, unos 3.900.000. Puede pensarse que el frente Cambiemos haga una mala elección en ese distrito, por ejemplo, un 30 % de los sufragios, el equivalente a 2.600.000 de voluntades.</p>
<p>Si sumamos cada cifra a las ya obtenidas en cada una de las provincias enunciadas, el Frente para la Victoria alcanzaría unos 6.500.000 votos, el 30 % del total país (incluyendo provincia de Buenos Aires con el supuesto indicado); mientras que Cambiemos se acercaría a los 6.000.000 de sufragios, el 28 % del total, y considerando casi el 80 % del padrón total nacional. Eso en una primera vuelta electoral.</p>
<p><b>Nada puede ocurrir tan decisivo en el resto de las provincias que faltan considerar. Su volumen de electores a nivel nacional es bajo como para incidir en una presidencial</b>, y si se considera que el cálculo efectuado abarca el 80 % del padrón, la tendencia parece irreversible.</p>
<p>Lo dijo Mauricio Macri el domingo y lo completó luego Elisa Carrió. Tratan de instalar que Daniel Scioli ya ganó, pero no le dan los números. Indefectiblemente habrá segunda vuelta.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/horacio-minotti/2015/07/09/los-que-dicen-que-scioli-ya-gano-no-hicieron-las-cuentas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El desafío porteño de Larreta</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/horacio-minotti/2015/06/29/el-desafio-porteno-de-larreta/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/horacio-minotti/2015/06/29/el-desafio-porteno-de-larreta/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 29 Jun 2015 21:42:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Horacio Minotti</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Ciudad de Buenos Aires]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[Margarita Stolbizer]]></category>
		<category><![CDATA[Martín Lousteau]]></category>
		<category><![CDATA[Mauricio Macri]]></category>
		<category><![CDATA[PRO]]></category>
		<category><![CDATA[Recalde]]></category>
		<category><![CDATA[Rodríguez Larreta]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/horacio-minotti/?p=674</guid>
		<description><![CDATA[Algún resabio de nuestro pasado complejo nos impide a veces manifestar nuestras preferencias electorales y hacerle saber a cada conciudadano que uno prefiere a un candidato por sobre otro, y por qué lo hace. Librado de esas ataduras, seguramente producto de los años de plomo, es importante para el suscrito contar por qué acompaño y... <a href="http://opinion.infobae.com/horacio-minotti/2015/06/29/el-desafio-porteno-de-larreta/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Algún resabio de nuestro pasado complejo nos impide a veces manifestar nuestras preferencias electorales y hacerle saber a cada conciudadano que uno prefiere a un candidato por sobre otro, y por qué lo hace. Librado de esas ataduras, seguramente producto de los años de plomo, es importante para el suscrito contar por qué <strong>acompaño y apoyo a Horacio Rodríguez Larreta para que sea el próximo jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires</strong>.</p>
<p><b>Es innegable que el gobierno del PRO estableció un cambio en la ciudad de Buenos Aires.</b> <b>En términos institucionales generó una suerte de “isla republicana” en medio de un marasmo nacional interminable de arbitrariedades, violaciones a las normas, desconocimiento de la <i>Constitución</i>, etc</b>. No ha habido en la ciudad un solo juez jaqueado por el gobierno local por dictar fallos contrarios a los intereses del oficialismo, y muchos jueces lo han hecho, en variados casos, casi como mecánica para detener obras que mejoran la vida de los ciudadanos.</p>
<p>El PRO ha gobernado estos ocho años sin contar con cuórum propio en la Legislatura. Las leyes necesarias para el Gobierno han tenido que ser consensuadas con la oposición. Con un sector o con otro, pero siempre han requerido de más de una fuerza política para sancionarse, y los acuerdos se han alcanzado. <b>El Gobierno de Mauricio Macri, y hay que decirlo, que también es el de Rodríguez Larreta, ha demostrado que es posible gobernar sin vandalismo retórico, sin apretadas, cumpliendo la ley.</b> Y que es posible hacerlo eficientemente.</p>
<p>Si se lo compara con los últimos 25 años de la Argentina, y con la gran mayoría de las provincias, lo que el PRO ha exhibido en esta ciudad es revolucionario. En la Argentina, gobernar con eficiencia, sin ser despiadadamente autoritario, es un cambio sustancial de cultura sociopolítica.</p>
<p>No voy a hacer enumeraciones en términos de infraestructura, para eso está el candidato, pero todos sabemos que vivimos mejor que antes. <b>El Gobierno de Macri y Rodríguez Larreta ha creado la primer policía posdictadura</b>, una fuerza de proximidad que ha generado un acercamiento entre uniformados y ciudadanos que los que tenemos cuarenta y tantos largos jamás habíamos visto. Una policía metropolitana entrenada en el conocimiento y el respeto a los derechos humanos, la asistencia al ciudadano, profundamente democrática.</p>
<p>Pese a lo que digan, la ciudad de Buenos Aires posee planes de asistencia para los menos favorecidos en diversas áreas, como la salud, la tercera edad, la recuperación de adicciones, propios de un Estado socialista avanzado, al estilo del norte europeo o de Canadá.</p>
<p>Y de todo ello, tanto como de todo lo que me niego a enumerar, es responsable Macri y lo es Rodríguez Larreta. <b>Cambiar no es un eslogan, es una necesidad sustancial para quienes queremos un futuro para nuestros hijos, y el cambio que se ha mostrado en la ciudad lo quiero también en todo el país</b>. Pero eso será imposible sin asegurar el bastión de esa revolución que es la ciudad de Buenos Aires.</p>
<p>No quisiera entrar en el nivel de disparate que implica empezar a negar el aserto inverosímil de que “este país solo puede gobernarlo determinado partido”. Eso es un dislate, un mito creado por los integrantes de ese partido para eternizarse en el poder. Y a la vez una amenaza insólita en los tiempos que corren a cualquier atisbo de cambio. Nosotros, los ciudadanos, tenemos el deber de garantizar y custodiar que el mito sea solo eso.</p>
<p>Pero volviendo a la ciudad, no puedo dejar de referirme a los dos principales contendientes del PRO en la elección del próximo domingo. <b>Mariano Recalde representa un modelo que resulta diametralmente opuesto al que encarna Rodríguez Larreta. Es la transferencia del esquema kirchnerista que impera en la Nación al Gobierno porteño</b>. No lo votaría, es justamente lo que quiero cambiar, pero debo reconocerle cierta honestidad en la propuesta: todos sabemos “qué se trae” Recalde, qué cosas haría y cómo; no hay misterios, el ciudadano decide en libertad si lo prefiere o no.</p>
<p>Por otro lado, lo de Martín Lousteau me resulta bastante más confuso. Dice ser aliado de Elisa Carrió y Ernesto Sanz, que a su vez son aliados del PRO a nivel nacional, pero también de Margarita Stolbizer, que se candidatea por otro espacio con propuestas e ideas totalmente diferentes. Entonces, ¿cuál es la línea de pensamiento de Lousteau? Porque no todo da lo mismo.</p>
<p>Resulta asimismo el economista severamente crítico con el actual Gobierno de la ciudad, por lo que se ha visto, especialmente en el debate, más agresivamente crítico que el propio kirchnerismo. ¿Cómo podría entonces acompañar a Carrió y Sanz en una alianza con Macri que ha hecho un gobierno tan atacable, a su criterio? ¿Carrió piensa como él? ¿Y Sanz? De ser así, ¿cómo se justifica la alianza nacional? <b>Carrió siempre dice lo que piensa, pero no está diciendo lo que dice Lousteau. El candidato es, en sí mismo, una enorme contradicción.</b></p>
<p>En fin, flota en la Argentina una aroma similar al que tienen los autos recién comprados, “olor a nuevo”, dicen. No sé si el aroma se expandirá o no; será el pueblo en definitiva y como siempre, el que decida por democrática mayoría qué camino seguir. Pero el que quiera cambiar sepa que el derrotero de ese cambio comienza el domingo próximo, y votar a Rodríguez Larreta es la única opción posible para el que desee ese camino.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/horacio-minotti/2015/06/29/el-desafio-porteno-de-larreta/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Caso Santa Fe: oficialismos e irregularidades electorales</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/horacio-minotti/2015/06/24/caso-santa-fe-oficialismos-e-ilicitos-electorales/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/horacio-minotti/2015/06/24/caso-santa-fe-oficialismos-e-ilicitos-electorales/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 24 Jun 2015 19:59:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Horacio Minotti</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[comicios]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[fraude]]></category>
		<category><![CDATA[minifraude]]></category>
		<category><![CDATA[Santa Fe.]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/horacio-minotti/?p=666</guid>
		<description><![CDATA[El fraude electoral masivo está extinguido en la Argentina. No hay modo de llevarlo a cabo, no solamente por las condiciones de secreto y universalidad del sufragio, sino porque además el control social sobre el proceso es intenso y cualquier irregularidad demasiado llamativa, grosera, es expuesta a cientos de miles de personas por internet y... <a href="http://opinion.infobae.com/horacio-minotti/2015/06/24/caso-santa-fe-oficialismos-e-ilicitos-electorales/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>El fraude electoral masivo está extinguido en la Argentina. No hay modo de llevarlo a cabo, no solamente por las condiciones de secreto y universalidad del sufragio, sino porque además el control social sobre el proceso es intenso y cualquier irregularidad demasiado llamativa, grosera, es expuesta a cientos de miles de personas por internet y por las redes sociales de modo que el escándalo no quede impune.</p>
<p>Pero <strong>lo que innegablemente existe, y es manejado por los oficialismos, casi siempre y especialmente en el interior del país, es lo que podría llamarse cuasi-minifraude</strong>, que implica una serie de acciones, casi siempre limítrofes con la ley, que generan entre un 2 % y un 3 % adicional de los sufragios a favor de ese oficialismo. No es significativo en la mayoría de los casos, casi nunca define una elección, a menos que esta sea reñida, ajustadísima, como ocurrió en Santa Fe.<span id="more-666"></span></p>
<p>La entrega de prebendas, obsequios, artículos diversos al elector, antes de los comicios, es un modo. “Te dejo esta licuadora; si gana fulano, te traigo la heladera”, es una práctica de uso corriente, por ejemplo, en el conurbano bonaerense. No los entrega el candidato oficialista ni tampoco sus funcionarios. Los alcanzan algunos de sus seguidores, son adquiridos con dineros públicos y estos punteros son los que ponen las condiciones al votante-obsequiado. ¿Es esto un fraude? Lo es, implica la compra de un voto, tal vez no con dinero, pero sí en especie. Generalmente estos enseres son dados a personas que sufren necesidades, a las que les viene bien la licuadora, pero mucho mejor les vendría la heladera. Y al momento de votar pierden la libertad para hacerlo de acuerdo con su buen saber y entender, padecen un “vicio de la voluntad”, que se produce cuando se lleva a cabo un acto sin discernimiento, intención o libertad.</p>
<p>Otro modo de causi-minifraude es el bloqueo de fiscalización. En los lugares más recónditos, o donde el servicio de seguridad pública es más débil o más “permisivo”, es probable que solamente los fiscales del oficialismo puedan hacer su trabajo. He visto personalmente cómo en sitios del conurbano bonaerense gente sin ninguna relación con las autoridades de los comicios, pero con actitud poco amigable, impedía el ingreso de los fiscales del partido de oposición más competitivo a la escuela donde debían desarrollar su labor. También he podido observar, en vivo y en directo, la adquisición de la voluntad de los fiscales opositores: recibían unos billetes antes de entrar al colegio y se volvían a sus casas.</p>
<p>Como se ha visto en Santa Fe, <strong>la carga de datos en el escrutinio provisorio es también una mecánica de minifraude</strong>. Se observa la inversión de datos respecto a lo que indicaron los telegramas de las autoridades de mesa. La simple carga de cero votos para el candidato opositor, cuando en el instrumento del correo se plasma otro número, etc. El escrutinio provisorio tiene como función darle certeza inmediata al elector sobre el resultado del acto, pero el único legalmente válido es el definitivo. Ahora bien, si existe reticencia a la apertura de las urnas para recontar los sufragios en una elección donde esta carga deficiente de datos puede lucir como un modus operandi y no como un simple error casual de dos o tres mesas, puede hablarse de fraude. Como puede verse en el resultado de lo que llamaron “escrutinio definitivo” en Santa Fe, si bien el candidato opositor parece no haber conseguido revertir el resultado, recuperó entre 700 y 1000 votos simplemente cargando bien lo que se había cargado mal en el sistema de recuento provisorio, puede hablarse de un evidente fraude.</p>
<p>Otra cuestión que casi se complementa con lo anterior es el funcionamiento de los tribunales electorales en las provincias. Como toda justicia que convive varios años con el mismo sector político en el poder, está compuesta por una mayoría de magistrados designados por ese oficialismo y suele ser proclive a satisfacer sus deseos. Por eso <strong>existe reticencia a abrir las urnas, se tolera la carga errónea de datos y no se investiga penalmente lo que son indudablemente ilícitos electorales</strong>.</p>
<p>Esto último puede solucionarse. Constitucionalmente, es facultad no delegada por las provincias a la Nación el dictado de las leyes electorales propias de cada distrito. Forma parte de su autonomía, del concepto de federalismo. Ahora bien, el correcto funcionamiento del sistema republicano de gobierno y los principios democráticos en cada una de las provincias sí es de interés federal. De hecho, la Constitución habilita la intervención de las provincias en su artículo 6.°: “El gobierno federal interviene en el territorio de las provincias para garantir la forma republicana de gobierno”, dice con claridad meridiana.</p>
<p>Por ende, si bien es potestad no delegada el dictado de sus propias normas electorales y el establecimiento de la fecha de los comicios, por ejemplo, esas <strong>normas dictadas en la provincia no tienen por qué ser aplicadas exclusivamente por jueces locales, dado que resulta de interés del Estado federal el buen funcionamiento de las instituciones</strong>.</p>
<p>La administración de la justicia federal en lo electoral provincial podría ser un principio de solución a las múltiples arbitrariedades surgidas habitualmente en los distritos que padecen gobiernos casi feudales y que controlan habitualmente los tres poderes del Estado, como debemos reconocer que ocurre en muchas de nuestras provincias.</p>
<p>Y en tanto esto último no se disponga como mecánica, las oposiciones deben saber que existe un interés federal constitucional en el funcionamiento de las instituciones provinciales, en el cumplimiento de los principios republicanos en cada distrito y en la transparencia de los actos electorales. Y que, por ello, bien podría presentarse a la Corte Suprema de Justicia de la Nación por vía recursiva, cuando existe la negativa de la justicia local a darle transparencia y certeza al acto más sagrado de la democracia.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/horacio-minotti/2015/06/24/caso-santa-fe-oficialismos-e-ilicitos-electorales/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Empatía y responsabilidad</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/horacio-minotti/2015/03/31/empatia-y-responsabilidad/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/horacio-minotti/2015/03/31/empatia-y-responsabilidad/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 31 Mar 2015 14:41:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Horacio Minotti</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[Marketing]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/horacio-minotti/?p=626</guid>
		<description><![CDATA[Todos sabemos que con nuestro voto elegimos a quienes van a administrar parte de nuestro dinero, el espacio donde vivimos, las condiciones sociales en las que coexistiremos como sociedad los próximos años. A nivel personal, cuando otorgamos un poder a alguien para que administre nuestras cosas, confiamos en su “don de gentes” pero también su... <a href="http://opinion.infobae.com/horacio-minotti/2015/03/31/empatia-y-responsabilidad/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Todos sabemos que con nuestro voto elegimos a quienes van a administrar parte de nuestro dinero, el espacio donde vivimos, las condiciones sociales en las que coexistiremos como sociedad los próximos años. A nivel personal, cuando otorgamos un poder a alguien para que administre nuestras cosas, confiamos en su “don de gentes” pero también su capacidad, en su pericia para hacerlo, no alcanza con una sola de ambas virtudes, porque puede enterrarnos en la bancarrota, con total buena fe.</p>
<p>Sin embargo, muchas veces al votar perdemos de algún modo ese grado de racionalidad que manejamos en lo cotidiano. Padecemos confusiones donde se mixturan sentimientos que resultan ajenos a nuestras reales necesidades, como si apoyásemos a un personaje de “Bailando por un sueño” o a un equipo de fútbol.</p>
<p>Si somos activos televidentes del programa de Marcelo Tinelli y se nos ocurre que queremos participar de una votación telefónica para apoyar a su primo “el Tirri”, a fin de que se mantenga en la pantalla más tiempo que, por ejemplo, Eleonora Cassano, seguramente sea porque el personaje nos divierte más, porque su incapacidad para los desplazamientos armónicos nos haga sentir identificados con nuestra propia torpeza, etc. Pero son criterios que no son aplicables a una elección de representantes y mucho menos a una donde se seleccionan cargos ejecutivos de quien debe administrar nuestros intereses; y sin embargo, solemos confundir tales criterios.</p>
<p>Puede ocurrir también que los futboleros, mirando un partido de la liga española sonriamos satisfechos con algún gol del Rayo Vallecano en el último minuto frente al Real Madrid, por esa tendencia humana lógica a sentir inclinación por el débil, el menos dotado.</p>
<p><strong>Son señales de empatía que se relacionan con nuestra predisposición psicológica y que por supuesto, los consultores de imagen que manipulan la de los candidatos, conocen a la perfección, juegan con ella y la transforman en sufragios poco racionales, pero que suman en el recuento.</strong></p>
<p>Los especialistas que diseñan la imagen de los candidatos buscan generar esa empatía, creando un personaje “como nosotros”. En la mayoría de los casos, los ciudadanos comunes nos sentimos relegados por los poderosos, débiles frente al Estado o frágiles ante situaciones que escapan a nuestro control. Por ende diseñar la imagen de un candidato apoyándose en cierta presunta debilidad, lo “humaniza” y dispara la empatía necesaria como para generar votos.</p>
<p>Estos últimos son los votos de aquellos ciudadanos en los que prima, en su disputa interna entre razón y pasión, el apoyo al “Tirri” o a Rayo Vallecano, por sobre la exquisitez de Eleonora Cassano o el juego lucido del Real Madrid. El problema es que en ambos casos, terminado el baile o el partido, seguimos con nuestros problemas cotidianos, con la inseguridad, las complicaciones en la vía pública y las dificultades para llegar a fin de mes.</p>
<p>Cuando los consultores de imagen nos venden un producto sin otras virtudes que la empatía generada por la publicidad y el marketing de imagen para una elección en donde se disputa un cargo Ejecutivo, de administrador de nuestros fondos comunes y nuestra vida social en general, la cosa no se termina cuando metemos el voto en apoyo al “Tirri”. Porque de ahí en adelante, su torpeza de desplazamientos, su imposibilidad de realizar una danza eficiente, empieza a perjudicarnos y al poco tiempo, a complicarnos gravemente la vida cotidiana.</p>
<p><strong>Todos tenemos ese litigio interno entre razón y pasión que nos hace lo que somos según el aspecto que predomine. Pero el futuro depende de imponer la razón al momento de votar a los responsables de conducir los instrumentos que hacen a nuestro presente y futuro.</strong> Una elección no es una simpatía futbolera sino la definición del camino que vamos a tomar. Siguiendo con el ejemplo, seguramente votemos al “Tirri” para que se mantenga en el Bailando, pero difícilmente lo contratemos si montamos un espectáculo de ballet para exhibirlo en el Teatro Colón.</p>
<p>Una votación de administrador, de quien va a ocupar un Ejecutivo, es nuestra producción en el Colón, es a nuestra costa. Si elegimos bien, podremos mantener el espectáculo y tal vez ganar algún dinero; pero si lo hacemos mal, terminaremos con serias dificultades.</p>
<p>Es cierto, el representante o el equipo de comunicación del “Tirri” van a jugar el rol que desempeñan los consultores de imagen de los políticos, nos querrán vender su producto. Nuestro grado de madurez como empresarios de espectáculos o como ciudadanos electores, estará dado por saber elegir al protagonista de la obra para que sea un éxito, al margen de la empatía que nos pueda generar la estrategia de los gurúes de la comunicación.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/horacio-minotti/2015/03/31/empatia-y-responsabilidad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 0.602 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-31 08:00:45 -->
