<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Gustavo Gorriz &#187; Colombia</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/gustavo-gorriz/tag/colombia/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/gustavo-gorriz</link>
	<description>gustavo_gorriz</description>
	<lastBuildDate>Mon, 22 Feb 2016 10:34:57 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>La disputa entre la generala y el almirante</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/gustavo-gorriz/2015/07/16/la-disputa-entre-la-generala-y-el-almirante/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/gustavo-gorriz/2015/07/16/la-disputa-entre-la-generala-y-el-almirante/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 16 Jul 2015 10:00:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Gustavo Gorriz</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Arnaldo Zocchi]]></category>
		<category><![CDATA[Bolivia]]></category>
		<category><![CDATA[Casa Rosada]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
		<category><![CDATA[Corona de Castilla]]></category>
		<category><![CDATA[Descubrimiento de América]]></category>
		<category><![CDATA[Día de la Raza]]></category>
		<category><![CDATA[Día del Respeto por la Diversidad Cultural]]></category>
		<category><![CDATA[Evo Morales]]></category>
		<category><![CDATA[Indígenas]]></category>
		<category><![CDATA[Juana Azurduy]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel Belgrano]]></category>
		<category><![CDATA[Martín de Pueyrredón]]></category>
		<category><![CDATA[Mercedes Sosa]]></category>
		<category><![CDATA[Monumento a Cristóbal Colón]]></category>
		<category><![CDATA[Puerto Argentino de la Costanera de Buenos Aires.]]></category>
		<category><![CDATA[Rodrigo de Triana]]></category>
		<category><![CDATA[Sucre]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/gustavo-gorriz/?p=140</guid>
		<description><![CDATA[Hace pocos días, el 12 de julio, Juana Azurduy tuvo el aniversario de su onomástico y este 15 de julio se le concedió el altísimo honor de tener un imponente monumento en cercanías a nuestra casa de gobierno, que fue inaugurado por nuestra presidente y por Evo Morales, el presidente del Estado Plurinacional de Bolivia,... <a href="http://opinion.infobae.com/gustavo-gorriz/2015/07/16/la-disputa-entre-la-generala-y-el-almirante/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Hace pocos días, el 12 de julio, Juana Azurduy tuvo el aniversario de su onomástico y este 15 de julio se le concedió el altísimo honor de tener un imponente monumento en cercanías a nuestra casa de gobierno, que fue inaugurado por nuestra presidente y por Evo Morales, el presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, país que donó la obra y donde la generala argentina ostenta el grado de mariscala desde agosto del 2011.</p>
<p>Es bien sabido y fue muy comentado el hecho de que dicho monumento fue emplazado allí donde se encontraba el de Cristóbal Colón, obsequio de la comunidad italiana en el centenario de la Revolución de Mayo e inaugurado allá por 1921. La obra del navegante genovés, de 623 toneladas y una altura de 26 metros, fue esculpida en mármol de Carrara por el reconocido artista Arnaldo Zocchi.</p>
<p>Podemos imaginar que Juana Azurduy se anotició sobre la existencia de Colón en los pocos años de estudio que cursó en el convento de Santa Teresa de Chuquisaca, tiempo antes de emprender su valerosa gesta patriótica. Lo que sí es mucho más seguro es que jamás imaginó que confrontaría siglos después con la figura que descubrió América por un lugar privilegiado detrás de la emblemática Casa Rosada. Seguramente tampoco vislumbró en vida las merecidas palmas y honores que le depararía el destino. Juana Azurduy murió en medio del abandono y la indigencia un 25 de mayo de 1862. Esa fecha, insigne para los argentinos, aquel lejano 25 de mayo, fue enterrada en una fosa común, de donde sería rescatada un siglo después para ser depositada en un mausoleo levantado en su honor en la ciudad de Sucre, en Bolivia.<span id="more-140"></span></p>
<p>Seguramente, Cristóbal Colón o Cristoforo Colombo, el marino genovés que descubrió América cuando se encontraba al servicio de la Corona de Castilla, no hubiera imaginado que la historia lo vincularía con las controversias provocadas por las acciones que los españoles realizaron con el descubrimiento de América, mucho más allá de su muerte, en los siglos que le sucedieron. Se requeriría un espacio sideral para describir y evaluar la extraordinaria aventura de este almirante, navegante de mares desconocidos, que dio con ese continente que generó un nuevo mundo, y cuyo nombre inspiraría múltiples denominaciones, desde el estado de Columbia en EEUU hasta el país hermano de Colombia, e incontables calles, esculturas, centros culturales y monumentos que lo volvieron un ícono mundial.</p>
<p>Todos aquellos que pintamos u ocultamos canas recordamos en nuestra niñez haberle rendido honores escolares en un feriado sagrado, como era el 12 de octubre, por entonces Día de la Raza. Por aquellos días se festejaba sin discutir la oportunidad en que el marinero Rodrigo de Triana en 1492 avistó tierra en el continente americano. Después de muchas discusiones y cambios, en el 2010 en la Argentina pasó a denominarse Día del Respeto por la Diversidad Cultural, seguramente más ajustado a los pensamientos actuales.</p>
<p>Volviendo al tema de los monumentos, <b>fue triste y destemplado ver caído durante meses a Colón al pie del que fuera su emplazamiento; también fue triste y destemplado ver la disputa por su reubicación y su posterior traslado, desguazado y poco elegante, a su nuevo destino</b>, el espigón Puerto Argentino de la Costanera de Buenos Aires.</p>
<p>Toda esta controversia quizás podría haberse evitado, quizás entre el edulcorado Día de la Raza de hace 50 años y el edulcorado Día del Respeto por la Diversidad Cultural falte la serenidad de ubicar a las personas y a las circunstancias en los respectivos contextos de la época y <b>evitar esta costumbre tan masificada de analizar hechos ocurridos hace siglos a la luz de nuestras actuales y pobladas bibliotecas</b>. Sin dudas que la conquista de América fue dura, como fueron todas las ocurridas durante siglos y en todos los continentes. También es de caballeros aceptar que los pueblos originarios no eran alegres indígenas que convivían en paz en medio de la vida silvestre. Por el contrario, muchísimas de esas poblaciones se aliaron con los conquistadores, hartos de los abusos, de la brutalidad, de la esclavitud y de la muerte que sufrían en manos de las tribus dominantes.</p>
<p>Colón formó parte de una época, de una época irrenunciable y gestora de nuestra propia historia, y esto va más allá de cualquier consideración y de cualquier interpelación sesgada que pueda hacerse hoy y que parece sinceramente una tontería suprema. Juana Azurduy, por su parte, fue olvidada durante muchísimos años, llegó su nombre a conocerse en forma masiva a través de una hermosísima canción de Mercedes Sosa (álbum <i>Mujeres Argentinas</i>, 1969) y, finalmente hoy, se ha salvado en nuestro país con este merecido homenaje, una enorme injusticia con aquella mujer que entregó la vida de toda su familia por la independencia americana. Una mujer que encarnó además el valor en mil batallas y que recibió el grado de teniente coronel por orden de Martín de Pueyrredón y a la que el propio Manuel Belgrano le hizo entrega simbólica de su sable.</p>
<p><b>Es un deber contextualizar estos hechos extraordinarios, realizados por una mujer en una época en que la condición femenina carecía de valo</b>r, lo que enaltece sus logros de manera infinita.</p>
<p>Finalmente, debemos preguntarnos de la manera más sencilla y elemental si la generala Juana Azurduy merecía el reconocimiento otorgado, la estatua y la ponderación americana. La respuesta definitiva es <i>sí</i>. Ahora bien, ¿era necesario emplazarla en el lugar en el que se encontraba la de Cristóbal Colón y desplazar al almirante genovés del sitio en el que se mantuvo imperturbable durante más de nueve décadas? Preguntarse también, ¿era imprescindible que Juana Azurduy estuviera en contacto con nuestra casa de gobierno? Y finalmente, ¿no existen otros emplazamientos acordes, destacados, nuevos, insignes, en una gran ciudad como es Buenos Aires?</p>
<p>Seguramente sí existen. Seguramente esta controversia pudo haber sido evitada. Seguramente, en un imaginario encuentro celestial entre el almirante y la generala, hubieran salvado estas diferencias con un abrazo fraterno, humano, imperfecto, respetando mutuamente sus virtudes y sus errores, y evitando el endiosamiento que genera la política y la ideología.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/gustavo-gorriz/2015/07/16/la-disputa-entre-la-generala-y-el-almirante/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Narcotráfico y el “poder del mal”</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/gustavo-gorriz/2014/02/14/narcotrafico-y-el-poder-del-mal/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/gustavo-gorriz/2014/02/14/narcotrafico-y-el-poder-del-mal/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 14 Feb 2014 11:02:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Gustavo Gorriz</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[cartel de Medellín]]></category>
		<category><![CDATA[cocaína]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
		<category><![CDATA[DEA]]></category>
		<category><![CDATA[Elzie Crisler Segar]]></category>
		<category><![CDATA[FARC]]></category>
		<category><![CDATA[John Jairo Velázquez]]></category>
		<category><![CDATA[Jorge Granier Phelps]]></category>
		<category><![CDATA[Lonely Planet]]></category>
		<category><![CDATA[Medellín]]></category>
		<category><![CDATA[Pablo Escobar Gaviria]]></category>
		<category><![CDATA[Popeye]]></category>
		<category><![CDATA[Raymond Chandler]]></category>
		<category><![CDATA[Sudamérica]]></category>
		<category><![CDATA[Wendy Chavarriaga]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/gustavo-gorriz/?p=22</guid>
		<description><![CDATA[Donde Popeye no come espinaca Si visitas Medellín y preguntas por Popeye, casi con seguridad creo que nadie se remitirá al mítico marinero, ese personaje creado por Elzie Crisler Segar en 1929 y que hizo historia durante generaciones. Él, junto a su novia Olivia, enfrentaba míticos enemigos mientras recuperaba fuerzas con sus enlatados de espinaca.... <a href="http://opinion.infobae.com/gustavo-gorriz/2014/02/14/narcotrafico-y-el-poder-del-mal/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><em>Donde Popeye no come espinaca</em></p>
<p>Si visitas <strong>Medellín</strong> y preguntas por <strong>Popeye</strong>, casi con seguridad creo que nadie se remitirá al mítico marinero, ese personaje creado por <strong>Elzie Crisler Segar</strong> en 1929 y que hizo historia durante generaciones. Él, junto a su novia <strong>Olivia</strong>, enfrentaba míticos enemigos mientras recuperaba fuerzas con sus enlatados de espinaca. En el pueblo “paisa”, como gustan llamarse en esa región colombiana, Popeye es la suma del sicariato más la muerte, fue la mano ejecutora de<strong> Pablo Escobar Gaviria</strong> durante años, esos años dramáticos en el que el narcotráfico hizo y deshizo en esa bellísima ciudad.</p>
<p>Hoy que la telenovela <strong><em>El patrón</em> <em>del mal</em> </strong>triunfa en muchísimos lugares del mundo, incluso en el <em>prime time</em> de la televisión argentina, es preciso recordar el feroz daño que Pablo, así a secas, le hizo a toda <strong>Colombia</strong> durante años. Su historia es muy conocida, pero no está de más recordar que construyó a través del <strong>cartel de Medellín</strong> una de las más cuantiosas fortunas del planeta, que<strong> hizo de la droga un negocio internacional</strong>, que mató a mansalva e incluso incursionó en la política. Además, para muchos desamparados se transformó casi en un santo, usando millones de ese dinero mal habido en un apoyo solidario allí donde el Estado jamás había llegado. Detrás de ese personaje central, estaba la mano derecha feroz del líder del cartel, <strong>Popeye</strong>, hoy noticia en su país, porque habiendo sobrevivido y <strong>tras muchos años de cárcel, propone cooperar con su experiencia en la solución de los problemas de Colombia, en un intento de “reinsertarse socialmente”</strong>, próximo a salir tras décadas de encierro. Puede parecer realmente insólito, pero en septiembre del año pasado, le brindó una extensa entrevista a la popular <strong>revista <em>Semana</em></strong> en la cual no ahorró detalles de su macabra obra: unas trescientas ejecuciones directas y la participación en cerca de tres mil asesinatos. Incluso no considera un asesino a su difunto jefe, ya que “no mató en forma directa, a más de veinte personas en su vida”.</p>
<p><span id="more-22"></span> Los dichos de<strong> John Jairo Velázquez</strong> (Popeye) –Marino, para quienes siguen la popular serie televisiva– superan la imaginación del más pintado; y lo peor es que son tristemente ciertos. Llega incluso a relatar en detalle cómo recibió y obviamente cumplió el peor de los encargos de su vida:<strong> matar a su propia novia</strong>, la ex reina de belleza <strong>Wendy Chavarriaga,</strong> que había sido mujer de Escobar, pero más tarde y autorizada por éste, noviaba con Popeye. Para su desgracia, <strong>la joven entró en negociaciones con la DEA y Pablo, luego de hacerle oír las escuchas grabadas le ordenó: “Ve y mátala”</strong>. A Escobar no se lo contradecía, su gente le debía la lealtad más absoluta o la muerte, que por cierto muchos conocieron. También conmueve en la entrevista, el relato del asesinato del mejor amigo de Popeye, quien consciente del hecho solo le pidió la lectura de algunos salmos de la Biblia, conocedor al fin, de los códigos a cumplir que ambos profesaban.</p>
<p>Lejos del mundo de la telenovela, es muy interesante ver el documental <em>Pablo Escobar: ángel o demonio</em> (<strong>Jorge Granier Phelps</strong>, 2007) donde el sicario completa estos relatos en los que la vida y la muerte penden del más delgado de los hilos: “Uno se acostumbra a la muerte y vive con ella”. Sin duda, ese es uno de los legados que el narcotráfico le dejó a <strong>Medellín</strong> y a toda <strong>Colombia</strong> durante décadas y que no ha logrado extirpar aún en forma definitiva. En esta historia se suman cientos de secuestrados y miles de asesinatos encabezados por jueces, políticos y policías, pero también por gente de la calle que tuvieron la desgracia de cruzarse con estos sacerdotes de la muerte.</p>
<p>Hemos tenido muchas oportunidades de enamorarnos de <strong>Colombia</strong>, nunca como turistas, sino en el apasionado trabajo de intentar entender los problemas de la región, muchos de ellos comunes con los de nuestro país. Medellín tiene además para los argentinos, el particular encanto de encontrar a <strong>Gardel</strong> en cada esquina, pudiendo asegurarse que allí donde encontró la muerte en 1935, es más festejado que en su propia casa. Pese a tantos años de dolor, el colombiano no pierde su sonrisa, el encanto en su decir, la gracia de sus damas y su disposición para con el extranjero, pero sobre todo, creo, el digno llevar de sus desgracias, aquellas con las que ha debido convivir y que aún sufre en tan bella tierra: el narcotráfico, las <strong>FARC</strong>, los paramilitares y la violencia cotidiana.</p>
<p>Todo este recordatorio viene a cuento porque hoy que la televisión muestra a diario y con alto <em>rating</em> toda esta desmesura, muestra también la humanidad que esos personajes tienen y que pueden encandilar a algunos inocentes. Ya lo hizo maravillosamente <strong>Scorsese</strong> en <strong><em>Goodfellas</em></strong> (<em><strong>Buenos muchachos</strong></em>), esa película de 1990 que recorre el ascenso y la caída de un grupo de mafiosos, con las inolvidables actuaciones de<strong> De Niro, Liotta y Joe Pesci</strong>. En ella, estos asesinos despiadados también tenían familia, hijos y una vida con la cual simpatizar, pero al igual que los sicarios del cartel de Medellín, eran capaces de cometer las peores atrocidades en un ser humano.</p>
<p>Hoy que el narcotráfico dejó de ser una anécdota cinematográfica en la Argentina. Hoy que el delito le disputa territorios al control policial, que “familias” empiezan a tener un nombre sinónimo de muerte, sea en <strong>Buenos</strong> <strong>Aires</strong>, <strong>Rosario</strong> o <strong>Mendoza</strong>, hoy que la policía decente batalla con la corrupta al igual que en las novelas de <strong>Raymond Chandler,</strong> es bueno tener presente que<strong> el “patrón del mal”, en cualquier lugar del planeta, es como la lepra en la antigüedad, infecta y destruye todo a su paso.</strong></p>
<p><strong> Medellín</strong> llegó a figurar en la guía <strong>Lonely Planet</strong> como la<strong> capital internacional de la cocaína</strong> y también llegó a tener <strong>la tasa más alta de Sudamérica en homicidios</strong> y una de la más alta del mundo. Sufrió demasiado y pagó un alto precio por el paso de <strong>Escobar Gaviria</strong> por sus calles. Lo vivido no debiera ser ignorado por nadie y no es tiempo ni para la más mínima de las distracciones.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/gustavo-gorriz/2014/02/14/narcotrafico-y-el-poder-del-mal/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 1.949 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-31 02:05:16 -->
