<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>George Chaya &#187; Revolución Islámica</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/george-chaya/tag/revolucion-islamica/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/george-chaya</link>
	<description>george_chaya</description>
	<lastBuildDate>Sun, 17 Apr 2016 09:16:17 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>Elecciones en Afganistán: la expansión persa y el retorno del fundamentalismo</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/george-chaya/2014/01/10/elecciones-en-afganistan-la-expansion-persa-y-el-retorno-del-fundamentalismo/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/george-chaya/2014/01/10/elecciones-en-afganistan-la-expansion-persa-y-el-retorno-del-fundamentalismo/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 10 Jan 2014 19:46:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>George Chaya</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Abdul Rasul-Sayyaf]]></category>
		<category><![CDATA[Abdullah Zamariani]]></category>
		<category><![CDATA[Afganistán]]></category>
		<category><![CDATA[Ahmad Shah Massoud]]></category>
		<category><![CDATA[Alemania Occidental]]></category>
		<category><![CDATA[Arabia Saudita]]></category>
		<category><![CDATA[Ashraf Ghani]]></category>
		<category><![CDATA[Barack Obama]]></category>
		<category><![CDATA[Corea del Sur]]></category>
		<category><![CDATA[El Gran Juego]]></category>
		<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[George Bush]]></category>
		<category><![CDATA[Ghul Agha Sherzai]]></category>
		<category><![CDATA[Gran Bretaña]]></category>
		<category><![CDATA[grupos fundamentalistas]]></category>
		<category><![CDATA[Hamid Karzai]]></category>
		<category><![CDATA[Hezb-Al Islamiyye]]></category>
		<category><![CDATA[India]]></category>
		<category><![CDATA[Irak]]></category>
		<category><![CDATA[Irán]]></category>
		<category><![CDATA[Japón]]></category>
		<category><![CDATA[Kabul]]></category>
		<category><![CDATA[khomeinistas]]></category>
		<category><![CDATA[Moscú]]></category>
		<category><![CDATA[mullah]]></category>
		<category><![CDATA[OTAN]]></category>
		<category><![CDATA[Pakistán]]></category>
		<category><![CDATA[Partido Islámico]]></category>
		<category><![CDATA[pastunes]]></category>
		<category><![CDATA[presidencia afgana]]></category>
		<category><![CDATA[Qutbuddin Hilal]]></category>
		<category><![CDATA[Revolución Islámica]]></category>
		<category><![CDATA[Rusia]]></category>
		<category><![CDATA[talibanes]]></category>
		<category><![CDATA[Teherán]]></category>
		<category><![CDATA[Unión Soviética]]></category>
		<category><![CDATA[Washington]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/george-chaya/?p=239</guid>
		<description><![CDATA[Con la publicación de la lista oficial de candidatos a la presidencia afgana, se ha completado un aspecto clave y fundamental de la estrategia del presidente Barack Obama para que la retirada estadounidense de Afganistán se efectúe según la agenda de Washington. El plan de la administración Obama es poner fin a los 13 años... <a href="http://opinion.infobae.com/george-chaya/2014/01/10/elecciones-en-afganistan-la-expansion-persa-y-el-retorno-del-fundamentalismo/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Con la publicación de la lista oficial de candidatos a la presidencia afgana, se ha completado un aspecto clave y fundamental de la estrategia del presidente <strong>Barack Obama</strong> para que la retirada estadounidense de <strong>Afganistán</strong> se efectúe según la agenda de Washington. El plan de la administración Obama es <strong>poner fin a los 13 años de presencia de Estados Unidos en el país a finales de este año</strong>. Las elecciones presidenciales en Afganistán están previstas para abril de 2014 y se supone que ellas deben proporcionar el marco político que permita y dé lugar al retiro de los EEUU.</p>
<p><strong> Lo cierto es que hay tres problemas con esa estrategia de Washington</strong>. A saber:</p>
<p>a) El primero es que el anuncio de la retirada ha animado a los opositores del actual <em>status quo</em>, especialmente a los <strong>talibanes</strong>, a reorganizarse y prepararse para un nuevo intento para la toma del poder una vez que los norteamericanos se hayan marchado.</p>
<p>b) El segundo problema es que con EEUU fuera del marco de la seguridad militar necesaria para la estabilidad del país, sea quien fuera elegido presidente de Afganistán, le resultará muy difícil &#8220;<strong>ejercer y mantener el poder real</strong>&#8220;, y como máximo, se convertiría en otro líder de facción respaldado por su tribu y/o comunidad étnica. <span id="more-239"></span>c) A mi juicio, el prematuro retiro de EEUU plantea un tercer problema. Y es que intensificará la rivalidad entre las potencias regionales, especialmente <strong>Irán, Pakistán y Rusia,</strong> ninguno de los cuales desea ver un Afganistán democrático en su patio trasero.<strong> Irán ha inyectado miles de millones de dólares buscando obtener influencia en Afganistán</strong>. En la última década, Irán ha sido el segundo mayor donante de ayuda a Afganistán después de EEUU y en la misma forma en que explotaron la retirada de Obama de Irak, los <strong><em>khomeinistas</em> </strong>aspiran a llenar el vacío estadounidense y tomar Afganistán para expandir así la <strong>Revolución Islámica</strong> y ganar terreno en su disputa con los países árabes del <strong>Golfo </strong>socios de <strong>Arabia Saudita</strong>. Por otra parte, consciente de su creciente impopularidad en Afganistán, <strong>Rusia</strong> acompaña estratégicamente la pujante penetración iraní para construir un <strong>nuevo bloque antiestadounidense</strong> y esta nueva táctica de <strong>Moscú</strong> está teniendo éxito.</p>
<p>Por su parte, <strong>Pakistán</strong> está decidido a asegurar una posición dominante en Afganistán en el contexto de su propio enfrentamiento con la <strong>India</strong>. Para Pakistán, Afganistán es una provincia más de su país y le proporcionaría profundidad estratégica a sus intereses. Al mismo tiempo y debido a su lucha regional contra Irán, varios países árabes han decidido apoyar la política de Pakistán dentro de Afganistán. A cambio, llegado el momento, Pakistán podría abastecer a los países sunitas con ojivas nucleares si es necesario hacer frente a una amenaza nuclear de Irán.</p>
<p>La ironía en esto es que fue Washington quien impuso el sistema presidencial en Afganistán, donde la ausencia de una administración fuerte y un ejército eficaz ha hecho que el ejercicio del poder centralizado se convierta en un grave problema. Esto es evidente y el ejemplo palmario es que por más de una década la seguridad personal del presidente afgano ha sido proporcionada por fuerzas especiales estadounidenses.</p>
<p>Afganistán fue creado como un ‘<strong>Estado tapón’</strong> para mantener separados los tres poderes históricamente rivales en la zona (<strong>Rusia, Gran Bretaña e Irán</strong>). Esta rivalidad regional que naciera en los 80 llegó a ser conocida como ‘<strong>El Gran Juego</strong>’ y ha sido una galaxia de comunidades tribales, étnicas y religiosas que coexistían bajo la autoridad de un poder frágil y desconectado de <strong>Kabul</strong>. Los comunistas que tomaron el poder con la ayuda de la <strong>Unión Soviética</strong> en 1977 ignoraron este hecho y trataron de imponer un sistema centralizado. Tal error estratégico arrastró a Moscú a una guerra imposible de ganar.</p>
<p>Luego del retiro soviético, los paquistaníes y sus aliados árabes cometieron un error similar cuando crearon los <strong>talibanes</strong>, aunque éstos les ayudaron a apoderarse de Kabul. El resultado fueron años de guerra que acabaron con la intervención estadounidense de 2002.</p>
<p>Cuando los talibanes fueron desalojados de Kabul, lo más efectivo hubiera sido ayudar a los afganos a construir un sistema parlamentario federal con la presidencia como una función simbólica. Pero la administración <strong>Bush</strong> rechazó esa opción por asumir que Estados Unidos permanecería en Afganistán el tiempo suficiente para cambiar la cultura política de esa nación. Similares estrategias se habían aplicado con éxito en el pasado en países como <strong>Alemania Occidental, Corea del Sur y Japón</strong>, donde décadas de presencia militar y política de EEUU ayudaron a forjar una nueva cultura democrática. Pero nada de esto ocurrió en Afganistán ni en <strong>Irak</strong>. El presidente Obama, sucesor de <strong>George Bush</strong>, se negó a proporcionar un compromiso a largo plazo para que tal cosa suceda. Washington no hizo nada para convencer a los afganos en desarrollar un sistema parlamentario basado en el compromiso de la unificación territorial del poder político. Hoy, EEUU dejará Afganistán con profundos y cuantiosos problemas, muchos de ellos, en parte, provocados por las peculiaridades de la política estadounidense.</p>
<p>Ninguno de los 12 candidatos aprobados a participar en la futura elección presidencial tiene la estatura para unificar a los afganos que, muy posiblemente, caigan nuevamente bajo la égida de grupos violentos y fundamentalistas luego de la retirada estadounidense.</p>
<p>Cinco candidatos disfrutan en alguna medida de mayor reconocimiento por sobre el resto, pero no alcanzara para pacificar Afganistán. Uno es el señor <strong>Abdul Rasul-Sayyaf</strong>, un antiguo líder muyahidín hoy respaldado por <strong>Pakistán</strong>, pero inaceptable para las comunidades étnicas de los tayikos y uzbekos. Otro es <strong>Abdullah Zamariani,</strong> ex ayudante del legendario líder muyahidín<strong> Ahmad Shah Massoud.</strong> Zamariani es muy popular entre los tayikos, pero carece de base y aceptación entre los <strong>pastunes</strong>, que representan casi el 40 % de la población. En tanto el ex ministro de Finanzas <strong>Ashraf Ghani</strong> podría tener el perfil de hombre de Estado, pero le falta el carisma para entusiasmar a la comunidad pastún y es percibido como cercano a EEUU.</p>
<p>Al mismo tiempo, <strong>desde Irán el flujo de dinero es monumental a favor de Qutbuddin Hilal,</strong> un ex líder del <strong>Hezb-Al Islamiyye (Partido Islámico)</strong> y hoy aliado táctico de los talibanes. Por último, otro de los candidatos es<strong> Ghul Agha Sherzai</strong>, un ex comandante de la guerrilla más dura del país y con poca ascendencia tribal pero con un importante ejército propio afincado en la zona montañosa del triangulo fronterizo con Pakistán, zona conocida como la de mayor producción de droga de la región y con importante ascendencia dentro de las fuerzas militares y de seguridad.</p>
<p>Para complicar aún más las cosas, el presidente<strong> Hamid Karzai</strong> decidió jugar la carta nacionalista firmando un acuerdo que permitiría a una fuerza simbólica de la <strong>OTAN</strong> permanecer en Afganistán en el marco de un proyecto de capacitación en seguridad. Pero al mismo tiempo, Karzai también está cortejando a los <strong>mullah </strong>de <strong>Teherán</strong> con la esperanza de que el apoyo de Irán ayude a su facción a retener la presidencia. El resultado es una gran confusión en todo el escenario interno afgano.</p>
<p>Después de aportar cantidad de sangre y dinero en la liberación de Afganistán, muchos piensan que EEUU tendrá influencia en el desarrollo y el resultado de las elecciones afganas. Pero la conducción política estadounidense no ha estado a la altura de las circunstancias, <strong>EEUU se ha comportado como una potencia débil en su política exterio</strong>r. Esto ha quedado muy claro en el desinterés de la administración Obama a nivel regional. En el pasado reciente fue Irak, hoy es Afganistán. Ambos casos muestran que <strong>EEUU ha convertido victorias militares contra el terrorismo en derrotas diplomáticas</strong> que abren peligrosamente la ruta al regreso de la violencia sectaria allí. Y peor aún, a una desenfrenada escalada nuclear regional planteada por Teherán a la cual los países árabes del Golfo no piensan ceder protagonismo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/george-chaya/2014/01/10/elecciones-en-afganistan-la-expansion-persa-y-el-retorno-del-fundamentalismo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Grupo 5+1 y Teherán: ¿salió Irán realmente beneficiado?</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/george-chaya/2013/12/04/grupo-51-y-teheran-salio-iran-realmente-beneficiado/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/george-chaya/2013/12/04/grupo-51-y-teheran-salio-iran-realmente-beneficiado/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 04 Dec 2013 19:11:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>George Chaya</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[(UE)]]></category>
		<category><![CDATA[Agencia Internacional de Energía Atómica]]></category>
		<category><![CDATA[AIEA]]></category>
		<category><![CDATA[antiamericanismo]]></category>
		<category><![CDATA[Arak]]></category>
		<category><![CDATA[Asuntos Internacionales de la Unión Europea]]></category>
		<category><![CDATA[Consejo de Seguridad]]></category>
		<category><![CDATA[droit de regard]]></category>
		<category><![CDATA[EEUU]]></category>
		<category><![CDATA[Ginebra]]></category>
		<category><![CDATA[Grupo 5+1]]></category>
		<category><![CDATA[Hasán Rouhaní]]></category>
		<category><![CDATA[Irán]]></category>
		<category><![CDATA[Laurent Fabius]]></category>
		<category><![CDATA[Majlis iraní]]></category>
		<category><![CDATA[Naciones Unidas]]></category>
		<category><![CDATA[ONU]]></category>
		<category><![CDATA[petroquímica]]></category>
		<category><![CDATA[Revolución Islámica]]></category>
		<category><![CDATA[Senado Duma rusa]]></category>
		<category><![CDATA[Tratado de No Proliferación]]></category>
		<category><![CDATA[uranio]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/george-chaya/?p=226</guid>
		<description><![CDATA[Aunque el presidente Rouhani describió el papel de sus enviados para la firma del acuerdo alcanzado con el Grupo 5+1 en Ginebra como un triunfo, declarando incluso que la historia de la Revolución Islámica se divide en ‘un antes y después de Ginebra’, sin embargo, cuando ‘las lagrimas de la emoción se disipan’ es posible... <a href="http://opinion.infobae.com/george-chaya/2013/12/04/grupo-51-y-teheran-salio-iran-realmente-beneficiado/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Aunque el presidente<strong> Rouhani</strong> describió el papel de sus enviados para la firma del acuerdo alcanzado con el <strong>Grupo 5+1 en Ginebra</strong> como un triunfo, declarando incluso que la historia de la <strong>Revolución Islámica</strong> se divide en ‘<strong>un antes y después de Ginebra’</strong>, sin embargo, cuando ‘las lagrimas de la emoción se disipan’ es posible evaluar este evento con mayor claridad.</p>
<p>Para empezar, siento decirlo, pero no está claro cuál es el nombre del documento que se ha firmado. Se habla de ‘acuerdo’, ‘memorándum’, ‘hoja de ruta’ y hasta de un ‘plan de acción conjunta’. Sin embargo, el documento no podrá ser reconocido con rango de ‘tratado internacional’<strong>.</strong> El grupo 5+1 es un órgano creado<em> ad-hoc</em> por <strong>Naciones Unidas</strong> y no tiene autoridad para firmar un tratado vinculante. De hecho, las negociaciones fueron conducidas por el representante de <strong>Asuntos Internacionales de la Unión Europea (UE).</strong></p>
<p><span id="more-226"></span>Esto ya fue dicho por el canciller francés, <strong>Laurent Fabius</strong>, quien declaró que el documento de Ginebra se presentará a los 28 miembros de la <strong>UE</strong>, bajo la normativa de la UE, y que cada uno de ellos tiene el derecho de aprobarlo o rechazarlo. Concretamente, la ambivalencia del concepto del documento tanto como de su aplicación es notable, y en caso de haber oposición de uno o más socios de la UE, el documento corre el riesgo de quedar sin efecto.</p>
<p>También para el caso de que se trate de un tratado internacional; según el uso y la costumbre no estará perfeccionado diplomáticamente hasta ser aprobado por el <strong>Senado</strong> de los <strong>EEUU</strong>, la <strong>Duma rusa</strong> y e<strong>l Majlis iraní.</strong> Por tanto, hasta que esto ocurra, si es que ocurre dentro de los próximos seis meses, ‘no tendría carácter vinculante’. Otro punto que no está claro es que, si se tratara de un acuerdo entre <strong>Irán</strong> y la <strong>ONU</strong>, debería ser aprobado por el <strong>Consejo de Seguridad</strong> por medio de una resolución, y nada se ha dicho al respecto.</p>
<p><strong>La identidad lingüística del documento es también un problema.</strong> Aún no se ha indicado que versión es la autorizada. No he estudiado las versiones persa, china y rusa por razones idiomáticas. Pero <strong>el documento muestra diferencias en su texto cuando se lo lee en idioma inglés, árabe y francés</strong>. He tomado sólo dos ejemplos: la versión árabe que se traduce como la más cercana al original que se publicita en lengua persa, afirma que durante los próximos meses los ingresos por<strong> exportaciones de petróleo de la República Islámica</strong> se transferirían al <strong>gobierno iraní.</strong> El texto en inglés afirma que la transferencia será efectiva solamente si Irán cumple los compromisos contraídos y limita a un reintegro en cuotas la transferencia de USD 4.000 millones actualmente congelados. El segundo ejemplo refiere a transferencias y descongelamiento de fondos de empresas iraníes en el extranjero. El texto en árabe que traduce el original en persa deja ver que ‘sería automática y sin limitaciones’. En tanto el texto en inglés establece un límite claro de no más de USD 400 millones durante seis meses.</p>
<p>La estrategia que se observa en el documento en persa que se publicita en medios oficiales iraníes traducido al árabe, es<strong> la utilización de frases sin verbos</strong>, lo que implicaría al compromiso concreto por parte del grupo 5+1 en favor de Irán. Contrario <em>sensu</em>, el texto en inglés enfatiza sus verbos e indica que Irán podría conseguir algo sólo si cumple con lo que se ha obligado. En otras palabras, <strong>todo lo que el grupo 5+1 da a Teherán es una serie de promesas vagas y supeditadas al cumplimiento de lo acordado por parte del gobierno iraní.</strong></p>
<p>Ahora bien. Incluso si se deja de lado la identidad idiomática y los aspectos verbales, el documento sigue siendo una especie extraña en la historia zoológica de la diplomacia del gatopardismo, lo cual deja dudas sobre si el grupo 5+1 se aprovechó del apuro de los diplomáticos iraníes por cerrar el trato y les vendió ‘solo un billete de ida’.</p>
<p>Lo curioso es el giro de la posición persa, pues al firmar ese documento, la República Islámica ha otorgado -<em>de iure</em>- el reconocimiento a las sanciones impuestas en el pasado por la ONU, EEUU y la UE. Cuando lo que Teherán había hecho antes era admitir -<em>de facto</em>- la existencia de esas sanciones, pero las consideraba ‘ilegales’. En ese punto,<strong> los diplomáticos persas han actuado de forma sorprendente considerando sus posiciones anteriores</strong>. El documento institucionaliza las sanciones y ellas son aceptadas de forma implícita, abriendo -peligrosamente- la posibilidad de que se extiendan indefinidamente si Teherán no cumpliese, puesto que para el grupo 5+1, Teherán debe detener el enriquecimiento de <strong>uranio</strong> por encima del 5% y desmantelar la central de <strong>Arak</strong>. Si se hacen ambas cosas, Occidente cree que el proyecto nuclear sería detenido, dado que Irán no dispondría de uranio enriquecido a niveles necesarios para fines no civiles.</p>
<p>Otro punto interesante del raro desliz de la prolija diplomacia iraní es que al insistir en su derecho a enriquecer uranio, el equipo de Rouhani cometió otro error. Muchos en Occidente interpretan que tal demanda demostró que no estaban seguros de tener ese derecho en virtud del <strong>Tratado de No Proliferación</strong>. De lo contrario, ¿por qué exigir más apoyo a un grupo creado <em>ad hoc?</em> Ese ha sido otro paso en falso; el grupo 5+1 no otorgó ese aval. En su lugar, el texto indica que la decisión sobre los niveles de enriquecimiento pertenece al grupo 5+1 y no a Teherán.</p>
<p>En el documento se indica que la investigación y el desarrollo de actividades industriales y científicas de Irán deben congelarse en el nivel actual, excluyendo claramente cualquier posible avance. Teherán dice que cumplirá sus 11 promesas, las que figuran en el documento, pero nada dice acerca del tiempo de cumplimiento. Mientras que el límite de tiempo de seis meses es mencionado tan solo por la versión en ingles y francés, y para el grupo 5 +1, las promesas de Irán son 20, no 11 como sostiene Teherán.</p>
<p>Según el documento, Irán debe cumplir sus compromisos sin que medie requerimiento alguno de la contraparte. Así, el grupo 5+1 aparece como juez y parte, y decidirá si Irán cumplió sus compromisos o no a través de controles que efectuara la <strong>Agencia Internacional de Energía Atómica</strong> (<strong>AIEA</strong>), la que le informara sobre las acciones de Irán. Esto otorga al 5+1 lo que se conoce en el mundo diplomático como <em><strong>droit de regard</strong></em> (derecho de supervisión) sobre sectores importantes de la economía iraní. Siendo el 5+1 quien decidirá la cantidad de petróleo que se le permita exportar a Irán dándole asimismo voz y voto en cuestiones financieras externas de Irán, en su banca interna, la petroquímica, su transporte aéreo y el sector de los metales preciosos. Lo positivo para Teherán en estos campos será que las sanciones podrían ser aliviadas significativamente con autorización del 5+1 en los seis meses que contempla el documento.</p>
<p>En concreto el documento da a Teherán un respiro importante y la posibilidad de reactivar su economía. De allí que el presidente Rouhani declaro que firmó el documento para ‘terminar la tensión con Occidente’ y que esa era su ‘máxima prioridad’.<strong> Lo extraño es que tanto Occidente como Rouhani crean seriamente que con esa firma quedaran zanjadas todas las diferencias y puedan revertir más de tres décadas de antiamericanismo del régimen</strong>. Sería magnífico que el documento sirva para evitar una escalada de conflicto e incursiones militares sin principio ni final que no resuelven los problemas y solo generan mayores males humanitarios.</p>
<p>A través de la historia, las sanciones demostraron perjudicar a las personas y los pueblos, por muchos años los ciudadanos iraníes las sufrieron, aunque el gobierno trató de ocultar los efectos con su manto de retórica habitual. Pero cuando esas sanciones empezaron a lastimar al régimen quedaron más claras que nunca las palabras que <strong>Khamenei</strong> dice a menudo cuando se refiere a que <strong>‘el interés del régimen es absoluto; mientras que el de la nación es y será una variable’</strong>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/george-chaya/2013/12/04/grupo-51-y-teheran-salio-iran-realmente-beneficiado/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 0.460 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-31 08:51:06 -->
