<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>George Chaya &#187; Bruselas</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/george-chaya/tag/bruselas/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/george-chaya</link>
	<description>george_chaya</description>
	<lastBuildDate>Sun, 17 Apr 2016 09:16:17 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>El regreso de Rusia</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/george-chaya/2013/11/26/el-regreso-de-rusia/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/george-chaya/2013/11/26/el-regreso-de-rusia/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 26 Nov 2013 19:16:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>George Chaya</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[acuerdo diplomático]]></category>
		<category><![CDATA[AIEA]]></category>
		<category><![CDATA[Arabia Saudita]]></category>
		<category><![CDATA[Bashar al-Assad]]></category>
		<category><![CDATA[Bruselas]]></category>
		<category><![CDATA[Consejo de Seguridad de Naciones Unidas]]></category>
		<category><![CDATA[Egipto]]></category>
		<category><![CDATA[Ginebra]]></category>
		<category><![CDATA[Israel]]></category>
		<category><![CDATA[Khamenei-Rouhani]]></category>
		<category><![CDATA[Líbano]]></category>
		<category><![CDATA[Moscú]]></category>
		<category><![CDATA[Naciones Unidas]]></category>
		<category><![CDATA[Oriente Medio]]></category>
		<category><![CDATA[paliza diplomática]]></category>
		<category><![CDATA[programa de energía nuclear]]></category>
		<category><![CDATA[Rafik Hariri]]></category>
		<category><![CDATA[República Islámica de Irán]]></category>
		<category><![CDATA[Teherán]]></category>
		<category><![CDATA[Tribunal Especial]]></category>
		<category><![CDATA[uranio]]></category>
		<category><![CDATA[Washington]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/george-chaya/?p=218</guid>
		<description><![CDATA[Usted puede llamarlo como desee: ‘iniciativa rusa o repliegue estadounidense’. Como quiera que la llame, esta realidad llevó a Bashar Al-Assad a encontrar sobre la hora un milagroso acuerdo diplomático en el que prometió renunciar a sus armas químicas, evitando así un ataque militar que hubiera significado la caída de su régimen. Lo mismo para... <a href="http://opinion.infobae.com/george-chaya/2013/11/26/el-regreso-de-rusia/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Usted puede llamarlo como desee: <strong>‘iniciativa rusa o repliegue estadounidense’</strong>. Como quiera que la llame, esta realidad llevó a <strong>Bashar Al-Assad</strong> a encontrar sobre la hora un milagroso<strong> acuerdo diplomático</strong> en el que prometió <strong>renunciar a sus armas químicas,</strong> evitando así un ataque militar que hubiera significado la caída de su régimen. Lo mismo para el caso de la<strong> República Islámica de Irán</strong>, que ha demostrado, en la profesionalidad de sus diplomáticos, estar muy por encima del actual ‘amateurismo diplomático norteamericano y europeo’.</p>
<p>Sin embargo, la realidad a la que nos enfrentamos no es más que a una <strong>debilidad Occidental nunca vista en materia de Oriente Medio</strong>. Tanto es así, que <strong>Moscú</strong> ha propinado a <strong>Washington</strong> y <strong>Bruselas</strong>, pero en particular el presidente <strong>Obama</strong>, una<strong> paliza diplomática</strong> inolvidable no sólo en lo referente a la crisis siria, también está ocurriendo lo propio en las posiciones que <strong>Irán</strong> está recuperando con <strong>apoyo diplomático ruso</strong> en materia del levantamiento de sus sanciones económicas, de la continuidad de su programa nuclear y del afianzamiento político regional.</p>
<p><span id="more-218"></span>Parecía que en las reuniones de última hora en <strong>Ginebra</strong> íbamos a encontrar, por fin, un Occidente responsable en materia de negociaciones con <strong>Teherán</strong>. Muchos esperaban una posición occidental firme en defensa de sus intereses regionales, de la seguridad y la no proliferación, pero esto es precisamente lo que no sucedió.</p>
<p><strong>Rusia jugó por segunda vez ‘la carta de la diplomacia’ y envolvió al presidente Obama y a los líderes europeos</strong> -quienes se han mostrado irresolutos e indecisos de tomar posición- ante este difícil y complejo controversial con Teherán. Los rusos abrieron un nuevo frente que permite tanto a <strong>Assad</strong> como al régimen <strong>Khamenei-Rouhani</strong> frenar las posibilidades de un ataque militar y descomprimir el estrangulamiento económico al que las sanciones impuestas por <strong>Naciones Unidas</strong> sometía a Teherán, al tiempo que la invalorable ayuda de Moscú concede más tiempo a Assad para seguir delinquiendo y a Irán para continuar con su <strong>programa de energía nuclear</strong>.</p>
<p>Lo de Assad ha sido muy básico y propio de los trucos y engaños a los que el régimen sirio echó mano durante toda su historia. Assad se mostró de acuerdo con desprenderse de sus armas químicas o colocarlas bajo supervisión internacional. Esta estrategia no es nueva, guarda similitud a la que él desarrollo con el <strong>Tribunal Especial para el Líbano </strong>cuando era investigado por el asesinato del ex primer ministro libanés, <strong>Rafik Hariri.</strong> En ese caso, Assad anunció su acuerdo sólo para retrasar la investigación y tomar oxígeno con el tribunal de última instancia y luego rompió ese acuerdo que con el transcurso del tiempo quedó sepultado bajo otras muchas preocupaciones de la comunidad internacional.</p>
<p>En el caso de Irán, los diplomáticos persas han logrado comprar tiempo por los últimos cinco años, tiempo en que, ante los pusilánimes diplomáticos occidentales, Teherán ha podido renovar y alcanzar la puesta en marcha de sus nuevas centrifugadoras con el objetivo claro de superar el enriquecimiento de uranio a niveles nunca antes vistos según los técnicos de la <strong>AIEA</strong>.</p>
<p><strong> Los rusos han vendido a los americanos una ilusión sobre Siria y están haciendo lo propio con el dossier nuclear iraní</strong>, Washington no tuvo los reflejos para responder con rapidez. Ya es tarde para el presidente Obama, a la vista de sus aliados árabes y de <strong>Israel</strong>, difícilmente salve la ropa, sobre todo después de pegarse un tiro en el pie al pedir una votación en el Congreso sobre una posible intervención para Siria con los resultados que ya el mundo conoce.</p>
<p>Es claro que tanto en la crisis siria como en el controversial nuclear iraní, el engaño y el fraude diagramado por los rusos ha sido una trampa a la que el presidente Obama caminó directo llevando consigo a la mayoría del liderazgo europeo y ya es tarde para arrepentimientos.</p>
<p>La iniciativa rusa, o mejor dicho<strong> el truco de Moscú</strong>, demuestra que la seguridad de toda la región está en peligro como consecuencia de la debilidad de Obama, al tiempo que confirma que los rusos han vuelto a ser el jugador más importante en la región. Está claro que<strong> Rusia, Irán y Assad han aprendido la lección de Egipto</strong>, ellos entendieron que Washington está siempre un paso atrás y todo lo que hacen es tomar la iniciativa.</p>
<p>También Rusia esta ayudado a normalizar relaciones entre Assad y la comunidad internacional desde un enfoque de la crisis siria como una crisis humanitaria relacionada con la seguridad que incluye temores de fragmentación nacional. <strong>La imagen que Moscú está trabajando para mostrar al mundo es que la crisis de Siria va más allá de la cuestión de las armas químicas,</strong> y esto es algo que los árabes deberían tener en cuenta, sobre todo porque ahora se enfrentan a una de dos opciones: a) aceptar el juego de Rusia y Assad y convivir con la crisis siria, aunque la repercusiones de esta decisión serían terribles como lo han sido en otras crisis, o b) devolver la pelota a Rusia y Assad.</p>
<p>Esta última opción requeriría la imposición de una n<strong>ueva realidad geopolítica</strong> que debería llevar una solución política a la crisis de Siria a través del<strong> Consejo de Seguridad de Naciones Unidas</strong> en virtud del Capítulo VII, por ejemplo. Si no se logra esto, significaría que <strong>los árabes estarán aceptando a Rusia como una nueva superpotencia regional</strong>, y esto es algo que sólo beneficiara a Irán en sus planes nucleares y de expansión política en detrimento de <strong>Arabia Saudita</strong> con todo lo negativo que eso significa para la proliferación nuclear regional que trepará a escalas impredecibles pudiendo generar una crisis sin retorno.</p>
<p><strong> En ese marco, Assad será insignificante pero la región puede arder como nunca antes se haya visto.</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/george-chaya/2013/11/26/el-regreso-de-rusia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Comunidad internacional y crisis Siria: &#8220;opciones estratégicas&#8221;</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/george-chaya/2013/07/23/comunidad-internacional-y-crisis-siria-opciones-estrategicas/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/george-chaya/2013/07/23/comunidad-internacional-y-crisis-siria-opciones-estrategicas/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 23 Jul 2013 04:39:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>George Chaya</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Afganistán]]></category>
		<category><![CDATA[África del Norte]]></category>
		<category><![CDATA[Al-Nusra]]></category>
		<category><![CDATA[Al-Qaeda]]></category>
		<category><![CDATA[Alemania]]></category>
		<category><![CDATA[Barack Obama]]></category>
		<category><![CDATA[Bashar al-Assad]]></category>
		<category><![CDATA[Bruselas]]></category>
		<category><![CDATA[Carta de Naciones Unidas]]></category>
		<category><![CDATA[Damasco]]></category>
		<category><![CDATA[EE.UU.]]></category>
		<category><![CDATA[Egipto]]></category>
		<category><![CDATA[ejército libre de siria]]></category>
		<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[Francia]]></category>
		<category><![CDATA[Ginebra]]></category>
		<category><![CDATA[Hermandad Musulmana]]></category>
		<category><![CDATA[Hezbollah]]></category>
		<category><![CDATA[Inglaterra]]></category>
		<category><![CDATA[Irak]]></category>
		<category><![CDATA[Irán]]></category>
		<category><![CDATA[Italia]]></category>
		<category><![CDATA[Jordania]]></category>
		<category><![CDATA[Libia]]></category>
		<category><![CDATA[Muammar Khadafi]]></category>
		<category><![CDATA[ONU]]></category>
		<category><![CDATA[Oriente Medio]]></category>
		<category><![CDATA[OTAN]]></category>
		<category><![CDATA[Qusayr]]></category>
		<category><![CDATA[revolución siria]]></category>
		<category><![CDATA[Rusia]]></category>
		<category><![CDATA[Siria]]></category>
		<category><![CDATA[Teherán]]></category>
		<category><![CDATA[Trípoli]]></category>
		<category><![CDATA[Túnez]]></category>
		<category><![CDATA[Turquía]]></category>
		<category><![CDATA[Unión Europea]]></category>
		<category><![CDATA[Washington]]></category>
		<category><![CDATA[Yemen]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/george-chaya/?p=126</guid>
		<description><![CDATA[Dos años y cinco meses después del comienzo de la revolución siria y su posterior transformación en abierta guerra civil, la comunidad internacional se encuentra en una encrucijada histórica: intervenir directamente con el objetivo de destituir el régimen del presidente Bashar Al Assad para ayudar a construir un poder alternativo en Damasco o respaldar con poder suave a la... <a href="http://opinion.infobae.com/george-chaya/2013/07/23/comunidad-internacional-y-crisis-siria-opciones-estrategicas/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Dos años y cinco meses después del comienzo de la<strong> revolución siria</strong> y su posterior transformación en abierta guerra civil, la comunidad internacional se encuentra en una encrucijada histórica: intervenir directamente con el objetivo de destituir el régimen del <strong>presidente Bashar Al Assad</strong> para ayudar a construir un poder alternativo en <strong>Damasco</strong> o respaldar con poder suave a la oposición al punto de empujar al régimen a negociar su salida sin más opciones.</p>
<p>La administración estadounidense declaró el pasado 10 de junio que comenzaría el proceso de armar a la oposición. El <strong>Pentágono</strong> indicó que considera también otras medidas, incluyendo, muy posiblemente, una zona limitada de exclusión aérea sobre el asediado país. Pero incluso en este punto, el juego final de <strong>EEUU</strong> en <strong>Siria</strong> es incierto. <strong>Washington</strong> aún debe explicar sus planes estratégicos regionales con respecto de <strong>Irán</strong> y <strong>Hezbollah</strong> por un lado y a las milicias <strong>salafistas</strong> y <strong>yihadistas</strong> por el otro.</p>
<p><span id="more-126"></span>El envío de armas a la oposición, aunque legítimo y con el fin de que los opositores de Al Assad puedan defenderse de las fuerzas del régimen que cuenta con el abierto respaldo militar iraní, plantea importantes interrogantes. A saber: ¿La oposición será responsable del uso de las armas que reciba? ¿Cuáles serán los próximos pasos después de suministrar esas armas? ¿Será una guerra de largo plazo entre dos fuerzas iguales con miles de bajas civiles o el equipamiento del <strong>Ejército Libre de Siria</strong> (<strong>ELS</strong>) creará un nuevo equilibrio de poder que llevará a ambos bandos a reconocer que la resolución del conflicto no va a pasar por una solución militar y que el consenso es la única opción viable para ponerle fin?</p>
<p>Observando el comportamiento del régimen, particularmente desde que recupero la estratégica ciudad de <strong>Qusayr</strong> en el centro del país, se ve claramente que no sólo ha detenido el impulso de los rebeldes, sino que ha pasado abiertamente a la ofensiva en varias zonas del país. La renuencia del régimen a aceptar un equilibrio de poder con la oposición como base para negociaciones políticas futuras, más el rechazo de <strong>Rusia</strong> para ejercer presión sobre sus aliados en <strong>Damasco y Teherán</strong> para que éstos acepten un reparto de poder real es lo que impulsó a Washington y sus aliados a reforzar las capacidades militares de la <strong>coalición anti-Assad</strong>, y lo mismo a explorar otras opciones más letales a futuro.</p>
<p>En los primeros meses de 2011, cuando estallaron las revueltas árabes, <strong>la Unión Europea y Washington siguieron la estrategia</strong> -errónea- <strong>de acompañar de cerca a &#8220;los grupos rebeldes&#8221;</strong>, esto se vio claramente con la caída de los regímenes de <strong>África del Norte</strong> y <strong>Yemen</strong>. En <strong>Túnez </strong>y <strong>Egipto</strong>, los manifestantes tuvieron apoyo moral y político de la administración <strong>Obama</strong>, de <strong>Francia</strong>, <strong>Italia</strong> e <strong>Inglaterra</strong>, incluso <strong>España</strong> envió tres aviones militares a patrullar <strong>Libia</strong>; sólo <strong>Alemania</strong> se mantuvo expectante y en segundo plano. Esto permitió que los <strong>regímenes árabes pro occidentales</strong> se desmoronaran y abrió camino a grupos rebeldes en la toma del poder político, entre ellos la<strong> Hermandad Musulmana</strong>, una agrupación radical que acaba de fracasar y caer estrepitosamente en Egipto. Pero en Libia, <strong>Khadafi</strong> no tuvo aliados ni simpatías occidentales y jamás obtuvo suministros ni logística de Rusia. La administración Obama apelo al Capítulo VII de la <strong>Carta de Naciones Unidas</strong> y basado en una resolución de la <strong>ONU</strong> de 1973 puso en marcha acciones conjuntas con la <strong>OTAN</strong> contra el régimen de Khadafi hasta su desaparición. Ya vimos qué mal funcionó eso. Hoy los salafistas gobiernan <strong>Trípoli</strong> y grupos satelitales de <strong>Al-Qaeda</strong> dominan sectaria y tribalmente el interior de Libia.</p>
<p>En cuanto a Siria, la administración Obama y <strong>Bruselas</strong> permitieron que la rebelión se cuele y prospere como ocurrió en Egipto en 2011 con la esperanza y en la apuesta de que la movilización de masas derrumbaría al régimen de Assad, o por lo menos incidiría -moral y psicológicamente- en el ejército para volverse contra su propio comandante en jefe. Esto no sucedió y fue otro eslabón erróneo en la cadena de equivocaciones de Washington y Bruselas.</p>
<p>Con ello se perdieron miles de vidas humanas y un año muy valioso. Durante la primera etapa de la revolución siria, el movimiento fue conducido sobre todo por liberales, laicos y seculares que organizaron manifestaciones y protestas en Damasco y varias ciudades del país. Ese año, las fuerzas estadounidenses todavía estaban desplegadas en <strong>Irak</strong>, muy cerca de la frontera Siria. Una rápida acción militar coordinada con <strong>Turquía, Jordania</strong> y otros socios regionales en apoyo de una sociedad civil movilizada, probablemente habría forzado a Assad a dejar el poder y buscar refugio en Rusia o en Irán. <strong>El presidente Obama debería haber resuelto el atolladero de Siria antes de la retirada de Irak, ‘‘pudo hacerlo, le faltó visión estratégica y coraje’’, se hubieran evitado miles de muertos inocentes</strong>. Y en ello cabe igual responsabilidad histórica para sus socios europeos.</p>
<p>En ese momento, las fuerzas norteamericanas estaban desplegadas a lo largo de la frontera siria con hombres, equipo, fuerza aérea y lo más importante, una fuerte y disuasiva presencia sobre Irán. Assad estaba prácticamente rodeado; Irán se mantuvo a raya y Turquía aún era virgen de sus protestas actuales. Y lo que es más relevante, el grupo islamista <strong>Al-Nusra</strong> (la filial de Al-Qaeda en Siria), no estaba todavía desplegado sobre el terreno ni había infiltrado la oposición Siria. El primer año de la crisis siria, de abril de 2011 hasta abril de 2012, mostró cuán lejos están la Unión Europea y los EEUU de entender y abordar con soluciones la realidad de Oriente Medio. Washington y Bruselas permitieron irresponsablemente que el escenario sirio cambiara tan drásticamente desde principios de 2013.</p>
<p><strong>Hoy la realidad política siria experimentó una profunda agudización de la crisis en dirección a la anarquía</strong>, ello aleja cualquier solución política del conflicto, esto se debió en gran parte a que durante los últimos meses de 2012, la campaña presidencial en EEUU impidió una decisión arriesgada de Obama para involucrarse en Siria por temor a perder el voto de los componentes de la izquierda y el centro del electorado estadounidense. En aquel momento de 2012 se podía buscar una salida negociada al controversial, la realidad actual se ha transformado y agudizado irreversiblemente sobre el terreno.</p>
<p>Ya no hay manifestaciones y movilizaciones civiles en Siria, los ciudadanos comunes se han retirado de plazas y calles, su objetivo principal es procurar alimento para sus familias y salvar la vida en el día a día. La lucha política callejera fue tomada por actores militares feroces y extremistas. <strong>El régimen lanzo una guerra abierta y sin retorno en la convicción que sobrevivirá si logra la supresión de sus contrincantes.</strong></p>
<p><strong>El presidente Assad no sólo combate con su fuerza aérea, tanques y artillería pesada. También lo hace con la ayuda de brigadistas de Hezbollah que operan desde Líbano respaldados por el Pasdaran iraní</strong> (un subconjunto de fuerzas armadas-religiosas). Assad dispone de suministros con total libertad a través de las fronteras de Irán e Irak que operan como canales abiertos debido a la retirada de EEUU, lo cual multiplicó la capacidad militar del régimen y profundizó su brutalidad. Su contrincante, el ELS ha comenzado a librar una guerra en paralelo con las milicias yihadistas de Al-Nusra, cuyo objetivo es instaurar en Siria la extensión del califato islamista que lograron imponer en <strong>Afganistán</strong> y parte de Irak. Hoy es difícil distinguir a los combatientes rebeldes y seculares sirios de los componentes islamistas dentro de la oposición, lo cual deslegitimó y quitó simpatía al ELS ante la opinión pública por el caso de la utilización de armas químicas por parte de ambos bandos, aunque sea de manera limitada.</p>
<p>Transitando mediados de 2013, <strong>la comunidad internacional debe tomar una decisión más compleja y mucho más peligrosa que antes</strong>. Tendrá que actuar en un nivel de equivalencias a los desafíos emergentes de las muchas mutaciones del conflicto. Un año atrás el escenario era muy diferente. Pero nada se hizo y la inacción, como las políticas equivocadas, tiene su coste en Oriente Medio.</p>
<p>Después de la crucial batalla de Qusayr de mayo pasado y gracias a la participación de las bien entrenadas fuerzas especiales de Hezbollah y los asesores militares iraníes, las tropas de Assad recuperaron posiciones y desalojaron a los rebeldes. El régimen se fortaleció y extendió su ofensiva hacia varios frentes rebeldes. Bruselas y Washington se mantuvieron a la espera de la evolución de la batalla de Qusayr, ahora deben entender que cambio el <em>status quo</em> sobre el terreno, que Rusia no convencerá al régimen de hacer concesiones y que Assad no negociara nada en <strong>Ginebra</strong>.</p>
<p>La batalla de Qusayr ha sido bisagra militar para el régimen que lanzó una contraofensiva demoledora sobre los rebeldes e hizo que el presidente no considere negociación alguna que no sea en beneficio de su permanencia en el poder. Este escenario, por fin, llevó a la administración Obama y al liderazgo europeo a considerar una estrategia diferente y a informar públicamente que armaran a los insurgentes y posiblemente establecerán una zona de exclusión aérea sobre los cielos sirios. El movimiento es en la dirección correcta, pero tardío y lento. Sin embargo, debe ser desarrollado y comprendido estratégicamente. El plan de Washington y Bruselas debe englobar aspectos vitales para enfrentar las consecuencias de una intervención en Siria, independientemente del alcance y tamaño que esta suponga.</p>
<p>Los principales interrogantes que deben ser considerados ante los retos estratégicos en tal dirección, a mi juicio son:</p>
<p>a) <strong>¿Quién es y quién será el socio estratégico militar y político dentro de Siria de principio a fin de cualquier operación Occidental?</strong> ¿Quiénes se harán cargo de los ministerios en Damasco y controlaran la seguridad y la estabilidad una vez que se produzca el cambio político, si se produce?</p>
<p>b) <strong>¿Cuál será la participación árabe junto a EEUU y la UE? ¿</strong>Hasta dónde llegará el apoyo de los países del Golfo, Jordania y Turquía, sobre todo si Irán participara militarmente de forma directa a favor de Assad?</p>
<p>c) <strong>¿Cuál es el plan de neutralización y respuesta si Hezbollah e Irán reaccionan a la implicación de la UE y EEUU?</strong> ¿Existe una estrategia que incluya una respuesta global de Bruselas y Washington a un movimiento de fuerza en tal sentido por parte de Irán?</p>
<p>d) Por último, pero no menos importante,<strong> ¿Hacia dónde marchará políticamente Siria después que Assad se haya ido?</strong> ¿Será una democracia laica, un régimen islamista-teocrático o un gobierno militar?<strong> Es crucial comprender y evaluar nuevas opciones estratégicas antes de que comience el compromiso de la comunidad internacional para que todos los actores sean conscientes de las implicancias del proceso</strong>. Pero fundamentalmente, de las consecuencias de tal proceso para no repetir historias fallidas como la que estamos viendo por estos días en Egipto, y sobre todo, para dar la oportunidad al pueblo sirio de encaminarse en paz al progreso y la modernidad, dejando atrás esta oscura y dolorosa etapa que ha manchado como nunca su milenaria historia y cobrado la vida de miles de inocentes.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/george-chaya/2013/07/23/comunidad-internacional-y-crisis-siria-opciones-estrategicas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 0.612 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-31 07:57:05 -->
