<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Fernando Petrella &#187; Malvinas</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/fernando-petrella/tag/malvinas/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/fernando-petrella</link>
	<description>fernando_petrella</description>
	<lastBuildDate>Wed, 23 Mar 2016 09:57:39 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>Crimea, Malvinas y nosotros</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/fernando-petrella/2014/03/29/crimea-malvinas-y-nosotros/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/fernando-petrella/2014/03/29/crimea-malvinas-y-nosotros/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 29 Mar 2014 10:58:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fernando Petrella</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Consejo de Seguridad]]></category>
		<category><![CDATA[Crimea]]></category>
		<category><![CDATA[G20]]></category>
		<category><![CDATA[Malvinas]]></category>
		<category><![CDATA[Naciones Unidas]]></category>
		<category><![CDATA[OEA]]></category>
		<category><![CDATA[Rusia]]></category>
		<category><![CDATA[Ucrania]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/fernando-petrella/?p=83</guid>
		<description><![CDATA[La crisis de Ucrania sugiere algunas reflexiones útiles para la  política exterior. La primera es que, pocas veces como en este  dramático asunto, fueron invocados tantos principios originados en América Latina o que tuvieron en la región un apoyo firme y consecuente. Así, los distintos actores en el conflicto se refirieron muchas veces al no... <a href="http://opinion.infobae.com/fernando-petrella/2014/03/29/crimea-malvinas-y-nosotros/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong>La crisis de Ucrania sugiere algunas reflexiones útiles para la  política exterior</strong>. La primera es que, <strong>pocas veces como en este  dramático asunto, fueron invocados tantos principios originados en América Latina</strong> o que tuvieron en la región un apoyo firme y consecuente. Así, los distintos actores en el conflicto se refirieron muchas veces al <strong>no uso de la fuerza, a la no intervención, a la integridad territorial, a la solución diplomática de las disputas,  a las sanciones económicas y a la autodeterminación de los pueblos.</strong></p>
<p>Los latinoamericanos y en particular los argentinos, <strong>deberíamos sentirnos orgullosos</strong> del aporte hecho a la política y al derecho internacional ya que todos estos principios fueron adoptados por la Carta de la OEA y la Carta de las Naciones Unidas. Hoy tienen peso constitucional y ordenan la relación entre los países.</p>
<p>La segunda reflexión  es que una crisis tan grave nos recuerda que, además de los principios,  los valores y el comercio, nunca  se debe  soslayar la  definición que cada país hace respecto de sus intereses estratégicos. Esos intereses siempre priman sobre los demás y son básicamente dos: la propia seguridad,  que conlleva también la identidad, y  la percepción acerca de su territorialidad, concepto que también implica rechazo al “encerramiento”.</p>
<p><strong>Pero la “anexión” de Crimea por parte de Rusia parece  injustificable incluso a la luz de dichos intereses superiores</strong>. En el siglo XXI y en plena interdependencia, globalización y ausencia de “bloques”, siempre hay que agotar las medidas que puedan llevar a soluciones que, ajustadas al derecho internacional, conjuguen las legítimas preocupaciones de todos los interesados  evitando el conflicto. Por otro lado, la “anexión” en perjuicio de Ucrania  crea  un foco de dificultades e inseguridad en la frontera con Rusia que es, justamente, lo que quiso evitar  desde un primer momento. La resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptada  en respaldo de Ucrania oficializa esas dificultades.</p>
<p>La tercera reflexión tiene que ver con el hecho que <strong>Argentina es miembro del Consejo de Seguridad y también del G20.</strong> Ha sido y es, aun hoy,  un  importante actor global  y ha sostenido históricamente la solución pacífica y negociada de los conflictos, en particular los de naturaleza territorial por ser los más sensibles y riesgosos. Es decir, este conflicto no le resulta indiferente, sobre todo, por los valores involucrados,  por la amistad que la une a los principales actores y por los factores estratégicos en juego. <strong>De allí que esta crisis debería ser analizada por su sustancia y no por otras consideraciones que le son ajenas</strong>. <strong>Habría entonces que evaluar si conviene a la gobernanza global que Argentina y un sector de América Latina convaliden, con sus actitudes, la anexión  de parte de Ucrania por Rusia y las consecuencias que esto pueda tener mediano plazo.</strong></p>
<p><strong>La cuarta reflexión apunta a los escépticos del multilateralismo y de la utilidad  de las Naciones Unidas.</strong> Esta crisis, por su contenido estratégico, demostró la necesidad de una organización global y democrática, como único instrumento para  acercar posiciones e identificar tendencias entre los países y otros actores del sistema internacional. Demostró una vez más que, para democratizar el Consejo de Seguridad, no hay que incorporar nuevos miembros permanentes, sino reducir los privilegios de los actuales ya que, dichos privilegios y en especial el veto, sirven  la mayor parte de las veces a sus propios intereses. <strong>Por ello es que oportunamente Kofi Annan, la Argentina, Sudáfrica y otros muchos países presentaron  iniciativas para democratizar genuinamente al Consejo de Seguridad.</strong> Recientemente, Laurent Fabius,  Canciller de Francia, que es uno de los cinco Miembros Permanentes,  ofreció una propuesta que se orienta en  esa misma dirección.</p>
<p>Finalmente, una última reflexión, es que no <strong>conviene a nuestros objetivos  suponer &#8211; o consentir que se trace &#8211; una relación entre la disputa sobre las Islas Malvinas y la crisis de Crimea.</strong> A diferencia de la situación en Crimea, cuya reversión parece hoy improbable, Malvinas fue  definido como un caso “especial” y “particular”  por las Naciones Unidas, la OEA y el Movimiento de Países No Alineados. Así fue determinado porque la  disputa Argentino/Británica tiene un régimen legal y de procedimiento para su solución establecido por las Naciones Unidas y por la OEA; porque  es de interés hemisférico permanente (OEA); porque se han ofrecido y discutido fórmulas viables de arreglo para el problema de fondo y sobre todo, porque las dos partes, Argentina y el Reino Unido, son amigos de larga data con coincidencias en aspectos globales y cooperación en temas estratégicos que, utilizadas con diplomacia y tacto, deberían ayudar a diseñar un punto de encuentro para  resolver la disputa y no lo contrario.</p>
<p>Es posible que la crisis desatada entre Ucrania y Rusia esté sólo en sus comienzos y trascienda al actual gobierno. <strong>Argentina tendrá entonces  nuevas oportunidades de examinar el fondo del problema</strong> a la luz de sus antecedentes en las Naciones Unidas, la defensa de sus intereses y la amistad con todos los  actores.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/fernando-petrella/2014/03/29/crimea-malvinas-y-nosotros/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Otro 2 de abril</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/fernando-petrella/2013/04/02/otro-2-de-abril/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/fernando-petrella/2013/04/02/otro-2-de-abril/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 02 Apr 2013 03:38:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fernando Petrella</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Antártida]]></category>
		<category><![CDATA[Malvinas]]></category>
		<category><![CDATA[Reino Unido]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/fernando-petrella/?p=38</guid>
		<description><![CDATA[El 2 de abril es una fecha triste y emblemática que debería servir para asumir definitivamente que el uso de la fuerza para resolver disputas bilaterales fue siempre estéril y lo es más hoy, en el mundo interrelacionado post Guerra Fría que se consolidó a partir de la crisis financiera. Pero tengamos presente que la... <a href="http://opinion.infobae.com/fernando-petrella/2013/04/02/otro-2-de-abril/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>El 2 de abril es una <strong>fecha triste y emblemática</strong> que debería servir para asumir definitivamente que el uso de la fuerza para resolver disputas bilaterales fue siempre estéril y lo es más hoy, en el mundo interrelacionado post Guerra Fría que se consolidó a partir de la crisis financiera.</p>
<p>Pero tengamos presente que <strong>la confrontación no es sólo de naturaleza militar</strong>. La confrontación se da también en el plano político y diplomático. Alimentar la confrontación en esos niveles es <strong>igualmente negativo</strong>. Aleja de cualquier entendimiento y, finalmente,  obliga a buscar excusas o inventar circunstancias que permitan dar marcha atrás, lo que resulta siempre embarazoso. Por ello, parece  productivo <strong>aprovechar este aniversario para repudiar las acciones de confrontación,</strong> sean éstas militares, políticas o diplomáticas y <strong>reflexionar sobre los aciertos y errores en la negociación con el Reino Unido,</strong> iniciada después de la adopción de la <strong>Resolución 2065/65 por las Naciones Unidas.</strong></p>
<p><span id="more-38"></span>Cabría, en primer lugar, analizar si la diplomacia de diálogo y mutuo acercamiento   permitió las discusiones y negociaciones sobre soberanía o si, por el contrario, la confrontación y las escaladas verbales fueron las que arrojaron  mejores resultados.  Esta distinción viene al caso porque parece haberse olvidado que, a partir de 1965 y con más énfasis desde 1972 hasta la guerra, Argentina promovió <strong>una convergencia hacia el Reino Unido que se expresó fundamentalmente en medidas concretas para beneficiar a los habitantes de las Islas</strong>, sin descuidar el frente multilateral, tanto en las Naciones Unidas,  como en la OEA y en el movimiento No Alineado. La política de esos momentos privilegiaba, por ejemplo, el envío de jóvenes maestras para vincularse con los isleños y las comunicaciones con las Islas, antes que los improperios o las amenazas de “doblegarlas” <strong>mediante el aislamiento y los embargos</strong>, tal como se pretende hacer  en este momento. Esa diplomacia madura y sensata fusionó en la práctica a las Islas con la Patagonia, reforzando una asociación histórica y logró que el Reino Unido ofreciese, durante el período 1974/1981, el condominio, el retro arriendo y, poco antes de la guerra, una solución “estilo” Hong Kong.</p>
<p>Nada de eso fue aprovechado. Predominó la presión de los “duros”, que querían soluciones inmediatas y totales. Tal vez sin desearlo, esta forma de pensar fue preparando a la opinión pública menos informada y a un gobierno de facto,  autoritario y soberbio para la guerra, que implicó, no solo un trágico error, sino también un retroceso enorme que <strong>destruyó todo el esfuerzo de integración</strong>, contactos y comunicaciones con las Islas, que era y sigue siendo, el imprescindible primer paso para negociar la soberanía sobre bases aceptables. Recordemos esto al evocar este 2 de abril, a sus héroes y a sus víctimas.</p>
<p>Las acciones que Argentina lleva adelante ahora, salvando significativas  diferencias, también tienen <strong>un sesgo confrontativo</strong> y descalificatorio hacia la parte británica    poniendo distancia justamente respecto de aquel a quien deberíamos atraer, creando  las condiciones para que se “siente a dialogar”, conforme ha solicitado con razón la señora Presidenta. Es <strong>una política con costos pero sin resultados</strong>.</p>
<p>Está claro entonces que hay <strong>retomar el camino de la razonabilidad que permitió  el restablecimiento de las relaciones en 1989</strong> y, en circunstancias mucho más difíciles que antes de la guerra, obtener que el Reino Unido mantenga vigente la disputa y  nuevamente una importante presencia argentina en la economía de las Islas.</p>
<p>Para ello habría que soslayar ciertos riesgos y simplificaciones.</p>
<p>En <strong>primer lugar</strong>, evitar reproducir el<strong> antiguo debate sobre la historia y los derechos</strong> puesto que el Reino Unido también invoca sus “fundamentos”. Porque Argentina posee  esa historia y esos derechos es que <strong>se oficializó la disputa en Naciones Unidas</strong>. Repicar el pasado ya no hace falta. Hace falta una acción inteligente hacia el futuro. Fatigar a la otra parte con iniciativas.</p>
<p>En <strong>segundo lugar</strong>, <strong>evitar incluir al Reino Unido dentro de la corriente “anti EEUU” y “anti Occidente” </strong>que ha recobrado brío últimamente. <strong>El Reino Unido no lidera sanciones ni discriminaciones comerciales contra  Argentina.</strong> Tampoco es crítico de sus políticas. EEUU ha sido y será un factor determinante al que hay que acercar y no alejar.</p>
<p>En <strong>tercer lugar</strong>, asignar el correcto lugar de “apoyo” que tienen el <strong>Mercosur y Unasur</strong> y no hacer de ellos “la carta de triunfo”. Distinto es el caso de la OEA, que incorpora también a EEUU, Canadá, México, Centroamérica y el Caribe y tiene una fuerte tradición en la disputa. Los caribeños, solos, suman más votos que Unasur.</p>
<p>En <strong>cuarto lugar</strong>, <strong>que el Reino Unido haya decidido aumentar sus inversiones en América Latina refleja la tendencia mundial hacia los países que poseen recursos naturales. </strong>Durante el período 1991/2001, el Reino Unido incrementó su presencia en la Argentina superando a la de sus vecinos. Ello ayudó a las discusiones sobre Malvinas. Pero imaginar ahora que, por ser receptores de inversiones británicas, nuestros vecinos podrían “hacer por nosotros el trabajo” y  entregarnos  los beneficios no es realista. Argentina, por peso y gravitación regional y global,  <strong>no necesita “transferir” a terceros la defensa de su soberanía.</strong></p>
<p>Por <strong>último</strong>, la disputa sobre las Islas Malvinas se encuadra en un espacio geográfico determinado. Ampliar el problema, incorporando también a la Antártida parece una “simplificación” riesgosa y no facilita ninguna solución. El Reino Unido no hará “un paquete” con ambas disputas. Chile tendrá algo que decir. Por el contrario, <strong>la Antártida posee su propio y exitoso régimen jurídico</strong>, en buena medida creado a instancias de Argentina y Chile. Afectar ese régimen puede desatar conflictos serios entre las partes del <strong>Tratado Antártico</strong> amenazando la estabilidad regional. Además, Argentina es Sede de la Secretaría del Tratado por lo que tiene una mayor obligación  de presencia antártica y de preservar la armonía del “statu quo” actual.</p>
<p>En síntesis, <strong>la búsqueda de “nuevas” fórmulas para resolver la disputa debe evitar terminantemente colocar a la Argentina al costado o afuera del sistema de la Res. 2065/65 que reconoce dos partes, la Argentina y el Reino Unido</strong>. Esta resolución y las concordantes, son el punto más sólido de la posición argentina y no hay que dejarlas de lado. No cabe ningún “bypass” en esto. No hay “atajo” ni “simplificación” que pueda sustituir a una buena diplomacia  sensible también, a los puntos que plantea la otra parte. Esa es <strong>la diplomacia que puso a la Argentina muy cerca de una solución</strong> gradual. La confrontación, por el contrario, <strong>la alejó y la seguirá alejando</strong> en la medida que  persista en ese camino.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/fernando-petrella/2013/04/02/otro-2-de-abril/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 0.982 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-31 01:49:13 -->
