<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Federico Gaon &#187; Turquía</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/federico-gaon/tag/turquia/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/federico-gaon</link>
	<description>Federico_Gaon</description>
	<lastBuildDate>Tue, 31 May 2016 10:22:49 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>¿Cuánto durará la tregua en Siria?</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2016/03/07/cuanto-durara-la-tregua-en-siria/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2016/03/07/cuanto-durara-la-tregua-en-siria/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 07 Mar 2016 09:56:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Federico Gaon</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[ISIS]]></category>
		<category><![CDATA[Medio Oriente]]></category>
		<category><![CDATA[Rusia]]></category>
		<category><![CDATA[Siria]]></category>
		<category><![CDATA[Turquía]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/federico-gaon/?p=259</guid>
		<description><![CDATA[Reunidas en Múnich, el mes pasado, las potencias acordaron un cese al fuego en Siria. Se trata de una tregua, de duración incierta, articulada con el fin de que la tan necesitada ayuda humanitaria pueda llegar a las zonas calientes más afectadas por la guerra. No contempla el cese de hostilidades contra el Estado Islámico... <a href="http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2016/03/07/cuanto-durara-la-tregua-en-siria/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Reunidas en Múnich, el mes pasado, las potencias acordaron un cese al fuego en Siria. Se trata de una tregua, de duración incierta, articulada con el fin de que la tan necesitada ayuda humanitaria pueda llegar a las zonas calientes más afectadas por la guerra. No contempla el cese de hostilidades contra el Estado Islámico (ISIS), ni tampoco define pasos a seguir a futuro. Esto significa que no intenta encaminar a los actores involucrados a una verdadera negociación para resolver sus diferencias.</p>
<p>Siendo este el caso, los analistas han tratado la noticia de la tregua con cautela y escepticismo. Desde el punto de vista humanitario, visto en el corto plazo, el cese al fuego, aunque imperfecto, ciertamente es mejor que nada. Desde otro lugar, pensando en un plazo más amplio, <b>si se mantiene el cese al fuego, este será aprovechado por los actores regionales para reacomodar sus fichas en el tablero, en disposición para futuras ofensivas.</b> En efecto, hay indicios de que el escenario bélico sobre el Levante podría densificarse drásticamente en los próximos meses y que, llegado el caso, la violencia podría escalar hasta lograr un alcance virtualmente global.<b> Siria es solamente el escenario más visible de una guerra más extensa por el dominio geopolítico de Medio Oriente.<span id="more-259"></span></b></p>
<p>Un dato curioso que ha pasado desapercibido por los medios, pero que revela la naturaleza frágil del acuerdo es el hecho de que Estados Unidos se refiera a la tregua con una palabra equivalente en árabe, <i>hudna</i>. En un comunicado del Departamento de Estado, se pide a los sirios que reporten a Washington cualquier violación de esta <i>hudna</i>. El uso y el énfasis de esta palabra responden a su connotación religiosa. El término se remonta a un tratado entre Mahoma y la tribu de Quraysh, en el año 628, por el cual no habría hostilidades durante diez años. La tregua, no obstante, se rompió dos años después, para cuando el profeta se encontraba militarmente aventajado. Mahoma aprovechó un incidente menor para decretar la respuesta más enérgica y vencer por medio de la fuerza. Esta es por lo menos la interpretación de los sectores islámicos más duros y, por esta razón, hablar de <i>hudna</i> esconde una ambivalencia entre política y religión.</p>
<p>Para quienes se sienten obligados a combatir en una guerra santa, la tregua es una táctica pragmática que, basada en el ejemplo del profeta, sirve para que los musulmanes agrupen sus fuerzas en paz cuando la guerra se vuelve la opción desfavorable. Desde la óptica yihadista, la <i>hudna</i> es necesariamente temporal y debe ser rota cuando las circunstancias favorezcan la guerra. Paralelamente, en el lenguaje secular, <i>hudna</i> denota el cese de hostilidades, pero no implica el fin del conflicto. Al emplear deliberadamente dicha palabra, lo que Estados Unidos dice es que no aceptará el statu quo en el terreno.</p>
<p>Lo cierto es que esta tregua no llega como un triunfo de la diplomacia estadounidense, sino más bien lo contrario. Signa el fracaso de la administración Obama por contener la escalada de violencia en tal perturbada mas estratégica parte del globo. Antes que recuperar influencia perdida, con esta medida Estados Unidos se presenta impotente una vez más; muestra que se está retirando de Medio Oriente.</p>
<p>En general, a partir de la llamada Primavera Árabe, cuando Barack Obama le soltó la mano a Hosni Mubarak (para luego apoyar a Mohamed Morsi), Washington se ha distanciado de los intereses de sus aliados tradicionales. Puesto por Bernard Lewis, la percepción entre los jerarcas árabes es: “Estados Unidos es un amigo poco fiable y un enemigo inofensivo”. A esto, el pacto nuclear con Irán representa el contrasentido máximo, considerando especialmente el resquemor que está causando entre todos los actores sunitas lindantes.</p>
<p>Este panorama pregona un rol más activo por parte de Irán y Rusia.<b> Sin una verdadera doctrina Obama en lo que respecta al conflicto fratricida de Medio Oriente, las condiciones favorecen la expansión de actores previamente constreñidos por el músculo estadounidense.</b> Para Obama, el eje de las cuestiones estratégicas futuras estará en Asia y en el trato específico con China. Con Estados Unidos alcanzando la independencia energética, algunos analistas prevén que el petróleo del Golfo perderá importancia estratégica en las próximas décadas. Otros sugieren, sea por razones pragmáticas o morales, que Estados Unidos debe replantearse sus compromisos militares para con los regímenes árabes en la región.</p>
<p>Anticipando esta retirada, lo concreto es que los jugadores están preparándose para una contienda duradera. Mientras se involucraba en las negociaciones, Rusia alteró decididamente los hechos a su favor al colaborar en el asedio de Alepo. Gracias a ello, al día de la fecha el régimen de Bashar al Assad está mejor posicionado para resistir el embate de los grupos opositores. Con la asistencia de Moscú, Damasco está cercando a las fuerzas rebeldes, lo que supone una ruptura del estancamiento que hasta ahora había prevalecido en el noroeste del país.</p>
<p>Pese a que el cese al fuego ya es efectivo, el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, anunció que su país continuaría los ataques aéreos contra aquellos que considera terroristas, “con una ideología y rutina incompatible con los principios de la civilización humana”. Por descontado, lo que Lavrov sugiere es que <b>Rusia se reserva el derecho a lanzar ofensivas contra quienes perciba (de un modo u otro) como subversivos al orden gubernamental –sean yihadistas o no.</b></p>
<p>Está claro que, si se respeta el cese al fuego, eventualmente se establecerán fronteras de facto que en la práctica darían cierta legitimación al Estado Islámico y al frente al-Nusra. Assad, en otras palabras, tendría que contentarse con compartir el poder con grupos sunitas insurgentes. Además de que esta convivencia sería inviable, desde el punto de vista castrense es innecesaria. En Medio Oriente los palos hablan mucho más fuerte que las zanahorias, y con la balanza volcada a su favor, no hay razón para suponer que Assad y sus aliados se abstendrán de seguir presionando hasta donde les sea viablemente posible.</p>
<p>La prioridad está en aislar a los rebeldes y en ganar control sobre el borde con Turquía, desde donde se infiltran los elementos insurrectos. El tramo clave es el llamado corredor de Azaz, una de las principales líneas de abastecimiento que conecta, en menos de ochenta kilómetros, a los insurgentes asentados en torno a Alepo con la frontera turca. Para alcanzar dicho objetivo, Vladimir Putin ha conciliado los intereses del régimen sirio con los insurgentes kurdos del Partido de la Unión Democrática (PYD). Los rusos están buscando alejar a los kurdos sirios del paraguas de Estados Unidos, entregándoles armas y asistiéndolos en el bombardeo de bastiones islamistas.</p>
<p>En este sentido, Putin está aprovechándose de la ambivalencia norteamericana para con las aspiraciones del PYD. Aunque Washington ve a la milicia kurda como una fuerza confiable y efectiva, apoyarla conlleva el rencor de las autoridades turcas, que temen la creación de un Kurdistán independiente en su frontera, entre el Mediterráneo y Erbil (en Irak). Para que la pesadilla turca se vuelva realidad, además de apoderarse del corredor de Azaz, los kurdos deberían tomar el control del resto de la zona fronteriza (actualmente en control del ISIS) hasta Yarabulus (en las cercanías de Kobane). Conocido por el nombre de esta ciudad, este tramo tiene 96 kilómetros de largo y representa la otra frontera permeable que le permite al ISIS aprovisionarse.</p>
<p>Se da por sentado que este cálculo estratégico ha llevado a los turcos a coquetear en secreto con el autoproclamado califato. A lo sumo, es evidente que ante la opción de bombardear a los yihadistas o a los kurdos, Turquía prefiere eliminar a los segundos. Por esto mismo, Ankara amenazó con que no permitiría que los kurdos ocuparan el territorio fronterizo. El primer ministro, Ahmet Davutoglu, prometió la “reacción más dura” si este escenario llegara a volverse una realidad. Al mismo tiempo, imitando a Lavrov, el portavoz del Ministerio de Exteriores turco, Tanju Bilgic, afirmó que su país no buscaría el permiso de nadie para combatir a “cualquier organización terrorista”.</p>
<p>Vista así la cosa, podría decirse que esta <i>hudna</i>, además de que llega en un momento favorable para Assad, viene a intentar limitar una escalada que podría alcanzar proporciones peligrosísimas. <a href="http://federicogaon.com/turquia-y-el-caza-ruso-derribado/">La tensión entre Turquía y Rusia</a> viene acumulándose desde que el primero derribara en noviembre un caza de combate del segundo. Por ello, <b>sólo hace falta que una potencia cometa una “trasgresión” que ofenda gravemente a la otra para que la tregua quede sin efecto</b>.</p>
<p>Si Turquía fuera a movilizar tropas a Siria —tanto como acción preventiva o como reacción a los movimientos de otros actores—, es muy posible que sucedan escaramuzas, con el detonante agravado de una guerra entre Turquía y Rusia. En tal caso, la violencia podría extenderse a Transcaucasia, donde las tensiones entre Armenia y Azerbaiyán (especialmente en torno a la región disputada de Nagorno Karabaj) son feroces. Mientras que Rusia es partidaria de los armenios, los turcos se identifican étnicamente con los azeríes. Considerando que Turquía es parte de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, no sería insensato indicar que semejante conflagración, de escalar sin contención, podría llevar al mundo a una tercera guerra mundial.</p>
<p>Para completar el panorama, el mando en los Estados del Golfo, liderados por Arabia Saudita, también está nervioso. Más allá de su apoyo indiscreto al ISIS, un monstruo Frankenstein fuera de control, los sauditas sufren gravemente el deterioro de su situación en el tablero. Con Irán y sus aliados mejor posicionados, a los efectos de alterar las adversidades, Riad se ha sumado al coro de amenazas provenientes de Ankara. Como primera medida, los sauditas ya han enviado cazas de combate a Turquía, la base aérea mediterránea de Incirlik, cerca de la frontera turco-siria. Luego, por si los ladridos no fuesen tomados con seriedad, los sauditas anunciaron que se sumarían a una posible intervención terrestre contra el bloque chiíta.</p>
<p>Para respaldar sus dichos, los sauditas comenzaron ejercicios militares masivos cerca de la frontera iraquí, involucrando —según lo reportado— 2.500 aviones de guerra, 20 mil tanques y 450 helicópteros. Llamada “<a href="https://actualidad.rt.com/actualidad/200842-arabia-saudita-ejercicios-militares-terrorismo">Trueno del Norte</a>”, la operación sería la más grande de Medio Oriente en su tipo y, además de la presencia turco-saudita, contaría con la participación de los Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Senegal, Sudán, Kuwait, las Maldivas, Marruecos, Pakistán, Chad, Túnez, las Comoras, Yibuti, Omán, Qatar, Malasia, Egipto y Mauritania. Para resumir, <b>el conflicto sirio amenaza con convertirse (si no lo es aún) en una verdadera contienda global sectaria entre sunitas y chiitas.</b></p>
<p>En suma, la tregua o <i>hudna</i> acordada por las potencias es tan frágil como la voluntad de los actores involucrados en aceptar las realidades en el terreno. En tanto, Estados Unidos busca, por ahora sin éxito, una estrategia de salida para la crisis en Medio Oriente; sus aliados —Turquía y Arabia Saudita— podrían arrastrarlo a una conflagración de carácter global. Incluso si este escenario aterrador no acontece y de alguna manera la tregua logra sostenerse, dicho contexto no desaparecerá de la noche a la mañana. Estas tensiones críticas podrían dar forma al devenir de la geopolítica en Medio Oriente durante décadas por venir. Seguramente el tema atormentará al próximo presidente norteamericano tanto como a Obama.</p>
<p>Para ser claros, la historia muestra que los conflictos fratricidas no suelen resolverse mediante negociaciones, sino más bien —lamentablemente— mediante baños de sangre. Mire por donde se la mire, todo apunta a que Siria no será la excepción.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2016/03/07/cuanto-durara-la-tregua-en-siria/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El nuevo dilema de Erdogan</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/10/24/el-nuevo-dilema-de-erdogan/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/10/24/el-nuevo-dilema-de-erdogan/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 24 Oct 2015 11:09:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Federico Gaon</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[AKP]]></category>
		<category><![CDATA[Recep Tayyip Erdogan]]></category>
		<category><![CDATA[Turquía]]></category>
		<category><![CDATA[Valdimir Putin]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/federico-gaon/?p=226</guid>
		<description><![CDATA[Hace dos meses escribía que Recep Tayyip Erdogan tenía un dilema por delante. Con su popularidad en un bajo histórico, en aquella oportunidad discutía que para imponerse en las elecciones anticipadas (y generales) del 1.º de noviembre el mandamás turco, en el poder desde hace más de una década, tenía que dar con un logro... <a href="http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/10/24/el-nuevo-dilema-de-erdogan/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Hace dos meses escribía que Recep Tayyip Erdogan <a href="http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/08/28/el-dilema-de-erdogan/">tenía un dilema por delante</a>. Con su popularidad en un bajo histórico, en aquella oportunidad discutía que para imponerse en las elecciones anticipadas (y generales) del 1.º de noviembre el mandamás turco, en el poder desde hace más de una década, tenía que dar con un logro resonante en política exterior. Actuar o no actuar en Siria y en Irak: esa era la cuestión. Por ponerlo sucintamente, Ankara se opone al régimen de Bashar al-Asad, porque representa una gran fuente de inestabilidad regional y porque se supone el apéndice de Irán, al que Turquía quiere contrarrestar. Por otro lado, el Estado Islámico (ISIS) también representa un grave peligro, pero el Gobierno turco teme que una derrota yihadista signe una victoria kurda irreversible, poniendo a los kurdos un paso más cerca de su tan ansiada estatidad. En agosto este era el dilema de un Erdogan presionado doméstica e internacionalmente por su ambigüedad y su vacilación. Los analistas concedían al respecto que si el sultán turco quería asegurarse una mayoría parlamentaria en los comicios, necesitaba tomar una resolución contundente y, lo que es más difícil (considerando los riesgos), conseguir una victoria rápida que sea mediatizable y redituable en términos electorales.</p>
<p>Bien, ¿qué puede hacer el oficialismo turco, a poco más de una semana de las elecciones, para incrementar sus posibilidades? Independientemente de lo que pase en los próximos días, lo más probable es que el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), capitaneado por Erdogan, se posicione como la primera fuerza política del país. El problema pasa, no obstante, por el hecho de que Erdogan no quiere verse obligado a formar una coalición para poder gobernar, pues hasta ahora nunca ha tenido que negociar o conciliarse con sus contrincantes políticos. Para peor, ya no puede intervenir en Siria ni aunque quisiera; y de momento difícilmente pueda actuar en Irak. Vladimir Putin le ha ganado de antemano, y le ha cortado a los turcos la posibilidad de interponerse, en detrimento del prestigio de Turquía como actor regional. Consecuentemente, podríamos decir que Erdogan se enfrenta ahora a un nuevo dilema: ¿cómo proyectar poder? ¿Apuntar sus cañones al escenario doméstico o al campo de batalla externo? Por lo pronto, la distinción entre uno y el otro parece haberse desvanecido del glosario político de los turcos. Y dispare a donde dispare, Erdogan arriesga con incendiar Turquía y sus alrededores.<span id="more-226"></span></p>
<p>Para poner la situación en contexto, hay varias razones por las cuales el AKP viene perdiendo popularidad. Una de ellas es la economía. Afectada por una gestión que gastó demasiado y por la pérdida de confianza del consumidor en los mercados, la economía turca está estancada. En tanto el desempleo y la inflación están en alza, el Gobierno mantiene una pugna con el Banco Central por la política monetaria. Otra razón es el detrimento de las instituciones y las garantías civiles en el país. Desde las protestas en la emblemática plaza Taksim en 2013, un segmento importante de la oposición comparte una preocupación por los escándalos de corrupción que envuelven al Gobierno, y la mano de este en opacar la libertad de expresión, a la par que avanza en una agenda de islamización paulatina.</p>
<p>Por otro lado, cabe destacar que a comienzos de 2013 se estableció una tregua entre Turquía y el Partido de los Trabajadores Kurdos (PPK). Paradójicamente, varios comentaristas políticos plantean que de no haber escalado el conflicto en Siria con el auge del ISIS, muchos kurdos quizás hubieran votado al AKP durante las últimas elecciones de junio. El proceso de reconciliación, aunque inconcluso, perfilaba a Erdogan como un líder interesado en poner fin a la contienda, y lo que es más, como alguien dispuesto a conceder mayores garantías a los kurdos como grupo cultural. Sin embargo, al estallar la violencia yihadista y al negarse a apoyar a las milicias kurdas que combatían al ISIS, Erdogan y su primer ministro escudero, Ahmet Davutoğlu, se distanciaron del sentimiento del electorado kurdo. El caso queda mejor ilustrado por la inacción turca durante el asedio de Kobane, desarrollado virtualmente a las puertas de Turquía, el cual enfrentó a los yihadistas contra las milicias de las Unidades de Protección Popular (YPG) que responden al Partido de la Unión Democrática (PYD) de los kurdos sirios.</p>
<p>Entre los analistas se conjetura que Erdogan esperaba sacar réditos con la tregua, principalmente a los efectos de ganarse al electorado kurdo y poder seguir gobernado sin necesidad de pautar con otras fuerzas políticas. En palabras de Mustafa Akyol, un renombrado periodista y escritor de la escena local: “Erdogan le daría al movimiento kurdo lo que quería, y a cambio el movimiento kurdo le daría a Erdogan lo que él quería: apoyo vital en el Parlamento para pasar una nueva constitución con un sistema presidencialista hecho a medida [de Erdogan]”.</p>
<p>Con la tregua devastada por los eventos del último año, que ponen a las milicias kurdas nuevamente en la mira de las fuerzas armadas turcas (antes que al ISIS), el electorado kurdo en Turquía se concentró en el Partido Democrático de los Pueblos (HDP), una plataforma predominantemente kurda y socialista. Durante las últimas elecciones de junio, <b>el HDP se hizo con el 13% de los votos, marcó así la primera vez en la historia turca en la que una fuerza kurda se hace con representantes en el parlamento, consiguiendo, por si fuera poco, 80 escaños</b>. El AKP, que había logrado 255 bancas, sólo necesitaba 20 escaños más para formar la mayoría y, ergo, gobernar cómodamente sin necesidad de pautar con las fuerzas de la oposición. Por esta razón, se concede que el ascenso casi meteórico del HDP, que se niega a votar a Erdogan como superpresidente a la usanza de un Putin o un Hugo Chávez, le ha restado al AKP votos indispensables.</p>
<p>En respuesta, el Gobierno ha convertido la campaña política en un “nosotros” contra “ellos”. Conscientes de que el voto kurdo está perdido, Erdogan y Davutoglu apuntan ahora a ganarse al electorado más jingoísta, asociado con el Partido de Acción Nacionalista (MHP). Como resultado, los voceros del Gobierno han salido a despotricar contra los occidentales, contra los kurdos, contra los izquierdistas y contra toda fuente percibida por los sectores más duros como adversas a los intereses nacionales, con la notoria excepción de los rusos (véase más adelante). Erdogan notoriamente llamó a los turcos a votar por candidatos domésticos, lo que se lee: “No voten a los kurdos, no voten al HDP”. En relación con el <a href="http://www.infobae.com/2015/10/10/1761416-turquia-suben-95-los-muertos-el-atentado-contra-una-marcha-la-paz-ankara">ataque terrorista del 10 de octubre</a>, el más terrible hasta la fecha en la historia turca (con 102 fatalidades confirmadas), aunque la evidencia sugiere que los responsables fueron dos suicidas con nexos al ISIS, el Gobierno insistió en vincular al PPK en el trágico asunto.</p>
<p>A propósito de este último grupo, el PPK es designado como una organización terrorista y se reconoce que está bien afincada en territorio anatolio, motivo por el cual los sucesivos Gobiernos turcos vienen combatiéndola desde hace tres décadas. De allí estriba la reticencia de Ankara a combatir al ISIS. En vista de sus funcionarios, el yihadismo es una amenaza secundaria al lado de las milicias kurdas, expresas en su deseo por conseguir autodeterminación para los suyos. Con semejante clima convulsionado, lo cierto es que el oficialismo turco ha añadido leña al fuego, poniendo discursivamente a todos los kurdos en la misma bolsa, apelando a caracterizaciones de otredad maniqueas bastante peligrosas. En un discurso reciente, Erdogan expusó lo siguiente: “Digo abiertamente que el PKK, el PYD, y el YPG no son organizaciones diferentes al ISIS. Todas son organizaciones terroristas con sangre en sus manos. Quienquiera que se exprese de un modo acorde con el patrón insensible de cualquiera de estas organizaciones es condescendiente con sus actos de terrorismo puro, que amenazan nuestra existencia”. En este sentido, el HDP, sospechado de tener vínculos con el PKK, en el examen del oficialismo también entra en la lista terrorista.</p>
<p>Fuera como fuera, la intromisión rusa en Siria descartó por completo la opción de una intervención militar turca en contra de Asad. De este modo, el Gobierno turco, que conjeturó que su ambivalencia era estratégica a los efectos de posicionar a Turquía como un <i>game-changer</i>,<i> </i>como un jugador de peso en el tablero, se ha quedado ahora sin posibilidad de arriesgar una movida ofensiva, que podría poner al país en un curso de colisión con Rusia. Por ello, Erdogan y compañía ya no pueden utilizar la carta castrense para ganar votos, apelando al “baño de sangre” de Asad y al terrorismo proveniente de los rincones del vecindario. Al caso, Turquía, que en los foros internacionales abogaba por una Siria sin Asad, peticionaba por una zona de exclusión aérea en el norte sirio. Evidentemente, con los cazas rusos surcando los cielos al servicio del dictador damasceno, esta posibilidad ha quedado completamente anulada.</p>
<p>De acuerdo con Metin Gurcan, experto turco en cuestiones castrenses, la tajante incorporación de Rusia a la ecuación siria le representa al AKP una pérdida en términos domésticos. “Quizás por primera vez, las élites del AKP se quedaron sin poder recurrir a su hábito de utilizar la política exterior como una herramienta para hacer política doméstica”. Aquí vale recalcar que un mes antes de que Moscú movilizara su músculo en Medio Oriente, Erdogan afirmó de Putin: “Ya no cree que Rusia debería apoyar a Asad hasta el final”. Hoy, comprensiblemente desde el ángulo de la política, Erdogan omite referirse a los rusos en sus alocuciones.<b> Con su accionar, Putin ha humillado indirectamente al presidente turco, pinchándolo en donde más le duele: su imagen de hombre fuerte.</b></p>
<p>En concreto, imposibilitado a jugar la carta exterior atada al ejercicio del poder duro, Erdogan ha entremezclado lo doméstico con lo externo. Podría decirse que está desesperado. Según lo estiman las encuestadoras, los resultados electorales del 1.º de noviembre serían muy similares a aquellos registrados en junio. En consecuencia, el AKP recibiría nuevamente alrededor del cuarenta por ciento de los votos, y el HDP cerca del doce. Por todo esto, el nuevo dilema al que se enfrenta Erdogan se traduce en rigor como una apuesta explosiva: ¿cómo ganar las elecciones con una mayoría parlamentaria, sin arriesgar, en el proceso, gestar las condiciones para una tensión generalizada en todo el país? Dado el historial de violencia terrorista y sectaria de la región, y en efecto dentro de Turquía también, la posibilidad de una insurgencia kurda dentro de Anatolia no es una posibilidad irracional.</p>
<p>A juzgar por sus declaraciones, <b>parece ser que Erdogan apostó todas sus fichas en conseguir la mayoría a como dé lugar. No obstante, si los comicios confirman el resultado de las elecciones de junio y el AKP no puede conformar una mayoría, Turquía podría verse envuelta en una severa parálisis gubernamental</b>, agravada por el resquebrajamiento social fogoneado por el actual Gobierno.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/10/24/el-nuevo-dilema-de-erdogan/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Por qué no hay refugiados sirios en el golfo Árabe?</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/09/02/por-que-no-hay-refugiados-sirios-en-el-golfo-arabe/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/09/02/por-que-no-hay-refugiados-sirios-en-el-golfo-arabe/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 02 Sep 2015 03:00:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Federico Gaon</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Al Jazeera]]></category>
		<category><![CDATA[Amán]]></category>
		<category><![CDATA[Arabia Saudita]]></category>
		<category><![CDATA[Asia]]></category>
		<category><![CDATA[Banksy]]></category>
		<category><![CDATA[Barrera idiomática]]></category>
		<category><![CDATA[Beirut]]></category>
		<category><![CDATA[Catar]]></category>
		<category><![CDATA[Consejo de Cooperación del Golfo]]></category>
		<category><![CDATA[Emiratos Árabes]]></category>
		<category><![CDATA[Europa]]></category>
		<category><![CDATA[Facebook]]></category>
		<category><![CDATA[Inglaterra]]></category>
		<category><![CDATA[Inmigrantes]]></category>
		<category><![CDATA[Integración]]></category>
		<category><![CDATA[Jordania]]></category>
		<category><![CDATA[Líbano]]></category>
		<category><![CDATA[Mar Mediterráneo]]></category>
		<category><![CDATA[Migrantes]]></category>
		<category><![CDATA[Occidente]]></category>
		<category><![CDATA[Omán]]></category>
		<category><![CDATA[Petróleo]]></category>
		<category><![CDATA[Primavera Árabe]]></category>
		<category><![CDATA[Refugiados]]></category>
		<category><![CDATA[Siria]]></category>
		<category><![CDATA[Turquía]]></category>
		<category><![CDATA[Unión Europea]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/federico-gaon/?p=187</guid>
		<description><![CDATA[La portada de El País de España del 8 de agosto lo decía todo. Una imagen habla más que mil palabras, y lo que entonces se veía era desgarrador. Tal como leía el periódico, se veía “el caos” migratorio en el Mediterráneo. Decenas de personas luchando para mantenerse a flote y no ahogarse y quizás,... <a href="http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/09/02/por-que-no-hay-refugiados-sirios-en-el-golfo-arabe/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La portada de <a href="http://adninformativo.mx/sintesis-informativa-de-el-pais-8-de-agosto-de-2015/"><i>El País</i></a> de España del 8 de agosto lo decía todo. Una imagen habla más que mil palabras, y lo que entonces se veía era desgarrador. Tal como leía el periódico, se veía “el caos” migratorio en el Mediterráneo. Decenas de personas luchando para mantenerse a flote y no ahogarse y quizás, con la gracia de Dios, llegar a salvo a territorio europeo. <b>Se trata, en su mayoría, de desplazados que huyen de la guerra en Siria y buscan establecerse en la seguridad y relativa prosperidad del continente europeo</b>. Por ello, con sus periodistas indignados por la situación, <a href="http://www.aljazeera.com/blogs/editors-blog/2015/08/al-jazeera-mediterranean-migrants-150820082226309.html">Al Jazeera</a> expresó que dejaría de referirse a los damnificados como “migrantes”, para en cambio reflejar la realidad con el término “refugiados”.</p>
<p>También me llamó la atención una reflexión que se difundió por Facebook. En ella, apelando a la misma fotografía,<a href="https://www.facebook.com/carlos.dipalma.796/posts/10204850369194295"> un profesor de historia</a> se confesaba avergonzado de la civilización o cultura occidental y cristiana, que, de acuerdo con el autor de la publicación, “pasará a la historia como la más cruel, sanguinaria y terrorista que jamás haya conocido la humanidad”. Si no, está <a href="https://www.facebook.com/217252245137190/photos/a.217531768442571.1073741829.217252245137190/424924177703328/?type=1&amp;fref=nf">Banksy</a>, el famoso artista callejero satírico de Inglaterra, quien montó una imagen compuesta por cuerpos flotando en el agua, en un círculo que mimetiza la bandera de la Unión Europea, con el azul marino de fondo.<span id="more-187"></span> <b></b></p>
<p><b>No hay dudas de que Europa está experimentando una <a href="http://federicogaon.com/la-otra-crisis-griega/">crisis migratoria</a></b><b> o una crisis de refugiados, producto de la desolación que están dejando los conflictos civiles y sectarios en el mundo árabe</b>. Es verdaderamente una catástrofe humanitaria. Sin embargo, ¿por qué no hay refugiados pidiendo asilo en los países del golfo Árabe? O bien, ¿por qué no los dejan entrar? Me refiero a <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/List_of_countries_by_GDP_(PPP)_per_capita">algunos de los países más ricos</a>, cabalmente entre los primeros en la lista de los que más dinero tienen per cápita en el mundo. Ni que hablar sobre todo de Arabia Saudita, con la gran extensión territorial que tiene y su proximidad a zonas de conflicto. ¿Por qué -en otras palabras- gran parte de la opinión mundial les exige a los europeos encontrar la manera de dar abasto con los refugiados y sin embargo no le recrimina o exige nada a los propios árabes? Los europeos deben por supuesto tomar cartas en el asunto, mas los dobles raseros son, bajo cualquier circunstancia, insensatos y deplorables.</p>
<p>Creo que gran parte de la prensa no se tomó siquiera la molestia de discutir esta cuestión. Al caso, las críticas hacia Occidente provenientes de Al Jazeera, controlada por el Estado catarí, conllevan claramente un ejercicio de doble moral. <strong>Pese a sus desmedidas riquezas, tanto Arabia Saudita como Qatar, Emiratos Árabes u Omán, <a href="http://data.unhcr.org/syrianrefugees/regional.php">no han hecho nada</a> para poner a cubierto a los refugiados dentro de sus territorios.</strong> Vale aclarar no obstante que los Estados que integran el Consejo de Cooperación del Golfo (CCEAG) <a href="http://www.unhcr.org/pages/49e486976.html">han aportado financieramente</a> para paliar el sufrimiento de los refugiados sirios. Pero más allá de estas contribuciones, la ayuda no está institucionaliza y no ha explorado todo su potencial. Por otro lado, especialmente vinculado con este problema, está el hecho de que la ayuda económica de estos países tiene intereses estratégicos por detrás. Sucintamente, si estos países financiaron durante décadas a movimientos islámicos fundamentalistas, a modo de asegurar que los extremistas y potenciales rivales de las monarquías operasen en el extranjero y no en casa, ahora las dinastías reales ponen dinero para mantener a los sirios en su lugar, o para que vayan a otros sitios sin molestar.</p>
<p>Para evaluar la situación hay que tener en cuenta, por ejemplo, que de los 30,7 millones de habitantes que viven en Arabia Saudita, más de 9,8 millones son extranjeros. En efecto, <a href="http://gulfmigration.eu/media/pubs/exno/GLMM_EN_2014_01.pdf">el 32 % de la población</a> está representada por trabajadores migrantes procedentes de Asia y el mundo árabe. Los extranjeros a su vez representan el 56 % de la fuerza laboral y el 89 % de la población asalariada en el sector privado. En los Emiratos Árabes Unidos viven 9,2 millones de personas, de las cuales 7,8 son migrantes, el 90 % de la fuerza laboral. Esto significa que <a href="http://www.migrationpolicy.org/article/labor-migration-united-arab-emirates-challenges-and-responses">el 84 % de la población</a> procede del exterior. Por poner otro ejemplo, en Catar <a href="http://www.bqdoha.com/2013/12/population-qatar">solo el 12 % de una población</a> total de 2,1 millones de habitantes nació en el país. La abrumadora mayoría, como es el caso en los otros países del golfo, viene representada por trabajadores migrantes, que ofrecen su mano de obra para enviar remesas a sus familias en sus países de origen.</p>
<p>En este contexto, donar fondos a campañas con fines humanitarios en países vecinos, o en países asiáticos (de donde proceden muchos migrantes), de algún modo ayuda a alivianar las tensiones de la vasta población expatriada que trabaja y vive en el golfo. El problema, desde la dimensión humanitaria, estriba desde luego en que el dinero no lo es todo. Pregúntele a los analistas y le dirán que para los jeques del golfo Árabe todo se arregla con petrodólares. La opinión por excelencia apunta a que con suficientes fondos se compra estabilidad. <b>Financiando las amenazas, sean armadas o demográficas, se las ayuda precisamente a causar alboroto, pero siempre afuera de casa, y sin riesgo para el monarca</b>. Esta tesis cobra sentido adicional tras el desplazamiento tectónico que fue la llamada Primavera Árabe.</p>
<p>Desde esta lógica fría, los números hablan por sí solos. En Turquía ya hay <a href="http://data.unhcr.org/syrianrefugees/regional.php">casi 2 millones de refugiados sirios</a>. Imagine el desbalance y el efecto desestabilizador que dicho caudal humano ocasionaría en los países del golfo, cuya población de por sí está compuesta extensivamente por extranjeros, quienes, dicho sea de paso, no están del todo acomodados, pues <a href="http://www.economist.com/news/middle-east-and-africa/21583291-attempts-improve-lot-migrants-working-middle-east-are-unlikely">sus derechos son violados extensivamente</a>. Esta es la dura matemática y la triste realidad que preocupa también a Líbano y Jordania. Los refugiados son vistos a lo largo y ancho de la región como una fuerza desestabilizadora. Líbano alberga a 1,1 millones de desplazados, cifra que representa un exorbitante 25 % de la población total del país. Jordania, por su parte, da lugar a casi 630 mil desplazados, que representan casi el 8 % de la población jordana. Beirut y Amán ciertamente desearían que el CCEAG tomara su cuota de responsabilidad, mas lo único que a esta altura esperan recibir es <a href="http://www.csmonitor.com/World/Middle-East/2014/0528/To-host-ever-more-refugees-Jordan-wants-extra-cash-no-strings-attached">más dinero a modo de compensación</a> por la complicada tarea que implica alimentar y sostener a millones de personas, llegadas a estos países -podría decirse- de la noche a la mañana.</p>
<p>Los refugiados sirios no tendrían barreras idiomáticas en el golfo. Luego, si bien es cierto que dado el elevado nivel de conservadurismo de las sociedades en cuestión (y sobre todo aquel de la saudita) podrían vaticinarse problemas de integración, estos no tendrían el mismo relieve que tienen en la Europa secular, culturalmente arreligiosa.</p>
<p>En tanto los organismos internacionales y las agencias especializadas instan a los Estados, y especialmente a los europeos, a acoger a más refugiados, la pregunta formulada en las premisas vuelve a cobrar sentido. ¿Qué hay de las ricas monarquías del golfo? Vaya situación esta, que, para colmo, un general jordano retirado presentó una “<a href="http://mondoweiss.net/2015/07/jordanian-intelligence-refugees">propuesta loca</a>” para abrir un corredor pensado para empujar a los refugiados sirios a Arabia Saudita vía Jordania. Para el impulsor del plan esto tiene sentido, porque los sauditas tienen un montón de petróleo y tierra. Sin ir más lejos, en rigor, <b>mientras muchas personas se indignan -no sin falta de razón- con la forma en la que Occidente maneja esta crisis humanitaria, las críticas contra los propios Gobiernos árabes no suenan tan fuerte. Estos últimos podrían hacer muchísimo más por los desplazados y no es correcto que la carga moral por salvaguardar las vidas de los refugiados caiga enteramente en Europa.</b></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/09/02/por-que-no-hay-refugiados-sirios-en-el-golfo-arabe/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El dilema de Erdogan</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/08/28/el-dilema-de-erdogan/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/08/28/el-dilema-de-erdogan/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 28 Aug 2015 09:39:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Federico Gaon</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Ahmet Davutoglu]]></category>
		<category><![CDATA[Asentamientos]]></category>
		<category><![CDATA[Barack Obama]]></category>
		<category><![CDATA[Bashar al-Assad]]></category>
		<category><![CDATA[Damasco]]></category>
		<category><![CDATA[El Cairo]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[Estado]]></category>
		<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[Guerra civil siria]]></category>
		<category><![CDATA[Incirlik]]></category>
		<category><![CDATA[Irak]]></category>
		<category><![CDATA[ISIS]]></category>
		<category><![CDATA[Israel]]></category>
		<category><![CDATA[Kurdos]]></category>
		<category><![CDATA[Mayoría parlamentaria]]></category>
		<category><![CDATA[Medio Oriente]]></category>
		<category><![CDATA[Mustafa Kemal Atatürk]]></category>
		<category><![CDATA[Occidente]]></category>
		<category><![CDATA[Oficialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Partido de la Justicia y el Desarrollo]]></category>
		<category><![CDATA[Partido de los Trabajadores de Kurdistán]]></category>
		<category><![CDATA[Política exterior]]></category>
		<category><![CDATA[Primavera Árabe]]></category>
		<category><![CDATA[Recep Tayyip Erdogan]]></category>
		<category><![CDATA[Rusia]]></category>
		<category><![CDATA[Siria]]></category>
		<category><![CDATA[Turquía]]></category>
		<category><![CDATA[Yihadismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/federico-gaon/?p=177</guid>
		<description><![CDATA[Tras sufrir una recaída electoral en junio, con su popularidad en un bajo histórico, Recep Tayyip Erdogan, fiel a su estilo, ha vuelto a apostar a la política exterior para ganar los puntos que le faltan. Apelando a un tono nacionalista, tanteando una ofensiva contra los enemigos del Estado, el oficialismo busca compensar por la... <a href="http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/08/28/el-dilema-de-erdogan/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Tras sufrir una recaída electoral en junio, con su popularidad en un bajo histórico, Recep Tayyip Erdogan, fiel a su estilo, ha vuelto a apostar a la política exterior para ganar los puntos que le faltan. Apelando a un tono nacionalista, tanteando una ofensiva contra los enemigos del Estado, el oficialismo busca compensar por la gestión que falta en casa y, apalancándose en el contexto actual de guerra regional, busca recuperar los votos que en las últimas elecciones no pudo cosechar. <b>Es la primera vez, desde las elecciones generales de 2002, que la plataforma de Erdogan, el </b><b>Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), no logra hacerse con una mayoría parlamentaria.</b><b></b></p>
<p>Pese a ganar las elecciones pasadas, dado que no ha podido formar coalición con otra fuerza política, Turquía llamará a elecciones anticipadas en noviembre. <b>Erdogan intenta cambiar el sistema turco para convertirlo en un presidencialismo moldeado en el ejemplo ruso y, en los tres meses que quedan hasta los próximos comicios, espera recuperar votantes apoyándose en una política exterior fornida</b>. Esta, que en el pasado reciente ha sido duramente criticada por su ambivalencia frente al conflicto en Siria y el avance del yihadismo, en los últimos meses se ha endurecido; y mientras el Gobierno la presenta como el cálculo estratégico propio de los intereses nacionales, la oposición, los periodistas y los analistas sospechan que estriba de intereses políticos bastante limitados, con mira a réditos inmediatos en el plano doméstico. De cualquier modo, vale preguntarse si la política exterior turca es sustentable, como desde ya también inquirir si le saldrá bien o no la apuesta a Erdogan.<span id="more-177"></span></p>
<p>Para situarnos en contexto, en la última década, bajo la conducción del AKP, Turquía le ha dado un nuevo significado al viejo mantra de su política exterior. Puesto por Mustafa Kemal Atatürk como una instrucción de no intervencionismo y neutralidad, “paz en casa, paz en el mundo”, la interpretación del mandamiento ahora ha cambiado. Bajo los lineamientos de Ahmet Davutoglu, internacionalista del partido y escudero de Erdogan, <b>ya no es indispensable que haya paz en casa para promover paz en el mundo, pues Turquía ya está consolidada y lista para ocupar su rol histórico en Medio Oriente.</b></p>
<p>Sin embargo, luego de su idealismo, la política exterior turca está plagada de contradicciones.</p>
<p>Desde que comenzara la guerra civil siria cuatro años atrás, Turquía, aunque carga agravios con los sirios y los kurdos, se ha mostrado reacia a intervenir en los asuntos que se desarrollan fuera de sus fronteras. Más allá del Gobierno de turno, los turcos y los sirios mantienen una animosidad histórica por disputas territoriales y discusiones en torno a los recursos hídricos. Para peor, bajo el clan al-Assad, Siria albergó y apoyó al Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), el grupo independentista kurdo considerado terrorista por Turquía y gran parte de la comunidad internacional. Por este asunto, en 1998 Ankara estuvo cerca de declararle la guerra a Damasco, la cual decidió ceder ante las presiones turcas y así evitar una posible escalada. Lo cierto, no obstante, es que con el amargo devenir de la intervención estadounidense en Irak ha quedado en evidencia lo valiosa que es la estabilidad, con actores predecibles y conocidos. Sin final a la vista para los conflictos sectarios en todo Medio Oriente, la clásica sentencia de los juristas musulmanes, que el <i>statu quo</i> es preferible al caos, parece dominar el dictamen en las capitales de la región y Ankara no es la excepción.</p>
<p>En público, por supuesto, Erdogan movilizó tropas a la frontera, mandó a sus diplomáticos a Damasco a protestar y a pedir por moderación en oposición al “salvajismo” contra la población civil. En privado, la intervención quedó descartada por temor a despertar diablos más peligrosos que el régimen de Bashar al-Assad, por temor a enviar el mensaje equivocado al resto del mundo y quizás, antes que todo eso, por simple temor a que dicha jugada fracase.</p>
<p>Desde que llegó al poder, <b>en términos de política internacional, Erdogan está determinado a mostrar que Turquía bajo su mando, aunque afiliada a la OTAN, en rigor no la acompaña</b>. Se opuso a la intervención aliada en Irak, y lanzó una retórica que tuvo más resonancia en el mundo árabe que el discurso de El Cairo (2009) de Barack Obama. Etiquetada por los analistas como “neootomanismo”, la política de Erdogan se caracteriza a grandes rasgos por un nuevo interés en los asuntos de Medio Oriente y por una expresa divergencia con Estados Unidos, el tradicional aliado del establecimiento castrense turco. Obama tiene una buena relación personal con Erdogan y suele referirse a él como “mi amigo Recep”. Sin embargo, entre otros ejemplos, hasta hace un mes atrás Ankara no le permitía a Washington utilizar la base aérea de Incirlik, ubicada en el sureste turco, para atacar posiciones del Estado Islámico (ISIS). No es secreto que el Gobierno turco está preocupado y molesto frente al progresivo apoyo estadounidense a los militantes kurdos -a quienes clasifica como terroristas. Siendo este el caso, no sería insólito que bajo la misión de contener a la horda yihadista, Turquía apunte sus armas contra las fuerzas kurdas. <b>Aunque Erdogan vende a Turquía como si esta fuera a “</b><b>cambiar el juego</b><b>”, hasta ahora los turcos solo han llevado a cabo un ataque aéreo contra el ISIS y varios contra los bastiones kurdos en el sureste turco</b>. Los kurdos, y no los yihadistas, parecen ser la prioridad.</p>
<p>Gracias al revisionismo de sus dirigentes, Turquía ha vuelto al escenario internacional y lo ha hecho con una fórmula que -por lo menos a mi criterio- podría expresarse lacónicamente como “habla fuerte y lleva un gran garrote”. Erdogan es un hombre con un carácter afanoso y, cual líder populista, ciertamente le cuesta hablar suave. <b>Sus declaraciones potentes contra Occidente, Israel y sus advertencias contra los regentes sunitas de Medio Oriente, durante la Primavera Árabe, lo convirtieron en un campeón de las masas, y todo sin flexionar el músculo militar de su país</b>. Ahora bien, la problemática contradicción llegó cuando a Turquía le llegó la hora de golpear y se dejó estar.</p>
<p>En primer lugar, pese a declaraciones robustas contra el régimen de al-Assad, Ankara no puede arriesgarse a fracasar. Según una mirada, el ejército turco no está preparado para contender con la guerra civil siria y lo máximo que podría hacer sería establecer un cordón sanitario alrededor de la frontera siria-turca, exponiendo a los uniformados a retaliaciones. Dicha fuerza interventora, apostada en el terreno, podría ser contraproducente, y, al echar leña al fuego, volcar a los yihadistas contra la población civil turca (ya han declarado su intención de conquistar Estambul), o bien retroalimentar la insurgencia de los kurdos, siempre ávidos por conseguir su independencia.</p>
<p>En la coyuntura actual, semejante fiasco sería el fin cantado de Erdogan. Por otro lado, ya más genéricamente, Ankara no está dispuesta a antagonizar de más con Moscú. En este sentido, detrás de bambalinas, los turcos le tienen más miedo a los rusos que a los estadounidenses, quienes no amenazan con desquites. En los últimos años Turquía ha experimentado un rápido crecimiento en su demanda energética e importa de Rusia el 57 % del gas natural que necesita. En todo caso, <b>los turcos prefieren que sean los norteamericanos quienes hagan el trabajo sucio y confronten a los sirios</b>. Cuando Ankara le pide a Washington una zona de exclusión área sobre Siria, la cual ella misma no está dispuesta a impartir con sus propios medios, en rigor, independientemente de lo que diga la presa, Erdogan está actuando para conservar el estado de las cosas. No puede arriesgarse a una guerra abierta con su vecino meridional, pero tampoco puede dejar de hacer algo. Necesita minimizar el número de desplazados que llegan a Turquía (escapándose de los bombardeos de al-Assad) y necesita, en el proceso, ser consecuente con la apariencia de mandamás con la que viene vistiéndose hace una década.</p>
<p>En segundo lugar, si la aletargada acción de los turcos se explica en el miedo de estos a que los kurdos en el norte de Siria e Irak funden su propio Estado, paradójicamente, en tanto el ISIS es repelido, este escenario se vuelve más factible. A pesar de la ambivalencia que despertó el autoproclamado Califato, no existe analista que conceda que los yihadistas no presentan una amenaza contra la seguridad turca. El hecho de que el ISIS de momento tenga prioridades más dañinas para Erbil (capital del Kurdistán iraquí) o Damasco no implica que Ankara esté fuera de peligro en el largo plazo. Si bien es cierto que Turquía finalmente se unió a la coalición contra el ISIS el mes pasado, Erdogan y compañía siguen atormentados por la incertidumbre. Temen que si actúan determinadamente contra los yihadistas, terminen destrabando la guerra en favor de los kurdos, cuya autonomía el establecimiento turco está decidido a evitar a toda costa. Por todo esto, la disyuntiva del Gobierno turco consiste en cómo hablar lo suficientemente fuerte para dar credibilidad a sus amenazas, mas evitando iniciar una pelea que luego no pueda ser ganada y que le cueste el poder al AKP.</p>
<p>Por estas razones tiendo a pensar que la magra intervención que Turquía montó el último mes tiene más que ver con el plano doméstico que con el externo. El Gobierno turco no arriesgará una intervención militar propiamente dicha, esto es, enviando soldados y vehículos blindados a cruzar la frontera. Podrá haber ataques aéreos o de artillería esporádicos, quizás incluso con mayor frecuencia, pero juzgo muy poco probable que la acción turca sobrepase estos pasos.</p>
<p>En suma, Erdogan estaría arriesgándolo todo con una escalada de violencia considerable, fuera dirigida contra la yihad o contra el régimen sirio. Arriesgaría su continuidad en el poder y complicaría severamente el prospecto de que su país salga relativamente bien parado de la crisis regional. Con una intervención mal planificada y ejecutada, Erdogan tiene mucho más para perder que ganar. Si tras una intervención las cosas salen mal, el prestigio nacional, algo de lo cual los turcos son extremadamente sensibles y recelosos, recibiría un porrazo, y el AKP tendría, en tal caso, una herida difícil de tapar. Pero tampoco puede el Gobierno turco permanecer del todo inerte, especialmente si pretende reafirmarse en las próximas elecciones. En efecto, tal como han marcado varios comentaristas, en el Gobierno y en el ejército prevalece un clima de vacilación. Actuar o no actuar, esa es la cuestión y el dilema de Erdogan.</p>
<p>Quedará por verse si el AKP reúne, a partir de los resultados que arrojen las elecciones de noviembre, la mayoría necesaria para continuar gobernando sin necesidad de formar coalición. Pero para mejorar sus posibilidades, el oficialismo debe resolver el dilema de su política exterior. Erdogan necesita una victoria que pueda ser mediatizada, aunque simbólica, para justificar la ambivalencia del último año y mostrarle a su pueblo que la prudencia del sultán -como le dicen a Erdogan- dictaba la razón. En contraposición, si la apuesta sale mal, Erdogan no solo arriesga su presidencia, sino también su lugar en la historia.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/08/28/el-dilema-de-erdogan/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La otra crisis griega</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/07/13/la-otra-crisis-griega/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/07/13/la-otra-crisis-griega/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 14 Jul 2015 02:19:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Federico Gaon</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[África]]></category>
		<category><![CDATA[Alemania]]></category>
		<category><![CDATA[Alto Comisionado para los Refugiados de las Naciones Unidas]]></category>
		<category><![CDATA[Atenas]]></category>
		<category><![CDATA[Crisis griega]]></category>
		<category><![CDATA[Egeo]]></category>
		<category><![CDATA[Espacio Shengen]]></category>
		<category><![CDATA[Grecia]]></category>
		<category><![CDATA[ISIS]]></category>
		<category><![CDATA[Italia]]></category>
		<category><![CDATA[Jordania]]></category>
		<category><![CDATA[Libia]]></category>
		<category><![CDATA[Matteo Renzi]]></category>
		<category><![CDATA[Medio Oriente]]></category>
		<category><![CDATA[Migrantes]]></category>
		<category><![CDATA[Panos Kammenos]]></category>
		<category><![CDATA[Turquía]]></category>
		<category><![CDATA[Yemen]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/federico-gaon/?p=146</guid>
		<description><![CDATA[Mientras la atención del mundo se centra en las negociaciones entre Atenas y sus acreedores, discutiendo la crisis económica helena y sus ramificaciones, en Grecia se está desarrollando otra crisis que no ha recibido suficiente atención. Se trata del drama de los miles de migrantes, sirios principalmente, que a duras penas logran cruzar el Egeo... <a href="http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/07/13/la-otra-crisis-griega/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Mientras la atención del mundo se centra en las negociaciones entre Atenas y sus acreedores, discutiendo la crisis económica helena y sus ramificaciones, en Grecia se está desarrollando otra crisis que no ha recibido suficiente atención. Se trata del drama de los miles de migrantes, sirios principalmente, que a duras penas logran cruzar el Egeo con la meta de rehacer sus vidas en suelo europeo. Desde Turquía se embarcan en balsas y en botes que fácilmente podrían zozobrar debido al sobrepeso con el que se adentran al mar. Amontonados y desesperados, no todos logran salir con vida de la arriesgada travesía. Los que sí llegan a destino dan fin a un calvario, pero solamente para comenzar a vivenciar otro.</p>
<p>Como consecuencia de la inestabilidad generalizada que sacude a Medio Oriente y África del Norte, se ha desatado una crisis humanitaria sin parangón en la región que, entre otras cosas, ha resultado en un aumento avasallante en la cantidad de refugiados que intentan llegar a las costas sureñas de Europa. En contexto, a raíz de los conflictos fratricidas y sectarios que se extienden desde Libia hasta Yemen, se estima que hoy existen <a href="http://www.mei.edu/content/article/humanitarian-crisis-middle-east-highlights-mei-conference">alrededor de 15 millones de refugiados y desplazados</a> en Medio Oriente, desamparados, a la espera de volver a casa, o bien esperanzados con encontrar un nuevo hogar. Con el detonante de la guerra civil siria y la aparición del Estado Islámico (ISIS) la crisis se ha acentuado. Dada su cercanía con el teatro de batalla, los países que lindan con Siria se han visto forzados por las circunstancias a dar cabida a un número creciente de refugiados. Según <a href="http://data.unhcr.org/syrianrefugees/regional.php">cifras oficiales del Alto Comisionado para los Refugiados de las Naciones Unidas</a> (ACNUR), Jordania alberga a 629.128 personas, Líbano a 1.172.753 y Turquía a 1.805.255, aunque en condiciones que van de malas a deplorables, siendo que el elevado flujo ha colapsado la capacidad de respuesta de estos Estados.<span id="more-146"></span></p>
<p>Con la presión amontonándose en Medio Oriente, la desesperanza y la falta de sustento también incidieron en que miles de desplazados decidieran probar suerte en Europa. El año pasado <a href="http://www.ecfr.eu/scorecard/2015/issues/58">más de 200 mil migrantes</a> cruzaron el Mediterráneo, y 3.400 personas se habrían ahogado en el intento.<b> Grecia, en este sentido, dada su proximidad con Turquía, es actualmente el principal punto de entrada hacia la relativa tierra de oportunidades que supone ser la Unión Europea</b>.</p>
<p>Avistar botes colmados de refugiados sirios <a href="http://www.pri.org/stories/2015-07-08/greek-island-lesbos-being-overwhelmed-refugees">se ha convertido en un pasatiempo</a> para los habitantes y turistas del archipiélago heleno; solamente a la isla de Lesbos llegan en <a href="http://www.dailymail.co.uk/news/article-3107225/Increasingly-desperate-migrants-cross-Mediterranean-INFLATABLE-CHAIRS-air-cushions-tucked-clothes-afloat.html">promedio 300 migrantes por día</a> desde Turquía. No obstante, aquí surge nuevamente un severo problema, pues <b>la paralítica economía griega no está en condiciones de afrontar los costes de manutención de la incesante ola de migrantes</b> que llegan a costa. <a href="http://eur-lex.europa.eu/legal-content/EN/TXT/?uri=URISERV:l33150">En teoría</a>, los países de la Unión Europea deben proveer a quienes buscan asilo condiciones dignas hasta que llegue la denegación o la aprobación de las aplicaciones según cada caso particular. El trámite no debería durar más de seis meses, y los refugiados deberían tener cubiertas todas sus necesidades en tanto no se presente una amenaza a la seguridad de sus pares o se abuse malintencionadamente del sistema. En la realidad, los recién llegados son metidos en campos de detención, y allí deben languidecer por un largo período de tiempo que puede llegar a demorar dos años, mientras aguardan alguna resolución sobre su situación. A todo esto, no hay suficientes medicamentos, y las condiciones sanitarias son paupérrimas. Además, a estos agravios hay que sumar factores psicológicos, como el desasosiego por el maltrecho clima socioeconómico, la ansiedad de los griegos por conocer qué deparará el futuro y una <a href="https://www.youtube.com/watch?v=7ASpKCnx4D4">antipatía tradicional hacia la inmigración</a>. En suma, la situación es crítica y de momento no puede dilucidarse una solución. De acuerdo con un <a href="http://www.unhcr.org/5592bd059.html">informe reciente</a> del ACNUR, entre enero y junio de este año 137.000 refugiados y migrantes entraron a Europa por el Mediterráneo, de los cuales 68.000 -prácticamente el 50 % del total- ingresaron por Grecia. De estas, unas 40.000 almas son sirias.</p>
<p>Para desalentar la inconveniencia migratoria, en 2012 Atenas mandó a construir una cerca alambrada en el estrecho de tierra que existe sobre el borde greco-turco, fomentando inadvertidamente el aumento de la migración por vía marítima. El informe de las Naciones Unidas cita que en 2013 el número de refugiados y migrantes que llegó a las islas griegas creció más del triple, aumentando de 3600 (en 2012) a 11.400 en 2013. En 2014 el número se cuadruplicó a 43.500 y, por lo mencionado recién, se pronostica que la tendencia siga acentuándose. Para paliar la crisis humanitaria, el organismo internacional insta a los países a proveer apoyo vital a Grecia para que pueda mejorar rápidamente su capacidad de recepción y respuesta ante este creciente desafío.</p>
<p>El Gobierno griego naturalmente coincide con esta evaluación, y se ha valido de la cuestión para presionar (si no amenazar) a la Unión Europa a ser más flexible con Grecia mientras se negocia la reestructuración de la deuda. <a href="http://www.thetimes.co.uk/tto/news/world/europe/article4403657.ece">Panos Kammenos</a>, el ministro de Defensa heleno, advirtió que “Europa se tiene que dar cuenta de que manteniendo a Grecia estable, el frente de Occidente contra el ISIS es seguro. Pero si es empujada o forzada a salir de la eurozona… olas de migrantes indocumentados, incluyendo a elementos radicales, van a llegar desde Turquía, abriéndose paso al corazón de Occidente”. En otras palabras, o salvan el bote, o se hunden con nosotros. En los <a href="http://www.independent.co.uk/news/world/europe/greece-plan-to-release-3500-illegal-immigrants-from-asylum-centres-sets-it-on-a-collision-course-with-europe-10157380.html">últimos meses</a> el Gobierno griego viene liberando espacio de algunos centros de detenciones pésimamente acondicionados, soltando a migrantes en las calles de Atenas. Si bien esto es indignante para muchos griegos, la propuesta quizás esconde también otra intención. En línea con la postura de Kammenos, tal vez la medida responde a acrecentar el sentido de inmediatez de la crisis migratoria en las otras capitales europeas.</p>
<p>De momento, <a href="http://internacional.elpais.com/internacional/2015/05/25/actualidad/1432559277_190328.html">Grecia pactó en mayo con Bulgaria y Turquía</a> para ahondar esfuerzos en común para frenar la migración, pero a lo sumo se trata de una medida formal que todavía debe materializar y sobre todo vencer la histórica aversión entre turcos y helenos. En los últimos años las autoridades griegas vienen criticando a sus contrapartes turcas de no hacer lo suficiente para cortar el tránsito de migrantes hacia territorio europeo.</p>
<p>Visto en contrapartida, Turquía es el país que más empeño ha puesto en acoger refugiados sirios, pero aun así, su capacidad está colmada y ergo <a href="http://www.jpost.com/Middle-East/Turkey-warns-next-wave-of-Syrian-refugees-may-end-up-in-Europe-408591">Ankara también ha advertido</a> a las capitales europeas de que no podrá frenar a próximos contingentes de migrantes, que visto está, buscarán asilarse en Europa. Esta coyuntura sugiere que temporalmente el tema de la inmigración se ha vuelto bastante ambivalente para el Gobierno griego. Para un país con un <a href="http://www.tradingeconomics.com/greece/unemployment-rate">25 % de desempleo</a>, <b>ocuparse de absorber a los migrantes constituye un proyecto inverosímil (por no decir impopular), y sin embargo, por otro lado representa una moneda de cambio para obtener mayores concesiones por parte de Bruselas y los socios europeos</b>. Es de esperar que dada la naturaleza sensible del tema, los líderes eviten hablar del asunto en público, so pena de dar la impresión de estar deshumanizando a los refugiados como si fueran números a ser administrados. Hablar de cuotas a la inmigración, especialmente en el marco de las atrocidades que se desenvuelven en Medio Oriente, no deriva en un discurso políticamente aceptable, aunque sea lastimosamente políticamente inevitable. En rigor, la ola de migrantes desembarca en Grecia simplemente por ser geográficamente más accesible, no obstante muchos de los refugiados deciden pedir asilo a las autoridades de otros países, principalmente Alemania.</p>
<p>Alemania es el país que más migrantes ha recibido dentro del bloque y <a href="http://www.theguardian.com/world/2015/apr/29/germany-quota-system-eu-migrant-distribution">viene presionando</a>, sin éxito hasta la fecha, precisamente por un sistema de cuotas para distribuir a los migrantes equitativamente entre los 28 países que componen la Unión Europea. Pero mientras Alemania y Suecia procesan casi la mitad de los pedidos de asilo, el resto se muestra reticente a tocar el tema o comprometerse a recibir a una parte de los desposeídos. Como asunto electoral, en los países europeos poner coto a la inmigración se ha convertido en un tema recurrente en las campañas de los políticos, especialmente en aquellas plataformas de centroderecha y en los partidos nacionalistas. Lo cierto es que gracias a la normativa comunitaria del espacio Shengen, esto es, la abolición de controles fronterizos internos entre los miembros de la Unión Europea, para una persona se vuelve muy fácil trasladarse de un país al otro, independientemente de si se trata de un ciudadano o un indocumentado.</p>
<p>En definitiva el panorama no es bueno. Hasta octubre del año pasado el Gobierno italiano gastaba 300.000 euros por día, o sea nueve millones por mes, para financiar la llamada operación <a href="http://www.teinteresa.es/mundo/operacion-Mare-Nostrum-inmigrantes-Italia_0_1152485105.html">Mare Nostrum</a> con el objeto de rescatar del mar a los migrantes en vía a Italia. Roma, como Atenas, se ha quejado de no recibir suficiente asistencia para mantener el programa. El premier italiano Matteo Renzi dijo al respecto que Europa salva a los bancos, pero deja morir a madres con niños. El programa, que duró un año y logró salvar a 140.000 personas, <a href="http://ecre.org/component/content/article/70-weekly-bulletin-articles/855-operation-mare-nostrum-to-end-frontex-triton-operation-will-not-ensure-rescue-at-sea-of-migrants-in-international-waters.html">fue reemplazado por otro</a> que prioriza el resguardo de las fronteras, a razón de un costo dos veces menor. El caso constará como un precedente triste para planes futuros, ya que marca que las graves deficiencias en la cooperación europea, especialmente en materia inmigratoria, pueden costarle la vida a miles de personas, incluso pese a las buenas intenciones que puedan provenir por parte de algunos gobiernos en el continente.</p>
<p>Atenas, por lo pronto, no tiene nueve millones para gastar en algún equivalente al programa Mare Nostrum, y aunque los tuviera, difícilmente sería una prioridad. A largo plazo, está claro que la única solución recae en la estabilización y el desarrollo económico venidero del mundo árabe.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/07/13/la-otra-crisis-griega/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Elecciones en Turquía: ¿el fin de la era Erdogan?</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/06/15/elecciones-en-turquia-el-fin-de-la-era-erdogan/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/06/15/elecciones-en-turquia-el-fin-de-la-era-erdogan/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 15 Jun 2015 11:26:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Federico Gaon</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[AKP]]></category>
		<category><![CDATA[Gran Asamblea Nacional]]></category>
		<category><![CDATA[Kurdos]]></category>
		<category><![CDATA[Medio Oriente]]></category>
		<category><![CDATA[Recep Tayyip Erdogan]]></category>
		<category><![CDATA[Turquía]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/federico-gaon/?p=119</guid>
		<description><![CDATA[El último 7 de junio, Turquía celebró elecciones generales y ya se discute que el resultado electoral podría tener implicaciones trascendentales para la escena política del país. Siendo una república parlamentaria, el primer ministro no es electo por voto popular directo, sino por los miembros del Parlamento. Las elecciones determinan el número de bancas que... <a href="http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/06/15/elecciones-en-turquia-el-fin-de-la-era-erdogan/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>El último 7 de junio, Turquía celebró elecciones generales y ya se discute que el resultado electoral podría tener implicaciones trascendentales para la escena política del país. Siendo una república parlamentaria, el primer ministro no es electo por voto popular directo, sino por los miembros del Parlamento. Las elecciones determinan el número de bancas que cada partido político tendrá en la Gran Asamblea Nacional situada en Ankara, de modo que, en este caso, lo más destacable de los recientes comicios ha sido la pérdida de la tradicional y cómoda mayoría con la que el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) de Recep Tayyip Erdogan solía contar.</p>
<p>Para tener una mayoría constituyente un partido debe obtener como mínimo 276 bancas de un total de 550, y resulta que, en está ocasión, por primera vez luego de doce años de dominación, el AKP ha perdido su predominio sobre la Asamblea. La fuerza filoislamista de Erdogan, formalmente liderada por su escudero Ahmet Davutoglu, ha conseguido 258 bancas, razón por la cual por lo pronto le será más difícil convenir un nuevo Gobierno. Llegado el caso, nos encontramos ante un cambio de paradigma en la política turca que podría traer importantes repercusiones tanto en el panorama doméstico como en el escenario internacional.</p>
<p><strong>Para empezar, si bien el AKP sigue siendo la plataforma política más popular, llevándole una diferencia de 126 bancas a la segunda fuerza más votada, puede discutirse que a partir de ahora el oficialismo ya no sobrepasará el sistema con relativa facilidad.</strong> El AKP en este sentido viene siendo duramente criticado por sus opositores por el estilo personalista y autocrático de Erdogan. A veces referido por sus detractores como “el sultán”, Erdogan viene impulsando una reforma constitucional para dotar a Turquía de un sistema presidencial, en el cual sería el presidente, y no el primer ministro, quien se convertiría en el Jefe de Gobierno. El oficialismo defiende la propuesta argumentando que un presidencialismo haría de Turquía un país más estable y eficiente, desplazando al frágil sistema de coaliciones e interminables discusiones en donde el parlamentarismo ha sido propenso a caer. Pero, por otro lado, dicha reforma le permitiría al AKP, que todavía es mayoría, dirigir el país (con el liderazgo del etiquetado sultán) sin la inconveniencia de tener que mediar y negociar con legisladores de otros espectros políticos.</p>
<p>Trabado por la oposición que no le permite llevar a cabo sus designios, lo cierto es que Erdogan ha buscado enaltecer la posición simbólica del presidente, intentando facilitar una suerte de transición cultural hacia un sistema donde el poder ejecutivo deje de descansar en el primer ministro. Por esta razón, en 2007 el AKP logró pasar una reforma electoral para que el presidente, pese a su posición ceremonial, fuese electo por voto popular y no ya por el parlamento, incluida la posibilidad de la reelección. Además, en agosto de 2014, Erdogan, entonces primer ministro, decidió postularse a presidente y cederle la primera jefatura de la nación a Davutoglu. <strong>Habiendo ganado casi el 52 por ciento de los votos, los comentaristas y analistas presentaban la maniobra como una ávida jugada estratégica para consolidar poder y en efecto hacer más digerible la prospectiva transición a un presidencialismo con Erogan a la cabeza.</strong> Otro hecho que da cuenta del mismo propósito es el majestuoso e imponente palacio presidencial que el Gobierno inauguró en octubre del año pasado, con un costo estimado en los 615 millones de dólares.</p>
<p>Hasta ahora los analistas explicaban el éxito del AKP en base a dos cuestiones importantes. Primero, Turquía con Erdogan ha tenido una gran bonanza económica que ha elevado la calidad de vida de millones de habitantes. Durante la década pasada la economía turca creció exponencialmente gracias a bajos intereses y poca inflación, factores que permitieron un incremento destacable en el consumo doméstico y la atracción de capital extranjero. Como resultado, el producto interno bruto (PIB) per cápita incrementó drásticamente, de alrededor de 6.000 dólares en 2003, hasta alrededor de 8.700 para comienzos de 2014. En segundo lugar, más intangiblemente pero indubitablemente capitalizable, durante la gestión de Erdogan Turquía adquirió una renovada vitalidad como actor internacional.<strong> Empleando una retórica y política exterior que los analistas han etiquetado como “neo-otomanista”, en los últimos años el populista viene articulando un discurso nacionalista, antisraelí y antioccidental, atractivo tanto en Anatolia como en un nivel regional; compatible con las plataformas masivas que han surgido en el mundo árabe tras las protestas de 2011.</strong></p>
<p>No obstante, las circunstancias han cambiado. En tiempos recientes la economía turca ha comenzado a mostrar signos estar desacelerándose. La inflación y el desempleo se han disparado, el crecimiento ralentizado, y con un déficit en su cuenta corriente el país ha perdido competitividad. Acaso un flagelo común a todo populismo, con su notoriedad aún en auge, desde 2007 en adelante muchos analistas discuten que el Gobierno desvirtuó su responsabilidad fiscal inicial, para dar lugar a proyectos más cortoplacistas –socavando la estabilidad monetaria con empréstitos y malversación de las arcas públicas. Erdogan está convencido que altas tasas de interés causan inflación, y sobre esta cuestión viene peleándose con el Banco Central, una entidad que al día de hoy retiene su independencia frente a las presiones de la facción gobernante.</p>
<p>Bajo la dirección de Erdogan la experiencia económica turca en algún punto encuentra paralelos con la realidad de algunos países latinoamericanos. El semanario británico <em>The Economist</em> sostiene que el Gobierno cayó en “la trampa del ingreso medio”, esto es, su apremio por resultados en el campo de la industria de productos básicos con salarios bajos, y la falta de interés en reformas estructurales a largo plazo para incentivar la innovación y la promoción de una industria avanzada.<strong> Al igual que en América Latina, un problema de fondo que gravita sobre Turquía, que desalienta las inversiones privadas y ergo reduce los prospectos de la economía, tiene que ver con el debilitamiento institucional que ha dejado la prolongada gestión personalista de un líder que no se muestra muy dispuesto a compartir o transferir la batuta.</strong></p>
<p>La misma desazón ha dejado la política exterior, virtualmente conducida por Erdogan, quien como resultado de su unilateralismo ha aislado incluso a funcionarios de su propia plataforma. A partir de la Primavera Árabe la agenda exterior turca incrementó la proyección de Ankara en la región, mas no sin también proyectar un nacionalismo en casa para consumo de las masas. Este doble juego, sin embargo, ha puesto al país en ridículo por el grado de irresponsabilidad con el cual ha lidiado con la guerra civil siria y la crisis humanitaria que se está desarrollando en los territorios lindantes. El caso más claro que ejemplifica la ineptitud turca ha sido la ambivalente posición del Gobierno en relación al Estado Islámico (ISIS). Siendo que los turcos tienen sus razones para desconfiar de los kurdos, Ankara se negó a ayudar directa o indirectamente a los militantes de esta etnia en su lucha contra los yihadistas, esencialmente por temor a desbalancear la ecuación en favor de separatistas que le reclaman a Turquía independencia. Esta postura no ha sido bien recibida en las capitales occidentales, y la inacción del Gobierno de cara a la crisis siria y al ISIS sustenta la noción de que Turquía está perdiendo prestigio y relevancia, no solamente desde la mirada de los analistas, pero desde aquella de los turcos corrientes también.</p>
<p>Las protestas que sacudieron Turquía en 2013 hicieron eco de muchos de los agravios que preocupan a la oposición. <strong>Grupos de derecha como de izquierda canalizaron sus quejas en cuanto al estilo autoritario del “sultán”, el deterioro de las instituciones y la libertad de expresión, la política exterior, y la paulatina imposición de pautas islámicas en la vida pública</strong>. Gonul Tol, experta en asuntos turcos, afirma sin rodeos que “Erdogan es su propio peor enemigo”. Ciertamente podemos convenir que el no tan simbólico presidente desconoce las limitaciones de su cargo, y se comporta como si su reforma presidencialista ya hubiese sido puesta en marcha. Desde luego este no ha sido el caso, y para dificultar sus anhelos, una encuesta reveló que el 77% de los tucos no apoya semejante iniciativa. Llegado este punto, en mi opinión creo que cualquier Gobierno de tinte populista con doce años de gestión consecutiva estaría (si es que ya no lo está) a un paso de la crisis. Su narrativa simplemente no se condice con la realidad, y esto genera resquemor y expectativa por un cambio entre segmentos de la población.</p>
<p>Una encuesta conducida por el Pew Research Center el año pasado mostraba a la sociedad turca altamente polarizada en estos temas. Desde lo general, alrededor de la mitad de los ciudadanos estaban en desacuerdo tanto con el capitán Erdogan como con el compás que empleaba para tramar el rumbo del país. Volviendo pues al aquí y ahora, en palabras de Cengiz Çandar, destacado periodista turco, con el resultado de las elecciones “la política turca ha dejado de ser un show unipersonal”. Desde el lunes de la semana pasada, el AKP tiene concretamente 45 días estipulados por la Constitución para ponerse de acuerdo con la oposición y formar un nuevo Gobierno. La decepcionante pérdida de popularidad ha forzado a Davutoglu a presentarle su renuncia a su “sultán” y benefactor; y bien, de no alcanzarse acuerdo, Erdogan ya adelantó que será necesario llamar a elecciones anticipadas, las cuales él tiene potestad de convocar.</p>
<p>Desde otro lugar, <strong>también debe destacarse que los kurdos tendrán por primera vez representación en la Asamblea.</strong> Habiendo alcanzado un 13 por ciento de los votos, superado el umbral legal que exige que las fuerzas políticas consigan al menos un diez por ciento de los mismos para obtener bancas en el parlamento, el Partido Democrático de los Pueblos (HDP) de sustrato kurdo se ha asegurado presencia con 80 parlamentarios. Esto es definitivamente una buena noticia en virtud de conceder representatividad a un grupo étnico que representa entre el 15 y el 20 por ciento de la población de Turquía, y hasta ahora excluido de las deliberaciones. No obstante el hito suscita fuertes controversias. Si bien el HDP ha apoyado el proceso de paz entre el Gobierno y los separatistas del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), una agrupación considerada terrorista por el grueso de la comunidad internacional, los líderes democráticos del primer grupo están acusados de mantener vínculos cercanos con la dirigencia terrorista del segundo.</p>
<p>Algunos analistas sugieren que, de convocarse a nuevas elecciones, Erdogan podría recuperar votos apelando a instintos otomanistas tradicionales que devienen de un largo historial de “turquificación” de las minorías étnicas para quitarle protagonismo a una fuerza política que despierta mucha oposición por su mera esencia sectaria. De obrar así, esto sería bastante irónico siendo que fue Erdogan quien combatió esta tendencia durante sus primeros años en el poder, ofreciéndole a los kurdos ciertos derechos culturales oprimidos durante décadas anteriores. Pese a esto, y en todo caso, dado que ninguna fuerza política está cómoda con perpetuar la influencia del conocido mandamás, habiendo también discordia dentro de las propias filas del AKP, <strong>es muy plausible que con independencia de lo que deparen los próximos meses este sea el inicio del fin de la era Erdogan.</strong> Los últimos comicios pueden ser perfectamente interpretados como un referéndum personal a la figura del líder, y si hay algo que ha quedado en evidencia es que los turcos no quieren a un sultán como presidente vitalicio.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/06/15/elecciones-en-turquia-el-fin-de-la-era-erdogan/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Las lecciones no aprendidas del genocidio armenio</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/04/14/las-lecciones-no-aprendidas-del-genocidio-armenio/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/04/14/las-lecciones-no-aprendidas-del-genocidio-armenio/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 14 Apr 2015 10:40:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Federico Gaon</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Califa]]></category>
		<category><![CDATA[Genocidio]]></category>
		<category><![CDATA[Imperio Otomano]]></category>
		<category><![CDATA[Irak]]></category>
		<category><![CDATA[Medio Oriente]]></category>
		<category><![CDATA[Pueblo armenio]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
		<category><![CDATA[Turquía]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/federico-gaon/?p=94</guid>
		<description><![CDATA[Este mes se conmemora el centenario del genocidio perpetrado contra el pueblo armenio, cometido por el Gobierno otomano durante la Primera Guerra Mundial. Se estima que entre un millón y un millón y medio de armenios murieron; centenares de miles como resultado directo de terribles masacres, y otros millares como resultado indirecto de su desplazamiento... <a href="http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/04/14/las-lecciones-no-aprendidas-del-genocidio-armenio/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Este mes se conmemora el centenario del genocidio perpetrado contra el pueblo armenio, cometido por el Gobierno otomano durante la Primera Guerra Mundial. Se estima que entre un millón y un millón y medio de armenios murieron; centenares de miles como resultado directo de terribles masacres, y otros millares como resultado indirecto de su desplazamiento forzado, para languidecer en el exilio y perecer frente a la falta de refugio y alimentos.</p>
<p><strong>Visto en perspectiva histórica, del genocidio armenio trascendieron importantes y terribles secuelas que se ven reflejadas en la ejecución de otros crímenes sistemáticos contra grupos humanos por parte de diferentes actores.</strong> Como precedente, la suerte de los armenios, y no menos importante, la relativa impunidad con la que se salieron sus verdugos, influenciaron el trágico devenir de otros pueblos que luego serían perseguidos también. Pero en esta oportunidad, en vista de los dantescos eventos de la guerra religiosa que viene llevándose a cabo en Medio Oriente, es conveniente repasar cómo el genocidio armenio cambió para siempre el paradigma de la política en la región. A todo quien esté dispuesto a verlos, los sucesos de la actualidad muestran por sí solos los méritos del ejercicio de conmemoración y memoria.</p>
<p>Lo primero a destacar es naturalmente el contexto de esta fatídica experiencia. Entre mediados del siglo XIX y comienzos del siglo XX, los armenios, al igual que otros pueblos y etnias gobernadas por el gran imperio multicultural que era el otomano, descubrieron la idea del nacionalismo. Provistos con un renacimiento político y cultural en línea con los movimientos ideológicos de Europa, los súbditos cristianos del califa otomano comenzaron a revelarse y a obtener progresivamente su independencia hasta el desmembramiento final del imperio islámico. En el caso de los armenios, a finales del siglo XIX, influenciados por la tendencia marxista que se estaba desarrollando en Rusia, concibieron entre otros a dos partidos políticos radicales (Hunchakian y Dashnaks), caracterizados por una aspiración independentista común, pero así también por instar al uso de violencia en contra de los otomanos, y hasta cierto punto contra la mayoría musulmana, para alcanzar dicha finalidad.</p>
<p>Comenzando en la década de 1890, los militantes armenios comenzaron a contrabandear armas rusas y a emprender con ellas <a href="http://www.amazon.com/Death-Orders-Terrorism-Revolutionary-International/dp/0275997529#reader_0275997529">actos que hoy serían catalogados como terroristas</a> contra funcionarios públicos e incluso contra personalidades armenias opuestas a la campaña de violencia. Como resultado, la insurgencia de los radicales “corroboró”, en vista del califa y posteriormente de los nacionalistas turcos, que los armenios querían sublevarse como lo hicieran, efectivamente, y gracias al apoyo de las potencias europeas, los búlgaros, griegos, rumanos y serbios antes que ellos.</p>
<p>Lo cierto, no obstante, es que Estambul ya venía articulando una otredad negativa para los armenios desde mediados del siglo XIX, comenzando estos a ser vistos como detractores – una quinta columna si se quiere – dentro del Imperio, que favorecía la influencia rusa a costas de la soberanía turca. <strong>Históricamente las ambiciones rusas sobre los Balcanes y el Cáucaso constituyeron la principal fuente de amenaza a la integridad territorial otomana, y con el devenir de las guerras ruso-turcas, Estambul fue perdiendo control sobre sus provincias europeas.</strong> En este contexto, ya antes de la Primera Guerra Mundial, el hecho de que hubiera armenios rusos combatiendo en favor del zar sentó la creencia entre los turcos (posteriormente explotada con fines macabros) que todos los cristianos siríacos, armenios, o griegos ortodoxos representaban una presencia que amenazaba la seguridad otomana. En este sentido, el sequito del califa creía que los cristianos serían proclives a confabular con los rusos para arrebatarle Anatolia Oriental al orden musulmán.</p>
<p>Por otro lado, pese a las vicisitudes, en términos generales, los súbditos armenios del soberano otomano eran mucho más laboriosos y prósperos económicamente que la mayoría musulmana a su alrededor. Esta realización, al igual que sucedería con otras minorías en distintos lugares y coyunturas, contribuyó a su estigmatización entre el grupo humano predominante. Conjugadas las circunstancias, la subversión de los radicales armenios, la precaria situación geopolítica otomana, y los prejuicios de las elites y las masas, prepararon el terreno para “<i>Medz Yeghern</i>” – el “Gran Crimen” – cometido contra los armenios.</p>
<p>Entre 1894 y 1896 se registró una masacre de armenios sin parangón hasta ese entonces en la historia moderna del Imperio otomano. <strong>Se concede que aunque las mismas no fueron orquestadas personalmente por el califa, funcionarios otomanos hicieron la vista gorda al comportamiento de los musulmanes de Anatolia Oriental y sus notables, y ergo de un modo u otro permitieron que estos arremetan contra las comunidades armenias por miedo a las aspiraciones nacionalistas difundidas entre estas.</strong></p>
<p>En 1908 un grupo de nacionalistas castrenses referido como los Jóvenes Turcos tomaron el poder en Estambul, y emprendieron una fuerte campaña de “otomanización” (léase unificación) de las distintas etnias y minorías del Imperio, valga la redundancia, para fomentar una identidad y lealtad otomana común entre los habitantes. Este proceso, si bien anterior a 1908, ahora era impetuosamente acelerado, y para los no turcos se convirtió en motivo de preocupación, en tanto se entendía que deberían relegar sus costumbres y solidaridades sectarias en función de abrazar una identidad esencialmente turca.</p>
<p><strong>Si anteriormente los armenios eran vistos como una amenaza a la integridad otomana, luego de 1908 pasaron de lleno a ser considerados, no solamente peligrosos, sino extranjeros e indeseables.</strong> Esta inclinación llegó a su cúspide con la guerra balcánica de 1912 y 1913, una contienda en donde voluntarios armenios lucharon contra los otomanos, y que resultó en la pérdida definitiva de la soberanía turca sobre territorios europeos. Este desastre, al menos en términos de la proyección de poder otomano, como secuela crispó el nacionalismo turco, y este pasó a favorecer, para distanciarse y a la vez antagonizar con los rebeldes cristianos, un sentir identitario fuertemente apegado a la religión islámica. Esta ideología denunciaba a los cristianos, fueran de la etnia que fueran, como sediciosos, infieles, e ingratos, y con la erupción de la Primera Guerra Mundial, dadas las tensiones recientes, un importante número de armenios se abstuvo de integrar las filas otomanas, y lo que es más, muchos decidieron integrar las formaciones rusas. Lo que siguió a partir de ese momento fue una campaña deliberada por parte del Estado otomano por exterminar sistemáticamente a los armenios y a otros cristianos como los asirios y griegos pónticos dentro de su territorio. El resto, como dicen, es historia. Para usar una expresión más coloquial, en suma las autoridades turcas “metieron a todos en la misma bolsa”, indiscriminadamente de su activismo político, lealtad, condición o sexo.</p>
<p><strong>La lección más importante que debería haber sido aprendida al término de la guerra, cuando el Imperio otomano fue desmembrado por las potencias europeas victoriosas, es que los nexos de solidaridad construidos sobre una base sectaria o religiosa suelen ser más poderosos que aquellos impartidos “desde arriba hacia abajo” por una autoridad central.</strong> Esto viene al caso sobre todo cuando dicha autoridad se ampara en una ideología que minimiza las costumbres o sensibilidades de las colectividades, si es que directamente no es el resultado de una nueva entidad política construida por agentes extranjeros.</p>
<p>Comenzando con las guerras balcánicas, a principios del siglo XX <a href="http://world.time.com/2012/10/08/the-balkan-wars-100-years-later-a-history-of-violence/">comenzaban a manifestarse</a> indicios que los nuevos Estados multiculturales, donde la competencia política, si la había, se traducía en competencia sectaria, eran un experimento destinado al fracaso. Francia y Gran Bretaña se dividieron Medio Oriente tras la derrota otomana, mas fraguaron una división política imperfecta con trágicas consecuencias. Notoriamente, para acomodar a los cristianos maronitas en el Levante con un Estado viable, los franceses crearon en 1920 el Líbano, en un esquema que los situaba compartiendo poder con los árabes sunitas y chiitas.</p>
<p>En paralelo, los británicos dieron formación a Irak unificando tres provincias otomanas, suponiendo que una mayoría chiita viviría en paz con una minoría sunita en el poder, y que los kurdos, étnicamente diferentes a los árabes, balancearían la ecuación.</p>
<p>La historia muestra que la convivencia entre distintos colectivos dentro de un solo país pudo conseguirse solamente con el amparo y presencia de las potencias europeas, pero cuando Londres y París abandonaron sus colonias a su suerte, en la segunda mitad del siglo XX, la convivencia rápidamente comenzó a deteriorarse. Esta semana, por ejemplo, se cumplen cuarenta años de la guerra civil que destrozó al Líbano y que forzó a los grupos religiosos a tomar partido de acuerdo a su identidad confesional. Este problema, que hoy en día se ve especialmente en Siria y en Irak en la <a href="http://www.infobae.com/2015/04/11/1721581-el-fanatismo-chiita-un-fenomeno-peligroso-y-moderno">guerra religiosa entre sunitas y chiitas</a>, fue evadido durante seiscientos años por las autoridades otomanas mediante el sistema de Millet. Este consistía en la asignación de espacios especiales dónde cada comunidad religiosa podía, en donde esta fuera significativa, autogobernarse de acuerdo a sus propias costumbres y leyes religiosas, siempre y cuando se atuvieran a pagar los impuestos debidos según lo establecido por el califato. Entrada la Era Moderna el sistema se desmoronó con el avenimiento de los distintos nacionalismos.</p>
<p><strong>La segunda lección no aprendida de la catástrofe armenia apunta a que en situaciones de rivalidad y resentimiento sectario, la etnia o grupo encabezando el poder, represente o no a la mayoría total del país, puede iniciar un <a href="http://federicogaon.com/genocidio-de-las-minorias-religiosas-en-irak/">proceso de deshumanización y polarización</a>, que de escalar, podría culminar en un genocidio.</strong> Esto está bastante documentado y es una realidad que trasciende las fronteras de Medio Oriente. Como la experiencia armenia muestra, el colectivo es señalado como una amenaza interna y acusado de ser desleal con el Estado, y luego se lo degrada a un carácter de inferioridad, deshumanizándolo para facilitar su aniquilación física o la desaparición de su cultura. La campaña de Saddam Hussein contra los kurdos, o la reciente insurgencia del Estado Islámico (ISIS) contra las minorías religiosas de Irak sirven para ilustrar la relevancia de esta cuestión.</p>
<p>El genocidio armenio es una herida abierta, no exclusivamente porque el Estado turco ha fallado en enfrentar su pasado y en reconocer responsabilidad por las masacres, pero también porque las minorías religiosas de la región continúan en peligro de extermino. Los cristianos del mundo árabe son <a href="http://www.raymondibrahim.com/tag/muslim-persecution-of-christians-2/">perseguidos y asesinados a diario</a> y a esta altura existe suficiente evidencia de que el fanatismo islámico, y la ideología totalitaria que es el islamismo, acaparan intenciones perfectamente catalogables como genocidas. Lamentablemente en Medio Oriente el “nunca más” está muy lejos de ser una realidad dada por sentada.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/04/14/las-lecciones-no-aprendidas-del-genocidio-armenio/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Kurdistán y el Gran Juego del nuevo Medio Oriente</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2014/11/03/kurdistan-y-el-gran-juego-del-nuevo-medio-oriente/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2014/11/03/kurdistan-y-el-gran-juego-del-nuevo-medio-oriente/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 03 Nov 2014 10:03:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Federico Gaon</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[China]]></category>
		<category><![CDATA[Geopolítica]]></category>
		<category><![CDATA[Irán]]></category>
		<category><![CDATA[ISIS]]></category>
		<category><![CDATA[Kurdistán]]></category>
		<category><![CDATA[Medio Oriente]]></category>
		<category><![CDATA[Petróleo]]></category>
		<category><![CDATA[Rusia]]></category>
		<category><![CDATA[Turquía]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/federico-gaon/?p=18</guid>
		<description><![CDATA[Cuando en el siglo XIX los estrategas británicos hablaban del “Gran Juego”, se referían a la contienda imperialista entre Gran Bretaña y Rusia por la supremacía de Asia Central. Desde entonces, muchos analistas plantearon que el juego nunca acabó, sino que solamente se reinventó para dar cabida a nuevos jugadores. Esto así, porque tiene mucho... <a href="http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2014/11/03/kurdistan-y-el-gran-juego-del-nuevo-medio-oriente/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Cuando en el siglo XIX los estrategas británicos hablaban del “Gran Juego”, se referían a la contienda imperialista entre Gran Bretaña y Rusia por la supremacía de Asia Central. Desde entonces, muchos analistas plantearon que el juego nunca acabó, sino que solamente se reinventó para dar cabida a nuevos jugadores. Esto así, porque tiene mucho sentido analizar la realidad a partir de esta mirada, pues sería muy difícil obviar que existen potencias en constante competencia por ganar mayores cuotas de influencia.<strong> Yendo desde Crimea, pasando por Irán y Pakistán, en la actualidad existe un claro tablero geopolítico que reúne, por un lado, a los poderes occidentales encabezados por Estados Unidos, y por el otro, a Rusia y a China. En cuanto a Medio Oriente, podemos apreciar las cosas a través de un prisma similar.</strong></p>
<p>Tras la Primera Guerra Mundial, Francia y Gran Bretaña se dividieron Mesopotamia y el Levante en áreas de influencia, dando creación a nuevos Estados, e instaurando una era marcada por el tutelaje anglo-francés de los asuntos persas y árabes. Finalizada la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos y la Unión Soviética reemplazaron a la cordial alianza europea en el papel de veedores del Medio Oriente, aunque claro, en un rol abiertamente confrontativo. Luego, caído el imperio soviético a principios de los años noventa, las nuevas circunstancias forzaron a casi todos los Estados árabes a ponerse bajo la <i>aegis</i> de Washington. De particular interés, hoy en día, gracias a las insurrecciones que la llamada Primavera Árabe despertó, y gracias al vacío de poder que dejó Estados Unidos tras su retirada de Irak, comienza a deslumbrarse, siempre en términos geopolíticos, un nuevo eje de conflicto alrededor de Kurdistán, el territorio de la etnia kurda repartido entre Irak, Irán Siria y Turquía.</p>
<p><strong>Violentamente reprimidos por los iraníes, y masacrados por los turcos y los iraquíes, los kurdos han tenido el grave infortunio de no conseguir un Estado independiente durante el siglo XX.</strong> Si bien en un comienzo, en 1920, los vencedores de la Primera Guerra habrían de asignar una estatidad a los kurdos, la rotunda queja de la entonces flamante República turca de Kemal Atatürk imposibilitó semejante concesión. De este modo, para dar formalmente por finalizada la guerra, en 1923, los aliados debieron ceder frente a las exigencias turcas y sacrificar la autodeterminación del pueblo kurdo. En breves cuentas, desde allí en adelante, se sucedieron y perecieron distintas revueltas orientadas a consagrar un grado de soberanía kurda. Su suerte política cambió decisivamente a partir de la Guerra del Golfo de 1991, la cual debilitó el férreo control de Sadam Hussein sobre el norte de su país, facilitando así la consecución de una zona fácticamente autónoma. Una década más tarde, la segunda intervención norteamericana en Irak reforzó dicha autonomía. <strong>La constitución iraquí de 2005 reconoció la existencia <i>de iure</i> del Kurdistán iraquí como una entidad federal, mas lo cierto es que esto ratificaba una realidad ya consumada</strong>; dado que en los hechos la región ya era virtualmente independiente. Sumado a esto, ese mismo año se llevó a cabo un referéndum informal, simbólico si se quiere, cuyo resultado reflejó que el <a href="http://www.kurdmedia.com/article.aspx?id=6235">98% de los kurdos iraquíes estaban a favor de la independencia</a>.</p>
<p>El último hito que ha reforzado al autogobierno kurdo situado en Erbil, en claro detrimento de la autoridad central de Bagdad, ha sido sin lugar a dudas el surgimiento del Estado Islámico (EI o ISIS) en el seno de Irak. Por esta razón, no solamente que una independencia formal kurda es posible, sino que hasta parecería ser algo ya inevitable. Irak es a la fecha un Estado fragmentado por la violencia sectaria entre sunitas y chiitas, y el ejército se muestra incapaz de hacer prevalecer el orden, aún con la asistencia logística y aérea provista por la coalición internacional contra el ISIS.</p>
<p>Si hay algo en lo que todos los actores estatales de Medio Oriente coinciden, es que ISIS es una grave amenaza al prospecto de estabilidad. Bien, si hay algo en donde no hay consenso y reina la incertidumbre, es en el análisis que las distintas capitales hacen sobre el mañana, sobre la situación posterior a la desintegración del ISIS, y a la plausible caída del régimen de Bashar al-Assad en Siria. Esta situación explica en gran medida la <a href="http://english.alarabiya.net/en/News/middle-east/2014/09/28/Turkey-can-t-stay-out-of-anti-is-fight-Erdogan-.html">vacilación de Turquía</a> en relación a la campaña en contra de los yihadistas. Tayyip Erdogan, el mandamás de la política turca, está obsesionado con ver derrocado a Al-Assad, y al mismo tiempo está preocupado por la plausible independencia del Kurdistán iraquí, sopesando que podría causar gran alboroto entre la importante minoría kurda que habita en Turquía, contada entre 11 y 15 millones de personas.</p>
<p><strong>Condicionada por las inclinaciones islamistas de sus líderes, y empeñada en una política exterior que los analistas han acuñado como “<a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Neo-Ottomanism">neo-otomanista</a>”, Turquía busca desde hace varios años consolidar una imagen positiva entre los musulmanes sunitas de su histórico patio trasero, y entiende que la caída de Assad es un paso indispensable para consolidar tal ansiado liderazgo.</strong> Hasta el año pasado, los oficiales turcos suponían que podrían contar con el ISIS para destrabar el conflicto sirio, inclinando la balanza en favor de los rebeldes, sean de la caña que sean. Pero hoy comprenden que el ISIS representa una barrera manifiesta a los expresos deseos de los kurdos por independizarse, de modo que siguiendo con esta trama, el Gobierno de Erdogan ha, por ejemplo, <a href="http://www.nytimes.com/2014/10/29/opinion/turkeys-obstruction-of-kobanis-battle-against-isis.html?_r=0">bloqueado el acceso</a> a milicianos kurdos dispuestos a combatir al ISIS.</p>
<p>Podría decirse que Turquía está apostando a un juego peligroso, cuyo riesgo se justifica en evitar a como dé lugar fortalecer la posición kurda. El escenario es delicado, pero el mensaje que envía Ankara es claro: como potencia regional, Turquía debe cumplir un papel en la resolución de la debacle contemporánea.</p>
<p><strong>Irán busca un rol semejante, y aunque dicho Estado actúa como garante y benefactor del régimen sirio, a decir verdad tampoco puede permitirse tener de vecino a un Estado kurdo.</strong> Además de que en Irán viven entre 6.5 y 7.9 millones de kurdos, el supuesto nuevo Estado podría representar una potencial amenaza para la seguridad iraní. Teniendo en cuenta que <a href="http://www.voltairenet.org/article184537.html">Israel ya ha asentado</a> que reconocería la estatidad kurda, posiblemente los militares iraníes teman que, desde dicha hipotética entidad, puedan llegarse a lanzarse operaciones en su contra. Existen <a href="http://www.meforum.org/3838/israel-kurds">lazos históricos entre judíos y kurdos</a>, y ambos pueblos comparten una larga historia de persecución y opresión. Así como opina Ofra Bengio, un especialista en el tema,  aunque lo más probable es que de declararse independiente, Kurdistán naturalmente priorice no antagonizar sin necesidad con sus vecinos por la cuestión israelí, podría ser posible que ambos Estados cooperasen militarmente entre las sombras.</p>
<p>Otra cuestión de crucial importancia es la beta energética, siendo que es una de las principales fuentes de tensión entre el Kurdistán iraquí y el Gobierno central en Bagdad. El norte del país regido por los kurdos es <a href="http://online.wsj.com/articles/in-challenge-to-iraq-kurds-pin-future-on-stealth-oil-sales-1405996352">una región rica en petróleo</a>, con gran potencial de explotación. <strong>De darse la separación, el disminuido Irak perdería una importante fuente de ingresos.</strong> Empero, siendo que no solo Bagdad se opone a la separación, sino que Ankara, Damasco y Teherán también, Erbil debe decidir entre un argumento pragmático que llamaría a conciliar intereses y a evitar la independencia, u optar sino por llevar a cabo y respetar el resultado de un referéndum que seguramente dictara la autodeterminación. En este sentido, siguiendo el argumento pragmático, Dlawer Ala’Aldeende, el presidente de un <a href="http://www.meri-k.org/publication/iraq-as-we-knew-it-is-no-longer-2/">think tank de Erbil</a> (MERI), reconoce que es factible que el Kurdistán iraquí termine incrementando su independencia económica, sacrificando su independencia, pero acomodándose de modo seguro con sus vecinos. Lo cierto es que proyectando a tal hipotético Estado, independiente o no, Kurdistán en esencia no dejaría de ser un enclave sin salida al mar. No obstante, de independizarse, sus vecinos podrían tomar represalias asfixiando al nuevo Estado, prohibiéndole el tránsito o bloqueando sus exportaciones petroleras.</p>
<p>Por otro lado, la posición de las potencias globales no alienta la independencia. Rusia y China se alinearían evidentemente en contra de un Kurdistán autodeterminado. Esto implica que si la dirigencia kurda decide perseguir sus históricos anhelos nacionales, su única esperanza sería el reconocimiento estadounidense. Sin embargo, Washington viene también oponiéndose a dicho proyecto. <strong>Reconocer a Kurdistán resultaría en una grave crisis con Turquía, una potencia regional, miembro de la OTAN, y significaría dar por muerto el proyecto de reconstrucción federada de Irak iniciado a duras penas tras 2003.</strong></p>
<p>La única certeza es que la cuestión kurda será de ahora en más uno de los ejes principales del debate geopolítico mediooriental. Sean independientes o no, a la luz de los eventos recientes, no debería sorprendernos que al cabo de pocos años Hollywood glorifique la resistencia kurda contra el ISIS. En mi opinión, los kurdos merecen un Estado propio, y tal vez no tendrán mejor oportunidad para asegurarlo que esta. Su lucha contra el avance de los yihadistas ya constituye para muchos una fuente de inspiración que avala moralmente su derecho a la autodeterminación. Pero siendo realistas, quedará por verse finalmente si lo que primará será dicho principio de autodeterminación, o el principio más egoísta de integridad soberana, indicado por la postura pragmática de los políticos y estrategas.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2014/11/03/kurdistan-y-el-gran-juego-del-nuevo-medio-oriente/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 0.845 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-30 19:17:51 -->
