<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Federico Gaon &#187; Benjamín Netanyahu</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/federico-gaon/tag/benjamin-netanyahu/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/federico-gaon</link>
	<description>Federico_Gaon</description>
	<lastBuildDate>Tue, 31 May 2016 10:22:49 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>La efectiva intransigencia de Netanyahu</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/03/31/la-efectiva-intransigencia-de-netanyahu/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/03/31/la-efectiva-intransigencia-de-netanyahu/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 31 Mar 2015 10:51:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Federico Gaon</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Benjamín Netanyahu]]></category>
		<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[Irán]]></category>
		<category><![CDATA[Israel]]></category>
		<category><![CDATA[Medio Oriente]]></category>
		<category><![CDATA[Palestina]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/federico-gaon/?p=91</guid>
		<description><![CDATA[En diciembre de 1969,Isaac Rabin, en ese entonces embajador de Israel en Estados Unidos, le confió a Menachem Begin que &#8220;no es suficiente que un embajador israelí aquí [en Washington] diga simplemente estoy actuando en pos de los mejores intereses de mi país de acuerdo a las reglas. Para promover nuestros intereses, un embajador israelí... <a href="http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/03/31/la-efectiva-intransigencia-de-netanyahu/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>En diciembre de 1969,<a href="http://www.amazon.com/reader/1592642780?_encoding=UTF8&amp;query=It%20is%20not%20enough%20for%20an%20Israeli%20ambassador#reader_1592642780">Isaac Rabin</a>, en ese entonces embajador de Israel en Estados Unidos, le confió a Menachem Begin que &#8220;no es suficiente que un embajador israelí aquí [en Washington] diga simplemente estoy actuando en pos de los mejores intereses de mi país de acuerdo a las reglas. Para promover nuestros intereses, un embajador israelí tiene que sacar provecho de las rivalidades entre los demócratas y los republicanos. Un embajador israelí que no quiere o no es capaz de hacerse su camino a través del complejo panorama político norteamericano para promover los intereses estratégicos de Israel, haría bien en empacar e irse a casa&#8221;. Cuarenta años más tarde, si hay algo que la última querella protagonizada por el presidente Barack Obama y el primer ministro Benjamín Netanyahu demuestra, es que claramente la premisa pragmática de Rabin no ha perdido validez.</p>
<p>Es indudable que Netanyahu es capaz de entrometerse por la trastienda política estadounidense y, al menos de momento, salirse con la suya.<a href="http://www.amazon.com/Man-Shadows-Inside-Middle-Crisis-ebook/dp/B001NRZDRY/ref=asap_bc?ie=UTF8">Efraim Halevy</a>, prominente figura ya retirada de la inteligencia israelí, ha descrito al premier como &#8220;una persona inusualmente inteligente, que ha dominado el arte de gobierno con relativa facilidad y que es excepcionalmente dotado en utilizar a los medios, especialmente los electrónicos, a su favor”. Esta es una descripción con la que los detractores del reelecto líder israelí estarían de acuerdo. Desde esta posición, aunque Netanyahu está lejos de convertirse en un estadista, su genio político es evidente. Primero sabe apalancarse de las emociones de su electorado, luego tiene maña para los arreglos a corto plazo para sostener su Gobierno, y por último tiene una fluidez nata para aprovechar la enorme influencia conservadora en Estados Unidos, y mermar con ella la política exterior adversa de la Casa Blanca.</p>
<p><strong>Si bien la mala relación entre Netanyahu y Obama empeoró en este último tiempo por la citada cuestión iraní, la rispa y la desconfianza mutua viene en aumento desde hace tiempo.</strong> La mala sintonía entre estos dos líderes se debe en gran parte a las nociones diferentes que tienen sobre la proyección de sus países en el mundo. Netanyahu cree que un Estado palestino pronto se convertiría en un semillero de yihadistas, y cree que Obama no comprende las eventualidades contemporáneas. El presidente norteamericano por su parte cree que el acuerdo entre israelíes y palestinos es indispensable para cementar confianza, pulir la imagen de Estados Unidos, y eventualmente contribuir a la estabilidad de Medio Oriente. El problema entre ellos aparece cuando Obama se encasilló en echarle toda la culpa por el fracaso a los asentamientos judíos en Cisjordania.</p>
<p>La pugna entre un presidente estadounidense y un primer ministro israelí no es una crónica novedosa, y ciertamente no es la primera vez que las incompatibilidades de carácter y personalidad entre los respectivos dignatarios se vuelven manifiestas. En 1977 Menachem Begin quiso aleccionar al presidente Jimmy Carter sobre la situación israelí utilizando mapas, para mostrarle el &#8220;big picture&#8221; de la situación en la región. Netanyahu hizo lo mismo con Obama en 2011, y como Begin, se discute que su posición dura – algunos dirían &#8220;dogmática&#8221; – peligra la relación de Israel con Estados Unidos.</p>
<p>Por otro lado debe ser dicho que la desazón no se sustrae solamente a un clivaje entre izquierda y derecha, o a una factura entre una cosmovisión demócrata y otra republicana (en el sentido estadounidense de los términos). Isaac Shamir, tal vez el más maximalista entre los líderes del Likud, mantuvo una <a href="http://articles.chicagotribune.com/1992-01-26/news/9201080438_1_israeli-ambassador-zalman-shoval-shamir-loan-guarantees">tensa relación con George H.W. Bush</a> (republicano) debido a la rotunda oposición del primero a ceder en la cuestión de los asentamientos. En 1991 Jerusalén necesitaba de la ayuda económica de Washington para absorber a centenares de miles de inmigrantes provenientes de la difunta Unión Soviética. Frente a la negativa de Shamir a comprometerse a frenar la construcción de asentamientos en los territorios palestinos, Bush congeló garantías de préstamos por 10 billones de dólares durante más de un año, hasta que el liderazgo israelí cambió y pudo concretar un acuerdo con Isaac Rabin en agosto de 1992.</p>
<p><a href="http://www.haaretz.com/news/features/the-art-of-intransigence-from-shamir-to-netanyahu-1.448409">Akiva Eldar</a>, renombrado columnista de Haaretz, el matutino de izquierda más importante de Israel, dijo que &#8220;Netanyahu es Shamir sin bigote&#8221;, y que ambos se caracterizan por dominar &#8220;el arte de la intransigencia&#8221;. Sin embargo, mientras la intransigencia a Shamir le costó el cargo, pues perdió frente a Rabin en los comicios de 1992, <strong>la intransigencia a Netanyahu le ha dado resultado</strong>. Por lo menos eso es lo que ha quedado confirmado con el devenir electoral de hace un par de semanas. Shamir se vio perjudicado por la falta de interés de los votantes en su visión redentora de los asentamientos. En aquella oportunidad, las preocupaciones del israelí promedio se vinculaban con asuntos de la cotidianidad urbana, que la oposición laborista supo identificar y resumir con el eslogan: &#8220;dinero para los barrios pobres, no para los asentamientos&#8221;.</p>
<p>El ciudadano israelí de hoy también vota en función de su bolsillo pensando en la situación socioeconómica. No obstante, el éxito en la intransigencia de Netanyahu frente a Obama descansa, en que a diferencia de Shamir, el actual primer ministro ha sabido llevar a tierra las abstracciones de los revisionistas. Aunque todos los dirigentes del Likud han siempre remarcado su oposición a comprometer la seguridad del Estado, Netanyahu ha sabido, en sintonía con la coyuntura, darle un sentido práctico a las aspiraciones mesiánicas de los sectores más duros. Como resultado, preparó una retórica con la cual gran parte de los israelíes puede consentir. <strong>De un modo u otro, si la inestabilidad regional y el auge de los movimientos islamistas y yihadistas no le dio a Netanyahu la razón, todos están de acuerdo que estas condiciones le ayudaron a posicionar su agenda.</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/03/31/la-efectiva-intransigencia-de-netanyahu/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La jutzpah de Netanyahu</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/03/09/la-jutzpah-de-netanyahu/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/03/09/la-jutzpah-de-netanyahu/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 09 Mar 2015 09:44:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Federico Gaon</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Benjamín Netanyahu]]></category>
		<category><![CDATA[Congreso]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[Irán]]></category>
		<category><![CDATA[Israel]]></category>
		<category><![CDATA[Jutzpah]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/federico-gaon/?p=75</guid>
		<description><![CDATA[Jutzpah es la palabra que en hebreo criollo refiere a una bravata, una actitud atrevida, a un acto de desafío, de valentía, de creatividad e ingenio, o bien, de soberbia o prepotencia. Tener jutzpah en Israel es un atributo muy valorado pese a las ambivalencias propias del término. Significa en muchos casos presentar un argumento,... <a href="http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/03/09/la-jutzpah-de-netanyahu/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Jutzpah es la palabra que en hebreo criollo refiere a una bravata, una actitud atrevida, a un acto de desafío, de valentía, de creatividad e ingenio, o bien, de soberbia o prepotencia. Tener jutzpah en Israel es un atributo muy valorado pese a las ambivalencias propias del término. Significa en muchos casos presentar un argumento, y ser irrespetuoso, insensible o agresivo frente al receptor del mensaje. Pero la jutzpah también significa desafiar las convenciones, los roles sociales, el protocolo y todo tipo de limitaciones formales. Alguien con jutzpah puede ser impulsivo, una persona que actúa sin premeditar, pero que desde lo positivo, tiene una determinación infranqueable por alcanzar sus objetivos y mostrar su punto de vista, sin importar que tan grande sean los desafíos por delante.</p>
<p>Para bien o para mal, esta competencia describe a la perfección el comportamiento del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, en virtud de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=wRf1cdw4IAY">su discurso frente al Congreso norteamericano</a> el martes pasado. <strong>Su intervención, bienvenida por unos, repudiada por otros, es una clara muestra de intransigencia, que justificada o no, merece especial atención dadas las circunstancias internacionales actuales.</strong> En tanto la Casa Blanca busca alcanzar una solución negociada con Teherán al programa nuclear iraní, Jerusalén teme que se este cometiendo un error histórico a costa de la seguridad y – según las voces más críticas, entre ellas la del primer ministro – la misma existencia de Israel.</p>
<p>Hay varios motivos que dan cuenta de la controversia detrás del discurso del premier israelí. En primer lugar, Netanyahu fue invitado a hablar al Congreso por el republicano John Boehner, presidente de la Cámara de Representantes, sin el consentimiento previo del despacho oval, y lo que es más, pese a su manifiesta oposición. Es un hecho indiscutido que el presidente Barack Obama no tiene una buena opinión de su homólogo israelí, y que las relaciones interpersonales entre ambos son a lo sumo cordiales, pero problemáticas. Quizás no haya habido un contraste de egos tan acentuado entre un líder estadounidense y uno israelí desde que Jimmy Carter tratara con Menachem Begin en 1978 y 1979.</p>
<p>En el marco de las negociaciones auspiciadas por Estados Unidos que decantarían en un acuerdo de paz entre Egipto e Israel, Begin, fundador y líder del partido Likud (hoy heredado por Netanyahu) dijo que “<a href="http://www.haaretz.com/news/diplomacy-defense/this-american-chutzpah-makes-my-blood-boil-menachem-begin-said-during-jimmy-carter-s-1979-visit-to-israel-for-egypt-peace-talks.premium-1.509967">la jutzpah norteamericana hace que mi sangre ebullicione</a>”. Begin se refería a la resolución de Carter por imponer una solución al conflicto palestino, so pena que la relación entre el Estado hebreo y la primera potencia mundial se viera deteriorada. Hoy sin ir más lejos, es un presidente estadounidense quien perfectamente podría decir lo mismo de su contraparte israelí.</p>
<p><strong>Ovacionado por el aplauso bipartisano de los congresistas, Netanyahu le echó en cara a la administración Obama que pactar con Irán sería ingenuo y especialmente peligroso para la paz y la estabilidad regional.</strong> Insistió, apelando a la memoria del Holocausto perpetrado por los Nazis, que no se puede tener como socio a un régimen islamista, volcado hacia una misión escatológica, sobre todo vista su intención por obtener una bomba nuclear. Netanyahu remarcó que “ningún trato es mejor que un trato malo”, y alertó sobre las terribles consecuencias que resultarían de la agenda exterior de Obama en la cuestión. No es secreto, desde que los cables diplomáticos revelados por WikiLeaks corroboraran la opinión en boga entre los analistas, que las monarquías conservadoras del Golfo quieren que Estados Unidos “<a href="http://www.reuters.com/article/2010/11/29/us-wikileaks-iran-saudis-idUSTRE6AS02B20101129">le corte la cabeza a la serpiente</a>” persa. En efecto, <strong>incluso si la bomba iraní no se convierte en una amenaza existencial para Israel, sería de todos modos una certera fuente de conflicto, generadora de una carrera armamentística entre el régimen chiita de los ayatolas y los monarcas y dirigentes árabes sunitas.</strong></p>
<p>En declaraciones posteriores para la prensa, Obama, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=kVo07ioEpOY">visiblemente fastidiado</a>, reprochó que Netanyahu no ofreciera &#8220;ninguna alternativa viable”, y que “la acción militar no sería exitosa como un acuerdo nuclear”. Fustigó a los suyos, correctamente, señalando que la conducción de la política exterior es competencia del Ejecutivo, y no la del Legislativo. Sin duda, la bravata de Netanyahu, asentada en el corazón de la democracia estadounidense, llega como una afronta personal a Obama, desprestigiando su gestión frente al cuerpo más influyente de su país, y mancillando su imagen frente a una vasta audiencia internacional.</p>
<p>Por otro lado, no todo lo que Netanyahu recibió fueron laureles. Por el contrario, sumando a la controversia, a los comentaristas y críticos les resulta comprensiblemente difícil minimizar el hecho de que el discurso se haya producido a dos semanas de darse elecciones generales en Israel. Con su excelente y poderosa oratoria, sin mencionar su impecable inglés, Netanyahu ha capitalizado en el pasado sus habilidades como comunicador para sumar votos y adherentes. Durante la última campaña electoral, a finales de 2012 y comienzos de 2013, afiches políticos del partido Likud leían “cuando Bibi (Netanyahu) habla, el mundo escucha” – una aseveración, que desde ese punto de vista, es indiscutiblemente cierta.</p>
<p>¿Actuó Netanyahu correctamente? Todo depende del punto de vista del observador. Si usted interpreta la jutzpah como omnipotencia, un exceso, falta de respeto o de sentido, entonces la de Netanyahu ha sido una jugarreta inapropiada, quizás egoísta, mas seguramente perjudicial si se evalúa el impacto negativo que podría tener <i>vis-à-vis</i> la administración Obama. En lo absoluto, no es poca cosa ponerse al hombre más poderoso del mundo en contra. Bien, desde otra esquina, si usted aprecia las cualidades positivas del portador de jutzpah, su dedicación y coraje en pos de su objetivo, pese a la certeza de ofender a alguien – sin importar quien caiga – entonces la de Netanyahu ha sido una jugada valerosa, digna de reconocimiento y admiración.</p>
<p>Esta polarización se vive especialmente en Israel. <strong>La mayoría de los israelíes concuerdan que un Irán nuclear representa una amenaza existencial para su país, pero las opiniones divergen en cuanto a la actuación de Netanyahu.</strong> Están quienes critican al premier por entrelazar la política israelí con la política norteamericana, siendo que su entendimiento y expreso apoyo a figuras republicanas es claro. Con justa razón, también están quienes critican a Netanyahu aduciendo que su discurso fue una provocación innecesaria, siendo posible para Israel expresar su incomodidad con la política de la Casa Blanca por medio de los canales diplomáticos convencionales. Visto así, tiene sentido concebir que, a dos semanas de las elecciones, Netanyahu busca fijar a Irán y a la cuestión de seguridad en la agenda, temas o eslóganes en donde se posiciona por encima de sus rivales políticos.</p>
<p>Desde lo personal, no me convencen las voces que atacan a Netanyahu por querer montar una campaña política a un océano de distancia. Más bien, <strong>creo que su atrevida intervención se debe a su sincera y profunda preocupación por el desenlace de la política de apaciguamiento de Washington hacia Teherán.</strong> Debe considerarse que las encuestas muestran que Netanyahu podría perder las elecciones frente a su rival laborista, Isaac Herzog, quien coincide con la aproximación de Obama hacia Irán. Netanyahu es bastante consiente de que podría perder las elecciones, y teme por lo que podría deparar el futuro.</p>
<p>Si su discurso no tuvo la intención de cosechar votos en casa, muchos se preguntan, ¿por qué no esperó “Bibi” a después de las elecciones para ir al Congreso? La respuesta, en mi opinión, es que precisamente teme ya no ser primer ministro para entonces. No tengo dudas de que la jutzpah de Netanyahu habla mucho de su ego y de su personalidad, pero en última instancia lo que aquí está en juego es algo conmensurablemente mayor como lo es la supervivencia de su nación. Sin importar las repercusiones diplomáticas, probablemente Netanyahu se pensó forzado a interponerse entre Obama y el Congreso, porque supone que su homologo no comprende la cruel y dura dinámica de los totalitarismos.</p>
<p>Lo que a mi entender es claro, es que Netanyahu ha dado un discurso “churchiliano”, porque percibe que una tormenta calamitosa se está formando sobre Medio Oriente. Basándose en este pronóstico, quedará por verse si el mundo y Estados Unidos toman cartas en el asunto.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2015/03/09/la-jutzpah-de-netanyahu/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Tumulto político en Israel: ¿cierre o continuación de la era Netanyahu?</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2014/12/09/tumulto-politico-en-israel-cierre-o-continuacion-de-la-era-netanyahu/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2014/12/09/tumulto-politico-en-israel-cierre-o-continuacion-de-la-era-netanyahu/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 09 Dec 2014 11:11:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Federico Gaon</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Benjamín Netanyahu]]></category>
		<category><![CDATA[Estado palestino]]></category>
		<category><![CDATA[Israel]]></category>
		<category><![CDATA[Likud]]></category>
		<category><![CDATA[Mahmud Abás]]></category>
		<category><![CDATA[Partido Laborista]]></category>
		<category><![CDATA[Tzipi Livni]]></category>
		<category><![CDATA[Yair Lapid]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/federico-gaon/?p=38</guid>
		<description><![CDATA[El martes pasado el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, despidió a su ministro de Finanzas, Yair Lapid, y a su ministra de Justicia, Tzipi Livni, ocasionando la ruptura de la coalición que armara en marzo de 2013, ya con bastantes dificultades, para lograr su tercer Gobierno. Sin el sustento de las dos fuerzas más importantes... <a href="http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2014/12/09/tumulto-politico-en-israel-cierre-o-continuacion-de-la-era-netanyahu/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>El martes pasado el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, despidió a su ministro de Finanzas, Yair Lapid, y a su ministra de Justicia, Tzipi Livni, ocasionando la ruptura de la coalición que armara en marzo de 2013, ya con bastantes dificultades, para lograr su tercer Gobierno. <strong>Sin el sustento de las dos fuerzas más importantes del centro, Yesh Atid (de Lapid), y Hatnuah (de Livni),</strong> que en conjunto sacaron el 19 porciento de los votos en las últimas elecciones de enero de 2013, <strong>el Gobierno de Netanyahu se queda corto de números, y se queda escueto de legitimación para liderar el país.</strong> Siendo este el caso, el llamado a nuevas elecciones se ha hecho inevitable. Bien, lo que se preguntan los israelíes, como así mismo todas las partes interesadas en el proceso de paz, es qué sucederá en marzo, para cuando está previsto el próximo sufragio. <strong>¿Será el cierre de la era de “Bibi”, como le dicen al mandatario, o será la oportunidad que éste necesita para revindicar su liderazgo con una nueva coalición?<span id="more-38"></span></strong></p>
<p>Netanyahu asentó que su decisión se basaba en un criterio de gobernabilidad, siendo que no podía mandar “<a href="http://www.timesofisrael.com/netanyahu-fires-lapid-livni-from-ministerial-posts/">con una oposición dentro del Gobierno</a>”. Para situarnos en contexto, hay dos elementos clave que hay que tener presente. El primero tiene que ver con el aparato político israelí en sí, y el segundo con la polémica desatada a raíz de la <a href="http://federicogaon.com/para-que-sirve-la-ley-israel-estado-judio/">ley Israel – Estado judío</a>.</p>
<p>El sistema político israelí es multipartidista, y en contraste con otros sistemas, no se trata de un sistema de ganador único – dónde el partido que gana elecciones podría en principio gobernar sin el acuerdo de las fuerzas opositoras. Según <a href="http://www.casadellibro.com/libro-partidos-y-sistemas-de-partidos-marco-para-un-analisis-2-ed/9788420647784/1054855">Giovanni Sartori</a>, la democracia israelí es parlamentaria, con sistema pluralista polarizado. Esto implica que si bien existen cinco o cuatro partidos relevantes, hay también una importante brecha ideológica entre ellos. El resultado – tal como se podía ver en las últimas elecciones de comienzos de 2013 – es que ninguna fuerza puede obtener suficientes escaños por su cuenta como para formar Gobierno con mayoría absoluta.</p>
<p>Indubitablemente, los principales ejes ideológicos que definen toda elección tienen que ver con los debates cotidianos de la sociedad israelí. Está por supuesto la brecha entre la izquierda y la derecha. La primera, una impulsadora fehaciente del proceso de paz con los palestinos. La segunda, más reservada y escéptica frente a tal posibilidad. Por ello, como slogans políticos, cuando el partido laborista, Ha’Avoda, apela a la paz, el Likud, la fuerza del actual premier, prioriza el llamado a la seguridad. Por otro lado, además de existir distancias en lo relacionado con las políticas económicas (estatistas o menos estatistas), en Israel se da la particularidad de discutirse el rol de la religión en la escena pública. Así, los partidos de izquierda defienden plataformas laicas, al tanto que hay partidos de derecha con plataformas tanto seculares como religiosas.</p>
<p>Teniendo en cuenta esta faceta elemental de la escena política israelí, es fácil comprender porque se ha roto la coalición del actual Gobierno. Ya de antemano su configuración resultaba forzada, y en muchos aspectos contradictoria. Por ejemplo, mientras Livni está comprometida con el proceso de paz para dar cabida a un Estado palestino independiente, Naftali Bennnett, ministro de Economía, está comprometido con la causa de los colonos judíos, y se opone abiertamente a la consecución de una independencia palestina. Para ponérselo más claro al lector argentino, imagínese usted si el kirchnerismo tuviera que formar Gobierno con el macrismo. <strong>Piense qué sucedería si Cristina Fernández se viera forzada a nombrar a Mauricio Macri como ministro de Economía, o a Elisa Carrió como ministra de Exteriores</strong>. En suma, por cómo está concebido, <strong>el sistema político israelí por un lado garantiza la pluralidad de posiciones en el Gobierno, pero a costas de sacrificar un grado cuantioso de gobernabilidad,</strong> siendo que difícilmente los integrantes de la coalición se pueden poner de acuerdo sobre temáticas fundamentales – como si apostar al proceso de paz a cambio de arriesgar la seguridad o no; o si preservar el carácter judío de Israel, o en cambio apostar a una agenda más secularizada e integradora.</p>
<p>Esta última discusión fue el punto álgido que puso a prueba la cohesión de una coalición ya bastante maltrecha. Por lo mencionado anteriormente, el primer ministro apadrinó un <a href="http://hatzadhasheni.com/apoyo-una-ley-basica-israel-estado-nacional-del-pueblo-judio-por-gabriel-ben-tasgal/">proyecto de ley para reforzar la esencia judía de Israel</a>, esencialmente como respuesta a la tendencia actualmente en boga entre algunos países, por reconocer prematuramente a Palestina como Estado antes de que los palestinos e israelíes puedan resolver sus disputas por vía diplomática. Si bien en la práctica la ley no afecta la situación de las minorías no judías, no puede decirse que no las afecte psicológicamente, haciéndolas sentirse menos importantes dentro del Estado.</p>
<p>Esta es la razón por la cual Livni y Lapid entre otros se desentendieron con el primer ministro. <strong>Básicamente creen – <a href="http://federicogaon.com/para-que-sirve-la-ley-israel-estado-judio/">al igual que yo</a> – que la ley crispa innecesariamente a la sociedad, pues en rigor Israel ya es el Estado judío, y hacerlo más explícito aún genera polémica innecesaria.</strong> Pero dado que las autoridades palestinas se <a href="http://www.timesofisrael.com/abbas-palestinians-will-never-recognize-israel-as-jewish-state/">rehúsan a reconocer a Israel como “judío”</a>, el hecho concreto es que Netanyahu y sus allegados quieren dejarle a la comunidad internacional bien explicito, escrito en negrita, que todo acuerdo de paz significa necesariamente acordar con una entidad judía. En otras palabras, cuando Mahmud Abás se siente con su contraparte israelí, no podrá aducir que no reconoce a Israel como judío, pues estará redundantemente remarcado en los pilares judiciales del Estado hebreo.</p>
<p>Según varios analistas, Netanyahu era plenamente consciente de que su coalición se hallaba al borde del abismo. Luego de varias pugnas con Lapid relacionadas con la política financiera, incluyendo pleitos mediáticos vinculados con la <a href="http://www.ynetnews.com/articles/0,7340,L-4598544,00.html">exención (o no) del IVA en la compra de viviendas</a>, y a la <a href="http://www.haaretz.com/news/national/1.571877">transferencia de fondos (o no) para los asentamientos en Cisjordania</a>, el primer ministro habría estado seguro que la coalición estaba por romperse. Según esta mirada, <a href="http://www.ynetnews.com/articles/0,7340,L-4598969,00.html">además de irresponsable</a>, de ser planificada, la maniobra de Netanyahu implicaría evidentemente que su impaciencia pudo más que los intereses del país. Pero sería de esperar, que al facilitar su caída, Netanyahu este seguro que podrá revalidar su mandato el año entrante. Acaso formar otra coalición, con aliados dentro de partidos más consecuentes con su propia apreciación de las prioridades nacionales, como los religiosos y otros nacionalistas. Es muy posible que Netanyahu espere obtener suficientes escaños en las próximas elecciones de marzo, lo necesarias para maniobrar y pactar con estas fuerzas del ala derecha.</p>
<p>Las encuestas de opinión reflejan en efecto un escenario relativamente positivo para el actual premier, en parte, pues como opina <a href="http://marcelokisilevski.wordpress.com/2014/12/03/elecciones-anticipadas-otra-vez/">Marcelo Kisilevski</a>, “hoy por hoy, no hay quien pueda llenar los zapatos del vapuleado líder”. En este sentido, como opina también <a href="http://www.haaretz.com/news/national/.premium-1.629709">Aluf Benn</a>, “las próximas elecciones son un referéndum sobre Netanyahu”</p>
<p>Según el Canal 2 israelí, el Likud sería el ganador obteniendo 22 escaños (actualmente tiene 20). En contraste, en términos absolutos, según la misma fuente, <a href="http://www.timesofisrael.com/poll-65-israelis-dont-want-netanyahu-as-prime-minister/">2/3 de los israelíes no votarían por Netanyahu</a>. No obstante, dadas las condiciones del sistema político, al estar tan fragmentado el voto, al final de cuentas la potestad para formar Gobierno cae en la primera fuerza ganadora, y aquí es donde se percibe que Netanyahu tiene más oportunidades de triunfar. Véase que en este aspecto, de acuerdo a la encuesta, el partido nacionalista-religioso de Bennet (Habait Hayeudi) recibiría 17 bancas (hoy tiene 12), el partido laborista (Ha’Avoda) 12 (hoy tiene 15), el partido derechista Israel Beitenu 12 (13). Lapid y Livni, hoy los representantes del espectro de centro, recibirían 11 y 5 respectivamente (hoy; 19 y 6). Ergo, por lo pronto la situación no pinta bien para el centro.</p>
<p>Medio Oriente es una región volátil en dónde las cosas pueden cambiar de un día a otro, y siendo que las elecciones están a más de tres meses de distancia, la tendencia reflejada hoy puede mutar mañana. <strong>Solo una cosa parece segura: en la medida en que aumenten los ataques terroristas contra civiles israelíes, el slogan “seguridad” tendrá por lo pronto más cabida.</strong> Israel no tiene un líder como “Bibi”, pero quizás llegó la hora de un cambio de liderazgo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/federico-gaon/2014/12/09/tumulto-politico-en-israel-cierre-o-continuacion-de-la-era-netanyahu/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 2.976 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-31 04:27:30 -->
