<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Eduardo Curia &#187; Plan Verano</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/eduardo-curia/tag/plan-verano/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/eduardo-curia</link>
	<description>eduardo_curia</description>
	<lastBuildDate>Wed, 11 May 2016 10:48:59 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>Las propias culpas en la distorsión cambiaria y en el declinar exportador</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/eduardo-curia/2015/09/05/las-propias-culpas-en-la-distorsion-cambiaria-y-en-el-declinar-exportador/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/eduardo-curia/2015/09/05/las-propias-culpas-en-la-distorsion-cambiaria-y-en-el-declinar-exportador/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 05 Sep 2015 10:39:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Eduardo Curia</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Cepo cambiario]]></category>
		<category><![CDATA[Contexto mundial]]></category>
		<category><![CDATA[Continuismo]]></category>
		<category><![CDATA[Cristina Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[devaluación]]></category>
		<category><![CDATA[Distorsión cambiaria]]></category>
		<category><![CDATA[Dólar]]></category>
		<category><![CDATA[Empleo]]></category>
		<category><![CDATA[Exportaciones]]></category>
		<category><![CDATA[Gradualismo]]></category>
		<category><![CDATA[Inflación]]></category>
		<category><![CDATA[Inversión]]></category>
		<category><![CDATA[Mercado]]></category>
		<category><![CDATA[Plan Verano]]></category>
		<category><![CDATA[Pymes]]></category>
		<category><![CDATA[Shock]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/eduardo-curia/?p=91</guid>
		<description><![CDATA[Se suele creer que la historia reinicia todos los días, desde cero. Lo que aplica al ascendente debate sobre el tema devaluación. Aclaremos equívocos previos. Es torpe enfocar la variable cambiaria de modo aislado. Sí, el cambio nominal es una variable, pero el real -clave y que incluye al anterior- lo calza con las demás... <a href="http://opinion.infobae.com/eduardo-curia/2015/09/05/las-propias-culpas-en-la-distorsion-cambiaria-y-en-el-declinar-exportador/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Se suele creer que la historia reinicia todos los días, desde cero. Lo que aplica al ascendente debate sobre el tema devaluación.</p>
<p>Aclaremos equívocos previos. Es torpe enfocar la variable cambiaria de modo aislado. Sí, el cambio nominal es una variable, pero el real -clave y que incluye al anterior- lo calza con las demás variables de la macroeconomía; hay una matriz. A la par, hace tiempo que el Gobierno devalúa (en lo nominal) continuamente, a diversos ritmos. Claro, en el contexto, ello deriva en una dura sobrevaluación real.</p>
<p>En lo de la historia, se olvida -incluso, en medios de la industria, sector harto favorecido en su época- que venimos de un esquema afín a una matriz macro de dólar alto -con los demás complementos-, que marcó uno de los lustros más notables de nuestra historia económica. Más allá de un mero efecto rebote y del apego al llamado “viento de cola”, con un crecimiento sostenido cercano al 9 % anual, aun mayor para la industria (y sin un gran déficit de divisas sectorial), una suba masiva del empleo (en especial privado), el repunte de la inversión, y la solidez externa (superávits y gran acopio de reservas).<span id="more-91"></span></p>
<p><b>Ese modelo exigía ya en 2007 un <i>service</i>, como lo dijimos temprano. En cambio, se giró en 2010 hacia una matriz ligada al dólar (real) barato, acorde con el rediseño de otras variables, alentando más inflación</b> y cayendo -aun con una actividad resentida- en la restricción externa, con su disfuncional colateral del cepo cambiario (que ayuda a reciclarla). Se instaló un sistemático declive exportador, con muchas pymes que se iniciaron en el negocio y luego dejaron, y con una escasez de divisas nunca zanjada (por más que se amparó a ciertos rubros del retraso cambiario, vía medidas que ven amenazada su continuidad). En el tiempo, hubo dos ocasiones de hacer correcciones, tal como lo recomendamos: fines de 2011, aprovechando el gran triunfo comicial de Cristina Kirchner, y fines de 2013, cuando atisbaba un esfuerzo de mejora. Cuadraba una adecuación cambiaria de cierta entidad, dentro de una propuesta integral, derivando luego en un curso de inflación descendente.</p>
<p><b>Ahora encaramos una instancia muy apremiante, porque más allá de la fachada transitoria que atañe al Plan Verano, los desvíos macroeconómicos endógenos, agudizados al perderse esas ocasiones, se cruzan con un ciclo mundial denso en claroscuros</b>. Justamente, en este marco, junto con otros factores, el tipo de cambio real multilateral, al que si bien nunca le otorgamos una prioridad absoluta en el análisis, sí ofrecía cierta distensión ante el bilateral con el dólar, ahora también nos contraría.</p>
<p>El tipo de heterodoxia dominante consolida el retraso cambiario (devalúa en lo nominal, pero, por negligencia, con efectos reales negativos) y lo legitima aduciendo que, cambiando, poco se ganaría en exportaciones dado el contexto mundial. Otra vez saltea la historia: su propia culpa en nuestra flojedad exportadora. Además, aun con ese contexto, nos exponemos a ceder crecientemente el <i>market share </i>en los mercados. Sin olvidar las pérdidas productivas y de dólares.</p>
<p>Urge un serio sinceramiento de la distorsión de los precios relativos macro. Aun aspirando al aflujo de capitales. Desde ya, la óptica en boga opina distinto: postula ese aflujo casado con el dólar barato. He aquí el meollo del debate entre las opciones: continuismo-gradualismo-<i>shock</i>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/eduardo-curia/2015/09/05/las-propias-culpas-en-la-distorsion-cambiaria-y-en-el-declinar-exportador/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Transición económica: ¿afable o adusta?</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/eduardo-curia/2015/02/05/transicion-economica-afable-o-adusta/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/eduardo-curia/2015/02/05/transicion-economica-afable-o-adusta/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 05 Feb 2015 23:46:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Eduardo Curia</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Plan Verano]]></category>
		<category><![CDATA[retraso cambiario]]></category>
		<category><![CDATA[transición económica]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/eduardo-curia/?p=46</guid>
		<description><![CDATA[Naturalmente, una cuestión que, suponemos, ganará espacio con el tiempo, es la relativa a la manera de abordar la transición económica 2015/16. Hoy por hoy, aquélla se plantea light, por varios motivos: a) porque, a esta altura –arrancando 2015-, puede lucir prematuro intentar avanzar más, faltando referencias; b) porque la lucha electoral, aun a tiempo... <a href="http://opinion.infobae.com/eduardo-curia/2015/02/05/transicion-economica-afable-o-adusta/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Naturalmente, una cuestión que, suponemos, ganará espacio con el tiempo, es la relativa a la manera de abordar la transición económica 2015/16.</p>
<p>Hoy por hoy, aquélla se plantea <i>light</i>, por varios motivos: a) porque, a esta altura –arrancando 2015-, puede lucir prematuro intentar avanzar más, faltando referencias; b) porque la lucha electoral, aun a tiempo vista, exige un sensible cuidado –distinguir entre lo exotérico y lo esotérico- sobre lo que se puede decir, y cómo; c) porque <strong>prima un “lugar común” o imaginario –de una transición afable-, con anclaje interno y externo, que se asocia a la convicción de que el simple recambio de autoridades posibilitará automáticamente, por propio peso, encauzar de modo rápido, fácil y hasta indoloro, el severo plexo de desequilibrios que afronta la economía.</strong> Imaginario o convicción que se proyecta sobre los principales referentes, incluido el más conspicuo, actualmente, del sector oficialista.<span id="more-46"></span></p>
<p>Sin embargo, si se prescinde por un momento de todas estas semblanzas y restricciones, la percepción del desafío que, probablemente, implique la transición, debe tomarse con particular seriedad y profundidad. Justamente, si hay una nota que reafirma en especial esta condición, es el perfil que trasunta el fenómeno de sobrevaluación cambiaria real en curso. Lamentablemente, el parcial ensayo devaluatorio de hace un año, desprovisto de un encuadre orgánico, se frustró, deparando más molestias que beneficios.</p>
<p>Pero la contracara de ello es que el retraso cambiario real -a un nivel agudo- tiende a consolidarse, y hasta puede acentuarse. Es sabido que <strong>hablar aisladamente del tipo de cambio, es una soberana necedad,</strong> y, que, en definitiva, tallan marcos macroeconómicos. Precisamente, se encuentra en marcha un esquema de política económica –que tratamos bastante, bautizándolo como “Plan Verano”-, que, en principio, tiene chances en los meses venideros de presentar, aun sin exagerar, una fachada más atractiva que la floja imagen que mostró el 2014.</p>
<p>El <i>quid </i>es que ese mayor retraso cambiario –sobre un nivel de por sí delicado-, tendería a operar como un exigido colateral de aquel esquema (tanto menos se lo respetara, tanto más peligraría la matriz de dicho esquema). Pero, entonces, cabría hablar de un desalineamiento cambiario, con un panorama que se extendería asimismo a los (desalineamientos) de orden fiscal y monetario. Pudiéndose avanzar desde este <i>núcleo duro </i>hacia otros diversos vectores con bemoles (vgr., expectativas de inflación, costo laboral en dólares, tarifas).</p>
<p>El hecho es que no es descartable a priori cierto éxito del Plan Verano en los próximos meses, con una marcha comparativamente favorable frente al 2014. Pero, a la par, el otro hecho es que el tal fenómeno no implicaría encauzar los referidos desalineamientos. A no dudar, la confluencia de estos dos hechos, se las trae. Quizás, avanzando el año, esa confluencia pueda alentar tensiones. <strong>Llegado el caso, la perspectiva de la transición, por ende, podría ir instigando una faz más adusta, y colocando más a prueba aquel imaginario tan confiado</strong> que se citó arriba. Incluyendo a tantos que habrían hallado la panacea, enarbolando la apelación al neoendeudamiento externo  y a “un toquecito aquí y allá”.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/eduardo-curia/2015/02/05/transicion-economica-afable-o-adusta/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 2.689 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-31 01:31:52 -->
