<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Christian Joanidis &#187; Derecha</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/christian-joanidis/tag/derecha/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/christian-joanidis</link>
	<description>christian_joanidis</description>
	<lastBuildDate>Sat, 21 May 2016 09:38:31 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>Ni derecha, ni izquierda: república</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/christian-joanidis/2015/08/06/ni-derecha-ni-izquierda-republica/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/christian-joanidis/2015/08/06/ni-derecha-ni-izquierda-republica/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 06 Aug 2015 10:17:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Christian Joanidis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Caída del muro]]></category>
		<category><![CDATA[Capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Comunismo]]></category>
		<category><![CDATA[Daniel Scioli]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia]]></category>
		<category><![CDATA[Derecha]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones 2015]]></category>
		<category><![CDATA[Europa]]></category>
		<category><![CDATA[Guerra Fría]]></category>
		<category><![CDATA[Izquierda]]></category>
		<category><![CDATA[Kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
		<category><![CDATA[Mauricio Macri]]></category>
		<category><![CDATA[Populismo]]></category>
		<category><![CDATA[Prensa]]></category>
		<category><![CDATA[Primera Guerra Mundial]]></category>
		<category><![CDATA[República]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/christian-joanidis/?p=256</guid>
		<description><![CDATA[La polarización de las cuestiones es algo natural. Comienzan a surgir en la sociedad las ideas y van decantando, lo que da como resultado que solo algunas de ellas se nos presenten como alternativas reales. Esto suele suceder prácticamente ante cualquier toma de decisión: se presenta un  problema, van sugiriendo soluciones y de todas estas... <a href="http://opinion.infobae.com/christian-joanidis/2015/08/06/ni-derecha-ni-izquierda-republica/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La polarización de las cuestiones es algo natural. Comienzan a surgir en la sociedad las ideas y van decantando, lo que da como resultado que solo algunas de ellas se nos presenten como alternativas reales. Esto suele suceder prácticamente ante cualquier toma de decisión: se presenta un  problema, van sugiriendo soluciones y de todas estas sugerencias se selecciona una cantidad limitada de alternativas, que son las que en definitiva se van a analizar y entre las que se va a decidir. Es una cuestión de limitación humana: me cuesta imaginar a un grupo de gente eligiendo entre más de tres o cuatro alternativas reales.</p>
<p>Este mismo proceso se da a nivel nacional e incluso mundial. Después de la Primera Guerra Mundial todo el mundo se había polarizado en torno a dos opciones: capitalismo o comunismo. La derecha y la izquierda. Eran extremos nítidos: con solo escuchar hablar a alguien era muy fácil saber de qué lado estaba. Como siempre, había un enorme colorido entre una opción y otra, pero era innegable que esas dos eran las madres de todas las alternativas.</p>
<p>A veces nos cuesta dimensionar cuánto nos marcan, a todos, los hechos de la historia mundial. <b>Los conceptos de izquierda y derecha han calado tan hondo que hoy, casi treinta años después de la caída del muro y el desguace del comunismo, esta polarización sigue vigente en los discursos</b>. Muchos votantes rechazan a Mauricio Macri porque es de derecha y tienen afinidad con el Gobierno porque lo consideran de izquierda. Ambas afirmaciones no son más que la mezcla de nombres actuales con conceptos perimidos.<span id="more-256"></span></p>
<p>La polarización entre izquierda y derecha tenía sentido cuando el mundo estaba dividido y no se sabía todavía cuál era la solución al problema de la administración de la riqueza. Era el fruto de una discusión que estaba vigente y que fue el eje de esos casi setenta años que transcurrieron entre el fin de la Primera Guerra Mundial y la caída del muro. Hubo tinta, sangre y se dilapidaron millones en la carrera armamentista, pero el problema se resolvió y hoy vivimos en un mundo capitalista. <b>Izquierda y derecha son ya dos categorías obsoletas que corresponden a otro tiempo de la humanidad, cuando el problema a dirimir era otro</b>.</p>
<p>Hoy vivimos en un mundo capitalista. Así dicho suena algo tremendo, porque llamarse a uno mismo “capitalista” es una afirmación algo contundente, pero lo cierto es que eso somos si nos referimos en los términos del conflicto de la Guerra Fría. Pero es una terminología arcaica la de “capitalismo” y “comunismo”, aunque absurdamente sigue subsistiendo la de izquierda y derecha: La inercia lleva casi treinta años.</p>
<p>Hoy ya no tenemos un problema político global, como lo hubo durante esos 70 años: Los problemas se han regionalizado. Europa debate si es necesaria más o menos integración. <b>En Latinoamérica estamos debatiendo si queremos república o populismo</b>. Ya hemos pasado la etapa en la que discutíamos si queríamos ser países democráticos. Hoy en América Latina, y en particular en Argentina, tenemos muy claro que queremos vivir en democracia.</p>
<p>Actualmente los problemas de la Argentina son otros. Un debate entre izquierda y derecha es negar lo que nos pasa, es mirarnos en el espejo y vernos con quince años menos. La Argentina no está eligiendo entre izquierda y derecha, la elección está hecha. Hoy somos una democracia capitalista. Pero no es la única decisión que se ha tomado en la Argentina. Ningún candidato podrá desmantelar los beneficios sociales que se han venido otorgando en estos doce años y tampoco nadie quiere hacerlo. No hay candidatos de lo público y de lo privado: Ni siquiera en la época de las privatizaciones se avanzó sobre lo público más allá de algunas empresas. Estas decisiones ya están tomadas, el resultado de las urnas no las van a cambiar. Lo que sí estamos decidiendo en estas elecciones es si queremos o no una verdadera república.</p>
<p>La Argentina tiene hoy una democracia que poco tiene de republicana: Gobernadores que funcionan como señores feudales, intendentes vitalicios, diputados eternos y mayorías automáticas son solo algunos de los síntomas. El próximo presidente no podrá hacer grandes cambios, pero podrá hacer su contribución, marcar el rumbo que otros seguirán trazando en el camino de la historia hasta que la Argentina sea una verdadera república.</p>
<p>Cometemos el error de darle a nuestros derechos políticos un papel secundario, creyendo que la democracia todo lo soluciona. Pero en democracia también es posible cometer atropellos, si no hay una república. Me atrevería a decir que está casi demostrado que en las sociedades más republicanas hay menos delito y un desarrollo económico a largo plazo que beneficia a toda la población. No es casualidad, es que la república es un sistema que obliga a los distintos poderes a hacer su trabajo, por su propia naturaleza, combate la corrupción endémica y proporciona un ambiente político más estable.</p>
<p>La república es el único entorno que permite garantizar los derechos de las personas, sobre todo de los más débiles. El ataque a la prensa es uno de los tantos atropellos que hoy comete el Gobierno. Pero no es el único, es el primero, porque si callan a los que hablan, entonces quedarán los que en silencio tolerarán la prepotencia. ¿Acaso no tenemos un fiscal cuya muerte no se puede aclarar? El error es creer que esas cosas no nos afectan a todos. Lo hacen: Cuando se vulneran los derechos de uno, luego se vulneran los de todos. Tenemos que tenerlo claro, todos estamos en la fila.</p>
<p>Estos últimos doce años han traído el feudo a la urbe y hoy tenemos un país feudal<b>. El kirchnerismo se ha encargado de minar las instituciones, de derribarlas para que no puedan hacer su trabajo, para dejar impune los crímenes cometidos.</b> Hoy la república está agonizando y es precisamente en estas elecciones donde vamos a decidir si le damos una nueva vida o le damos el golpe de gracia. Daniel Scioli, lo ha dejado claro en este último tiempo, es la continuidad del populismo y la muerte de la república. Del otro lado, sea el que sea, es una esperanza para una república que se apaga.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/christian-joanidis/2015/08/06/ni-derecha-ni-izquierda-republica/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Categorías obsoletas</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/christian-joanidis/2014/04/20/categorias-obsoletas/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/christian-joanidis/2014/04/20/categorias-obsoletas/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 20 Apr 2014 10:11:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Christian Joanidis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia]]></category>
		<category><![CDATA[Derecha]]></category>
		<category><![CDATA[Izquierda]]></category>
		<category><![CDATA[Muro de Berlín]]></category>
		<category><![CDATA[Progresismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/christian-joanidis/?p=101</guid>
		<description><![CDATA[Las categorías en las que se organiza nuestro pensamiento son, en última instancia, la forma en que comprendemos nuestra realidad. Y es justamente esta imagen que tenemos de la realidad la que nos termina llevando a implementar determinadas soluciones. Vayamos a un tema concreto como el de la inflación para analizar esto: si yo creo... <a href="http://opinion.infobae.com/christian-joanidis/2014/04/20/categorias-obsoletas/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Las categorías en las que se organiza nuestro pensamiento son, en última instancia, la forma en que comprendemos nuestra realidad. Y es justamente esta imagen que tenemos de la realidad la que nos termina llevando a implementar determinadas soluciones. Vayamos a un tema concreto como el de la inflación para analizar esto: si yo creo que la inflación es la consecuencia de la especulación de empresarios inescrupulosos, entonces mis medidas estarán orientadas a detectar a estos empresarios y neutralizarlos. Porque mi comprensión de la realidad me indica ese camino. Si yo creo que la inflación está vinculada a la emisión de moneda, entonces reduciré la emisión. <strong>El problema es que la realidad es una sola y si no logro comprenderla, las medidas que tome nunca la van a transformar en el sentido que quiero o necesito.</strong></p>
<p>En la Argentina se sigue hablando de izquierda y derecha. Este es un esquema mental no sólo completamente sesgado, sino además obsoleto. Sesgado porque se califica como “de derecha” a todas las personas maquiavélicas y perversas que buscan que los ricos exploten a los pobres, que quieren exterminar a los pobres y sobre todo imponer un neoliberalismo salvaje que destruya todo. Los que son “de izquierda” buscan el bien de las personas, aborrecen el autoritarismo y quieren un mundo mejor para todos. Este sesgo sin asidero está casi enquistado en el imaginario popular, evitando por lo tanto que se exploren las alternativas “de derecha” en busca soluciones plausibles para nuestros problemas.</p>
<p><strong>Por otro lado, se trata de una dicotomía obsoleta, que vio su fin con la caída del muro de Berlín</strong>. Sin embargo las personas se siguen alineando a uno y otro lado, los partidos se declaran de derecha o de izquierda y los analistas políticos siguen usando estos términos con una liberalidad que da cuenta de su falta de profundidad intelectual. Hemos comprendido con el tiempo que las soluciones a los problemas no son ideológicas, sino fácticas. Es decir, que si hablamos del problema del delito, no podemos remitirnos a cuestiones ideológicas, sino que tenemos que buscar una solución eficiente y eficaz. Por supuesto que hay distintas ideas y esto bueno: se puede construir desde las ideas,pero no desde la ideología, porque la la ideología es ciega, pero la idea es lúcida. Hablar de soluciones de derecha o de izquierda es simplemente anacrónico. La aplicación de un esquema similar al del método científico debiera ayudarnos a exponer ideas y encontrar la mejor solución.</p>
<p>El paradigma actual va comprendiendo lentamente que no existen estas soluciones de izquierda o de derecha, sino simplemente soluciones. La implementación de bicisendas en la ciudad de Buenos Aires no es una medida de derecha, ni es una medida de izquierda. Tiene su fundamento en una concepción de lo que debe ser una ciudad, pero su implementación está alejada de esta dicotomía que tanto atrae en nuestro país. En lo que se refiere al transporte hay dos tendencias opuestas: la primera que aboga por el transporte individual y la segunda que aboga por el transporte público. Son dos ideas contrapuestas, pero no son ideologías: no hay izquierda y derecha, sólo el análisis de un problema y la búsqueda de una solución. Cuando digo que actualmente se está superando este paradigma es porque si uno mira ciudades de nuestro país que están en manos de distintos partidos encontrará que la gestión de las mismas no está signada por cuestiones ideológicas que derecha o izquierda, sino por posturas frente a los problemas.<strong> El gobierno actual de la ciudad, constantemente fustigado por ser de derecha, ha tenido en lo que se refiere a gestión y transporte público medidas dignas de un progresismo rabioso. ¿Cómo encaja esto en la definición de “derecha”?</strong></p>
<p>Sin embargo, en lo discursivo se sigue apelando a estos conceptos, porque a la gente le gustan, le permiten tomar partido rápidamente al que no tiene la persistencia del intelecto: descarta a quien se reconoce como contrario a la ideología que él cree tener. Los políticos inescrupulosos siguen hablando de gorilas, derechas y dictaduras para calificar a sus oponentes, porque son palabras fuertes que apelan a las emociones de los argentinos. Pero sea dicha la verdad, nadie de la escena política actual puede ser señalado de esta forma tan llana</p>
<p>Yo digo que izquierda y derecha son alas perimidas porque ya no sirven. Antes de la caída del muro estos conceptos podían servirnos para comprender, aunque de una manera extremadamente simplificada, nuestro mundo. Pero hoy ya no. <strong>Y cuando estas categorías se vuelven obsoletas, también lo es nuestra comprensión de la realidad y por lo tanto cualquier solución o medida que pongamos en práctica sobre la base de estos esquemas se confrontará con un mundo al que no pertenece.</strong></p>
<p>Mientras la política se siga construyendo desde la izquierda y la derecha, desde una concepción ideológica y no de ideas, seguiremos varados en esta lucha contra fantasmas. Y los hechos nos demuestran, que los fantasmas nos están venciendo. Izquierda y derecha son alas perimidas que ya no nos dejan volar, sino que nos atan al más absurdo de los suicidios colectivos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/christian-joanidis/2014/04/20/categorias-obsoletas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 0.782 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-31 07:23:38 -->
