<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Carlos Mira &#187; peronismo</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/carlos-mira/tag/peronismo/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/carlos-mira</link>
	<description>carlos_mira</description>
	<lastBuildDate>Wed, 01 Jun 2016 11:08:42 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>Entre el acuerdo y la fortaleza</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2016/05/24/entre-el-acuerdo-y-la-fortaleza/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2016/05/24/entre-el-acuerdo-y-la-fortaleza/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 24 May 2016 09:34:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Mira</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Arte del acuerdo]]></category>
		<category><![CDATA[Elisa Carrió]]></category>
		<category><![CDATA[Ernesto Sanz]]></category>
		<category><![CDATA[Inversiones]]></category>
		<category><![CDATA[Mauricio Macri]]></category>
		<category><![CDATA[peronismo]]></category>
		<category><![CDATA[Veto]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/carlos-mira/?p=1375</guid>
		<description><![CDATA[La buena fe ejercida en la política argentina debe siempre pasar por el filtro del peronismo. ¿Qué quiere decir eso? Pues que cualquier iniciativa bienintencionada no puede dejar de lado la posibilidad de que el peronismo haga una explotación malintencionada de ella. Desde que el Presidente anunció el arte del acuerdo en su discurso de... <a href="http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2016/05/24/entre-el-acuerdo-y-la-fortaleza/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La buena fe ejercida en la política argentina debe siempre pasar por el filtro del peronismo. ¿Qué quiere decir eso? Pues que cualquier iniciativa bienintencionada no puede dejar de lado la posibilidad de que el peronismo haga una explotación malintencionada de ella.</p>
<p>Desde que el Presidente anunció el arte del acuerdo en su discurso de inauguración frente a la Asamblea Legislativa hasta el veto a la ley que impide los despidos por 180 días, ha habido múltiples momentos en que cualquier observador externo podría haber encontrado motivos para ejercer el arte del acuerdo, sin embargo, esa situación sólo se materializó en la votación para cerrar el tema de los holdouts. En todo lo demás, el Presidente debió manejarse por decreto de necesidad y urgencia o por decisiones administrativas que, si bien estaba en todo su derecho a tomar, porque él es el jefe justamente de la administración, hubiera sido no solamente saludable sino también muy conveniente y maduro haber mostrado un acuerdo.</p>
<p>No obstante, esas inocentadas tienen en el peronismo un límite infranqueable. El peronismo es ladino, anda siempre con el puñal abajo del poncho y no pierde ocasión para especular con el asalto al poder.<span id="more-1375"></span></p>
<p><b>Lo que ocurre hoy es que hay al menos seis peronismos diferentes</b>. Uno es el oficial, el que representan José Luis Gioja y Daniel Scioli, casi un sello de goma sobando aún las medias en desuso de Cristina Elisabet Fernández, con declaraciones que sólo pueden salir del que guarda el resentimiento de la derrota.</p>
<p>Otro es el peronismo de Sergio Massa, que oscila entre la civilización y la traición, conforme le indican sus múltiples asesores. Más allá aparece el peronismo de los gobernadores, ese mismo que influye en las decisiones de los senadores y que integran Miguel Ángel Pichetto, Juan Manuel Urtubey y varios de los intendentes de Buenos Aires. Luego, aparece el peronismo sindical, que ni siquiera sabe lo que quiere fuera de lo que siempre fue su leitmotiv: oponerse a todo y hacer un poco de quilombo. Y, por último, el cristinismo decadente, cuyo único horizonte es el caos y su único plan es el helicóptero.</p>
<p><b>Mauricio Macri se debate entre dar señales de fortaleza —como la del veto— o emprender un programa que se parezca a la Moncloa española</b>. No faltan, frente a esta última posibilidad, quienes adviertan que una empresa semejante le daría al peronismo la posibilidad de unificarse, de dejar de estar seccionado en seis barrios que se pelean entre sí para pasar a conformar un bloque único, negociador de esa Moncloa y, por ende, más fuerte y más peronista.</p>
<p>El Gobierno tiene un problema adicional cuando quiere ensayar lo que el Presidente llamó “el arte del acuerdo”: no tiene muy claro con quién hablar. <b>La dispersión peronista es su mejor y su peor noticia: mientras estén separados son más débiles, pero mientras no estén juntos no se podrá celebrar un acuerdo civilizado y duradero que dé señales adultas a la comunidad inversora</b>.</p>
<p>No hay dudas de que para la opción que alienta Jaime Durán Barba —la de gobernar con lo propio buscando el consenso directo de la gente antes que el del peronismo— la suerte económica del país es crucial. Si el Gobierno lograra poner en caja la inflación, mostrar algunas inversiones concretadas y confirmar que no existe ni una ola ni un clima de despidos, es indudable que necesitará menos del peronismo, que, al contrario, deberá someterse a la voz soberana del respaldo popular. Es más, si ese respaldo no continuara existiendo, como de hecho existe (casi el 60% de los argentinos apoya la gestión de Macri), las poleas del plan helicóptero se hubieran puesto a funcionar más rápido (Eso no quiere decir que algunos, como lo han confesado extremos tan diferentes como el Chino Navarro y Ricardo Forster, no quieran forzar la realidad para que el desenlace del plan helicóptero se materialice).</p>
<p>Por eso, conociendo la naturaleza del peronismo, no resultaría descabellado pensar que una de las tácticas que podría poner en práctica sería entorpecer toda iniciativa, cuyo probable resultado sea el éxito económico del Gobierno, aun cuando el fracaso en términos de inflación, empleo, inversiones y consumo vaya en directo perjuicio de las personas que el peronismo dice defender y representar.</p>
<p>El otro sector del Gobierno que se identifica con la búsqueda de un acuerdo está encabezado por Ernesto Sanz, uno de los tres arquitectos de Cambiemos, junto al propio Macri y a Elisa Carrió.</p>
<p><b>En efecto, Sanz, que aparece cada vez más cerca del Presidente en su calidad de asesor, pone sus fichas a un acuerdo histórico de dimensiones épicas</b>. Esta opción debe aún dilucidar qué hará cuando el peronismo intente poner sobre la mesa del acuerdo la indemnidad judicial de algunos de sus capitostes, más aún con la figura de Carrió, que seguramente desea, en el fondo de sus ideales, ver presos a Cristina Kirchner, a Julio de Vido, a Aníbal Fernández, a Amado Boudou y todos los integrantes de la pandilla que ocupó el Estado hasta el 10 de diciembre.</p>
<p>Las opiniones en el mundo económico y empresario respecto del segmento mágico del segundo semestre están divididas. La mayoría se inclina a pensar que efectivamente se detendrá el alza furibunda de los precios, pero que eso no alcanzará para llegar a la meta anual del 25 por ciento. También coinciden en que comenzarán a conocerse inversiones concretas, especialmente en el sector agroindustrial, pero que eso no tendrá un efecto espectacular ni en el consumo ni en el empleo.</p>
<p>Resulta francamente increíble que las fuerzas políticas no tengan la grandeza necesaria y, al contrario, se rijan por las mezquindades que siempre las caracterizaron. Pero eso es lo que hay. Y con eso tendrá que manejarse el Presidente, la sociedad y la comunidad inversora.</p>
<p>Quizás un poco más de magnanimidad de parte de esta última podría producir un punto de inflexión en esta ecuación que comentamos: si los hombres de negocios hicieran un acto de fe que fuera más allá de los algoritmos que guían sus decisiones, tal vez el experimento de cambio podría tener una chance en la Argentina. Aunque es justo reconocer que en el círculo vicioso entre una clase empresaria prebendaria y un Estado interventor y estafador no puede establecerse dónde está el origen y dónde el final, dónde está la causa y dónde la consecuencia.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2016/05/24/entre-el-acuerdo-y-la-fortaleza/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La hora del peronismo</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2016/04/02/la-hora-del-peronismo/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2016/04/02/la-hora-del-peronismo/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 02 Apr 2016 09:24:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Mira</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Alejandra Gils Carbó]]></category>
		<category><![CDATA[Fernando Espinoza]]></category>
		<category><![CDATA[kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[Ley cerrojo]]></category>
		<category><![CDATA[Ley de pago soberano]]></category>
		<category><![CDATA[Miguel Ángel Pichetto]]></category>
		<category><![CDATA[peronismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/carlos-mira/?p=1314</guid>
		<description><![CDATA[Finalmente el Senado le dio sanción a la ley que deroga las leyes cerrojo y de pago soberano para allanar el camino que termine con la salida definitiva del default. Más allá del contenido positivo que en sí misma contiene esta decisión, no se deben dejar de lado las circunstancias políticas que rodearon este comportamiento... <a href="http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2016/04/02/la-hora-del-peronismo/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Finalmente el Senado le dio sanción a la ley que deroga las leyes cerrojo y de pago soberano para allanar el camino que termine con la salida definitiva del default. Más allá del contenido positivo que en sí misma contiene esta decisión, no se deben dejar de lado las circunstancias políticas que rodearon este comportamiento legislativo, tanto en Diputados como en Senadores.</p>
<p>En efecto, el hecho de que porciones importantes de la oposición más cerrada del peronismo —reunida en el llamado kirchnerismo— hayan votado con el resto de los legisladores del oficialismo y de sus aliados permanentes o específicos para estas leyes constituye un hecho histórico que no debe dejar de mencionarse ni comentarse.</p>
<p>El senador Miguel Ángel Pichetto fue ayer tan lejos como para decir que había “recuperado la capacidad de pensar por sí mismo”, en una tácita confesión de que, durante los años de la “década ganada” no sólo él sino varios peronistas habían sido abducidos por una fuerza centrífuga que secuestró a gritos y prepotencias los más íntimos pliegues de las conciencias de muchos dirigentes que no se atrevieron a saltar ese cerco de esclavitud y estuvieron de acuerdo en rebajarse hasta ponerse de rodillas para darle el gusto a jefes que no se sabe con qué los amenazaban. Resulta obvio que con gente que no piensa por sí misma y que está entregada a un mando mesiánico que cree que es la encarnación misma de la sabiduría no se puede ir muy lejos.<span id="more-1314"></span></p>
<p>La mayor importancia de lo que se votó ayer en el Senado radica precisamente en eso: en que la Argentina vuelva a ser un país en donde el consenso sea posible y en donde las diagonales de los acuerdos reemplacen los bandos militares que seguirán llevando ese nombre aunque sean emitidos por Gobiernos civiles votados por el pueblo.</p>
<p>Resulta indudable que el primero que debe recibir este mensaje es el peronismo. Para probar ese extremo no hace falta mucho más que decir que poco menos que al mismo tiempo que parte de sus dirigentes daban ese ejemplo en el Congreso, otros encabezados por el ex intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, llamaban a la gente del Conurbano bonaerense a salir masivamente a las calles para voltear al Presidente. Resulta increíble que no haya aparecido hasta ahora ningún fiscal a poner en funcionamiento los mecanismos de la ley de defensa de la democracia y abrir las causas que correspondan y que se desprenden del artículo 22 de la Constitución, que condena con el delito de sedición a los que se alcen contra las autoridades legítimamente constituidas.</p>
<p>En estas cosas se aprecian los aspectos prácticos de un Ministerio Público cooptado por quienes muchos llaman la “encubridora general de la nación”, la Dra. Alejandra Gils Carbó. ¿No encuentra acaso la procuradora motivos suficientes para que algún subordinado suyo abra una causa contra Espinoza y contra los otros dirigentes del Frente para la Victoria que lo secundaron en su delirante propuesta?, ¿o será que la ley para la defensa de la democracia es, en realidad, una ley para la defensa de los Gobiernos de ciertos partidos de la democracia y no de todos?</p>
<p><b>Lo cierto es que, una vez más, es el peronismo el que le debe una prueba definitiva al país de que realmente se transformó en un partido civilizado, que acepta la alternancia democrática y que no conspira contra todo lo que no le pertenezca.</b><b> </b>El golpismo declarado que manifestó Espinoza no es extraño a la naturaleza del peronismo. Ya lo había dicho Luis Barrionuevo en la mesa de Mirtha Legrand: “¿Cuánto duraría Macri si nosotros salimos a la calle?”. Esa amenaza con la calle debe terminar. Hace rato que decimos, desde estas columnas, que las calles deben ser para circular, para ir a trabajar, para andar por la vida, para reunirse pacíficamente, para unir un punto con el otro, pero no una propiedad que algún partido se adjudique para, desde allí, extorsionar a quien ese “dueño” se le ocurra.<b></b></p>
<p>Volviendo al corazón de lo que el Senado convirtió en ley ayer, debemos decir que se trata de una condición necesaria, aunque no suficiente, para continuar con la tarea de ordenar el colosal desbarajuste dejado por la Sra. Cristina Fernández y su inexperto y arrogante ministro, el pequeño ignorante ilustrado Axel Kicillof.</p>
<p>La derogación de leyes que habían significado un tiro en el pie de la propia Argentina (porque por las leyes cerrojo y de pago soberano el país se había autobloqueado la capacidad de negociar cualquier salida con los acreedores que complicaban seriamente el frente externo) allana el camino de solución al default y al pago de los acreedores que sí habían entrado a los canjes de 2005 y 2010, a los cuales no se les paga desde hace casi dos años. Esa ficha es una más que se pone en su lugar. <b>El armado del rompecabezas que dejó el kirchnerismo es la parte costosa que el nuevo Gobierno debía transitar en estos meses. Otras fichas de ese mismo puzle las componen el reordenamiento de los precios relativos de los servicios públicos, cuyo acomodamiento está generando ruidos en materia de inflación y hasta de convivencia interna en el frente Cambiemos.</b><b> </b>Pero era imposible evitar este tránsito. Sin un frente externo arreglado y sin precios relativos encuadrados y proporcionalmente armonizados, era imposible sentar las bases del crecimiento genuino de la economía y del empleo.<b></b></p>
<p>Esta es otra lección que el peronismo debe aprender y de la cual también debe dar una señal clara a la sociedad de que la aprendió y de que ya no coqueteará con la demagogia fácil para complicar inútilmente el camino del que viene a poner en orden el desarreglo causado por aquellas irresponsabilidades. En este aspecto, es crucial el crecimiento mental de la dirigencia sindical.</p>
<p>Desde que la democracia se recuperó, hace 33 años, se viene hablando de los acuerdos de La Moncloa, como si la experiencia española fuera trasladable así nomás a los márgenes del Plata. Prueba de que eso puede ser deseable pero no posible simplemente porque a alguien se le ocurra ha sido el hecho de que, justamente, ha pasado todo este tiempo sin que esos acuerdos hayan podido alcanzarse.</p>
<p>Quizás —sólo quizás— ahora, sin que nadie lo proponga expresamente, esos acuerdos puedan empezar a gestarse de modo tácito, de a poco y sin que su concreción sea un objetivo buscado específicamente. Por supuesto que, en ese caso, lo que importará es el resultado y no la espectacularidad de un acto transmitido a todo el mundo, en donde la dirigencia argentina se compromete con el sentido común. Si ese compromiso va surgiendo por el imperio de los hechos y no tiene los ribetes pomposos de La Moncloa, no importa. Lo verdaderamente importante es que ese piso de tolerancia, que expulse a los impresentables como Espinoza y multiplique a los racionales como Pichetto, exista y se solidifique. El peronismo tiene una enorme responsabilidad en que eso suceda, porque los impresentables y los racionales le pertenecen por igual.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2016/04/02/la-hora-del-peronismo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Días de vertigo</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2016/02/05/vertigo/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2016/02/05/vertigo/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 05 Feb 2016 03:00:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Mira</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Fuerzas de seguridad]]></category>
		<category><![CDATA[Hugo Moyano]]></category>
		<category><![CDATA[Mauricio Macri]]></category>
		<category><![CDATA[peronismo]]></category>
		<category><![CDATA[Represión en villa 1-11-14]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/carlos-mira/?p=1263</guid>
		<description><![CDATA[No hay dudas de que el de Mauricio Macri es un gobierno vertiginoso. No hay un día en que las noticias permitan correrlo del centro de la escena. Con buenas y malas, el Presidente y su equipo producen novedades o reciben impactos que los ponen en la mira. En cuarenta días hábiles de gobierno hay... <a href="http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2016/02/05/vertigo/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>No hay dudas de que el de Mauricio Macri es un gobierno vertiginoso. No hay un día en que las noticias permitan correrlo del centro de la escena. Con buenas y malas, el Presidente y su equipo producen novedades o reciben impactos que los ponen en la mira.</p>
<p>En cuarenta días hábiles de gobierno hay para todos los gustos. Desde la apertura incruenta del cepo hasta la detención de Milagro Sala (que no fue generada por el Gobierno de Macri, pero sí por un aliado suyo y también de Sergio Massa, hay que decirlo, a cuya agrupación pertenece nada menos que el vicegobernador de la provincia y en la que el renovador se adjudicó el triunfo como candidato a presidente); desde el carnavalesco acampe en Plaza de Mayo hasta arreglar con los bonistas italianos y proyectar un mínimo no imponible de ganancias superior a cuarenta mil pesos, el Gobierno de Cambiemos ha sido cualquier cosa menos neutro.</p>
<p>Se ha metido con cuestiones grosas: la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) y la Autoridad Federal de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (AFTIC), los cuadros de Hugo Chávez y Néstor Kirchner, los ñoquis militantes de la administración estatal, las tarifas eléctricas, las paritarias, el déficit innombrable de Aerolíneas Argentinas, Radio Nacional y la TV pública, el enfoque de las relaciones exteriores…<span id="more-1263"></span></p>
<p><b>Si nos pusiéramos a buscar un denominador común a todos estos temas que parecen tan dispersos, notaremos que todos ellos formaban el corazón kirchnerista versión Fernández.</b><b></b></p>
<p>En efecto, el cepo, Milagro Sala (como un viaducto que explica mucha de la ruta del dinero de la corrupción), los medios de comunicación, los subsidios, los aliados exteriores, la militancia en el Estado, Aerolíneas como línea de bandera partidaria, la intransigencia con los acreedores externos y los impuestos como exacciones económicas a la sociedad productiva, formaban parte de los cimientos mismos en los que se apoyaba es sesgo del Gobierno de la ex presidente Cristina Fernández.</p>
<p>Muchos de estos avances eran impostergables por razones de sanidad económica: ningún observador imparcial podía desconocer que ya no podíamos seguir comiéndonos el capital energético, porque dentro de poco no es que no habría energía para ofrecerle a una eventual industria nueva, no habría energía para planchar una camisa.</p>
<p>En otros aspectos, algunos consideran que el Gobierno fue muy rápido como, por ejemplo, en bajar los cuadros (“irrita y no era importante”, dicen) y en otros algo lento, como la definición de un plan antiinflacionario o en el armado de un nuevo régimen de ganancias o en la rebaja del IVA a los alimentos y a los jubilados, que hubieran servido de amortiguador a los anuncios sobre las tarifas y a la suba de los precios de diciembre y enero.</p>
<p>Se esperaba, por ejemplo, alguna explicación para la actuación de la policía y la gendarmería en la villa 1-11-14, en donde resultaron heridos con balas de goma chicos integrantes de una murga que quedaron atrapados en el medio de un operativo mientras ensayaban sus bailes.</p>
<p>Obviamente, esos chicos estaban unidos a los que hacen su camping de protesta en Plaza de Mayo por Milagro Sala, y bailaban mientras otros preparaban un asado completo que nadie sabe quién proveyó. Resulta necesario que esas explicaciones aparezcan y, si hubo extralimitaciones (presumiendo que las balas de goma siempre lo son), que sean remediadas. Pero también es imperioso que la gente que ha tomado la plaza histórica de los argentinos como una suerte de recreo del Automóvil Club también explique quién los banca, con qué plata se pagaron los kilos y kilos de carne vacuna y de cerdo que junto con centenares de chorizos se cocinaron enfrente de la oficina de los presidentes, qué actividad deberían estar realizando cotidianamente si no estuvieran “protestando”, en traje de baño y durmiendo en carpas que sólo se consiguen en casas <i>fashion</i> como Solo Deportes, y, concretamente, de qué viven.</p>
<p><b>Los departamentos de Seguridad del Gobierno federal y de la provincia de Buenos Aires deberían estar abocándose de lleno a averiguar si estas “represiones” han sido planificadas y ordenadas y, en todo caso, por quién.</b> No hay que olvidar que gran parte del núcleo duro de la nomenklatura que vivió chupándonos la sangre todos estos años, operando como si el Estado les perteneciera, tiene mucho interés en que se propague el convencimiento de que cualquier otra política socioeconómica que pretenda implementarse solamente “cierra” con represión. Por lo tanto, no deja de ser llamativo que a las fuerzas de seguridad les haya agarrado un súbito fanatismo por dispararles a chicos que ensayan una coreografía con su murga.</p>
<p>Ese casi deber por la explicación y la investigación en esos casos que involucran a fuerzas de seguridad debería atenuarse en otro campo en donde las autoridades aparecen como desesperadas por explicar. Me refiero a Hernán Lombardi, que parece culposo explicando por qué una nueva administración debe dar cuenta de cada decisión artística que toma con profesionales con contratos vencidos o renovados en condiciones completamente irregulares.</p>
<p>Es más, parecería que esa culpa ha dado sus frutos cuando uno comprueba la nueva grilla de radio nacional. Es muy cierto que es la radio de todos y que los impuestos que antes bancaban una sola idea —la de la señora Fernández— ahora deben usarse para escuchar a todos. Pero, ¿era necesario contratar al “filósofo” de mal gusto José Pablo Feinmann para demostrarlo? Es obvio que no hay que pagar con la misma moneda, pero, ¿la señora Fernández hubiera ordenado que se le dé un espacio en esa radio a Santiago Kovadloff, por ejemplo?</p>
<p>Todavía cuesta, en estas circunstancias, tomar en serio a colegas que esgrimen el argumento de la censura para explicar por qué no se les renovó el contrato. ¡Ellos, justamente, que le cerraron las puertas en la cara y con insultos a todo aquel que no fuera de su propia tropa! ¿Es acaso un chiste?</p>
<p><b>Los próximos meses serán cruciales para Macri y también para la Argentina. El Presidente se juega su futuro político y el país su futuro a secas.</b> El peronismo ya se fracturó en Diputados (movida que ha bajado al Frente para la Victoria del escalón de primera minoría) y es muy posible que también lo haga en Senadores. Esos votos de razonabilidad son esenciales para aquellos dos futuros.</p>
<p>Queda el frente sindical. El Presidente debería tomar su relación con Hugo Moyano más como si fuera el presidente de Boca que presidente de la República. A ambos los une la pasión dirigencial por el fútbol y el fútbol suele ser un buen lubricante en la Argentina. Fue un error de tacto de Macri no hacerse un momento para saludar a Moyano cuando el otro día visitó la Casa Rosada. Se quiera o no, en lo que el Presidente definió como el arte del acuerdo el líder camionero y presidente de Independiente jugará un rol definitivo que puede inclinar el humor de los trabajadores en un sentido o en otro.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2016/02/05/vertigo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La hora de los argentinos</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/12/11/la-hora-de-los-argentinos/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/12/11/la-hora-de-los-argentinos/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 11 Dec 2015 09:36:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Mira</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Justicia]]></category>
		<category><![CDATA[kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[Mauricio Macri]]></category>
		<category><![CDATA[Nuevo Gobierno]]></category>
		<category><![CDATA[peronismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/carlos-mira/?p=1174</guid>
		<description><![CDATA[Finalmente Mauricio Macri juró como presidente. El protocolo estuvo adelantado a los horarios de la agenda durante todo el día. Ojalá ese haya sido un elemento simbólico de lo que viene: eficiencia, respeto, previsibilidad, falta de veleidades. El discurso ante la Asamblea Legislativa fue un discurso con los ojos puestos en el futuro, básicamente convocando... <a href="http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/12/11/la-hora-de-los-argentinos/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Finalmente Mauricio Macri juró como presidente. El protocolo estuvo adelantado a los horarios de la agenda durante todo el día. Ojalá ese haya sido un elemento simbólico de lo que viene: eficiencia, respeto, previsibilidad, falta de veleidades.</p>
<p>El discurso ante la Asamblea Legislativa fue un discurso con los ojos puestos en el futuro, básicamente convocando a la unidad y al trabajo en conjunto. Sólo se anunció una medida: la universalización de las asignaciones por hijo. Después, no hubo anuncios concretos de política económica ni mucho menos de medidas operativas. Los bancos funcionaron sin feriado cambiario, lo mismo que ocurrirá mañana. El mando se trasmitió en un día laborable, sin asueto de ningún tipo, en otro indicio de que el país necesita trabajar sin parar para salir del desastre económico al que fue conducido.</p>
<p>No obstante, una multitud voluntaria, ajena a los micros y a los punteros, se juntó en la Plaza de los Dos Congresos, a lo largo de la Avenida de Mayo y, sobre todo, en la Plaza de Mayo.</p>
<p>Macri saludó desde el balcón de la Casa Rosada en la que esperamos que sea su única aparición en ese lugar propio de imágenes no modernas de la política.<span id="more-1174"></span></p>
<p><b>La era que se inicia en la Argentina no debe ser interpretada como una nueva refundación de la república: la Argentina debe ser el país que más veces ha sido fundado en el mundo.</b> Cada uno que ha llegado al mando se ha creído una especie de iluminado con la capacidad de inaugurar un país nuevo.</p>
<p>Macri repitió varias veces que no es infalible y que abrirá el Gobierno para que todos puedan señalarle sus errores y sus pasos en falso. Después de décadas de Gobiernos caudillistas, la Argentina se abre a una modalidad nueva, quizás nunca antes experimentada desde la independencia.</p>
<p>Aun con la vigencia de la<i> Constitución</i> en su más pleno esplendor en el siglo XIX y comienzos del XX, el país tuvo liderazgos paternalistas que hacían punta en una persona. Y más allá de los buenos o los malos planteles ministeriales que hayan acompañado a los presidentes, era la figura del presidente la que terminaba decidiendo todo por su propia voluntad.</p>
<p><b>Macri anunció hoy una nueva manera de manejarse. Se declaró antes que nada falible, esto es, no cree que sea el dueño de una verdad revelada ni el portador exclusivo de la argentinidad. Pidió ayuda a todos y apeló a la unidad.</b><b></b></p>
<p>Fue una sutil manera de notificarnos que ya no tenemos un padre (ni una madre) en la Presidencia. Nuestra vida es nuestra. En su mensaje se lo entrevió como estar presto para remover los obstáculos que se interpongan entre nuestro plan de vida y nuestros objetivos. Pero ya nos dijo que no nos proveerá de un plan de vida. Ese es nuestro desafío, nuestra oportunidad, nuestro protagonismo. Esta debe ser la hora de los argentinos, no solamente la hora de Macri.</p>
<p>Ese plan debe incorporar la relación confiada con el otro, sabiendo que todos estamos sometidos a un orden jurídico igualitario y aplicado por una Justicia imparcial.</p>
<p>El Presidente tendrá una tarea ciclópea por delante. Hacer frente al desastre generalizado provocado por doce años de kirchnerismo, tanto en las cuentas públicas como en la moral de la nación, lo ponen a prueba como líder, como estadista y como ser humano. El espíritu maligno, lleno mordacidad y sarcasmos, con el que la señora de Kirchner ha gobernado durante los últimos ocho años ha calado hondo en muchos sectores sociales de cuya buena voluntad el Presidente electo también va a necesitar.</p>
<p>En ese sentido fue atinado no hacer referencia a su antecesora en malos términos. Sí dejó en claro que el Estado no será ya confundido ni con la propiedad ni con el patrimonio de los funcionarios, pero fue prudente al abstenerse de chicanas que otros no hubieran dudado en usar.</p>
<p>La principal tarea del nuevo Gobierno, por encima de las urgencias económicas, de la terminación del aislamiento internacional, del enfrentamiento a la inseguridad o al narcotráfico consiste en cerrar las heridas abiertas gratuita y artificialmente durante estos últimos años. Seguramente habrá interesados en mantenerlas. Como lo probaron los oprobiosos hechos de los últimos días.</p>
<p>Pero el nuevo Presidente debe seguir sin prisa pero sin pausa en suturar esas divisiones. Naturalmente que mucho dependerá de cómo le vaya en lo económico, porque, para bien o para mal, aun quienes viven quejándose del materialismo, eso es, precisamente, lo único que les interesa.</p>
<p>En ese punto sí, entonces, deberá ser muy claro, en esta misma semana que viene, para informar al país con qué se ha encontrado y cuál es el verdadero estado de la Argentina. No se puede decir la verdad si no se es descarnado desde el inicio.</p>
<p>Finalmente, al lado de esas sabidurías económicas, el nuevo Gobierno deberá ser implacable con la honestidad pública, pasada, presente y futura. Nada que encuentre que sea oscuro o sospechoso debe quedar fuera del alcance de la investigación judicial, sean quienes sean los involucrados. <strong>La Justicia deberá estar a la altura de los acontecimientos y quizás, por primera vez, tomar el guante de la independencia y la imparcialidad. Nunca más los fallos deben ser el reflejo de los vientos políticos, sino el resultado de un contraste entre las conductas y las leyes.</strong></p>
<p>La sociedad también deberá aportar no sólo aquella dosis de adultez de tomar la vida en sus propias manos, sino ser paciente y comprensiva. El daño ha sido mayúsculo como para que el orden aparezca mágicamente de la noche a la mañana.</p>
<p>Por último, el peronismo está a prueba de cara a todo un país que lo mira. Es su oportunidad de dejar atrás la demagogia, el usufructo del Estado en provecho propio y el ejercicio de la conspiración como deporte partidario. Ha llegado la hora de demostrar que, como dijo su líder, primero está la Argentina. El menudeo y la pequeñez en que generalmente se han movido debe quedar atrás si no quieren convertirse en una secta que sólo busca revanchas.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/12/11/la-hora-de-los-argentinos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Malas intenciones</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/12/08/malas-intenciones/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/12/08/malas-intenciones/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 08 Dec 2015 09:57:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Mira</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Cambio de Gobierno]]></category>
		<category><![CDATA[Ceremonia de traspaso de mando]]></category>
		<category><![CDATA[Cristina Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Carlos Pallarols]]></category>
		<category><![CDATA[La Cámpora]]></category>
		<category><![CDATA[peronismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/carlos-mira/?p=1168</guid>
		<description><![CDATA[El triste espectáculo que está dando la Presidente saliente, materializado en un sinnúmero de insensateces —incluido el increíble capricho de la ceremonia de trasmisión del mando— muestra, no sólo los contornos más íntimos de un ser débil, muy inseguro, con una valoración real muy baja de sí misma y con un ego artificial fabricado a... <a href="http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/12/08/malas-intenciones/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>El triste espectáculo que está dando la Presidente saliente, materializado en un sinnúmero de insensateces —incluido el increíble capricho de la ceremonia de trasmisión del mando— muestra, no sólo los contornos más íntimos de un ser débil, muy inseguro, con una valoración real muy baja de sí misma y con un ego artificial fabricado a fuerza de posturas impostadas basadas en el ejercicio de la prepotencia, sino la pretensión intacta de seguir impulsando un modelo de país basado en el personalismo, en la idolatría pagana de un tótem y en endiosamientos personales antes que en los principios de la democracia moderna, representativa, plural, alternante y que limita el ejercicio abusivo del poder.</p>
<p>La Sra. de Kirchner sigue posicionándose como el eje de ese modelo de caudillismo antiguo, militar, unitario, divisor, encapsulado en intransigencias que no admiten ni la discusión, ni el debate ni el diálogo ni el compromiso.</p>
<p><b>La Presidente que se va no termina de entender que ha pasado una época, que ha terminado una manera de entender la vida del país, el posicionamiento de la Argentina y la forma en que se relacionan gobernantes y gobernados.</b><b></b></p>
<p>Un conjunto de amanuenses que no tienen vida propia y que ven cómo se les escapa entre los dedos la arena del castillo que habían construido están haciendo los últimos esfuerzos para resistir un cambio imparable. Siguen apelando al temor, al apriete, a la amenaza, porque es el único idioma que conocen, propio de una época que quedó atrás.<span id="more-1168"></span></p>
<p>Lo que hicieron con el orfebre argentino Juan Carlos Pallarols no tiene calificativo posible. Voluntariamente el hombre desde hace décadas dona el bastón para las ceremonias de traspaso del mando. Podría no hacerlo. El bastón bien podría no existir. Pero amenazarlo con enviarle a la Policía si no lo entrega bajo las condiciones con las que lo conminaron es de una bajeza propia de arrabales cuyos usos y costumbres deberían ser bien diferentes de los que dominan las oficinas del poder.</p>
<p>El capricho de reunir toda la ceremonia (jura y traspaso de los atributos) en el Congreso para que los barras de La Cámpora llenen de gritos —y probablemente de insultos— un momento que, bajo cualquier otra circunstancia, debería ser de unión y de alegría también sirve para mostrar una falta de grandeza, de categoría y, en el fondo, de verdadero poder, que la Presidente se encarga de viralizar sin darse cuenta de que está saliendo de la historia por una puerta muy pequeña, aunque probablemente adecuada a su propia altura.</p>
<p>Las redes sociales se están ocupando de esparcir lo que ya es un verdadero ridículo. Allí aparecen decenas de fotografías tomadas en el Salón Blanco de la Casa Rosada, en donde los presidentes salientes (¡incluidos algunos militares!) les ponen la banda y les entregan el bastón a los presidentes entrantes. Sucedió con Raúl Alfonsín, con Domingo Perón y hasta con el propio Héctor Cámpora, cuyo apellido es hoy utilizado como sinónimo revolucionario de una revolución de burócratas millonarios.</p>
<p>También circula en el mercado de las redes un video muy simpático del personaje Zamba, que, en una visita guiada a la Casa Rosada, define al Salón Blanco como el lugar en donde los presidentes reciben los atributos del mando, lo que derribaría —incluso por lo que divulgan los propios canales de propaganda del Gobierno— la pretensión de la Sra. de Kirchner de hacer ese acto en el Congreso.</p>
<p>Pero más allá de todo este palabrerío ridículo, que es de por sí indicativo de un nivel de esquizofrenia muy importante, lo cierto es que la Presidente saliente no ha procesado aún el síndrome de la salida del Gobierno y el cataclismo que para ella supone perder poder. Sin esas realidades asumidas, está sometiendo a la Argentina y al nuevo Gobierno que debe asumir a un daño innecesario que sólo una megalomanía no resuelta puede explicar.</p>
<p>Todos los días aparecen decenas de páginas de nombramientos partidarios en el <i>Boletín Oficial</i>, decenas. La Presidente, desde el 22 de noviembre hasta hoy, ha nombrado a dieciséis embajadores políticos en distintas representaciones diplomáticas argentinas en el exterior y en los días que restan, con un Congreso en sesiones ordinarias extendidas hasta el 9 de diciembre, podría estar dispuesta a aumentar los estropicios.</p>
<p>Frente a este cuadro patológico, es fundamental saber qué hará el peronismo histórico. Algunas señales ha emitido ya. Para la sesión del miércoles pasado la diputada Juliana Di Tullio no pudo hacer comparecer a 20 de los diputados de su bloque. Es más, el quórum terminó dándoselo la izquierda, junto con Victoria Donda y Claudio Lozano.</p>
<p>En el Senado la vicepresidente electa Gabriela Michetti acaba de reconocer la buena predisposición de todos los senadores para revisar los nombramientos que se han hecho en la Cámara en los últimos meses. El gobernador Juan Manuel Urtubey de la provincia de Salta acaba de decir que lo que ocurre con las discusiones sobre las formalidades de la trasmisión del mando son una falta de respeto para el presidente electo y para la ciudadanía que lo votó, y que constituye una irresponsabilidad mayúscula poner palos en la rueda simplemente porque no se quiere admitir que se perdió.</p>
<p>Todos esos son signos muy importantes y muy positivos.<b> Pero no hay dudas de que el cristinismo sigue apostando a la división del país y al resentimiento intransigente</b>. ¿Compartirán estos extremos los 12 millones de argentinos que votaron a Daniel Scioli? ¿Tienen ellos manera de expresarse o las minorías gritonas dirán que hablan por ellos?</p>
<p>Son interrogantes que se irán develando con el correr de las semanas. Pero de lo que no deben caber dudas es de que estamos asistiendo al retiro del Gobierno del conjunto de personas probablemente más malintencionadas que hayan ocupado las más altas responsabilidades de la república de los últimos tiempos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/12/08/malas-intenciones/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Un nuevo comienzo</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/11/23/un-nuevo-comienzo-2/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/11/23/un-nuevo-comienzo-2/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 23 Nov 2015 21:05:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Mira</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Ballotage]]></category>
		<category><![CDATA[Cambiemos]]></category>
		<category><![CDATA[Credibilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Cristina Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[Daniel Scioli]]></category>
		<category><![CDATA[kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[Mauricio Macri]]></category>
		<category><![CDATA[peronismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/carlos-mira/?p=1145</guid>
		<description><![CDATA[Finalmente Mauricio Macri es el presidente electo de la Argentina. Un hecho simplemente inconcebible sólo unos meses atrás se ha transformado en realidad. Una noche de doce años de oprobio y despotismo ha terminado. Lo que queda por delante es una tarea ciclópea. La columna vertebral del país ha sido destruida: se dividió a la... <a href="http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/11/23/un-nuevo-comienzo-2/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Finalmente Mauricio Macri es el presidente electo de la Argentina. Un hecho simplemente inconcebible sólo unos meses atrás se ha transformado en realidad. Una noche de doce años de oprobio y despotismo ha terminado. Lo que queda por delante es una tarea ciclópea. La columna vertebral del país ha sido destruida: se dividió a la sociedad, se fundieron sus reservas, se quebró el aparato de producción agrícola probablemente más eficiente del mundo y se unió a la Argentina a los carros de los peores autoritarismos del planeta.</p>
<p>La magnanimidad será la palabra de la hora. De todos. De Macri, extendiendo la mano hacia quienes no lo votaron. De los que perdieron, aceptando el cambio de época. De la sociedad civil que deberá ser paciente y comprensiva. De los sindicatos, que deberán colaborar para mantener la paz social. De los empresarios, que deberán ser más emprendedores que dueños de empresas y de los trabajadores, que deberán confiar en un futuro mejor para sus familias.</p>
<p><b>Pero todo lo duro que pueda ser ese horizonte cercano no se compara con la degradación que el país soportó en estos años,</b> con el robo, la prepotencia, el atropello, la ambición enferma por el poder, con la degradación republicana, con la burla a las instituciones y a la <i>Constitución</i>.<span id="more-1145"></span></p>
<p>Resulta francamente deprimente prestarles atención a quienes comentan la diferencia final entre los candidatos. Fue Néstor Kirchner el que dijo que las elecciones se ganan por un voto. Pero claramente no fue él ni mucho menos su esposa los que aceptaron el principio de que, aun ganando por un voto, se debe gobernar para todos los argentinos.</p>
<p>El kirchnerismo prometía ganar en primera vuelta. De ese escenario pasó a ganar por menos de tres puntos la elección general y a perder la provincia de Buenos Aires. Y finalmente de ese escenario de victoria ajustada, pero victoria al fin, pasó a uno de derrota. Con la misma lógica que el kirchnerismo hace las cuentas, podría decirse que Macri remontó seis puntos entre el 25 de octubre y ayer.</p>
<p>Néstor y Cristina Kirchner pasarán a la historia como los jefes de una facción, como los líderes de una secta que se apropió de los usufructos del Estado como si este les perteneciera. Se instalaron en los sillones más altos de la república para desde allí disponer de los bienes de todos como si fueran propios. No atendieron a una sola de las reglas de la convivencia y la tolerancia. No respetaron el disenso y persiguieron abiertamente a los que se les oponían echándoles encima todo el peso del Estado.</p>
<p>Que esa sola tendencia cambie implicará un cambio moral de proporciones siderales. <b>Macri trasmite, en ese sentido, una imagen de credibilidad y confianza de la que el kirchnerismo careció, no por defecto, sino porque nunca le interesó tenerla</b>. Los Kirchner siempre tuvieron claro que no gobernaban para toda la Argentina y para todos los argentinos. No querían hacerlo y no lo hicieron. El gran desafío de Cambiemos será, precisamente, terminar de convencer a todos de que viene en son de paz, que viene a mejorar la condición general de la sociedad y que no lo inspira ni la revancha ni el resentimiento.</p>
<p><b>Tanto Macri como Gabriela Michetti buscaron dejarlo en claro desde el arranque: no empieza aquí ningún ajuste de cuentas</b>.</p>
<p>En gran medida una enorme responsabilidad cae ahora sobre los que perdieron. El discurso de aceptación de derrota de Scioli no fue, en ese sentido, un comienzo alentador. El gobernador saliente de la provincia de Buenos Aires parecía no darse cuenta de que la campaña había terminado, creyó que aún había espacio para repetir una vez más los consabidos capítulos del relato kirchnerista. Pero tengamos una dosis de clemencia y aceptemos que pudo deberse a que estaba enfrentando posiblemente uno de los momentos más tristes de su carrera política. Démosle tiempo al tiempo.</p>
<p>El peronismo recibe ahora una enorme carga frente a la sociedad. Sergio Massa y José Manuel de la Sota probablemente personifiquen la oposición a un Gobierno que debe hacerse cargo de un desquicio económico monumental. Sin ellos, no será posible convocar a un diálogo productivo y enriquecedor. Allí será fundamental el rol que juegue Lilita Carrió para no extremar su purismo a extremos que pongan a Macri entre la espada y la pared.</p>
<p>Nada de lo que ocurra de ahora en más tendrá comparación en términos democráticos con lo que ocurrió en estos últimos doce años. Las personas, contrariamente a lo que sostiene el relato oficial, perdieron derechos en la Argentina, no los ganaron. Bajo la lógica de los derechos colectivos se vendió un envase confuso por el que se le hizo creer a la gente que los derechos que empezó a arrogarse el Estado eran sus derechos. No: los entes colectivos no tienen derechos, sólo las personas físicas o jurídicas pueden tenerlos. Por eso, esos nuevos derechos colectivos se los apropiaron Néstor, primero y Cristina Kirchner, después. Pero las personas perdieron libertades y muchas de las garantías de la <i>Constitución</i>.</p>
<p>Es posible, incluso, que la diferencia de tres puntos juegue a favor de Macri, para llevar adelante un gobierno de consenso y de grandeza.</p>
<p>Y finalmente una referencia a la gente. Los países se hacen “a gente”, no “a máquina”. La Argentina no tuvo al frente de sus instituciones a la mejor gente, a los mejor formados y a los de mejores intenciones. Sí, sí: hubo muchas malas intenciones en muchos de los más empinados personajes de la política en estos últimos doce años. Un cambio en ese terreno será simplemente revolucionario. Cuando las malas intenciones se reemplacen por la buena fe, la Argentina podrá tardar más o menos en salir de su marasmo económico, pero habrá salido definitivamente de la vergüenza.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/11/23/un-nuevo-comienzo-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La &#8220;cristinización&#8221; de Scioli, una carta peligrosa</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/08/20/la-cristinizacion-de-scioli-una-carta-peligrosa/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/08/20/la-cristinizacion-de-scioli-una-carta-peligrosa/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 20 Aug 2015 03:00:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Mira</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Axel Kicillof]]></category>
		<category><![CDATA[Cambiemos]]></category>
		<category><![CDATA[corrupción]]></category>
		<category><![CDATA[cristinismo]]></category>
		<category><![CDATA[Cromañón]]></category>
		<category><![CDATA[Daniel Scioli]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones 2015]]></category>
		<category><![CDATA[Fraude electoral]]></category>
		<category><![CDATA[impunidad]]></category>
		<category><![CDATA[Infraestructura]]></category>
		<category><![CDATA[inundaciones]]></category>
		<category><![CDATA[Justicia]]></category>
		<category><![CDATA[Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[Mauricio Macri]]></category>
		<category><![CDATA[Once]]></category>
		<category><![CDATA[PASO]]></category>
		<category><![CDATA[peronismo]]></category>
		<category><![CDATA[provincia de Buenos Aires]]></category>
		<category><![CDATA[Robo de boletas]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/carlos-mira/?p=1013</guid>
		<description><![CDATA[Daniel Scioli decidió ponerse un traje de antipatía para enfrentar las consecuencias de las inundaciones en la provincia de Buenos Aires. Quizás sea un primer ensayo sobre el curso de modales kirchneristas que, aparentemente, ha decidido tomar. Durante meses -si no años- trató de convencer a media ciudadanía de que, pese a ser “un hombre... <a href="http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/08/20/la-cristinizacion-de-scioli-una-carta-peligrosa/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Daniel Scioli decidió ponerse un traje de antipatía para enfrentar las consecuencias de las inundaciones en la provincia de Buenos Aires. Quizás sea un primer ensayo sobre el curso de modales kirchneristas que, aparentemente, ha decidido tomar.</p>
<p>Durante meses -si no años- trató de convencer a media ciudadanía de que, pese a ser “un hombre del proyecto”, él era distinto, dialoguista, educado, de buenas maneras.</p>
<p>Pero el desastre que es su provincia puesto de manifiesto por la inclemente naturaleza, sumada a la falta de controles y a una administración ineficiente, <strong>parece haber sacado de su centro al gobernador, que no tuvo mejor idea que salir al cruce de Mauricio Macri, del peor modo.</strong></p>
<p>Durante mucho tiempo vendió la imagen de la amistad y de la relación de respeto que lo unía al hoy candidato de Cambiemos. Pero bastó que este comentara los trabajos de ingeniería hidráulica que harían falta en la provincia de Buenos Aires y que no se han hecho en todos estos años, para que el gobernador saliera con los tapones de punta.</p>
<p>A su juicio también estaría mal que los candidatos de la oposición hayan hecho comentarios sobre las inundaciones: según Scioli, esos son aprovechamientos políticos de las desgracias.<span id="more-1013"></span></p>
<p><b>Es posible que haya un uso conveniente de lo que ocurrió con miles de ciudadanos en la provincia para castigar la administración, no solo de Scioli, sino de todos los gobernadores que han pasado por allí sin atender a la infraestructura necesaria en la provincia, pero el hombre de la “fe y el optimismo” no puede volverse loco porque le canten unas cuantas verdades.</b><b></b></p>
<p>En todo caso, siguiendo su vocación dialoguista, debería haber citado a los que proponen obras para que expliquen sus proyectos y eventualmente cómo se financiarían y cómo se llevarían adelante.</p>
<p>Scioli dijo en declaraciones radiales: “La gente por algo votó de la manera que votó, no se dejó llevar por este tipo de operaciones, y por eso nos dio la ventaja de más de 3 millones de votos y de 15 puntos, que se va a confirmar con el escrutinio definitivo, donde vamos a sumar todavía más votos y más diferencias sobre esta nueva alianza, que ha mostrado la peor cara”.</p>
<p>Meterse con cómo votó la gente y con el acto eleccionario en sí puede ser complicado. Es más, si lo piensa, puede ser que el gobernador llegue a la conclusión de que no le conviene meterse en ese terreno.</p>
<p><b>Respecto de cómo votó la gente hay, justamente, muchos reparos que surgen de ver hasta qué grado el pueblo está esclavizado mentalmente y depende económicamente de un Estado sin alma que lo compra por migajas y que luego le hace pagar consecuencias infrahumanas por haberse comido los recursos que le robó</b>.</p>
<p>Son muchos los que no se explican cómo esa gente no se rebela contra su condición, una condición en la que la ha puesto la desidia de 25 años de corrupción y dejadez.</p>
<p>Respecto del acto eleccionario en sí, también es un terreno que el gobernador debería evitar por su propio bien. Nunca, como en el domingo 9 de agosto, se escucharon denuncias de robo de boletas, fraudes diversos, aprietes y accionar de punteros comprados, votación de paraguayos que llegaron por distintos puntos de la frontera y que luego fueron repartidos con remises del peronismo en distintos lugares de votación, aparición de boletas falsas impresas a propósito, boletas de la oposición descubiertas tiradas en <i>containers</i>, en fin, toda una pléyade de trucos y trampas de la más baja estofa.</p>
<p>Así que lo que más le convendría a Scioli es no hacer “olas” respecto de cómo votó la gente y cómo se desarrolló el comicio, porque de ese análisis va a salir más golpeado que beneficiado.</p>
<p>Scioli decidió jugar su futuro a una carta peligrosa: la que representa el cristinismo duro y puro. Nadie conoció ningún mensaje de felicitación presidencial por la victoria del gobernador en las PASO. <b>La Presidente está !&#8221;borrada&#8221;, sin paradero conocido desde que el agua tapó media provincia. Es lo habitual en los Kirchner: desaparecer cuando hay malas noticias. Así ocurrió con Cromañón y con Once.</b><b></b></p>
<p>El jefe de gabinete se dio el lujo de hasta “cargar” al gobernador con su viaje a Italia, viaje que dijo desconocer y del que solo se interesó para saber si Scioli le “había traído alfajores”.</p>
<p>El gobernador operó su influencia en la Justicia para ser un capítulo más del libreto de impunidad con el que la Presidente pretende retirarse del Gobierno. Pero con todos estos años al lado de los Kirchner aún no aprendió que nunca será aceptado por ese círculo cerrado y perverso. No recibió ningún agradecimiento por su gestión, ni siquiera cuando entregó un triunfo electoral.</p>
<p>Ese será el escenario que su propia tropa le entregará en su eventual Gobierno. Ni el ministro de economía, Axel Kicillof, candidato a diputado por la Capital, pegará su campaña a la del candidato a presidente. Es probable que Scioli deba hacer un curso rápido de desagradecimientos, un capítulo infaltable en el mundo K. Ya comenzó a internarse -a lo mejor muy a su pesar- en el terreno de las cabronadas, otro condimento invariable en los modales del oficialismo. De allí a aprender los demás episodios solo hay un paso.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/08/20/la-cristinizacion-de-scioli-una-carta-peligrosa/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El dilema de Scioli</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/08/02/el-dilema-de-scioli/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/08/02/el-dilema-de-scioli/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 02 Aug 2015 11:20:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Mira</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Daniel Scioli]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones 2015]]></category>
		<category><![CDATA[FPV]]></category>
		<category><![CDATA[kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[La Cámpora]]></category>
		<category><![CDATA[Oposición]]></category>
		<category><![CDATA[peronismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/carlos-mira/?p=977</guid>
		<description><![CDATA[El FpV tendrá, tarde o temprano, un problema serio si llega a ganar las elecciones: su modelo social, económico y -si se le puede llamar así- hasta “filosófico” es incompatible con la naturaleza humana de su candidato. En efecto, este modelo no funciona sin matonismo, sin meter medio, sin el ejercicio de la fuerza, sin... <a href="http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/08/02/el-dilema-de-scioli/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>El FpV tendrá, tarde o temprano, un problema serio si llega a ganar las elecciones: su modelo social, económico y -si se le puede llamar así- hasta “filosófico” es incompatible con la naturaleza humana de su candidato.</p>
<p>En efecto, este modelo no funciona sin matonismo, sin meter medio, sin el ejercicio de la fuerza, sin amenazar, sin escrachar, sin atropellar… Y Daniel Scioli, simple y sencillamente, no es así. Podrá ser más o menos apto, más o menos inteligente o hábil; más o menos formado o más o menos aggiornado, pero no es un matón, no es un metedor serial de miedo, no privilegia el uso de la fuerza, no tiene vocación de escrachar y no ha andado por la vida atropellando maleducadamente a quien piensa diferente… En suma: Scioli no es kirchenrista.</p>
<p>Es posible que Scioli sí sea maquiavélico en el sentido de preferir privilegiar el fin “ser presidente” a los medios “parecer kirchnerista”; y también es posible que el maquiavelismo kirchnerista haya creído que era preferible el fin “conservar el poder con el caudal electoral de Scioli” que los medios “hacer que Scioli sea su candidato”.</p>
<p><strong>Pero sean como sean los antecedentes de este matrimonio, se parecen mucho a los “juntaderos” frentistas o aliancistas que muchas veces se le critican a la oposición.</strong> En efecto, no es raro que cualquier intento de unión por parte de fuerzas opositoras que hasta un momento determinado habían actuado separadamente, sea tildado de “bolsa de gatos” unida con engrudo al solo efecto de llegar al poder.</p>
<p>Ese solo argumento con más el malogrado antecedente de la Alianza le ha servido al peronismo para enchastrar cualquier asociación de fuerzas que no piensan como él.</p>
<p>La sociedad, a su vez, se ha creído el verso de que el peronismo puede metamorfosearse sin consecuencias en cuanto monstruo pueda pensarse sin que eso se traslade a un aquelarre en el poder y en el país.</p>
<p><strong>Para los que creen eso no habría más que recomendarle una lectura de la historia de los años 70, en donde las trifulcas entre peronistas terminaron a los tiros por la calle, con gente colgada de los árboles y con un baño de sangre cuyas consecuencias se hacen sentir hasta ahora.</strong></p>
<p>Si Scioli gana las elecciones esta tensión será ineludible. Tuvimos un adelanto sordo el otro día cuando el gobernador debió pedir permiso a la Casa Rosada para hacer una reunión con el peronismo “ortodoxo”. La tensión entre el marxismo matón y el peronismo componedor y campechano de Scioli serán invivibles.</p>
<p>El tiempo de las elecciones y de la campaña habrá pasado y por delante solo quedará gobernar. Gobernar con un conjunto de creencias que vienen de la crianza, de las costumbres y de las más ancestrales tradiciones y que son completamente incompatibles entre sí. Allí también habrá una “bolsa de gatos”</p>
<p>Es un embuste total y completo el hecho de que las “bolsas de gatos” solo pueden ser protagonizadas por personas o partidos que no se escudan bajo un aparente mismo techo. <strong>Debajo del “techo” del peronismo han sucedido batallas incontables, crímenes, traiciones, amenazas, agachadas.</strong></p>
<p>La otra cara de la mentira es que el peronismo puede llevar su sentido del pragmatismo a niveles tales que los que han criticado y humillado públicamente a Scioli todos estos años (incluida por supuesto -y empezando por ella- la propia Presidente) pueden ahora “convivir con él al solo efecto de cuidar sus privilegios.</p>
<p><strong>Es posible que esa mentira aguante hasta las elecciones, pero será insoportablemente invivible luego.</strong></p>
<p>¿Qué ocurrirá cuando el sentido de mundo que Scioli tiene indudablemente más desarrollado que el aldeanismo kirchnerista, le indique que debe trazar alguna estrategia de negociación con los holdouts?</p>
<p>¿Qué pasará cuando Scioli, que sabe cuánto pesan los EEUU en el mundo, intente un acercamiento con Washington? ¿Qué dirá Zannini cuando Sciloi dé a entender que el tema del dólar no tiene nada que ver con una cultura &#8220;cipaya&#8221; que hay que desterrar por las buenas o las malas (como en su momento dijo Martín Sabbatella) sino con la inflación y con el hecho de la Argentina no tiene moneda ni medios genuinos de ahorro? ¿Qué pasará con La Campora cuando Scioli se aleje -o quiera alejarse- del socialismo a la violeta que estimulan los parásitos del Estado que ganan más de $ 50000 por mes por el trabajo de esparcir la utopía marxista? ¿Qué ocurrirá con el diputado Kicillof cuando Scioli quiera terminar con la discriminación del campo y con la persecución ideológica de sus dirigentes? ¿Qué pasará con Cristina cuando Scioli quiera tender puentes de entendimiento con la prensa? ¿Qué ocurrirá cuando no quiera abusar de la cadena nacional o cuando se preste a conferencias de prensa abiertas?</p>
<p><strong>¿Y qué pasará con Scioli si baja la cabeza y se aviene a ser otra persona de la que es?</strong> ¿Qué pasará con su salud, con su interior, con su psiquis? ¿Qué ocurrirá cuando advierta que luchó por llegar a un lugar desde el que ha pasado a ser un sello de goma, un escribano certificador de las voluntades de otros? ¿Resistirá su estómago? Me dirán: ¿pero qué decis? ¿No tenés ya suficientes pruebas de lo que resiste su estómago? Sí, las tengo. Pero esa resistencia hasta ahora tuvo un norte, un objetivo. ¿Qué pasará cuando a la noche, solo, antes de dormir su mente repase las humillaciones del día a cambio de algo que, de todos modos, ya consiguió? Ya no hay norte, ya no hay objetivo. Todo eso quedó atrás. <strong>Ahora solo se ve la obediencia y la frustración.</strong></p>
<p>Es posible que estas elucubraciones queden lejos de las especulaciones que los ciudadanos hacen antes de votar. Pero no hay dudas de que las consecuencias de semejante tormenta en ciernes las terminarán pagando ellos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/08/02/el-dilema-de-scioli/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Lecciones de las elecciones</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/07/08/lecciones-de-las-elecciones/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/07/08/lecciones-de-las-elecciones/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 08 Jul 2015 03:00:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Mira</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[boleta impresa]]></category>
		<category><![CDATA[CC]]></category>
		<category><![CDATA[Córdoba]]></category>
		<category><![CDATA[Cristina Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[ECO]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones 2015]]></category>
		<category><![CDATA[Elisa Carrió]]></category>
		<category><![CDATA[Ernesto Sanz]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Schiaretti]]></category>
		<category><![CDATA[kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[La Rioja]]></category>
		<category><![CDATA[Losteau]]></category>
		<category><![CDATA[Maurico Macri]]></category>
		<category><![CDATA[menemismo]]></category>
		<category><![CDATA[peronismo]]></category>
		<category><![CDATA[Recalde]]></category>
		<category><![CDATA[Rodríguez Larreta]]></category>
		<category><![CDATA[Scioli]]></category>
		<category><![CDATA[UCR]]></category>
		<category><![CDATA[Zannini]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/carlos-mira/?p=932</guid>
		<description><![CDATA[Luego de las elecciones de ayer en varios distritos del país, pueden sacarse varias conclusiones interesantes. En Córdoba, por ejemplo, llamó la atención cómo el candidato Juan Schiaretti se proclamaba ganador con el 1,30 % de las mesas escrutadas y cómo la mayoría de los candidatos a presidente y la señora de Kirchner se apuraban a... <a href="http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/07/08/lecciones-de-las-elecciones/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Luego de las elecciones de ayer en varios distritos del país, pueden sacarse varias conclusiones interesantes.</p>
<p>En Córdoba, por ejemplo, llamó la atención cómo el candidato Juan Schiaretti se proclamaba ganador con el 1,30 % de las mesas escrutadas y cómo la mayoría de los candidatos a presidente y la señora de Kirchner se apuraban a llamarlo para felicitarlo, como si su caudal de votos fuera una especie de tesoro político nacional que pudiera llevarse el que llegara primero con la felicitación.</p>
<p>En comparativa, dicho sea de paso, hubo un contraste notable entre el sistema de boleta impresa y el de boleta electrónica: <strong>mientras en la capital a las 9 de la noche todo estaba terminado, en Córdoba casi ni había empezado.</strong></p>
<p>Los temores que parte de los porteños y parte del país habían demostrado con la operación de las máquinas impresoras se diluyó en menos de una hora, cuando quienes votaban se convencían de la simpleza y la rapidez del funcionamiento. Si uno lo piensa retrospectivamente, resulta hasta medio patético el miedo que se le tenía a la máquina.<span id="more-932"></span></p>
<p><strong>Otra curiosidad ocurrió en La Rioja, en donde el kirchnerismo festejaba junto a lo más rancio del menemismo noventista. Allí, Scioli se abrazaba con los laderos de Menem, al tiempo que se llenaba la boca hablando de Zannini: La <i>Biblia</i> y el calefón.</strong></p>
<p>La contracara, claro está, de aquello a lo que la oposición empezaba a dar lugar a partir de hoy en la ciudad de Buenos Aires, con vistas a las elecciones nacionales de presidente.</p>
<p>En ese ruedo, Maurico Macri, Enresto Sanz y Elisa Carrió cerraron un acuerdo general para competir en un mismo espacio -Cambiemos- en las elecciones primarias. Pero Sanz y Carrió sostienen a Losteau en la capital. Una verdadera paradoja.</p>
<p>Macri deberá gastar parte de su esfuerzo presidencial en una segunda vuelta porteña para sostener a su candidato Rodríguez Larreta, porque, obviamente, si perdiera la jefatura de gobierno, le provocaría una debacle a nivel nacional. A su vez, Losteau, ganando o perdiendo la ciudad, debería votar a Macri para presidente si el actual jefe de gobierno triunfara en la interna de Cambiemos y el hoy candidato de ECO obedeciera políticamente a los jefes de los partidos mayoritarios que conforman su sector.</p>
<p>Losteau ha dicho, cuando veladamente se le criticó no bajarse de la segunda vuelta, que ECO “no tiene jefes”. Y es muy posible que el exministro de Cristina no solo lo crea así, sino que esté convencido de que el jefe es él.</p>
<p>Visto desde ese ángulo, lo que sigue sucediendo en la Argentina es la demostración más cabal de la <b>pulverización del sistema de partidos tal como lo conocimos hasta 2001 y su reemplazo por un sistema de personas que utilizan las antiguas plataformas de los partidos para disputar el poder</b>.</p>
<p>Y cuando de poder se trata, no hay dudas de que el peronismo (y las “personas” del peronismo) llevan una inocultable ventaja: el peronismo fue un partido del poder y hoy sus hombres son hombres del poder. Les interesan muy poco las formas y los escrúpulos: si Zannini tiene que andar a los abrazos con Menem, pues andará. Lo importante es conservar el poder para ellos y no dilapidarlo en luchas que beneficien a terceros.</p>
<p>Esa lógica está bien lejos de lo que ahora plantea la segunda vuelta de Buenos Aires. Losteau significa un problema para el candidato con mayores chances de enfrentar a Scioli en el desafío presidencial. <b>La búsqueda de votos para Rodríguez Larreta significará un esfuerzo físico, un enfrentamiento dialéctico y la toma de unas posturas públicas que van a desgastar a ese espacio político que, a nivel nacional, se supone que está unido</b>.</p>
<p>Mientras, el peronismo mirará el espectáculo con una sonrisa maliciosa. Hasta debe haber hoy personajes felices por el hecho de que Recalde no haya llegado al balotaje: esa polarización hubiera beneficiado a Macri en el orden nacional, porque una segunda vuelta entre el PRO y el presidente de Aerolíneas hubiera sido una catástrofe de votos para el kirchnerismo.</p>
<p>Va a resultar muy interesante ver cómo se manejan los referentes políticos de la UCR y de la CC frente a esta situación. Ellos saben que Macri es el candidato de sus PASO que lleva las de ganar. Macri será entonces “su” candidato a presidente. ¿Cómo se supone que se interpreta el hecho de complicarle la vida en su propio distrito, a punto tal de llegar a infligirle un daño irreparable a su candidatura?</p>
<p>¿Será que Sanz y Carrió creen que si gana Losteau, ellos estarán en el lugar de ganadores de las PASO de Cambiemos? No se sabe. Lo único cierto es que<b> el peronismo por sí o por las torpezas de los demás siempre tiene un plus en su eterno romance con el poder</b>. No pierde el tiempo y es completamente grosero y descarnado cuando se presenta a la sociedad como una máquina a la que solo le importa ganar para retener el mando.</p>
<p>La “pureza” de la oposición discutiendo teoricidades muy correctas, pero completamente inútiles a la hora de llegar al gobierno, está a punto de convertirse en un combustible extra para su extraordinario afán por querer seguir aferrado al sillón de las decisiones y -muchas veces- de la impunidad.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/07/08/lecciones-de-las-elecciones/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Scioli-Zannini, ¿la fórmula para retener el poder?</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/06/17/scioli-zannini-la-formula-para-retener-el-poder/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/06/17/scioli-zannini-la-formula-para-retener-el-poder/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 17 Jun 2015 16:08:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Mira</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Carlos Zannini]]></category>
		<category><![CDATA[Cristina Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[Daniel Scioli]]></category>
		<category><![CDATA[entrismo]]></category>
		<category><![CDATA[Florencio Randazzo]]></category>
		<category><![CDATA[Gabriel Mariotto]]></category>
		<category><![CDATA[kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[peronismo]]></category>
		<category><![CDATA[Wado de Pedro]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/carlos-mira/?p=913</guid>
		<description><![CDATA[La decisión de la presidente de colocar como candidato a vicepresidente de Daniel Scioli a Carlos Zannini comienza a develar parte de lo que ya muchos comentarios venían anticipando. En efecto, desde que Scioli confesó querer ser presidente, comenzó un largo camino de chicanas y obstáculos a la que la presidente y sus “equipos” sometieron... <a href="http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/06/17/scioli-zannini-la-formula-para-retener-el-poder/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La decisión de la presidente de colocar como candidato a vicepresidente de Daniel Scioli a Carlos Zannini comienza a develar parte de lo que ya muchos comentarios venían anticipando.</p>
<p>En efecto, desde que Scioli confesó querer ser presidente, comenzó un largo camino de chicanas y obstáculos a la que la presidente y sus “equipos” sometieron al gobernador y que, de alguna manera, quedaron claras en<strong> el único discurso público que se le conoce a Máximo Kirchner cuando en la cancha de Argentinos Juniors dijo que eventualmente podrían entregar el gobierno pero no el poder.</strong></p>
<p>La designación de Zannini obviamente va en esa dirección. <strong>El Secretario Legal y Técnico es el cerebro gris del proyecto oficial</strong>. Wado de Pedro acaba de definirlo como el corazón del proyecto. Maoista de convicción, Zanini efectivamente representa la ambición de construir un modelo en el que se conforme, por un lado, un ejército de súbditos esclavizados (nosotros) y, por el otro, una casta privilegiada con acceso a todas las desigualdades de la vida (ellos). Ese es, en efecto, “el corazón del proyecto”.<span id="more-913"></span></p>
<p><strong>La intención de</strong> <strong>mantener el poder aun a costa de entregarle el “gobierno” a Scioli,</strong> <strong>no tiene su punto final en Zannini</strong>. La Presidente podría ser candidata a diputada por la provincia de Buenos Aires y, una vez elegida, convertirse en presidente de la Cámara, copando de ese modo toda la línea de sucesión presidencial.</p>
<p>Zannini es una persona acostumbrada a trabajar en y desde las sombras. Ni custodia tiene. <strong>Nadie lo conoce.</strong> Sale a caminar por los lagos de Palermo desde su (obviamente marxista) domicilio en Belgrano/Cañitas, sin que nadie se le acerque. No tiene el menor registro público. <strong>Desde ese anonimato, sin embargo, ha sido el arquitecto de todas las vigas maestras del proyecto hegemónico del poder,</strong> en especial en lo que se refiere al control de los medios, del aparato de propaganda y de la conformación de una Justicia adicta.</p>
<p>En gran medida él y la señora de Kirchner (con el oído prestado a su hijo Máximo) <strong>han sido EL gobierno</strong>. Zannini es quien comparte las cenas presidenciales de Olivos y el máximo confidente de Cristina luego de Máximo.</p>
<p>Con estos antecedentes resulta claro que la intención abierta y descarada del gobierno es construir una continuidad en el poder que tenga a Scioli como un mero títere, un fronting que simplemente esté destinado a aprovechar su indudable caudal electoral.</p>
<p>Frente a esto, <strong>habrá que ver qué hace Scioli.</strong> Todos parecen asumir que el gobernador aceptará mansamente este esquema con tal de ser presidente. Es como si creyeran que a Scioli lo único que le importa es ver su nombre con el cargo de presidente adosado a él. Pero el gobernador ha dado muestras (veladas quizás) de que eso no lo conforma y ha dejado huellas en el sentido de interpretar que puede aceptar cualquier cosa antes de llegar adonde se propone pero una vez allí está dispuesto a hacer también lo que sea para desembarazarse del lastre y hacer lo que quiere.</p>
<p>La idea del comisariato político que ahora surge con Zannini, también se dijo de Gabriel Mariotto cuando el ex interventor del Comfer fue designado para acompañar a Scioli como vicegobernador de la provincia de Buenos Aires. Y en efecto, <strong>Mariotto -que abiertamente se definió como un soldado de Cristina que espera y ejecuta órdenes- intentó cumplir ese rol en los primeros tiempos del gobierno de la provincia.</strong></p>
<p>Sin embargo el esmeril al que lo sometió el gobernador lo redujo a una mínima expresión. <strong>Hoy casi nadie lo recuerda y su papel en la provincia fue francamente secundario.</strong> Scioli nunca lo echó pero lo redujo a la nada misma.</p>
<p>Ayer, en la presentación misma de Zannini como integrante de la fórmula presidencial, <strong>comenzaron los primeros escarceos verbales entre ello</strong>s. <strong>Zannini dijo que se sentía orgulloso de acompañar a quien fuera “vice” de Néstor y Scioli dijo que Zannini sería para él lo que él había sido para Néstor: es decir, nada.</strong></p>
<p>La histórica tradición del peronismo sugiere una cadena de traiciones. <strong>Duhalde lo traicionó a Menem y Kirchner lo traicionó a Duhalde</strong>. La presidente parece querer blindarse contra esos antecedentes construyendo una pirámide a prueba de deslealtades: Zannini, ella misma como diputada por la provincia y eventual presidente de la Cámara, Axel Kicillof como candidato a diputado por la Capital, Alejandra Gils Carbó como procuradora y comisario de la Justicia a través de los fiscales del nuevo Código Procesal y La Cámpora copando la administración central y las principales agencias del gobierno. <strong>Hay que convenir que se trata del intento más serio de construir un aparato de continuidad a prueba de traiciones.</strong></p>
<p>Ese terreno lo conocen bien. Después de haber elevado y respaldado a Florencio Randazzo como opositor interno a Scioli, lo arrojaron a los lobos con la designación de Zannini. Nadie sabe si de aquí al sábado el Ministro del Interior no se bajara de su candidatura. Hoy, por lo pronto, ya suspendió un acto público en el que iba a hablar en La Matanza.</p>
<p>Por último Zannini es una especie de fenómeno que encuadra perfectamente en unos de los misterios más prominentes de la política argentina: cómo una ideología que cuando se presenta a cara descubierta a las elecciones (el marxismo y sus diferentes variantes) no saca más del 2% de los votos se las ha ingeniado para gobernar el país desde hace más de 30 años. <strong>El experimento del “entrismo”</strong> (la táctica marxista para infiltrar al peronismo y aprovechar su base electoral) <strong>ha demostrado ser un éxito absoluto</strong>. Desde ese lugar, en estos años, avanzó como nunca en su desiderátum de construir una sociedad de esclavos-zombies y una nomenklatura rica y privilegiada. Nunca hubo tanta desigualdad entre los que viven de los privilegios del Estado y de los que trabajan y viven para pagar impuestos. Ese es el modelo de Zannini. <strong>¿Podrá Scioli hacer una especie de “entrismo” al revés, aprovechar la popularidad del kirchnerismo y luego, desde adentro, gobernar de una manera diferente, de una forma que permita a los ciudadanos liberarse del yugo estatal y vivir una vida más libre?</strong> Los próximos meses comenzarán a develar ese otro misterio.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/06/17/scioli-zannini-la-formula-para-retener-el-poder/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 1.560 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-30 19:07:30 -->
