<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Carlos Mira &#187; La Nación</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/carlos-mira/tag/la-nacion/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/carlos-mira</link>
	<description>carlos_mira</description>
	<lastBuildDate>Wed, 01 Jun 2016 11:08:42 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>Las PASO y el corazón común</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2013/08/11/las-paso-y-el-corazon-comun/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2013/08/11/las-paso-y-el-corazon-comun/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 11 Aug 2013 13:17:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Mira</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Abal Medina]]></category>
		<category><![CDATA[Alberto Rodriguez Saá]]></category>
		<category><![CDATA[Christian Ritondo]]></category>
		<category><![CDATA[Clarín]]></category>
		<category><![CDATA[Cristina Fernandez]]></category>
		<category><![CDATA[desarrollismo frondizista]]></category>
		<category><![CDATA[Diego Santilli]]></category>
		<category><![CDATA[Eduardo Amadeo]]></category>
		<category><![CDATA[Eduardo Duhalde]]></category>
		<category><![CDATA[elecciones primarias]]></category>
		<category><![CDATA[Elisa Carrió]]></category>
		<category><![CDATA[Felipe Solá]]></category>
		<category><![CDATA[Francisco De Narváez]]></category>
		<category><![CDATA[Gil Lavedra]]></category>
		<category><![CDATA[gremio de los canillitas]]></category>
		<category><![CDATA[Hugo Chávez]]></category>
		<category><![CDATA[Hugo Moyano]]></category>
		<category><![CDATA[La Nación]]></category>
		<category><![CDATA[Ley Fundamental]]></category>
		<category><![CDATA[Losteau]]></category>
		<category><![CDATA[Martín Insaurralde]]></category>
		<category><![CDATA[Mauricio Macri]]></category>
		<category><![CDATA[Omar Plaini]]></category>
		<category><![CDATA[pacto con Irán]]></category>
		<category><![CDATA[peronismo]]></category>
		<category><![CDATA[Pino Solanas]]></category>
		<category><![CDATA[Prat Gay]]></category>
		<category><![CDATA[PRO]]></category>
		<category><![CDATA[Ricardo Forster]]></category>
		<category><![CDATA[Sergio Massa]]></category>
		<category><![CDATA[Terragno]]></category>
		<category><![CDATA[UNEN]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/carlos-mira/?p=228</guid>
		<description><![CDATA[Las elecciones primarias han convocado muy poco interés ciudadano. Casi la mitad de los argentinos no saben qué se vota, ni que se elige, ni para que sirven; llegarán a las urnas con una alegre inconsciencia. Se trata de la consecuencia de una doble causa: la explosión natural del sistema de partidos que provocó la... <a href="http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2013/08/11/las-paso-y-el-corazon-comun/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Las elecciones primarias han convocado muy poco interés ciudadano</strong>. Casi la mitad de los argentinos no saben qué se vota, ni que se elige, ni para que sirven; llegarán a las urnas con una alegre inconsciencia.</p>
<p>Se trata de la consecuencia de una doble causa: la explosión natural del sistema de partidos que provocó la crisis del 2001 y la profundización adrede que el gobierno ha buscado de esa circunstancia.</p>
<p>Desde que <strong>Duhalde</strong> suspendió las elecciones internas previas a las elecciones anticipadas del 11 de marzo del 2003, el <strong>peronismo</strong> decidió trasladarle sus propias guerras a la sociedad. El partido ya no arregla dentro de sus propias fronteras los que le sucede internamente sino que exporta esas batallas por fuera de sus límites obligando a la ciudadanía a inmiscuirse en sus entuertos.</p>
<p><span id="more-228"></span>De hecho, desde que esta estrategia está en marcha, <strong>puede decirse que los partidos ya no existen</strong> y que los que hay son personas que forman a su alrededor estructuras dispersas y frágiles que van uniéndose en<strong> nombres de fantasía inventados para la ocasión</strong>. Ninguno de ellos podría llamarse “partido” si uno fuera estrictamente sincero.</p>
<p>Salvo los que nutren sus fuentes en el antiguo radicalismo o en la izquierda, los demás son <strong>variaciones del peronismo</strong>. El <strong>PRO</strong> en la Capital podría ser un fenómeno particular, cuyo precedente más parecido sería el <strong>desarrollismo frondizista</strong>, pero dado que carece aún de una estructura extendida, el partido que fundó <strong>Mauricio Macri</strong> no puede analizarse aún en términos nacionales.</p>
<p>De modo que lo que tenemos delante es, en realidad, <strong>una puja de peronistas que alquilan gratuitamente a la sociedad</strong> para que se expida sobre sus diferencias. Sin embargo, aun con la participación inconsciente del pueblo, ninguno de los candidatos se resigna frente al veredicto: todos irán, de todos modos, a la disputa final en octubre. Esto es, aun cuando la gente se inclinará por <strong>Massa</strong> el domingo, <strong>Insaurralde</strong> y <strong>De Narváez</strong> seguirán en carrera como si fueran de partidos diferentes.</p>
<p>A su vez los “<strong>peronismos no oficialistas” (Massa, De Narváez, Rodriguez Saá, Amadeo, etcétera)</strong> tampoco conforman una alternativa distinta pero unida; van cada uno por su lado. No se sabe muy bien qué diferencias hay entre ellos, ni por qué están separados, pero lo cierto es que la ciudadanía ve multiplicada una oferta en la que no distingue diferencias y sólo sospecha arreglos de conveniencia.</p>
<p>Francisco De Narváez, por ejemplo, lleva como segundo candidato de su lista de diputados a <strong>Omar Plaini</strong>, el <strong>secretario general del gremio de los canillitas</strong>, que llega allí como consecuencia del acuerdo del “Colorado” con <strong>Moyano</strong>. Pero hasta hace poco Plaini era el principal operador en la calle de los bloqueos a <strong><em>La Nación</em> y <em>Clarín</em></strong>, en abierta concordancia con el gobierno kirchnerista.</p>
<p><strong>Massa</strong>, a su vez, ha “vendido” esta mezcolanza como un acto de superación y en su lista conviven intendentes que han sido <strong>oficialistas</strong> hasta anteayer y hombres del <strong>PRO</strong> de la provincia de Buenos Aires.</p>
<p>En el espacio “<strong>UNEN</strong>” de la Capital (que es el único que, en apariencia, ha convocado a una interna verdadera) también conviven corrientes y pertenencias pasadas que hacen difícil que uno imagine cierta coherencia. Así, por un lado <strong>Gil Lavedra y Prat Gay</strong> y, por el otro, <strong>Terragno y Losteau</strong> -que tienen pasados más bien moderados- , comparten un espacio con<strong> Pino Solanas</strong>, un admirador de <strong>Chávez</strong> que, en su momento, se expresó en favor del <strong>pacto con Irán.</strong></p>
<p><strong>La Argentina debe ser el único país del mundo que convoca obligatoriamente a una elecciones que llama “primarias” en donde los electores no pueden elegir</strong>, porque los candidatos ya están elegidos e irán a la elección general aun cuando pierdan la primaria. Ningún estudioso de la ciencia política mundial puede explicar ni conoce un caso igual.</p>
<p><strong>Este panorama confirma que el país vive en una enorme confusión de ideas</strong>. No hay dudas que esa irregularidad fue provocada por el peronismo que, con su impronta, parece obligar a todo el mundo a identificarse como “peronista” para tener alguna chance electoral. Muchos consideran, por ejemplo, que hasta que Macri no haga algún acuerdo importante con el peronismo no tendrá chances. Lo tiene en la Capital con la corriente que lidera<strong> Christian Ritondo</strong>, pero muchos creen que para ser presidente necesita del grueso caudal peronista del resto del país.</p>
<p>E<strong>l peronismo, así, es todo. En el conviven Cristina Fernández y Eduardo Amadeo</strong>; <strong>Massa y Moyano; Santilli y Abal Medina; De Narvaez y Ricardo Forster.</strong></p>
<p>La política argentina, por lo tanto, ha pasado a ser una lucha de personas o, más bien, de egos. Nadie renuncia a nada, ni siquiera después del resultado de una elección. Se arman escenografías con los nombres que otros países usan para denominar a distintos estadios políticos de su proceso electoral pero aquí son meras representaciones; un “como si” que parece dejar contentos a los que ponen esta obra en escena pero que poco tiene que ver con un mecanismo que ayude a mejorar la eficiencia de la administración.</p>
<p><strong>Estos desajustes distorsionan completamente el funcionamiento del sistema constitucional</strong>. En ese sentido, todas las elecciones en el país se han convertido en elecciones “presidenciales”.<strong> Los candidatos del domingo</strong> –que en su gran mayoría serán los candidatos de octubre- <strong>hablan y se expresan no como si lo que estuviera en juego no fuera una banca entre otras 257 sino como si fuera a cambiar el gobierno</strong>. Y eso se debe a que la Argentina no ha sabido hacer funcionar el sistema previsto en la <strong>Ley Fundamental</strong> que está pensado para que las elecciones intermedias compensen el rumbo que el país lleva pero, también, para que dicha compensación en nada signifique una crisis institucional o una imposibilidad de gobernar.</p>
<p>En ese sentido, es curioso lo que hoy confiesa De Narvaez: en 2009 la oposición no pudo hacerse de la presidencia de la <strong>Cámara de Diputados</strong> (como hubiera correspondido) porque<strong> Felipe Soláy Elisa Carrió</strong> argumentaron que semejante movida habría significado un “golpe institucional”. Si eso fue cierto, no caben dudas que los dirigentes más importantes del país no entienden como el sistema constitucional funciona y, al contrario, sólo están preparados para actuar bajo un esquema en donde “<strong>o tengo todo o no tengo nada”</strong>. Nada diferente de lo que piensa Cristina.</p>
<p><strong>Esta es la razón básica por la que el país está dividido: nadie está preparado para “transar”</strong>. Es más, este mismísimo término (“la transa” = “la trenza”) ha sido adoptado como un sinónimo del negociado espurio que esconde el robo, la corrupción y el acuerdo de cúpulas a espaldas de la sociedad.</p>
<p><strong>Si estas distorsiones no se corrigen la Argentina nunca podrá vivir “cordialmente” dentro de un sistema civilizado de discusión racional</strong>. La palabra “cordial” obviamente deriva del latín “<em>cordis</em>” que quiere decir “corazón”, esto es, una referencia clara a la armonía y la concordia (otra palabra derivada del mismo origen). E<strong>l escenario de las PASO más bien confirma un país fragmentado bien lejos de aquel ideal en donde lata un corazón común.</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2013/08/11/las-paso-y-el-corazon-comun/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La candidatura de Massa</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2013/06/25/la-candidatura-de-massa/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2013/06/25/la-candidatura-de-massa/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 25 Jun 2013 05:47:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Mira</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[blanqueo de capitales]]></category>
		<category><![CDATA[Cepo al dólar]]></category>
		<category><![CDATA[Daniel Scioli]]></category>
		<category><![CDATA[Frente para la Victoria]]></category>
		<category><![CDATA[kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[La Nación]]></category>
		<category><![CDATA[ley de medios]]></category>
		<category><![CDATA[provincia de Buenos Aires]]></category>
		<category><![CDATA[reforma constitucional]]></category>
		<category><![CDATA[reforma judicial]]></category>
		<category><![CDATA[Sergio Massa]]></category>
		<category><![CDATA[Tigre]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/carlos-mira/?p=168</guid>
		<description><![CDATA[El lanzamiento del intendente de Tigre como candidato a diputado por la provincia de Buenos Aires sólo sirvió para disparar docenas de especulaciones políticas. Porque en realidad, Sergio Massa no ha dado una sola pista acerca de lo que piensa. Salvo su categórica y bienvenida opción por la no-reelección -como concepto político y no como un “no” a Cristina-, en lo demás... <a href="http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2013/06/25/la-candidatura-de-massa/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>El lanzamiento del intendente de <strong>Tigre</strong> como candidato a diputado por la provincia de<strong> Buenos Aires</strong> sólo sirvió para disparar docenas de especulaciones políticas. Porque en realidad,<strong> </strong><strong>Sergio Massa</strong> no ha dado una sola pista acerca de lo que piensa. Salvo su categórica y bienvenida opción por la no-reelección -como concepto político y no como un “no” a Cristina-, en lo demás la nueva estrella política del país ha permanecido en la ambivalencia. <strong>Massa cree en el agotamiento de las personas y de las maneras pero no del rumbo</strong>.<strong> </strong><strong>Supone que la sociedad está harta de las peleas y del enfrentamiento pero entiende que, en general, suscribe las líneas del gobierno.</strong></p>
<p>Y puede no faltarle la razón al intendente. El pequeño detalle que él y, evidentemente, la gente que piensa así no están advirtiendo es que una cosa no es posible sin la otra: este tipo de personas, las peleas, la agresión y el atropello son la consecuencia irascible y necesaria de una línea de gobierno. La continuidad de esa línea generará las mismas consecuencias que las que Massa supone -no sin razón- tienen hastiada a la gente.</p>
<p><strong><span id="more-168"></span>Por lo tanto Masa y la gente tienen un problema: creer que es posible construir un kirchnerismo democrático, respetuoso de la Constitución y noble en los modales y procedimientos. Error. Esa es una contradicción en los términos.</strong></p>
<p>El intendente -que tiene mayores responsabilidades que la gente común- debería hacer un esfuerzo por definirse frente a los temas que hoy concentran la atención de todos. En su edición de ayer el diario<strong> </strong><em><strong>La Nación</strong></em>, requirió la opinión de Massa sobre seis cuestiones de perentoria actualidad: la ley de medios, el cepo al dólar, el blanqueo de capitales, reforma constitucional, reforma judicial y sus proyectos para el Congreso.</p>
<p>Salvo en lo referente a la reelección de la presidente (no necesariamente sobre otros aspectos de la Constitución), Massa no se expidió concluyentemente en ninguno de los casos y en todos respondió con ambigüedades.</p>
<p><strong>La sociedad ya tiene un ejemplo certero sobre cómo terminan los personajes que adhieren a este tipo de rol.</strong> <strong>Daniel Scioli</strong> apostó a la nada durante 10 años. Y se quedó sin nada. Massa debería reflexionar sobre la vida política del gobernador.</p>
<p>Habiendo hecho lo más difícil -presentar una lista por fuera del <strong>Frente para la Victoria</strong>- debería ser más preciso en el perfil social y de país que tiene en mente<strong>. Es obvio que sus aspiraciones presidenciales son inocultables</strong>. Y, develadas, es muy posible que tenga chances. Pero si el intendente cree que el rumbo actual es correcto, estaría produciendo un engaño masivo si creyera que los errores son sólo de formas, de la falta de cierta urbanidad y elegancia.</p>
<p>Es necesario conocer sus opiniones sobre el rol del Estado en la economía, sobre las libertades civiles, sobre el control que el gobierno ejerce sobre la vida individual, sobre las relaciones internacionales de la Argentina y la precisión de sus aliados comerciales y políticos, sobre la vigencia del derecho de propiedad, sobre la división de poderes, sobre la libertad de trabajo y del ejercicio de las industrias lícitas, sobre la eliminación de los índices de pobreza, de inseguridad y de inflación… <strong>Es necesario, en fin, conocer sus ideas de gobierno.</strong></p>
<p><strong>Es correcto que la presente postulación de Massa es a una banca de diputado.</strong> Pero no nos engañemos: el intendente ha comenzado su camino a 2015 y en ese sendero se precisan explicaciones y definiciones certeras; no sanata.</p>
<p>No van más los “siganme que no los voy a defraudar”, o “un país normal”, o “la fuerza de la gente”. Esos eslóganes vacíos deben acabar. La sociedad tiene derecho a saber qué vota y que se propone hacer el votado. Es necesario un compromiso; <strong>la gente está harta de sorpresas.</strong></p>
<p><strong>¿Cuántos votos habría sacado Cristina si hubiera anticipado su cepo al dólar, sus trabas a libertades cotidianas mínimas, su “vamos por todo”, su intento de copamiento a la Justicia, la intensificación de la vigilancia ciudadana a través de la oficina de impuestos? </strong>Si Massa cree que un modelo de intervención en la vida individual como éste se puede llevar adelante con buenos modales y sin empellones, debería revisar sus teorías. <strong>No es posible seguir imaginando semejante nivel de intervencionismo sin la presencia de la violencia</strong>. En todo el mundo ha sido igual: un régimen con semejante pretensión de control debe recurrir tarde o temprano a la fuerza.</p>
<p>Como es lógico esperar que los tocados por la “intervención” (que cada vez son más) pataleen, el que aspira a que el control no se les vaya de las manos debe ejercer el monopolio de la coacción para enervar las rebeliones. Entonces aparece primero el insulto, luego el empellón y final, y eventualmente, la fuerza bruta.</p>
<p>Las maneras son, por lo tanto, una consecuencia necesaria del modelo de opresión. Aunque llegue un “educadito” como Massa, si su pretensión es el control social, deberá ejercer coacción y la coacción no se caracteriza por sus buenos modales.</p>
<p><strong>En el camino hacia 2015</strong> <strong>(que no será posible para nadie sin 2013) la sociedad espera definiciones</strong>. No importa que enfrentemos una elección legislativa de medio término<strong>. La gente empieza a reclamar precisiones</strong>. Ya ha tenido demasiado de la escuela de Scioli para ver al gobernador terminar arrodillado a los pies de la presidente, casi pidiendo perdón, mientras <strong>Cristina</strong> no se priva de seguir castigándolo. <strong>La sociedad necesita un líder positivo. Un líder democrático. Un líder civil, no místico, que asuma el desafío de poner a los individuos delante de él mismo.</strong> Y la sociedad también necesita asumir ese rol de protagonista, no de una sonoridad amorfa y masiva sino de una creatividad individual que multiplique la riqueza y deje atrás los dramas de la pobreza y del subdesarrollo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2013/06/25/la-candidatura-de-massa/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 1.210 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-31 04:21:58 -->
