<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Alexander Martín Güvenel &#187; Ley de Abastecimiento</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/alexander-guvenel/tag/ley-de-abastecimiento/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/alexander-guvenel</link>
	<description>alexander_guvenel</description>
	<lastBuildDate>Fri, 13 May 2016 03:26:42 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>¿En qué se parecen Cristina y Maradona?</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/alexander-guvenel/2014/09/13/en-que-se-parecen-cristina-y-maradona/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/alexander-guvenel/2014/09/13/en-que-se-parecen-cristina-y-maradona/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 13 Sep 2014 09:32:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alexander Martín Güvenel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Axel Kicillof]]></category>
		<category><![CDATA[Cristiano Ratazzi]]></category>
		<category><![CDATA[Cristina Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[CTA]]></category>
		<category><![CDATA[devaluación]]></category>
		<category><![CDATA[Día de la Industria]]></category>
		<category><![CDATA[Diego Armando Maradona]]></category>
		<category><![CDATA[FIAT]]></category>
		<category><![CDATA[Héctor Méndez]]></category>
		<category><![CDATA[Hugo Moyano]]></category>
		<category><![CDATA[Hugo Yaski]]></category>
		<category><![CDATA[industria automotriz]]></category>
		<category><![CDATA[iniciativa privada]]></category>
		<category><![CDATA[Jorge Bergoglio]]></category>
		<category><![CDATA[kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[Ley de Abastecimiento]]></category>
		<category><![CDATA[Mariano Recalde]]></category>
		<category><![CDATA[Observatorio de la Deuda Social]]></category>
		<category><![CDATA[proteccionismo]]></category>
		<category><![CDATA[Tecnópolis]]></category>
		<category><![CDATA[UCA]]></category>
		<category><![CDATA[Unión Industrial Argentina (UIA)]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/alexander-guvenel/?p=282</guid>
		<description><![CDATA[La larga historia del kirchnerismo, y de la presidente en particular, con sus enemigos suma nuevos capítulos. La última y más reciente adquisición de sus críticas diatribas está en la industria automotriz. El otrora mimado, elogiado y ponderado sector es ahora el que “encanuta” los autos para, entre otras cosas, desestabilizar al gobierno y forzar... <a href="http://opinion.infobae.com/alexander-guvenel/2014/09/13/en-que-se-parecen-cristina-y-maradona/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La larga historia del kirchnerismo, y de la presidente en particular, con sus enemigos suma nuevos capítulos. La última y más reciente adquisición de sus críticas diatribas está en la industria automotriz. El otrora mimado, elogiado y ponderado sector es ahora el que “encanuta” los autos para, entre otras cosas, desestabilizar al gobierno y forzar una devaluación. Es difícil encontrar otra rama de la industria, al menos entre los que tienen relevancia para el PBI, que haya tenido empresarios más amigables con el gobierno. Salvo honrosas excepciones -Cristiano Ratazzi de la FIAT podría ser una de ellas- todas las empresas y directivos del sector han tenido fraternal relación con los gobiernos de Néstor y Cristina.<span id="more-282"></span></p>
<p><strong>Repasando enfrentamientos de su mandato con el sector privado llegaríamos a la conclusión de que siempre el kirchnerismo ha tratado de fomentar la división entre empresarios y argentinos.</strong> Difícil es saber cuánto de convencimiento y cuánto de conveniencia política tienen estas actitudes. El sector industrial, gran sostén económico y político de todo el período kirchnerista, es hoy una compañía a disgusto. Tanto es así que el gobierno tuvo que convencer/presionar al titular de la Unión Industrial Argentina (UIA) Héctor Méndez para que asista a la cena por el Día de la Industria que se desarrolló en Tecnópolis y que tuvo a la presidente como principal oradora.</p>
<p>La ley de abastecimiento, próximo paso de un gobierno que aún mantiene un ritmo arrollador en el trámite legislativo de proyectos que lo obsesionan, también puso en alerta y pie de guerra al sector empresario. Quienes consideran que esta ley permitiría una excesiva injerencia del Estado sobre las empresas, propiciando un control absoluto sobre producción y consumo, tal vez se arrepientan de haber hecho oídos sordos a quienes siempre advertimos la <strong>notable enemistad del kirchnerismo con la iniciativa privada (salvo la de los propios funcionarios, muchos de los cuales han aprovechado el calor del poder para incrementar sus patrimonios a niveles exorbitantes).</strong> Muchos empresarios vieron en las medidas proteccionistas de este gobierno una forma de tapar sus propios errores como productores o bien como forma de compensar la falta de competitividad del sector al que pertenecían, por lo que se volcaron hacia la protección antes que a la readaptación económica. Durante bastante tiempo, las medidas del gobierno sólo fueron problema de “los importadores que destruyen empleo argentino”. Tal vez sea difícil dilucidar aquí hasta dónde fue instinto de supervivencia de empresarios que entienden que tener de enemigo a un gobierno poco afecto a la disidencia puede costarles hasta la propia empresa y hasta dónde se trató de un aprovechamiento de las ventajas y privilegios de una relación que siempre es sinuosa.</p>
<p>Debemos reconocer que cuando el kirchnerismo se autocalifica como auténtico heredero del peronismo original tienen algo de razón; al menos en lo que hace a la construcción de enemigos. Vale recordar cómo dos sectores importantes en el ascenso de Juan Domingo Perón al poder, como los militares y la Iglesia Católica, pasaron a ser luego enemigos íntimos. Lo mismo parece suceder ahora con sindicatos y empresarios. <strong>Será difícil, en este contexto de inflación más recesión, que al final de su mandato Cristina pueda contar como propia alguna central obrera u organismo empresarial salvo aquellos surgidos del propio seno del Estado y que poco tienen de genuinos.</strong></p>
<p>Las diarias exposiciones del jefe de gabinete también le han permitido al gobierno mantenernos al tanto de los nuevos y viejos enemigos. Una de las últimas “adquisiciones” surgió a partir del trabajo sobre Infancia y Pobreza que elaboró la Pontificia Universidad Católica Argentina a través de su Observatorio de la Deuda Social (OSDA). Tal vez haya pasado inadvertido ,pero la UCA no sólo es una universidad católica sino que, como su nombre lo indica,<strong> depende directamente del Vaticano</strong>. Evidentemente la imagen del Papa es hoy demasiado fuerte como para que Cristina lo haga responsable de este informe que se aparta del discurso oficial. En caso de que eso sucediera, no sería demasiado complejo reflotar las plumas y declaraciones que fustigaron la elección del cardenal Jorge Bergoglio como Sumo Pontífice y dejar así de lado las buenas migas que, almuerzos mediante, vienen cultivando ambos jefes de Estado en la residencia de Santa Marta.</p>
<p>Parece ya una eternidad el tiempo en el que Hugo Moyano trabajaba codo a codo en el aumento mutuo de poder con el kirchnerismo, pero la CTA que conduce Hugo Yasky sigue siendo uno de las patas sindicales que aún le quedan al gobierno. Esto no impidió que el presidente de Aerolíneas Argentinas embistiera con dureza (y excesiva precisión en cuestiones salariales) sobre la Federación Argentina de Personal Aeronáutico (FAPA) -que forma parte de este sector de la CTA- por no aceptar el aumento ofrecido y los planes de reducción y readecuación que dan vueltas por la cabeza de Mariano Recalde. No faltaron a la verdad sus delegados cuando le recordaron al hijo del diputado que la ampliación de la planta de empleados de la compañía había llegado de su mano.</p>
<p>Sin dudas, las amistades en política tienen infinidad de componentes que van desde la lucha por el poder hasta la propia estructura psicológica y moral de las partes involucradas pero da la sensación de que el kirchnerismo ha construido muchos de sus enemigos desde el componente emocional. Pareciera que <strong>la propia personalidad de Cristina Kirchner necesita de sirvientes y aduladores más que de gente independiente y capacitada que pueda operar con eficacia</strong>. Esto no impide que la Pesidente sea permeable a su vez a la influencia de funcionarios que dominan –por decirlo de alguna manera- cuestiones que a la jefa de estado le cuesta entender en profundidad. Tal sería la explicación del actual “enamoramiento” de su funcionario estrella <strong>Axel Kicillof quien no deja de acumular poder al tiempo que acumula fracasos</strong>. Tal vez no falte mucho para que este economista neo marxista la convenza de abandonar finalmente la defensa del capitalismo como sistema que, de tanto en tanto, la presidente recuerda que profesa.</p>
<p>Y si me permiten para el final, se me ocurre una analogía con un personaje que parece hecho a medida para el kirchnerismo. El ex mejor futbolista del mundo <strong>Diego Armando Maradona</strong> <strong>tiene muchísimas coincidencias con la presidente de la Nación</strong>. <strong>Ambos son feroces críticos de los países desarrollados al tiempo que aman los lujos con los que allí se vive</strong>; ambos recuerdan con cariño los encuentros y las historias de sus autócratas amigos Hugo Chávez y Fidel Castro; y ambos tienen también una fenomenal capacidad para vilipendiar amigos del pasado hasta enterrarlos en su propio fango.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/alexander-guvenel/2014/09/13/en-que-se-parecen-cristina-y-maradona/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿A quién le importa el nivel de acatamiento?</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/alexander-guvenel/2014/08/30/a-quien-le-importa-el-nivel-de-acatamiento/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/alexander-guvenel/2014/08/30/a-quien-le-importa-el-nivel-de-acatamiento/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 30 Aug 2014 09:30:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alexander Martín Güvenel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Claudia Ledesma]]></category>
		<category><![CDATA[desempleo]]></category>
		<category><![CDATA[Gerardo Zamora]]></category>
		<category><![CDATA[Hugo Moyano; Luis Barrionuevo]]></category>
		<category><![CDATA[Indec]]></category>
		<category><![CDATA[inflación]]></category>
		<category><![CDATA[Ley de Abastecimiento]]></category>
		<category><![CDATA[Ley de Pago Soberano]]></category>
		<category><![CDATA[recesión]]></category>
		<category><![CDATA[Roberto Fernández]]></category>
		<category><![CDATA[Santiago del Estero]]></category>
		<category><![CDATA[traslado de la Capital]]></category>
		<category><![CDATA[UTA]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/alexander-guvenel/?p=277</guid>
		<description><![CDATA[Mientras que los problemas reales de los argentinos pasan sin dudas y para todos (tanto detractores como militantes del kirchnerismo) por la inflación, la recesión económica, la inseguridad y los despidos que cada vez afectan a más actividades, el gobierno de Cristina Kirchner se esfuerza por encarar cuestiones que sólo responden a su manía por... <a href="http://opinion.infobae.com/alexander-guvenel/2014/08/30/a-quien-le-importa-el-nivel-de-acatamiento/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Mientras que los problemas reales de los argentinos pasan sin dudas y para todos (tanto detractores como militantes del kirchnerismo) por la <strong>inflación, la recesión económica, la inseguridad y los despidos</strong> que cada vez afectan a más actividades, el gobierno de Cristina Kirchner se esfuerza por encarar cuestiones que sólo responden a su manía por sostener el relato. Así fue como a toda marcha ingresaron al Congreso Nacional los proyectos para modificar la Ley de Abastecimiento y la pomposamente denominada Ley de Pago Soberano, que pretende cambiar al agente fiduciario para de esta forma eludir el cumplimiento del fallo del juez neoyorquino Thomas Griesa. <strong>Por si esto fuera poco en cuanto a proyectos o ideas que sólo sirven a los efectos de no perder el dominio y la iniciativa en la agenda política</strong>, <strong>la presidente no se privó de mencionar en su discurso del pasado martes en la provincia de Santiago del Estero la posibilidad de mudar la Capital Federal al interior del país</strong>. Casualmente (o no) la propuesta llega junto con el apoyo a la pareja gobernante en aquella provincia, Claudia Ledesma (actual gobernadora) y Gerardo Zamora (ex gobernador, actual senador y segundo en la línea de sucesión presidencial), que ponen en juego su poder con la elección de intendentes y concejales que tendrá lugar este domingo y que se presenta ampliamente favorable al radical kirchnerista.<span id="more-277"></span></p>
<p>En este contexto, el pasado jueves, los sindicalistas opositores Hugo Moyano y Luis Barrionuevo junto a la CTA de Pablo Micheli y organizaciones de la izquierda gremial fueron a un paro que intentó reeditar el que había tenido lugar el pasado 10 de abril. Cual partida de golf pero sin árbitro y en presencia de contendientes sumamente tramposos y poco honorables, <strong>se desarrolló un juego de acusaciones previas, durante y a posteriori de la medida de fuerza que corrieron el foco de lo que realmente preocupa -y que difícilmente admita algún tipo de discusión- y es que Argentina está en una situación económica que dista mucho de ser la mejor.</strong> Seguramente muchos de quienes quisieron concurrir a su lugar de trabajo no pudieron hacerlo por falta de medios de transporte y otros tantos que encontraban motivos para adherirse o protestar tuvieron que asistir por temor a perder su trabajo pero, ¿es esto realmente lo importante? <strong>Los que trabajamos, como fue mi caso, ¿lo hicimos porque avalamos las políticas de este gobierno?; los que faltaron, ¿lo hicieron para apoyar a los sindicalistas Moyano y Barrionuevo?</strong> Intuyendo con sólidos fundamentos que ambas respuestas son negativas para la mayoría de los casos, la discusión pasa a ser de política minúscula.</p>
<p><strong>Es probable que el mayor o menor éxito de la medida de fuerza influya sobre el poder de los sindicalistas que convocan y en su pelea interna para liderar el movimiento obrero pero esto tiene sin cuidado a la gran mayoría de los argentinos.</strong> Sabemos también que el gremio de la UTA, liderado por Roberto Fernández, logró que el gobierno se retractara en su decisión de no subsidiar al transporte de larga distancia y por lo tanto fueron más permeables al pedido del ejecutivo de no ser parte de la huelga. Como sostuvo el propio Fernández, &#8220;estamos de acuerdo con todos los reclamos, pero lamentablemente en este momento, por la situación económica que vive el país, no compartimos el paro”. Esta situación, reconocida incluso por todo el sindicalismo cercano al gobierno, diluye cualquier intento del jefe de gabinete y otros funcionarios por “festejar” que la adhesión al paro haya sido menor a la esperada por sus organizadores.</p>
<p><strong>Algunos de los reclamos concretos que se hicieron durante la protesta también carecen de un análisis básico de la realidad que nos toca vivir</strong>. Sin dudas, los aumentos logrados en las paritarias no alcanzan a cubrir el alza generalizada de precios y de allí que parezca lógico el reclamo de reapertura de paritarias pero la cruda verdad es que los empresarios tienen dificultades incluso para cubrir sueldos efectivamente depreciados por la inflación. Este flagelo, que la gran y abrumadora mayoría de países del mundo resolvió y archivó en el cajón de los recuerdos más tristes, se combina aquí y ahora con una recesión ya instalada que ni siquiera el maniatado Indec puede ocultar.</p>
<p>Estos problemas por los que transita el país fueron largamente anunciados por voces de distinto calibre, aunque todas ellas fueron debida y contundentemente reprendidas, repudiadas y descartadas por el gobierno y su monumental aparato de propaganda. Cuando la plaga se ha vuelto a instalar entre nosotros, <strong>el camino elegido vuelve a ser <i>patear la pelota afuera</i>. Encontrar culpables de problemas por ellos generados fue siempre una característica muy aceitada en el universo kirchnerista.</strong></p>
<p>Como bien dijo Steve Jobs en ese discurso para los egresados de Stanford en el año 2005, y que ante su lamentable deceso ha quedado como parte de su herencia más importante a nivel simbólico, <i>los puntos siempre se unen hacia atrás, </i>y Cristina Kirchner, que sin dudas toma muchas decisiones en base a impulsos emocionales, ha previsto y elegido concienzudamente también llevar adelante políticas de corte populista y para ello ha impulsado cambios institucionales que le permitieron profundizarlas. D<strong>os de los más relevantes fueron la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central</strong> (expulsión mediante de su entonces titular Martín Redrado) <strong>para transformar al presidente y su directorio en simples ejecutantes de políticas económicas y monetarias emanadas desde la presidencia; y la estatización compulsiva y forzosa de las jubilaciones, que fue decidida para dotar a la ANSES de mayores recursos para la ejecución de políticas originadas con exclusividad por la Jefa de Estado</strong>. Por encima de los argumentos utilizados, lo cierto es que el gobierno ha usado al Banco Central como si fuera parte del Tesoro Nacional acumulando así una deuda con el organismo (supuestamente) descentralizado de más de U$D 50.000 millones, de la misma forma en que ha usado los fondos de la seguridad social, y particularmente de los futuros jubilados, para financiar políticas de distinto tipo a través del denominado Fondo de Garantía de Sustentabilidad que tiene la “generosidad” de adquirir todas las Letras del Tesoro Nacional que el gobierno pone convenientemente a disposición. En este sentido, hay que reconocer que <strong>el kirchnerismo ha dejado demasiadas pistas en el camino como para lograr que muchos neo opositores deban adoptar su mejor cara de póker para afirmar convincentemente que había una esencia en los Kirchner que no alcanzaron a divisar a su debido tiempo. </strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/alexander-guvenel/2014/08/30/a-quien-le-importa-el-nivel-de-acatamiento/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 1.968 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-31 07:13:20 -->
