<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Alejandro Gómez &#187; Juan Bautista Alberdi</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/tag/juan-bautista-alberdi/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez</link>
	<description>alejandro_gomez</description>
	<lastBuildDate>Sat, 29 Aug 2015 11:38:09 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>A 205 años del nacimiento de Alberdi</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/2015/08/29/a-205-anos-del-nacimiento-de-alberdi/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/2015/08/29/a-205-anos-del-nacimiento-de-alberdi/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 29 Aug 2015 10:53:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alejandro Gómez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Constitución de 1853]]></category>
		<category><![CDATA[despotismo]]></category>
		<category><![CDATA[Día del Abogado]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Bautista Alberdi]]></category>
		<category><![CDATA[república]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/?p=98</guid>
		<description><![CDATA[En estos días se habla mucho de Tucumán y muy poco de un tucumano. Quizás esta sea una explicación de cómo están las cosas. El país que a comienzos del siglo XX estaba entre los más avanzados del planeta en la actualidad navega en un mar de mediocridad e intrascendencia que pocos presagiaban cuando finalizó... <a href="http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/2015/08/29/a-205-anos-del-nacimiento-de-alberdi/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>En estos días se habla mucho de Tucumán y muy poco de un tucumano. Quizás esta sea una explicación de cómo están las cosas. El país que a comienzos del siglo XX estaba entre los más avanzados del planeta en la actualidad navega en un mar de mediocridad e intrascendencia que pocos presagiaban cuando finalizó la Segunda Guerra Mundial. En algún momento nos salimos del camino, perdimos el rumbo y ya nunca más pudimos retomar la senda del crecimiento continuo que experimentamos desde el último tercio del siglo XIX en adelante.</p>
<p>En resumidas cuentas, nos apartamos de la Constitución de 1853 y dejamos que los ventajeros de turno se apropiaran del Estado para satisfacer sus propios intereses. Aquella Constitución nacida de la necesidad de establecer un gobierno con poderes limitados que garantice los derechos individuales y la propiedad privada fue producto de un grupo de convencionales que siguieron casi al pie de la letra las sugerencias realizadas por Juan Bautista Alberdi en su libro “Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina”. Precisamente <b>un día como hoy pero de 1810, nacía este destacado tucumano que tanta influencia ejerció en el progreso argentino; aunque para ello no se valió de cargos públicos ni de fortuna familiar</b>. No utilizó la violencia ni contó con grupo de matones a sueldo, ni gozó de simpatías compradas a fuerza de planes sociales o el otorgamiento del tan ansiado “pase a planta permanente”.<span id="more-98"></span></p>
<p>Alberdi fue un intelectual comprometido con su tiempo y por ello sufrió el exilio como tantos de sus contemporáneos. Analizó las circunstancias locales e internacionales y propuso un camino a seguir para salir del atraso en el que se encontraba el país antes de la Organización Nacional. <b>Para eso diseñó un modelo de nación integrado al mundo que por aquel momento asistía al nacimiento de las democracias liberales y a la expansión del sistema capitalista como motor del progreso</b>. Sabía que para ello era clave la llegada de inmigrantes y capitales del exterior, todo lo cual sería posible si se respetaban las libertades individuales y el derecho de propiedad. En este sentido, tenía muy en claro que esto sólo sería posible si contábamos con un gobierno limitado que fuera <i>esclavo</i> de la ley y no su <i>amo. </i>Todos estos principios quedaron plasmados en una vasta obra que elaboró -con una coherencia singular- a lo largo de más de cuarenta años de trabajo y compromiso con su país, por más que la mayor parte de ese tiempo viviera fuera del mismo.</p>
<p>Quizás en este momento, en el que se debate sobre sistemas electorales y reelecciones indefinidas, convendría rescatar un par de párrafos de un discurso que brindó cuando fue invitado a hablar ante la promoción de graduados de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires en 1880. En esa oportunidad tituló su presentación: “La omnipotencia del Estado es la negación de la libertad individual”. En poco más de veinte páginas, Alberdi aborda magistralmente los temas centrales del pensamiento liberal clásico, haciendo hincapié en la premisa de que el estado debe estar para resguardar los derechos individuales y no para violarlos. Así lo indica al decir: <b><i>“Las sociedades que esperan su felicidad de la mano de sus Gobiernos esperan una cosa que es contraria a la naturaleza. Por la naturaleza de las cosas, cada hombre tiene el encargo providencial de su propio bienestar y progreso, porque nadie puede amar el engrandecimiento de otro como el suyo propio; no hay medio más poderoso y eficaz de hacer la grandeza del cuerpo social que dejar a cada uno de sus miembros individuales el cuidado y poder pleno de labrar su personal engrandecimiento”.</i></b></p>
<p>Para que esto suceda, debemos vivir bajo un sistema republicano que implica la existencia de un gobierno limitado, sujeto a la ley, que sea elegido por el sufragio libre y limpio, y que además se renueve periódicamente. <b>Cuando alguno de estos factores está ausente la república deja de existir y se produce lo que Alberdi llamó la <i>omnipotencia del Estado </i>que según su visión es “el poder omnímodo e ilimitado de la Patria respecto de los individuos que son sus miembros y tiene por consecuencia necesaria la omnipotencia del Gobierno en que el Estado se personifica, es decir, despotismo puro y simple”. </b>Lamentablemente, se suele confundir gobierno elegido mayoritariamente con poderes ilimitados y eso nos lleva al despotismo. Los habitantes tenemos derechos, formemos parte de las mayorías o de las minorías. <b>Cuando se elige un gobierno no se cede estos derechos a quienes ganaron las elecciones sino que se otorga al partido ganador la posibilidad de administrar el Estado durante el tiempo que dure su mandato, lo cual no significa que tenga autoridad para coartar nuestros derechos u otorgar privilegios a un grupo de personas en detrimento de otras. </b></p>
<p>Los tiempos que vivimos nos brindan una buena razón para retomar la lectura de Alberdi y sus argumentaciones. Quizás si volviéramos a poner en práctica sus ideas podríamos encontrar el camino que nos ponga en la dirección de un futuro más promisorio.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/2015/08/29/a-205-anos-del-nacimiento-de-alberdi/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Qué te han hecho, Tucumán?</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/2015/08/25/que-te-han-hecho-tucuman/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/2015/08/25/que-te-han-hecho-tucuman/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 25 Aug 2015 10:11:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alejandro Gómez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Bernardo de Monteagudo]]></category>
		<category><![CDATA[Bernardo O’Higgins]]></category>
		<category><![CDATA[Comicios 23 de agosto]]></category>
		<category><![CDATA[Corrupción]]></category>
		<category><![CDATA[Crisóstomo Álvarez]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[Gregorio Aráoz de Lamadrid]]></category>
		<category><![CDATA[José Colombres]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Bautista Alberdi]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Manuel de Rosas]]></category>
		<category><![CDATA[Julio Argentino Roca]]></category>
		<category><![CDATA[Marcos Paz]]></category>
		<category><![CDATA[Mesas electorales]]></category>
		<category><![CDATA[Nicolás Avellaneda]]></category>
		<category><![CDATA[Oficialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Pobreza]]></category>
		<category><![CDATA[Simón Bolívar]]></category>
		<category><![CDATA[Tucumán]]></category>
		<category><![CDATA[Urnas]]></category>
		<category><![CDATA[Votos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/?p=92</guid>
		<description><![CDATA[Urnas quemadas, votos comprados, bolsones de comida, periodistas agredidos e irregularidades en el escrutinio de las mesas electorales. Son estas las señales del deterioro al que fue sometido el sistema republicano en Tucumán. Produce una profunda tristeza ver la situación a la que ha sido sometida esta insigne provincia generadora de algunos de los más... <a href="http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/2015/08/25/que-te-han-hecho-tucuman/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Urnas quemadas, votos comprados, bolsones de comida, periodistas agredidos e irregularidades en el escrutinio de las mesas electorales. Son estas las <b>señales del deterioro al que fue sometido el sistema republicano en Tucumán</b>. Produce una profunda tristeza ver la situación a la que ha sido sometida esta insigne provincia generadora de algunos de los más grandes hombres de la patria. Solo el poder absoluto de una clase política que no tiene el más mínimo respeto por los principios republicanos y el estado de derecho ha podido sumirla en esta situación.</p>
<p>Lamentablemente, <b>en los comicios celebrados el domingo 23 de agosto se han producido todo tipo de trampas y manejos clientelares con el objetivo de ganar las elecciones que permitan mantenerse en el poder a los candidatos del oficialismo</b>. ¿Acaso la victoria tiene que ser a cualquier precio con tal de conservar sus privilegios y sus fuentes de recursos de dudosa transparencia? ¿Conocen estas personas la gloriosa historia de esta provincia que nos ha proporcionado a todos los argentinos un sinnúmero de próceres? Quizás convenga un breve recordatorio para aquellos que han olvidado el extraordinario aporte que realizó esta provincia al nacimiento y al progreso de la patria en sus momentos fundacionales.<span id="more-92"></span></p>
<p>Los casos que menciono a continuación no pretenden ser una lista exhaustiva, sino solamente una referencia a alguna de las personas más destacada que nos brindó dicha provincia, aunque seguramente estaré siendo injusto por aquellos casos en que, por omisión o desconocimiento, no son mencionados a continuación. De todos modos, creo que sí contribuye a tomar una verdadera dimensión del aporte que hizo Tucumán a la patria, ya que lamentablemente en los últimos años ha sido noticia por los casos de pobreza y corrupción más que por ser cuna de tan ilustres personajes como los que señalo a continuación.</p>
<p>Bernardo de Monteagudo, hombre muy activo en los movimientos de independencia de Sudamérica y muy cercano a José de San Martín, Bernardo O’Higgins y Simón Bolívar; el general Gregorio Aráoz de Lamadrid, héroe de la independencia y gobernador de Tucumán; el coronel Crisóstomo Álvarez, quien luchara contra la dictadura de Juan Manuel de Rosas; el obispo José Colombres, que por el mismo motivo debió exiliarse del país hasta el triunfo de Caseros en 1852; Marcos Paz, vicepresidente de la nación en el mandato de Bartolomé Mitre. <b>Y quizás los más destacados e influyentes en el momento de la organización nacional, Juan Bautista Alberdi, padre la <i>Constitución</i> y sus coterráneos Nicolás Avellaneda y Julio Argentino Roca, ambos presidentes de la nación</b>, este último en dos oportunidades. Se podría decir que estos tres tucumanos han sido de los más importantes hombres que ha dado el país en el siglo XIX.</p>
<p>Vayan estas líneas como un recordatorio de todo lo que nos dio Tucumán y todo lo que puede llegar a dar. No es cierto que deba sumirse en la pobreza y las dádivas de los Gobiernos de turno. Su suerte está atada a la actitud que tomen sus ciudadanos, a <b>que se rebelen contra un <i>statu quo </i>que pretende eternizarse como si la única alternativa que tienen sus habitantes sea subsistir en la pobreza y la “ayuda” que les brinden las autoridades por medio de planes sociales</b>.</p>
<p>¿Qué te han hecho, Tucumán? Busca en tu glorioso pasado el camino hacia un futuro mejor. Lo has hecho antes, lo puedes hacer ahora. Muéstrate como el ejemplo que has sido en el pasado, cuando las circunstancias eran tanto o más difíciles que las del presente.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/2015/08/25/que-te-han-hecho-tucuman/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Alberdi y la independencia</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/2015/07/09/alberdi-y-la-independencia/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/2015/07/09/alberdi-y-la-independencia/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 09 Jul 2015 03:00:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alejandro Gómez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Alberdi]]></category>
		<category><![CDATA[gobierno de turno]]></category>
		<category><![CDATA[independencia externa]]></category>
		<category><![CDATA[independencia interior]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Bautista Alberdi]]></category>
		<category><![CDATA[libertad]]></category>
		<category><![CDATA[libertad individual]]></category>
		<category><![CDATA[votación]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/?p=79</guid>
		<description><![CDATA[En 1837, Juan Bautista Alberdi escribió su primera obra de trascendencia titulada Fragmento Preliminar al Estudio del Derecho. En este trabajo entre otras cosas aborda el tema de la independencia y destaca la diferencia que existe entre la independencia exterior y la independencia interior. Esta distinción, realizada a 21 años del 9 de julio de... <a href="http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/2015/07/09/alberdi-y-la-independencia/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>En 1837, Juan Bautista Alberdi escribió su primera obra de trascendencia titulada <i>Fragmento Preliminar al Estudio del Derecho. </i>En este trabajo entre otras cosas aborda el tema de la independencia y destaca la diferencia que existe entre la independencia exterior y la independencia interior.<i> </i>Esta distinción, realizada a 21 años del 9 de julio de 1816, contiene ideas que son de plena vigencia. Alberdi sostiene en su escrito que en 1816 se consiguió la independencia del dominio español, pero que quedaba por conseguir algo que era mucho más importante y complejo: la independencia de los gobernantes que se harían cargo de los destinos del país desde ese momento. En otras palabras, se trataba de lograr la libertad individual para los habitantes. Alberdi temía los abusos de poder que sucedían durante el segundo gobierno de Juan Manuel de Rosas (1835-1852), quien lo hacía con la suma del poder público<i> </i>otorgada por la Legislatura de la provincia de Buenos Aires. Por este motivo, en la<i> Constitución</i> de 1853 se estableció en el artículo 29 que todo aquel político que otorgara facultades extraordinarias o suma del poder público sería considerado infame traidor a la patria<i>. </i>Se ve que aquellos que han otorgado facultades extraordinarias (i.e. “decretos de necesidad y urgencia”, “emergencia económica”, etc.) a los detentadores del Poder Ejecutivo en los últimos 15 años han pasado por alto este artículo de la<i> Constitución Nacional</i>.</p>
<p>Por eso creemos que <b>es importante volver sobre Alberdi y la distinción que hace entre la independencia externa, que ya está ampliamente alcanzada, y la independencia interna, que hace casi 200 años estamos tratando de alcanzar</b>. Decía Alberdi en 1837: “Nuestros padres nos dieron una independencia material: a nosotros nos toca la conquista de una forma de civilización propia, la conquista del genio americano. Dos cadenas nos ataban a Europa: una material que tronó; otra inteligente que vive aún. Nuestros padres rompieron la una por la espada; nosotros romperemos la otra por el pensamiento. Esta nueva conquista deberá consumar nuestra emancipación. La espada, pues, en esta parte cumplió su misión. Nuestros padres llenaron la misión más gloriosa que un pueblo tiene que llenar en los días de su vida. Pasó la época homérica, la época heroica de nuestra revolución. El pensamiento es llamado a obrar hoy por el orden necesario de las cosas, si no se quiere hacer de la generación que asoma el pleonasmo de la generación que pasa… Pasó el reinado de la acción, entramos en el del pensamiento. Tendremos héroes, pero saldrán del seno de la filosofía. Una sien de la patria lleva ya los laureles de la guerra; la otra sien pide ahora los laureles del genio. La inteligencia americana quiere también su Bolívar, su San Martín. La filosofía americana, la política americana, el arte americano, la sociabilidad americana son otros tantos mundos que tenemos por conquistar”.<span id="more-79"></span></p>
<p>Esta emancipación, que todavía está por lograrse, era producto de la civilización y el progreso. <strong>No alcanza solamente con la democracia para considerar a una nación libre y soberana, sino que debe desarrollarse todo el potencial humano basado en la capacidad de emprendimiento individual que tiene cada persona</strong>. La independencia interior implica libertad individual en todo los quehaceres de la vida y el goce del producto de esa acción individual. El ser humano tiene múltiples capacidad, necesidades y gustos, de modo que son ellos los que deben decidir independientemente cómo disponer de su persona y sus bienes sin interferencia de terceros. En este sentido Alberdi sostiene que la democracia es una condición necesaria, pero no suficiente: “Nos hicimos independientes, y en seguida demócratas, como si la independencia interior fuese un inmediato resultado de la independencia exterior. No es este el lugar de juzgar esta última faz de nuestra doble revolución, pero podemos decir que con ella intentamos principiar un camino por el fin, porque, en efecto, la democracia es el fin, no el principio de los pueblos”.</p>
<p>Así las cosas, dado que hemos logrado la independencia exterior,<i> </i>debemos procurar de ahora en más la independencia interior. Esta tarea, como está a la vista, es mucho más compleja y costosa. No es algo que se logra de un día para el otro y muchas veces lleva décadas o siglos. Quizás sea el 9 de julio un buen momento para reflexionar sobre todo lo que nos falta por recorrer. Como escribió Alberdi: “La libertad no brota de un sablazo. Es el parto lento de la civilización. La libertad no es la conquista de un día: es uno de los fines de la humanidad, fin que jamás obtendrá sino relativamente; porque cuando se habla de libertad, como de todo elemento humano, se habla de más o menos. Porque la libertad jamás falta a un pueblo de una manera absoluta, y si le faltase absolutamente, perecería, porque la libertad es la vida. No se ha de confundir, pues, lo poco con la nada. De que un pueblo no sea absolutamente libre, no se ha de concluir que es absolutamente esclavo. Por lo mismo, la libertad no es impaciente. Es paciente, porque es inmortal. Es sufrida, porque es invencible”.</p>
<p>En un año electoral como este, debemos sopesar qué nos proponen los distintos candidatos. ¿Quiénes, entre ellos, hablan de libertad individual en los tiempos que corren? <b>No es libertad votar cada dos años para otorgar facultades extraordinarias al gobierno de turno, sea cual fuere su identificación política. La libertad individual se ejerce cada uno de los días de nuestras vidas,</b> ya que, “existe pues un paralelismo fatal entre la libertad y la civilización, o más bien, hay un equilibrio indestructible entre todos los elementos de la civilización, y cuando no marchan todos, no marcha ninguno. El pueblo que quiera ser libre ha de ser industrial, artista, filósofo, creyente, moral. Suprímase uno de estos elementos, se vuelve a la barbarie”, decía Alberdi. La verdadera independencia es pues la independencia interior,<i> </i>es la que se basa en la emancipación íntima de las personas, que de acuerdo con su real saber y entender puedan decidir de qué manera quieren vivir, respetando esa misma libertad en los demás. Para concluir, quizás estas palabras de Alberdi nos puedan dar una mirada optimista en la búsqueda de un mejor porvenir: “La edad de oro de la República Argentina no ha pasado: está adelante; está en la perfección del orden social. Nuestros padres no la han visto; nuestros hijos la alcanzarán un día; a nosotros nos toca abrir la ruta. Alborea en el fondo de la Confederación Argentina, esto es, en la idea de una soberanía nacional que reúna las soberanías provinciales, sin absorberlas, en la unidad panteísta, que ha sido rechazada por las ideas y las bayonetas argentinas”.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/2015/07/09/alberdi-y-la-independencia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Alberdi imaginó un país, Roca lo hizo posible</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/2014/10/19/alberdi-imagino-un-pais-roca-lo-hizo-posible/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/2014/10/19/alberdi-imagino-un-pais-roca-lo-hizo-posible/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 19 Oct 2014 09:20:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alejandro Gómez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[colonias agrícolas]]></category>
		<category><![CDATA[Constitución del 53]]></category>
		<category><![CDATA[Federalización de la Ciudad de Buenos Aires]]></category>
		<category><![CDATA[ferrocarril]]></category>
		<category><![CDATA[industria frigorífica]]></category>
		<category><![CDATA[inmigración]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Bautista Alberdi]]></category>
		<category><![CDATA[Julio Argentino Roca]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/?p=65</guid>
		<description><![CDATA[Un 19 de octubre, hace justo cien años, fallecía Julio Argentino Roca, hombre decisivo de la República Argentina a finales del siglo XIX y comienzos del XX. Nacido en la Provincia de Tucumán el 17 de julio de 1843, fue para muchos quien llevara a los hechos la ideas que otro tucumano, Juan Bautista Alberdi,... <a href="http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/2014/10/19/alberdi-imagino-un-pais-roca-lo-hizo-posible/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Un 19 de octubre, hace justo cien años, fallecía Julio Argentino Roca, hombre decisivo de la República Argentina a finales del siglo XIX y comienzos del XX. Nacido en la Provincia de Tucumán el 17 de julio de 1843, <b>fue para muchos quien llevara a los hechos la ideas que otro tucumano, Juan Bautista Alberdi, pusiera por escrito en sus <i>Bases</i></b><i>. </i>Podríamos decir que estos dos tucumanos se complementaron a la perfección. <b>Alberdi imaginó un país, Roca lo hizo posible.</b> De hecho, Alberdi en las <i>Bases</i> hablaba de la transición de una <i>República posible </i>a una <i>República verdadera. </i> Para ello era necesario consolidar la organización nacional, con una autoridad fuerte que tuviera poder efectivo en todo el país, que promoviera la inmigración y la llegada de capitales para generar el progreso económico y social del país.<span id="more-65"></span></p>
<p>Estas ideas que Alberdi expresaba en 1852, se fueron abriendo paso lentamente, hasta que en 1880 toman un mayor impulso con la llegada de Julio Roca a la Presidencia. A diferencia de Alberdi, Roca era <strong>un hombre de acción y práctico, poco apegado a las especulaciones teóricas.</strong> De hecho, lo que se conoce de sus ideas está expresado en los discursos que dio como presidente entre 1880-1886 y 1898-1904. Roca fue quien definitivamente nacionalizó la primera magistratura del país. Su llegada al poder de la mano de la Liga de los Gobernadores, junto a la Federalización de la Ciudad de Buenos Aires, fue lo que posibilitó establecer una seguridad jurídica y un orden social y político que fueron claves a la hora de analizar el espectacular crecimiento económico que experimentó el país durante el período en que fue  presidente.</p>
<p>Roca fue el hombre justo en el momento justo. Ya como Ministro de Guerra de Nicolás Avellaneda (otro tucumano) llevó adelante la Conquista del Desierto con la cual se conformó la actual geografía del país. <strong>Esta incorporación de tierras, junto al ferrocarril y el aluvión migratorio, impulsó el cambio profundo del sistema productivo del país, el cual iría progresando hasta convertirse en una de las primeras diez primeras economías del mundo hacia 1910.</strong> Para que este progreso fuera posible, Roca sabía que el orden era una condición fundamental, y así lo puso claro en su lema de gobierno “Paz y Administración”. El país debía dejar atrás los conflictos internos de una vez por todas para dedicarse a producir y crecer. Él lo sabía y lo pudo aplicar, impulsando una serie medidas que favorecerían un crecimiento sustentable a largo plazo. Tras la Federalización de Buenos Aires, siguió la unificación monetaria con la ley de 1881, el tratado de límites con Chile, la supresión de las milicias provinciales, la creación del Registro Civil en 1882 y la sanción de la ley 1420 de educación primaria, gratuita, obligatoria y laica<i> </i>en 1884.</p>
<p>Así la Argentina se convirtió en <strong>un país agro exportador de primer nivel.</strong> La incorporación de tierras, permitió el desplazamiento del ganado lanar, que hasta ese momento ocupaba las tierras más fértiles que estaban cerca del puerto, hacia el más lejano sur. Para esto también fue necesaria la incorporación de miles de kilómetros de ferrocarril que abaratarían el costo del transporte, al tiempo que extendía la frontera de explotación productiva a regiones que antes no eran competitivas, ya que el alto costo del transporte hacía que los productos que podían producir no fueran económicamente viables porque al llegar al puerto de Buenos Aires o Rosario sus precios se incrementaban notablemente. Esto permitió que las regiones alejadas ahora se integraran a la economía mundial. Además, el desarrollo de la industria frigorífica impulsó la incorporación de ganado vacuno que se destinaría a la exportación de carne, primero congelada y luego enfriada. Para ello se criaba a los animales en zonas alejadas que luego transportados en ferrocarril eran traídos a tierras de engorde para, finalmente, ser faenados en los frigoríficos y luego exportarlos a Europa.</p>
<p>Estos cambios, permitieron que las tierras más fértiles quedaran disponibles para la agricultura, actividad que recién empezaba a tomar impulso en el país. Esta actividad demanda una gran cantidad de mano de obra, la cual sería cubierta por los cientos de miles de inmigrantes que comenzarían a llegar desde 1880 en adelante. Así gracias al sistema de colonias agrícolas, éstos comenzaron a trabajar la tierra, especialmente en la Provincia de Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba. El sistema de colonización permitía que las tierras, hasta ese momento improductivas en manos del Estado, fueran vendidas a un precio más económico a los colonizadores que debían encargarse de dividirla en parcelas, traer a los colonos desde Europa y facilitarles las herramientas y las semillas. Así se formaba una sociedad entre colonizador y colono, en la que compartían el riesgo. Si la cosecha era exitosa se repartía el ingreso en mitades iguales; si fracasaba, el colonizador perdía su inversión y el colono el trabajo que había insumido su tarea. <b>Este sistema permitió que en pocos años el país se convirtiera en unos de los principales proveedores de alimentos para la creciente población mundial de comienzos del siglo XX.</b></p>
<p>Algunas cifras permiten ilustrar lo que implicaron todos estos cambios impulsados desde 1880 en adelante. La población pasó de 2,4 millones en 1880 a 3,6 en 1890, 4,6 en 1900 y 6,9 millones en 1910. En cuanto a la producción agrícola, para el período 1888-1914, el área sembrada de trigo crece de 815.000 a 6.600.000 hectáreas y la de maíz de 800.000 a 3.900.000. Esto tiene su correlación con la creación de colonias agrícolas, que pasan de 13 en 1870 a 117 en 1891. Por su parte, el stock ganadero pasó de 14 millones en 1875, cabezas entre ovinos y vacunos, a 21, 5 en 1895 y 25,8 millones en 1914. Todo esto fue transportado por una red de ferrocarriles que crecía al mismo tiempo, pasando de 2.500 km en 1880 a 14.000 km en 1896, llegando a cerca de 34.000 para 1916, pasando de transportar 800.000 a 35.700.000 toneladas.</p>
<p>Por último, quisiera comentar en estas breves líneas que <strong>la industria también se comenzó a desarrollar activamente en este período</strong>, ya que el aumento de la población implicó un crecimiento del mercado interno que pasó a ser abastecido localmente, sobre todo en aquellos ramos relacionados con los alimentos, la vestimenta, la construcción, el transporte y las imprentas. Eso queda reflejado en el surgimiento de cámaras empresariales, sindicatos y el crecimiento que experimentó la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.</p>
<p><b>Si bien Roca no fue el único responsable de todo este crecimiento, sí fue uno de los puntales </b>del mismo a lo largo de sus dos períodos presidenciales (1880-86 y 1898-1904). Fue <b>un político activo y un líder que supo, como pocos, poner en marcha y sostener el proyecto constitucional de 1853.</b> Incluso cuando ya expiraba su segundo mandato, y el país había cambiado notablemente, promovió <b>cambios que contemplaban la condición de los trabajadores como ser el proyecto de Código de Trabajo redactado por Joaquín V. González</b>, su Ministro del Interior, y los reportes del Departamento Nacional del Trabajo creado en 1904, conocidos con el nombre de <b>Informe Bialet Massé</b>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/2014/10/19/alberdi-imagino-un-pais-roca-lo-hizo-posible/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El &#8220;crimen de la guerra&#8221;</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/2014/08/02/el-crimen-de-la-guerra/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/2014/08/02/el-crimen-de-la-guerra/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 02 Aug 2014 12:14:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alejandro Gómez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[El Crimen de la Guerra]]></category>
		<category><![CDATA[Israel]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Bautista Alberdi]]></category>
		<category><![CDATA[Ucrania]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/?p=56</guid>
		<description><![CDATA[En las últimas semanas hemos sido testigos del recrudecimiento de las acciones bélicas en  Israel y Ucrania. La guerra es siempre una catástrofe que no se puede justificar bajo ninguna circunstancia y así lo expresó Juan Bautista Alberdi en su escrito de 1870: El Crimen de la Guerra. Por lo general se cree que el... <a href="http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/2014/08/02/el-crimen-de-la-guerra/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left" align="center">En las últimas semanas hemos sido testigos del recrudecimiento de las acciones bélicas en  Israel y Ucrania. La guerra es siempre una catástrofe que no se puede justificar bajo ninguna circunstancia y <strong>así lo expresó Juan Bautista Alberdi en su escrito de 1870: </strong><i><strong>El Crimen de la Guerra</strong>. </i>Por lo general se cree que el texto fue escrito en repudio a la Guerra del Paraguay o Guerra de la Triple Alianza (1865-1870), pero la realidad es que Alberdi escribió ese texto (que sería publicado luego de su muerte) para presentarlo al concurso de la “Liga Internacional y permanente para la Paz” que se llevó a cabo en Europa al finalizar la Guerra Franco-Prusiana.</p>
<p style="text-align: left" align="center"><span id="more-56"></span></p>
<p>El libro comienza analizando el origen histórico del derecho de guerra, destacando la paradoja que se presenta al analizar los hechos realizados por un individuo y por una nación, siendo que por lo general hay <strong>actos que cometidos por individuos son considerados como un delito, pero que al ser cometidos por un país son tomados como algo heroico y noble</strong>. Así las cosas, para Alberdi <i>el crimen de la guerra</i> reside en que cada una de las partes que participa en el conflicto cree tener la verdad y que el derecho los apoya en sus “legítimos” reclamos, <strong>sin considerar por un instante en si al otro le corresponde aunque sea una parte de razón</strong>. Así las cosas, en el pensamiento <i>alberdiano</i>  l<strong>a única guerra justificada sería la que se hace para defender la propia existencia</strong>, pero considera que el exceso en esta defensa convierte al agredido en agresor, con lo cual pierde su legitimidad.<b> </b></p>
<p>Al examinar las causas de las guerras, Alberdi encuentra que entre las principales están la búsqueda de territorios y de poder.  Por esta misma razón,<strong> rechaza la idea de “guerra justa” porque sería lo mismo que hablar de “crimen justo”, o la idea de “guerra civilizada” porque sería lo mismo que hablar de “barbarie civilizada”</strong> una contradicción que no merece mayor análisis según él. Su propuesta para mitigar los conflictos armados se basa en la tradición  medieval gala en la que cuando dos reyes estaban enfrentados, eran ellos los que tenían que luchar. Del mismo modo, proponía que las guerras fueran llevadas a cabo por los gobiernos y no por los ciudadanos, de esta manera habría menos posibilidad de conflictos.</p>
<p>En su opinión,<strong> la mejor manera de terminar los conflictos sería fomentando el libre comercio</strong>, ya que “cada tarifa, cada prohibición aduanera, cada requisito inquisitorial de frontera, es una atadura puesta a los pies del pacificador; es un cimiento puesto a la guerra”. En este sentido, la guerra debilita a los países porque les hace perder población y riqueza, ya que en lugar de fomentar el progreso fomenta el atraso. Por ello <strong>consideraba que el ferrocarril y el vapor eran mucho más provechosos que cualquier acuerdo internacional.</strong> Aunque lo más costoso de todo, según Alberdi,  es que con la guerra se pierde la libertad. Es por ello que en su libro aboga por una paz basada en la libertad de comercio y la ausencia de proteccionismos.</p>
<p>Su visión en cuanto al futuro era muy optimista, aunque teniendo en cuenta lo que sucedió en el siglo XX se podría decir que ingenuamente optimista. Él <strong>pensaba que a medida que el siglo avanzara el progreso ayudaría a evitar las guerras por medio de tribunales supra nacionales</strong> que actúen como árbitros entre las naciones. Creía que una <strong>Sociedad de Naciones</strong> podría cumplir este rol, ya que  los países a medida que progresaran se podrían dar cuenta de que la paz les convenía mucho más que la guerra. Más allá de estas consideraciones, Alberdi no fue antimilitarista, y creía en la guerra justa y defensiva. Por este motivo, desarrolló la idea de la <strong>legítima intervención internacional</strong> en un Estado independiente, si en este último se están violando los derechos individuales de las personas. Como una síntesis de lo que sería su pensamiento sobre todas estas cuestiones vale la pena citar una oración de <i>El Crimen de la Guerra </i>donde dice: “Una espada no es gloriosa por la sangre que ha derramado, sino por la  que ha impedido derramar”.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/2014/08/02/el-crimen-de-la-guerra/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Sarmiento: mucho más que el padre del aula</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/2014/02/15/sarmiento-mucho-mas-que-el-padre-del-aula/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/2014/02/15/sarmiento-mucho-mas-que-el-padre-del-aula/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 15 Feb 2014 17:47:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alejandro Gómez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Bartolomé Mitre]]></category>
		<category><![CDATA[caudillismo]]></category>
		<category><![CDATA[Chivilcoy]]></category>
		<category><![CDATA[Domingo Faustino Sarmiento]]></category>
		<category><![CDATA[Esteban Echeverría]]></category>
		<category><![CDATA[Facundo]]></category>
		<category><![CDATA[generación del 37]]></category>
		<category><![CDATA[Guerra del Paraguay]]></category>
		<category><![CDATA[José María Gutiérrez]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Bautista Alberdi]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Manuel de Rosas]]></category>
		<category><![CDATA[la batalla de Caseros de 1852]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/?p=37</guid>
		<description><![CDATA[Hoy sábado 15 de febrero se cumplen 203 años del nacimiento de Domingo Faustino Sarmiento. Es una pena que semejante personalidad sólo sea recordada tibiamente cuando cada 11 de septiembre se celebra el día del maestro. Sarmiento fue mucho más que un entusiasta impulsor de la educación en nuestro país. Su figura trasciende casi todos... <a href="http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/2014/02/15/sarmiento-mucho-mas-que-el-padre-del-aula/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Hoy sábado 15 de febrero se cumplen 203 años del nacimiento de Domingo Faustino Sarmiento</strong>. Es una pena que semejante personalidad sólo sea recordada tibiamente cuando cada 11 de septiembre se celebra el día del maestro. Sarmiento fue mucho más que un entusiasta impulsor de la educación en nuestro país. Su figura trasciende casi todos los ámbitos de la vida pública argentina entre 1830 y 1888, año de su fallecimiento. Entre otras cosas fue escritor, militar, viajero, diplomático, educador, periodista y político (ocupando cargos ejecutivos y legislativos a nivel nacional y provincial); pero, por sobre todas las cosas, <strong>fue un apasionado en cada una de las actividades que emprendió.</strong></p>
<p>Cuando en la década de 1830, junto a sus compañeros de la llamada “<strong>generación del 37</strong>” (<strong>Juan Bautista Alberdi, José María Gutiérrez, Esteban Echeverría, Bartolomé Mitre</strong>, entre otros), comenzó a participar en los debates políticos, Sarmiento se propuso analizar qué sucedió en Argentina después de <strong>la revolución de mayo de 1810,</strong> cuáles fueron las dificultades que impidieron el surgimiento de una república bien organizada y, sobre todo, cómo sería la organización nacional después de la caída de <strong>Juan Manuel de Rosas.</strong></p>
<p><span id="more-37"></span>Desde su exilio chileno, Sarmiento desarrolló una intensa actividad como escritor, la cual tenía por destinatarios a aquellos políticos e intelectuales que deberían dirigir el país luego de <strong>la batalla de Caseros de 1852</strong>. Precisamente, estos hombres eran herederos de las facciones que habían estado en pugna desde 1820 en adelante, representados en las <strong>corrientes unitaria y federal</strong>. El desafío que se presentaba era superar esta dicotomía y encausar al país hacia un futuro de progreso y civilización, algo que Sarmiento esbozó en los escritos que fue elaborando desde mediados de la década 1840.</p>
<p>Sus trabajos más destacados de ese período son “<em>Civilización y Barbarie. Vida de Juan Facundo Quiroga”</em> (1845), “<em>Viajes por Europa, África y América, 1845-1847</em>” (1849-51),<em> “Recuerdos de Provincia”</em> (1850) y “<em>Argirópolis o la Capital de los Estados Confederados del Río de la Plata”</em> (1850). En <strong>Facundo</strong>, Sarmiento busca develar el “enigma argentino”, explorando las raíces de la dualidad que dio en llamar “civilización y barbarie”. En su análisis la civilización representa el Valor al que había que apuntar, el objetivo que habría que alcanzar con el transcurrir de los años. En contraposición estaba la región pampeana que representaba el pasado colonial asociado a una sociedad feudal atrasada liderada por el <strong>caudillismo</strong>. Así las cosas, la civilización sarmientina se traduce en el establecimiento de un orden republicano reflejado en ideas liberales, espíritu europeo, imperio de la ley y movilidad social en sentido ascendente. Su propuesta se vio reflejada en el programa de gobierno que Sarmiento sugiere a lo largo del Facundo, el cual se basó en el fomento de la inmigración, la libre navegación de los ríos, la nacionalización de las rentas de aduana, la libertad de prensa, la educación pública, el gobierno representativo, la religión como agente moralizador, la protección a la seguridad individual y la institucionalización de la propiedad privada.</p>
<p>En los “<em>Viajes por Europa, África y América, 1845-1847</em>”, los cuales fueron financiados por el gobierno chileno, Sarmiento dejaría de mirar hacia <strong>Europa</strong> como había hecho en el Facundo para <strong>centrar su mirada en Estados Unidos</strong>. Le llamó poderosamente la atención el espectacular crecimiento que se estaba produciendo en aquella nación. Inclusive llegaría a lamentar no haberle dedicado más tiempo de aquel viaje a recorrer y analizar con más detenimiento el desarrollo de la gran nación del norte del continente americano. En su primera visita a aquel país, tomó nota del progreso y el potencial de crecimiento que tenía Estados Unidos gracias al impulso del ferrocarril, la educación y el orden institucional. <strong>Las semejanzas geográficas que observó con respecto a Argentina, le hicieron pensar que nos podríamos convertir en una nación de granjeros propietarios como lo era la sociedad norteamericana de aquel tiempo.</strong></p>
<p>Sarmiento enfatizaba especialmente el valor del trabajo en la agricultura como agente civilizador, en contraposición a la ganadería extensiva que se venía practicando en Argentina desde la época colonial. En este sentido, el desarrollo de la agricultura quedaba asociado directamente con el sistema republicano ya que, de acuerdo a su visión, la agricultura promueve la cultura del trabajo a diferencia de la ganadería tradicional que hacía del gaucho un ser indolente. Así las cosas, la idea de una <strong>“civilización agrícola”</strong>, se basaba en la promoción del acceso masivo a la propiedad de la tierra por medio de la creación colonias agrícolas como la de <strong>Chivilcoy</strong>.</p>
<p>Sarmiento era consciente de que esto solo no bastaba, ya que también había que promover el desarrollo del ferrocarril, los barcos a vapor, el telégrafo y el correo. Además, todos estos avances deberían ser apuntalados con la aplicación de un sistema educativo que permitiera fomentar el progreso a largo plazo. De acuerdo a su visión, el desarrollo económico no bastaba para que el país se convirtiera en una república de ciudadanos civilizados.<strong> En su proyecto de nación, la educación era un pilar fundamental</strong>. Esto también lo había visto de primera mano en Estados Unidos, sobre todo en su etapa como embajador argentino en aquel país durante la presidencia de <strong>Bartolomé Mitre</strong> (1862-1868). En su proyecto educativo la instrucción no sólo debería ser cívica sino también práctica, ya que su idea era promover el surgimiento de ciudadanos y trabajadores. Sarmiento consideraba que la educación serviría para desarrollar en los jóvenes hábitos de orden y disciplina. A su vez, consideraba que la educación cumpliría un rol armonizador en las diferentes regiones de un país que había estado fragmentado desde la época de la independencia.</p>
<p>Para finalizar estas líneas, es importante destacar que Sarmiento era un hombre de acción que trató de poner en práctica muchas de sus propuestas durante su presidencia entre 1868 y 1874. Aún cuando la misma se vio afectada por serios inconvenientes como ser la última etapa de la <strong>Guerra del Paraguay</strong> y la crisis económica internacional de 1873 y el levantamiento de los caudillos provinciales, ello no fue obstáculo para que durante su mandato se crearan 800 escuelas, ni para que la cantidad de alumnos pasara de 30.000 a 100.000, junto con la fundación de Escuelas Normales formadoras de maestros, complementado con la creación de observatorios, bibliotecas e institutos. También durante su mandato se realizó el primer censo nacional en 1869 y se impulsó la llagada de 280.000 inmigrantes, en un país que apenas superaba el millón y medio de habitantes. Por su parte, las piezas postales pasaron de 4 a casi 8 millones, el ferrocarril extendió su red de 573 a 1.333 kilómetros, mientras que el telégrafo llegó a los 5.000 km de extensión con conexión a toda América y Europa. Como<strong> </strong>vemos<strong>, Sarmiento fue mucho más que el padre del aula del que habla el himno escrito en su honor.</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/alejandro-gomez/2014/02/15/sarmiento-mucho-mas-que-el-padre-del-aula/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 2.336 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-31 00:59:17 -->
